El Mundo - Miércoles, 22 de noviembre de 2000

ETA asesina de dos tiros en la cabeza
al ex ministro socialista Ernest Lluch

El cadáver fue encontrado en el garaje de su casa, caído entre dos coches, al menos hora y media después del atentado. A unos quinientos metros de su domicilio los terroristas hicieron explotar el coche en el que huyeron. Por la mañana, la banda estuvo a punto de provocar una masacre en un colegio de Irún.

MONTSE MARTINEZ. FERRAN BOIZA.

BARCELONA.- El ex ministro socialista Ernest Lluch i Martín fue asesinado ayer por la noche en el aparcamiento de su domicilio de Barcelona, según confirmó la Delegación del Gobierno en Cataluña.

La policía señaló a activistas de la banda terrorista ETA como los autores de este atentado, cuya magnitud política -es el primer ex ministro de la democracia asesinado por la banda- establece todo un hito en el historial de la banda terrorista vasca en esta comunidad.

El atentado se produjo en la primera planta del aparcamiento del edificio situado en el número 34-40 de la avenida de Chile, de Barcelona, un inmueble situado muy cerca del Camp Nou, donde Lluch residía desde hacía años.

El dirigente socialista recibió dos disparos en la cabeza y su cuerpo fue descubierto, caído entre dos coches, por un vecino del inmueble, al menos hora y media después del atentado.

Los terroristas abandonaron el aparcamiento en un Ford Escort blanco con las matrículas dobladas que, poco después, hicieron explotar en un descampado situado a unos quinientos metros del domicilio de Lluch y del hogar del presidente del PP de Cataluña, Alberto Fernández.

La delegada del Gobierno en Cataluña, Julia García-Valdecasas, hizo ayer, minutos antes de la una de la madrugada, la siguiente cronología de los hechos: los terroristas dispararon al ex ministro socialista Ernest Lluch, en el interior del aparcamiento para huir con un vehículo que tenían preparado en el párking; el mismo vehículo que, aproximadamente una hora más tarde, hicieron explosionar en un descampado a caballo entre los municipios de Barcelona y L'Hospitalet, lo que despistó a la policía. Este es el método que utilizan los terroristas para evitar dejar huellas.

García-Valdecasas explicó que Lluch fue tiroteado en la sien y en el cuello cuando todavía tenía un pie dentro de su coche. Quedó tendido entre dos vehículos por lo que tardó en ser descubierto por un vecino, casi una hora y media después de ser tiroteado, según fuentes policiales. El juez de guardia autorizó el levantamiento del cadáver de Lluch pasada la una de la madrugada, cuando frente a su domicilio ya se habían concentrado amigos y compañeros de fatigas políticas.

Muchos de ellos, como el alcalde de Barcelona, Joan Clos, el conseller catalán de Interior, Xavier Pomés, y la delegada del Gobierno, Julia García-Valdecasas, habían conocido la noticia sobre las once de la noche, cuando intercambiaban opiniones con la policía sobre el coche-bomba que había explotado en la carretera de Collblanc.

Una llamada al teléfono móvil de la delegada encendió las luces de alarma. "Han disparado a Ernest Lluch aquí al lado", comentó García-Valdecasas al alcalde Clos y al conseller Pomés, según un testigo presencial. Inmediatamente, todos se desplazaron en sus coches oficiales al lugar de los hechos, el edificio 36-38 de la avenida de Chile, junto al Camp Nou. Ernest Lluch fue asesinado ayer, meses después de perder a su íntimo amigo Juan María Jáuregui, dirigente socialista asesinado también por la banda terrorista ETA.

La policía busca huellas dactilares en los vehículos y el aparcamiento donde ha aparecido el cadáver. De momento, sólo se ha encontrado un casquillo de bala.

El conseller Pomés confirmó que el asesinato de Ernest Lluch responde al mismo modus operandi que el del concejal del PP de Sant Adrià de Besòs, José Luis Ruiz Casado, asesinado el pasado 21 de septiembre, aunque no confirmó que haya sido cometido por el mismo comando.

Pomés señaló que el método ha sido "prácticamente el mismo" y detalló que los asesinos "buscan un objetivo, lo identifican, comprueban que sea adecuado" para cometer el crimen y "se escapan en un coche que es explosionado a poca distancia del lugar de los hechos". El conseller explicó que ETA dispone de infraestructura en Cataluña y de miembros legales de la banda "con capacidad para recibir material y moverse".

La avenida Chile de Barcelona se convirtió en un desfile de políticos, amigos y compañeros del fallecido, entre ellos, el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, junto con otros dirigentes políticos como el presidente del PSC, Pasqual Maragall, el alcalde de Barcelona, Joan Clos, la delegada del Gobierno, Julia García Valdecasas, y el presidente del PP catalán, Alberto Fernández Díaz.

Pocos vecinos bajaron a la calle y los que lo hicieron mostraban su indignación por el hecho de que la banda terrorista ETA volviera a atentar en Barcelona. El coche en el que los terroristas salieron del aparcamiento de Lluch explosionó poco después en la carretera de Collblanc de Barcelona, apenas a medio kilómetro de la vivienda del fallecido, muy cerca de la residencia del presidente del PP de Cataluña, Alberto Fernández Díaz. Fuentes policiales confirmaron que la explosión no causó heridos ni daños materiales de consideración.

Faltaban escasos minutos para las 22.00 horas cuando se produjo la deflagración que, por su intensidad, alertó a todo el vecindario de la zona. El coche, un Ford Escort blanco con matrícula doblada, estaba estacionado en un pequeño descampado que colinda con la carretera de Collblanc, a la altura del número 160, a caballo entre Barcelona y L'Hospitalet de Llobregat.

La matrícula doblada corresponde a un vehículo similar de un vecino de Manresa. Cuando se compruebe el número de bastidor, la policía no tardará en conocer a quién pertenece el coche robado que los terroristas utilizaron para huir del lugar.

El atentado de anoche es el tercero que comete el llamado comando Barcelona en dos meses. El 21 de septiembre, coincidiendo con una visita del presidente Aznar, asesinaba al concejal del PP en Sant Adrià José Luis Ruiz Casado. Presumiblemente los mismos activistas serían los responsables de la colocación, el 2 de noviembre, de un coche bomba en la Diagonal, que causó heridas a un vigilante jurado y a un policía.

El Mundo - Miércoles, 22 de noviembre de 2000

ASESINATO DE ERNEST LLUCH / LAS REACCIONES

Maragall dice que "han matado al amigo del pueblo vasco"

Pujol destaca la "firmeza" del ex ministro socialista contra el terrorismo

BARCELONA.- Repulsa, dolor y rechazo. Ese fue el sentir generalizado entre todos los representantes de las administraciones catalanas y los políticos que se acercaron en la madrugada de ayer a la vivienda de Ernest Lluch en Barcelona para mostrar su repulsa por el atentado y destacar la lucha firme del socialista contra las acciones de la banda terrorista ETA.

"Lluch ha sido víctima del terrorismo por denunciarlo con energía", destacó el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, poco después del asesinato terrorista, y después añadió que ése "es un riesgo que asumimos todos los que lo hacemos".

El presidente de los socialistas catalanes, Pasqual Maragall, se expresó en términos similares poco después, cuando calificó a Lluch como el "amigo del pueblo vasco".

El presidente de la Generalitat destacó que el ex ministro socialista "siempre ha tenido actitudes muy firmes y sólidas expresadas de forma dura contra el terrorismo". Y añadió: "Quizás ésta ha sido la causa por la que le han asesinado".

Por su parte, el alcalde de Barcelona y compañero de filas socialistas, Joan Clos, aseguró también a las puertas de la vivienda de Lluch que "han asesinado a un compañero, a un barcelonés que ha hecho un testimoniaje firme contra el terrorismo y que lo ha hecho alto y fuerte no sólo en Barcelona, sino también en el País Vasco".

En términos similares se expresó la delegada del Gobierno en Cataluña, Julia García Valdecasas, quien apuntó que Lluch "se pronunció claramente contra estos salvajes que sólo sirven para causar daño y terror. Hay que mantenerse firmes y acabaremos venciendo".

También se acercó a la vivienda de Lluch el presidente de los socialistas catalanes. "Han matado al amigo del pueblo vasco", apuntó emocionado Maragall, que pidió a los ciudadanos de Euskadi "una reacción" tras este nuevo asesinato.

"Su asesinato demuestra que no hay soluciones sencillas. Lo han venido a buscar a su casa, por sus opiniones sobre Euskadi. Estos asesinos no representan a los vascos, porque el verdadero amigo de los vascos era Ernest Lluch, y pese a este asesinato los vascos tienen que saber que en Cataluña les quedan muchos amigos", añadió Maragall.

Mientras, los principales dirigentes del PSOE se trasladaban hacia Barcelona después de haber mantenido una reunión en su sede madrileña de la calle de Ferraz.

El secretario general de Esquerra Republicana de Catalunya, Josep Lluís Carod-Rovira, también condenó anoche el asesinato del ex ministro socialista, y pidió que ETA "deje de matar, que se vaya de Cataluña y no interfiera con sus crímenes en la dinámica catalana, que es específicamente pacífica y democrática".

Carod-Rovira, que ayer había invitado al presidente del PNV, Xabier Arzalluz, a participar en Cataluña en un acto político de solidaridad con el pueblo vasco y su Gobierno, expresó su "rabia, indignación e incomprensión" por "lo que es una salvajada y una irracionalidad total hacia una persona que amaba el País Vasco y que se había ofrecido para vehicular soluciones de diálogo" al conflicto.

El ex ministro de Cultura socialista Jordi Solé Tura afirmó que Lluch "estaba lleno de vitalidad" y era un hombre con una visión clara de cómo resolver el problema vasco.

"Era un hombre abierto, extraordinario, enciclopedista", afirmó Solé Tura, quien subrayó, además, que Lluch era "un auténtico amigo del País Vasco, un hombre que ha hecho mucho para intentar llevar la paz a ese sitio. Es lo más terrible. Todavía no me lo creo".

El ex secretario general de Convergència Democrática de Catalunya (CDC), Miquel Roca, señaló que siente "una inmensa pena porque han matado a un amigo, una persona próxima".

El ex portavoz del Grupo Catalán en el Congreso de los Diputados recordó que coincidió con Lluch cuando éste era ministro de Sanidad, y resaltó su "inmensa humanidad, que edulcoraba cualquier discrepancia". Roca añadió que no podía encontrar una explicación a "un asesinato tan absurdo y bestia".

El Mundo - Miércoles, 22 de noviembre de 2000

ASESINATO DE ERNEST LLUCH / LA VIOLENCIA TERRORISTA

Vuelve con fuerza el horror etarra a Cataluña

Segunda víctima mortal y tercer atentado de la banda terrorista en la región desde la ruptura de la tregua con el Gobierno

SANDRA PAR

BARCELONA.- El doble atentado perpetrado ayer en Barcelona, con asesinato y posterior coche bomba, fue el tercer atentado de ETA en Cataluña desde que la banda rompió, hace ahora quince meses, la tregua decretada en verano del año pasado. En esta ocasión no estaba prevista la visita de José María Aznar, como en las dos precedentes.

La primera acción de ETA ocurrió el 21 de septiembre pasado con el asesinato del concejal popular de Sant Adrià del Besòs José Luis Ruiz Casado. Habían pasado seis años desde que la banda terrorista había sembrado el terror en Cataluña por última vez.

Con cuarenta y dos años, esposa y dos hijos, Ruiz Casado fue abordado por dos pistoleros y recibió un tiro en la nuca cuando salía de su domicilio en el municipio de Sant Adrià, en el área metropolitana de Barcelona, para dirigirse a su trabajo. Aquel mismo día el presidente del Gobierno visitaba diversas instalaciones de Barcelona y pronunciaba una conferencia sobre la política económica del PP en el Hotel Rey Juan Carlos I. En la agenda del jefe de Gobierno constaba también su asistencia al estreno de Arte de Josep M. Flotats, que finalmente canceló.

El Ministerio de Interior y los responsables de la Lucha Antiterrorista confirmaron, tras este asesinato, que ETA tiene un comando estable en Barcelona.

El asesinato del concejal del PP provocó el rechazo unánime de las fuerzas políticas y la salida a la calle de miles de barceloneses, que abarrotaron el centro de la capital en una manifestación unitaria contra el terrorismo.

La siguiente visita de Aznar a Cataluña también fue recibida por los terroristas con un coche bomba. En esta ocasión, en la madrugada del 2 de noviembre, la banda terrorista hizo explotar un coche bomba, un Ford Orion de color blanco, en los jardines Clara Campoamor, a escasos trescientos metros de El Corte Inglés de Diagonal. El presidente del Gobierno acudió a dar una conferencia a los antiguos alumnos de Esade en el nuevo Palacio de Congresos, a corta distancia de donde fue colocado el coche bomba, que elevó el automóvil por encima de un edificio de oficinas de La Caixa.

En aquella ocasión, el coche asesino contenía veinte kilogramos de explosivos. Resultaron heridos leves un guardia urbano y un vigilante jurado, que trabaja en un centro comercial de la zona. La explosión causó cuantiosos daños materiales en las oficinas colindantes.

Hace escasos días la Policía desarticuló un piso franco de un colaborador de ETA, Víctor Goñi, en pleno corazón de Barcelona, en las Ramblas.

Tras el último coche bomba, la Policía especuló con la posibilidad de que ETA persiguiera un objetivo concreto que finalmente tuviera que abandonar al interponerse alguna dificultad en su camino. Así explicaron las autoridades policiales que el coche bomba estallara hacia la una de la madrugada en unos jardines, situados en el interior de una manzana de edificios, en un momento y un lugar difícilmente rentables para la banda.

En esta ocasión, al trascender primero la explosión del coche bomba, se interpretó en un principio que ETA buscaba sembrar el terror en Cataluña sin buscar víctimas mortales. La realidad, confirmada hacia las 00.00 horas de ayer, desmintió cruelmente la teoría. El asesinato de una persona de tan alta consideración humana y política como Ernest Lluch ha devuelto el horror a Cataluña.

El Mundo - Miércoles, 22 de noviembre de 2000

ASESINATO DE ERNEST LLUCH / LA VIOLENCIA TERRORISTA

21 muertos en los últimos quince meses

MADRID.- Con el asesinato la pasada noche del ex ministro socialista Ernest Lluch, cometido en el garaje de su casa en Barcelona, se eleva a veintiuna el número de personas asesinadas en los atentados perpetrados por ETA desde que ésta rompió la tregua en diciembre de 1999.

En este periodo han perdido la vida a manos de ETA, además de Lluch, el magistrado del Tribunal Supremo José Francisco Querol, su escolta Jesús Escudero y el conductor Armando Medina; el fiscal jefe de Andalucía, Luis Portero; los políticos Fernando Buesa, Jesús María Pedrosa, José María Martín Carpena, Juan María Jáuregui, Juan Manuel Indiano y José Luis Ruiz Casado.

También han sido asesinados el periodista José Luis López de la Calle; el empresario José María Korta; los guardias civiles Irene Fernández y José Angel de Jesús y el ertzaina Jorge Díez, y el funcionario de prisiones Máximo Casado.

Las víctimas mortales de ETA pertenecientes al Ejército han sido Antonio Muñoz Cariñano, el teniente coronel Pedro Antonio Blanco y el subteniente Francisco Casanova, y el conductor Jesús Sánchez Martínez.

El primer atentado mortal tras la ruptura de la tregua fue el 21 de enero, cuando ETA hizo explotar un coche bomba en Madrid que mató a teniente coronel Pedro Antonio Blanco García, mientras que el 22 de febrero, tres días antes del comienzo de la campaña electoral, la banda acabó con la vida del secretario general del PSE-EE en Alava, Fernando Buesa Blanco, y de su escolta, el ertzaina Jorge Díez Elorza, en Vitoria.

El día 30 de octubre, un coche bomba mató en el barrio de La Concepción de Madrid al magistrado del Tribunal Supremo, el general José Francisco Querol, a su escolta Jesús Escudero y a su conductor Armando Medina. También causó graves heridas al conductor de un autobús de la EMT, Jesús Sánchez Martínez, quien murió días después del atentado -el 8 de noviembre- a causa de las heridas sufridas.