Clarín - Lunes 26 de febrero de 2001

INFORME DE AMNISTÍA INTERNACIONAL

Aseguran que empresas de Estados Unidos
exportan elementos de tortura

Con información de Associated Press

"Parar el negocio de la tortura", un informe de Amnistía Internacional (AI) que fue difundido hoy, asegura que cerca de ochenta empresas estadounidenses exportan elementos de tortura, tales como sofisticados aparatos de descargas eléctricas, grillos para las piernas, y argollas dentadas para amarrar los pulgares que desgarran la carne si un detenido trata de escapar.

El estudio se hizo público prácticamente al mismo tiempo en que el Departamento de Estado de Estados Unidos emitía su informe anual sobre los Derechos Humanos en el mundo.

La organización internacional de defensa de los Derechos Humanos dedicó a los Estados Unidos un capítulo especial del informe, en el que se condena la venta por parte de compañías de ese país de armas y otros equipos que se emplean en el exterior como instrumentos de tortura.

"Ninguna empresa estadounidense debería lucrar con la tortura", dijo hoy William F. Schultz, responsable de la redacción del capítulo.

Según Amnistía Internacional, aunque es ilegal poseer algunos de esos equipos en los Estados Unidos, el Departamento de Comercio concedió licencias de exportación para estos elementos por noventa y siete millones de dólares desde 1997, bajo la categoría de "equipos para el control del delito".

El informe agrega que unas ochenta empresas norteamericanas participaban de la fabricación, comercialización y exportación de esos artículos.

Un análisis basado en datos del Departamento de Comercio muestra que Arabia Saudita, Rusia, Taiwán, Israel y Egipto son los principales receptores de los equipos estadounidenses.

Schultz cuestionó también la autoridad de Estados Unidos para comentar la situación de los Derechos Humanos en el mundo.

"Resulta inconcebible que mientras el Departamento de Estado norteamericano promueve los Derechos Humanos, el Departamento de Comercio apruebe licencias de exportación a países que nuestro propio Gobierno documenta como torturadores", afirmó Schultz en una declaración.

El informe es parte de una campaña de un año emprendida por AI para documentar la práctica de la tortura en el mundo. La organización también lanzó un programa en Internet en el que sus seguidores pueden enviar rápidamente un mensaje a los funcionarios allí donde se practique la tortura y exigir el cese inmediato del abuso.