El Mundo - Domingo, 18 de marzo de 2001

La ONU denuncia la violación
de los Derechos Humanos en Colombia

SALUD HERNANDEZ-MORA. Especial para EL MUNDO

BOGOTÁ.- Las violaciones de los Derechos Humanos en Colombia son "graves, masivas y sistemáticas", y la población civil cada día sufre con más intensidad el conflicto armado.

Esas son algunas de las conclusiones de un informe que Mary Robinson, responsable del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, presentará la próxima semana en Ginebra.

Las AUC (Autodefensas Unidas de Colombia), más conocidas como paramilitares, siguen siendo las que cometen más atrocidades. "Atacan casi exclusivamente a poblaciones civiles inermes, en acciones de deliberada a inusitada crueldad, y con objetivos puramente punitivos".

Dentro de las sesenta y ocho páginas en las que se analiza lo ocurrido en el año 2000 en Colombia, la ONU denuncia que los "llamamientos a los actores armados para que sujeten su actuación a los mandatos del DIH [Derecho Internacional Humanitario] y eviten estragos en la población civil y daños al medio ambiente son totalmente desatendidos".

El punto más conflictivo es el referido a la lucha del Estado contra los paramilitares. La ONU la califica de "débil e inconsistente", lo que ha provocado que las AUC hayan aumentado su presencia en todo el país, consolidándose. Sin embargo, un portavoz gubernamental considera que esa acusación es injusta.

El Gobierno colombiano prepara una contestación oficial que hará pública la próxima semana. Lo mismo opina el comandante de las Fuerzas Armadas, el general Fernando Tapias, en la entrevista que hoy publica este periódico. Según éste, ningún Gobierno ha hecho tanto contra los paramilitares como el de Pastrana.

La guerrilla

En cuanto a la guerrilla, el informe critica la utilización de los cilindros de gas como arma para atacar pueblos. "Su escasa precisión y su extenso poder destructivo son un factor constante de muertes de civiles y de pérdidas materiales considerables".

En el apartado referente a la libertad de expresión, habla de las limitaciones que sufren los periodistas a la hora de ejercer su profesión por las amenazas que reciben. En el año 2000, doce periodistas perdieron la vida, siete fueron secuestrados y al menos cinco tuvieron que exiliarse.