La Corriente Alterna - 28 de marzo de 2001

El Gobierno exporta en secreto armas a países en conflicto

España está en guerra

Alberto Vigario.- Las guerras que actualmente sufre el mundo también se libran con armas españolas. Turquía, Marruecos, Tailandia, Chile, Irán o Angola son algunos de los principales clientes en un sector que mueve miles de millones y cuyas cuentas el Gobierno se resiste a desvelar.

Los últimos informes de Amnistía Internacional y UNESCO revelan que el Ejecutivo ha ocultado ciento setenta mil millones en la lista de exportaciones oficiales de armamento.

En la venta de armas al extranjero, España, contrariamente al tópico, is not different. Aunque no forma parte del listado de los principales países exportadores de material militar, en 1997 llegó a alcanzar el quinto puesto del mercado mundial.

La Cátedra UNESCO sobre Paz y Derechos Humanos tiene datos que demuestran que nuestro país, desde 1993, vende importantes cantidades de munición a países de África Occidental que han suscrito la Moratoria sobre Importación de Armas Pequeñas y Armas Ligeras.

La denuncia hay que sumarla a las críticas que han realizado Amnistía Internacional, Greenpeace, Intermón y Médicos sin Fronteras, organizaciones que llevan a cabo la campaña para el control de las armas ligeras, y que ya han advertido de la escasa voluntad gubernamental para dotar de transparencia al comercio de armamento.

Estas ONG acusan al Ejecutivo de no especificar, en sus informes sobre exportaciones de armas, los productos que se venden a cada país, lo que permite, en la práctica, ocultar determinadas ventas.

En los presupuestos del año 2000 -paradójicamente declarado como Año Internacional de la Cultura de la Paz-, el 41,2 por ciento de todo el gasto en investigación y desarrollo fue para fabricar más y mejores armas. Para este año está prevista una cantidad similar.

Este gasto es once veces superior al programa de investigación sanitaria, doscientas noventa y una veces el presupuesto de investigación y evaluación educativa, y el doble del programa de becas y ayudas a estudiantes o el dedicado al acceso a la vivienda.

Transparencia opaca

En 1997, el Congreso aprobó un acuerdo sobre transparencia en el comercio de armamento. La información oficial desde entonces se limita a dar la cuantía total de las exportaciones de armas españolas realizadas durante el año y la cifra del material de doble uso, civil y militar, señalando la cuantía que corresponde a cada país, pero sin especificar los productos y omitiendo cualquier dato sobre el material policial y paramilitar. El Gobierno se ampara en el secreto para no especificar los productos.

Entre 1988 y 1995 siete empresas españolas, Casa, Bazán, Iveco-Pegaso, Indra-Ceselsa-Inisel, Expal-EDB, Santa Bárbara y ENASA exportaron material militar por valor de doscientos noventa mil millones de pesetas.

Los acuerdos establecidos por la ONU y la UE obligan a mantener el embargo de armas a países que violan los Derechos Humanos.

Hoy día, se puede ver a soldados turcos con el 'españolito' Cetme combatiendo contra la minoría kurda. Marruecos también los emplea en su conflicto con el Polisario. Las pistolas Astra, de fabricación española, son frecuentes en Angola y países de América Latina.

Según Brian Wood, responsable de seguridad de Amnistía Internacional, las tropas del difunto general Kabila, en su golpe de Estado en el antiguo Zaire, fueron transportadas en aviones españoles Casa, que procedían de Zimbabwe.