El País - Domingo, 29 de abril de 2001

La represión policial de los bereberes argelinos
se cobra más de treinta muertos

AGENCIAS. Argel

Al menos treinta y una personas han muerto en los enfrentamientos que desde el pasado sábado día 21 se han registrado en diversas localidades de la Cabilia (noreste de Argelia), según fuentes de la oposición.

Desde hace más de una semana, los enfrentamientos se suceden día tras día en esta región, cuya población, de origen bereber en su mayoría, se considera maltratada por el poder político central debido a su identidad cultural y lingüística.

La chispa que hizo estallar el conflicto fue la muerte por bala de un joven en una comisaría, donde había sido conducido como presunto autor de un robo.

La Agrupación para la Cultura y la Democracia (RCD), formación política implantada en la Cabilia, aseguró que sólo el pasado viernes quince personas murieron por los disparos de las fuerzas del orden y trescientas fueron heridas, de ellas, tres graves.

El Ministerio del Interior argelino emitió ayer un comunicado en el que reconoce la muerte de quince civiles durante el pasado jueves y viernes en la Cabilia, y aseguraba que se han contabilizado más de cincuenta heridos entre los manifestantes y cerca de trescientos entre las fuerzas del orden.

El titular de este departamento, Yazid Zerhuni, afirmó que en casi todos los casos hubo víctimas porque la policía y los demás servicios de seguridad se vieron 'en una situación insostenible' y a pesar suyo tuvieron que hacer uso de sus armas 'frente a grupos de exaltados incontrolables'.

Tizi-Uzu, capital de esta región de Argelia, poblada por cerca de nueve millones de personas -la población total de Argelia es de unos veintinueve millones- que utilizan habitualmente la lengua bereber, vivió ayer una nueva jornada de violencia.

Los enfrentamientos, iniciados el pasado sábado 21 en Beni Duala, se extendieron como un reguero de pólvora a las localidades de Bejaia, El Kseur, Ighzer Amokrane, Amizur y Uzelaghem, donde se incendiaron y destruyeron vehículos, postes de alumbrado, oficinas bancarias y postales y otros edificios públicos.

Los periodistas que han visitado estas poblaciones pudieron comprobar la magnitud de las destrucciones, asimiladas a las que tuvieron lugar hace más de veinte años cuando miles de personas se echaron a la calle para exigir que se oficialice la lengua bereber.

Las manifestaciones comenzaron el pasado día 21 en la localidad de Beni Duala, cuando centenares de jóvenes tomaron las calles al conocer la muerte de un muchacho de dieciocho años en la comisaría donde había sido conducido por su presunta implicación en un hurto.

Los manifestantes aseguraron que el joven, Massinisa Guermuh, fue abatido a tiros por la policía, aunque las autoridades locales alegaron que su muerte ocurrió cuando se disparó por accidente la pistola de un agente.

El Mundo - Domingo, 29 de abril de 2001

La 'Intifada' beréber
se salda con 31 muertos en una semana

Ayer fallecieron 16 manifestantes en la Cabilia argelina a manos de la policía

JOSE LUIS PERCEVAL / Especial para EL MUNDO

RABAT.- La Intifada popular que desde hace una semana protagonizan los beréberes de la Cabilia argelina contra los "excesos" del régimen se ha cobrado ya al menos treinta y una vidas, dieciséis de ellas ayer. En todos los casos, las víctimas fueron manifestantes civiles muertos a tiros por las Fuerzas de Seguridad.

La brutalidad de la represión policial obligó ayer al Frente de Fuerzas Socialistas (FFS, partido de fuerte implantación entre los beréberes argelinos) a suspender las dos manifestaciones pacíficas que habían convocado en Bejaia y Tizi-Uzu para denunciar "la injusticia y la impunidad" de la actuación del Estado en la región.

El FFS aseguró ayer que dispone de "numerosas informaciones serias y concordantes", según las cuales sectores del poder "van a aprovechar" las manifestaciones "para transformarlas en un baño de sangre".

Pese a la advertencia, decenas de miles de personas se echaron a la calle y prendieron fuego a comisarías y vehículos antidisturbios.

Según fuentes médicas de la ciudad de Tizi-Uzu (noventa kilómetros al este de Argel), ayer murieron catorce personas y treinta y cuatro resultaron heridas, varias de gravedad.

En Bejaia (doscientos kilómetros al este de la capital), murieron dos personas más y, según testigos presenciales, la policía disparó e hirió de gravedad a tres jóvenes manifestantes.

Según otro partido político beréber, la Agrupación para la Cultura y la Democracia (RCD), sólo el viernes murieron catorce personas por los disparos de la policía y trescientas resultaron heridas.

"Situación insostenible"

El Ministerio del Interior reconoció que en las últimas cuarenta y ocho horas murieron quince civiles. Según el ministro Yazid Zerhuni, las fuerzas de seguridad tuvieron que disparar porque se vieron en una "situación insostenible frente a grupos de exaltados incontrolables".

Según el comunicado emitido por el Ministerio, trescientas treinta y seis personas resultaron heridas a consecuencia de los enfrentamientos, de ellas, doscientas ochenta y cuatro eran miembros de la policía antidisturbios. El Ministerio del Interior reiteró el compromiso del Gobierno de castigar a los responsables de las acciones violentas, añadió el comunicado.

La revuelta popular tuvo su origen en la muerte de un adolescente de dieciocho años, Massinise Guermuh, en una comisaría de Beni Duala, el pasado sábado tras su detención -nocturna e irregular, según su familia-, que nunca fue esclarecida por las autoridades.

Numerosos grupos de beréberes, cuya relación con el poder central de Argel siempre fue difícil, reaccionaron con asaltos a las comisarías y edificios públicos, incendios de vehículos policiales y agresiones a agentes. El viernes, en el asalto a la comisaría de Azazga murieron cuatro jóvenes. El final de la revuelta es aún impredecible.