El Mundo - Miércoles, 11 de julio de 2001

El Fiscal General ruso pide investigar
la actuación del Ejército en Chechenia

Por su actuación en tres aldeas, tildada de «crimen a gran escala»
por el jefe de la Administración prorrusa
Se abre una causa por «abuso de poder»

El fiscal general de Rusia, Vladímir Ustínov, ordenó ayer investigar la actuación de las tropas federales en Chechenia tras las masivas denuncias de abusos, torturas y limpieza de aldeas que han vuelto a desatar una oleada de refugiados.

Dos grupos de investigadores viajaron a las localidades chechenas de Sernovodsk (40 kilómetros al oeste de Grozny), Assínovskaya y Kurchalói (distantes unos kilómetros de la primera localidad), donde la semana pasada efectivos federales hicieron una operación de limpieza que, según las autoridades chechenas proMoscú, se cebó en sus habitantes.

El fiscal general adjunto, Serguéi Fridinski, anunció la apertura de una causa penal por «presunto abuso de poder» de las tropas federales durante las operaciones de limpieza en dichas aldeas chechenas.

Fridinski indicó que la labor de los fiscales será «investigar minuciosamente todas las denuncias de violaciones de los derechos de los ciudadanos en las llamadas limpiezas de esa localidades».

Añadió que todas las personas detenidas en Sernovodsk y Assínovskaya han sido puestas en libertad, así la como la mayoría de los detenidos en Kurchalói.

La decisión de la Fiscalía General de iniciar la investigación coincidió con un debate sobre la situación en Chechenia en la Asamblea Parlamentaria de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).

La guerra en Chechenia tiene ahora como blanco la población civil, «humillada, insultada y robada» por las tropas federales mientras los rebeldes campan a sus anchas, según denunció el lunes Ajmat Kadírov, jefe de la Administración provisional implantada por el Kremlin en la república rebelde.

En las operaciones del Ejército ruso, llevadas a cabo el pasado día 3, cerca de 1.500 personas fueron rodeadas en las aldeas de Sernovodsk y Assínovskaya por soldados rusos que buscaban a los autores de la muerte de cinco policías en esta zona cercana a la frontera con la república Ingush.

Esta república vecina el fin de semana pasado recibió 4.000 refugiados chechenos que se suman a los 140.000 que alberga más de 21 meses después del inicio de la intervención rusa en la república.

La acción de las tropas en esas dos aldeas fue denunciada por organizaciones humanitarias, que acusaron a los soldados de golpear, robar y torturar a los habitantes y de detener a cerca de 700 personas, según informa Efe.

Según Kadírov, que las calificó de «crímenes a gran escala», «escuelas y hospitales fueron saqueados durante las así llamadas operaciones de limpieza en Assínovskaya y Sernovodsk. No detuvieron a ningún bandido, ni un solo rifle fue confiscado, y no se encontraron explosivos».

Detenciones arbitrarias

Kadírov detalló cómo los efectivos del Ejército y del Ministerio del Interior rusos que tomaron parte en la operación
arrojaron granadas de mano en los sótanos y aulas de las escuelas, donde también robaron las pagas de los maestros.

En otra localidad, Kurchalói, los registros y detenciones acabaron con once heridos graves a golpes por los soldados y ocho vecinos desaparecidos. Kadírov llegará mañana a Moscú con la intención de denunciar personalmente al presidente ruso, Vladimir Putin, las violaciones de los Derechos Humanos que cometen las tropas federales en Chechenia, según anunció ayer Iliá Isáyev, portavoz de la representación chechena en la capital rusa.

Según Human Rights Watch, «el número de detenciones arbitrarias en Chechenia de las últimas semanas no tiene precedentes».

Para la organización rusa defensora de los Derechos Humanos Memorial, «la anarquía reina en Chechenia». Su presidente, Oleg Orlov, afirmó que las tropas rusas en Sernovodsk, Assínovskaya y Kurchalói emplearon contra los civiles perros de presa y la picana eléctrica.

«Sólo una vez que concluya la investigación se podrá hablar de acciones ilegales o de abusos», dijo el general Alexandr Chekalin, viceministro ruso del Interior y comandante de las tropas de ese ministerio emplazadas en Chechenia.

Chekalin recalcó que «actualmente no hay bases para hablar de crueldad o abusos por parte de las fuerzas federales». El general admitió, sin embargo, la posibilidad de que en el comportamiento de algunos soldados o policías «pesara el factor emocional, si se toma en cuenta que en la víspera [de las operaciones] los guerrilleros mataron a sus compañeros de armas».

Para el ministro ruso del Interior, Boris Gryzlov, las operaciones del Ejército eran «necesarias» para luchar contra los independistas.