El País - Domingo 1 octubre 2000
La policía detiene a seiscientos seguidores
de la secta Falun Gong en Tiananmen
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AGENCIAS. Pekín. La policía china ha reprimido hoy con violencia una concentración de miles de seguidores del grupo neobudista Falun Gong, que intentaban a acceder a la plaza de Tiananmen, en un momento en el que se festejaba, con la presencia de decenas de miles de turistas, el 51 Aniversario de la Fundación de la República Popular por Mao Zedong el primero de octubre de 1949. Los adeptos de Falun Gong han llegado a Tiananmen en sucesivas oleadas a partir de las 08:15 de la mañana (02:30 en España) con banderolas y lanzando octavillas antes de ser detenidos. Los grupos de Falun Gong, algunos de ellos de hasta medio centenar de personas, han roto en algún momento el cordón policial para poder acceder al centro de la plaza. Esta manifestación de los adeptos de la secta es una de las más importantes desde la prohibición por parte de las autoridades chinas de Falun Gong el 22 de julio de 1999. Los miembros del movimiento místico entonaron eslóganes pidiendo libertad para ejercer su culto y algunos comenzaron a meditar en la posición del loto, lo que provocó una intervención inmediata y contundente de la policía. Después se produjo una auténtica batalla campal en la que los agentes, muchos vestidos de paisano, redujeron a patadas, puñetazos y golpes de artes marciales a cientos de personas, que fueron introducidos a empujones y arrastrados del pelo en varios furgones. Según los analistas, esta manifestación de Falun Gong supone un jarro de agua fría para el Gobierno de Pekín, que deseaba trasmitir un mensaje de normalidad al pueblo en el 51 Aniversario de la Fundación de la República Popular. Organizaciones humanitarias ya habían advertido de que miles de seguidores de Falun Gong (Rueda de la Vida) se habían desplazado en los últimos días a Pekín para reivindicar el derecho a practicar su doctrina, que es una amalgama de supersticiones, principios budistas y taoístas, combinados con meditación. El grupo Falun Gong, que afirma tener unos noventa millones de seguidores en el mundo (sesenta en China), fue prohibido por la Asamblea Nacional Popular (ANP) el pasado verano, tras ser tachado de "culto diabólico" y de una de las mayores amenazas para la supervivencia del Partido Comunista Chino (PCCh). El régimen comunista tomó conciencia del poder de Falun Gong cuando diez mil seguidores del movimiento espiritual cercaron la sede del Partido Comunista Chino (PCCh) en Pekín en abril de 1999. Su líder es Li Hongzhi, ex trompetista del Ejército de Liberación Popular (ELP) que desde su exilio en Estados Unidos afirma ser una reencarnación de Buda. Desde la prohibición del movimiento unas cincuenta mil personas han sido detenidas, purgadas, reeducadas o internadas en laogais (campos de trabajos forzados), tras negarse a renunciar a sus creencias. |