El Mundo - Viernes, 6 de julio de 2001

El TPI condena a 40 años a Jelisic
por crímenes contra la Humanidad

Se jactaba de matar entre 20 y 30 personas «antes de desayunar»

ELENA ALJARILLA. Especial para EL MUNDO.

BRUSELAS.- La Corte de Apelaciones del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia confirmó ayer por unanimidad la sentencia que condena a Goran Jelisic a 40 años de prisión por crímenes de guerra y crímenes contra la Humanidad cometidos en mayo de 1992 en el municipio de Brcko, en el noreste de Bosnia Hercegovina.

La decisión tomada ayer confirma la sentencia dictada por el Tribunal de la Haya contra Jelisic el 14 de diciembre de 1999, la más alta impuesta por la Corte hasta el momento.

En los actos preliminares a la sentencia, cuando el Tribunal leyó el pliego de cargos al acusado, se le imputaba también el delito de genocidio. Sin embargo, y a pesar de que Jelisic se declaró culpable de crímenes de guerra y contra la Humanidad, rechazó las acusaciones de genocidio de las cuales se declaraba inocente.

El juicio contra Jelisic comenzó el 30 de noviembre de 1998, pero la sentencia no llegó hasta un año después, cuando el juez dictaminó 40 años de cárcel por los delitos mencionados, pero no aceptó el crimen de genocidio por considerar que no había evidencias suficientes.

Ambas partes, sin embargo, decidieron apelar la sentencia. La acusación, porque quería que se le incluyera el delito de genocidio; y la defensa, porque quería una pena más reducida.

La Corte de Apelaciones del Tribunal Penal Internacional rechazó ayer los alegatos de unos y otros.

En el caso de la acusación, la Corte mantiene que el hecho de que exista un plan o una política a seguir no supone un requisito legal para justificar el crimen de genocidio en este caso, por lo que considera que no hay evidencias suficientes para mantener esta acusación y que, «en las circunstancias del caso no es recomendable remitirlo a nuevas apelaciones».

Por lo que se refiere a la rebaja de la condena, la Corte de Apelaciones considera que, aunque no fue posible demostrar la culpabilidad de Jelisic en todos los asesinatos investigados, el hecho de que se le encontrara directamente responsable de 12 asesinatos justifica la pena dictada.

De hecho, Goran Jelisic, trabajador agrícola que ahora cuenta 33 años de edad, reconoció su culpabilidad en numerosas ejecuciones de civiles perpetradas en el campo de detención de Luka, en Brcko (norte de Bosnia). El mismo eligió su apodo, el Adolf serbobosnio, y se jactaba de matar entre 20 y 30 personas «antes de desayunar».


Por otra parte, el primer ministro serbobosnio, Mladen Ivanic, se entrevistó ayer en La Haya con la fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional, Carla del Ponte, en una visita que puede acelerar la entrega del ex líder de los serbios en Bosnia y mano derecha de Milosevic en esa región, Radovan Karadzic, y la de Ratko Mladic, mano derecha de este último.

El portavoz de Carla del Ponte, Florence Hartmann, rechazó la declaración que realizó Ivanic al llegar a Holanda en la que afirmaba no conocer el paradero de Karadzic y Mladic, de los que se sospecha que residen en la República Srpska, de la que Ivanic es primer ministro.

En ese sentido, la propia Carla del Ponte afirmó que «es bien sabido el hecho de que Mladic ha estado disfrutando de protección» por parte de la República Srpska, mientras que Ivanic insistió en que en sus instituciones no han recibido información sobre el paradero de los dos acusados.

La esposa del ex líder serbobosnio, Ljiljana Zelen-Karadzic, desmintió ayer en un comunicado que su marido esté preparando su entrega condicionada y que vaya a testimoniar contra Milosevic con la intención de conseguir una condena más leve, tal y como había informado la cadena estatal de televisión serbobosnia.