La Jornada - SABADO 28 JULIO 2001

Estudia Londres presentar una queja oficial a Roma por maltrato a sus ciudadanos

Exige Alemania a Italia investigar
la represión contra antiglobalizadores

Promete Berlusconi no encubrir los resultados
de las indagaciones sobre brutalidad policial

AFP, DPA, AP Y REUTERS

Berlín, 27 de julio. Alemania pidió al gobierno italiano una investigación respecto de los acontecimientos que rodearon las detenciones de los manifestantes durante la pasada Cumbre de los Ocho, en tanto que Gran Bretaña anunció que estudiaba la presentación de una queja oficial por el maltrato sufrido por ciudadanos británicos.

En Roma, el primer ministro italiano Silvio Berlusconi afirmó ante el Senado que su gobierno no encubrirá los resultados de las investigaciones si se comprueba que hubo excesos de la policía durante los disturbios callejeros de la cumbre en Génova, que dejaron un muerto y cientos de heridos y detenidos.

Un vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores alemán explicó que la gestión ante Italia en reclamo de explicaciones por los sucesos de violencia policial en Génova fue hecha por su embajada en Roma, y que las autoridades italianas se comprometieron a informar al gobierno de Alemania sobre el resultado completo de las investigaciones.

Indicó el funcionario que hasta el momento 21 ciudadanos alemanes que participaron en las protestas siguen detenidos, 18 de ellos con orden de prisión preventiva por tiempo indefinido.

Se estima que la policía italiana detuvo a un total de 70 alemanes, entre decenas de extranjeros de distintas nacionalidades, sobre todo europeos.

Estilo dictadura argentina

El diputado Christian Stroebele, del Partido Verde alemán y quien recién visitó a sus compatriotas recluidos en seis centros de detención en Italia, acusó a la policía de ese país de "graves violaciones contra los Derechos Humanos" y añadió que eso le recordó las "detenciones durante la dictadura militar argentina".

Stroebele también insistió en su reclamo de que se cree una comisión internacional independiente que investigue los sucesos ocurridos durante los días que duró la cumbre del Grupo de los Ocho, del pasado fin de semana.

El legislador dijo sentirse "espantado" por los testimonios recogidos de los alemanes por el maltrato que recibieron en las cárceles italianas por parte de guardias.

A su vez, el canciller británico Jack Straw dijo que estaba estudiando las denuncias de los británicos detenidos por la policía italiana, por lo que su gobierno podría presentar una queja oficial ante las autoridades italianas.

Explicó que hubo quejas de que a los representantes consulares británicos se les demoró visitar a sus compatriotas, cuando ese caso no se presentó con otras delegaciones como la de España, y agregó que ya había hablado del tema con el embajador de Italia.

Cuatro de los cinco británicos detenidos en Génova anunciaron que presentarán querellas judiciales contra la actitud de la policía italiana, pues tras su detención durante cuatro días estuvieron incomunicados, sin poder ver a sus familias o a los enviados del consulado británico.

Mientras, el diario italiano La Repubblica recoge el testimonio de un inspector de policía, quien dijo que "era la guerra, yo también golpeé", que se refiere a los "gritos y los llantos" que escuchó en la comisaría de Bolzaneto, cerca de Génova, principal centro de detención de los manifestantes.

Durante un acalorado debate, en que Berlusconi afirmó que la cumbre resultó "un éxito", prometió que ninguno de los culpables quedará impune si se detectan irregularidades en el proceder de la policía, si se comprueba que hubo abusos o excesos, de acuerdo con una pesquisa interna y las investigaciones del Poder Judicial.

"En caso de que las investigaciones del Ministerio del Interior y de la Fiscalía de Génova confirmen que hubo abusos y violencia, no se dará protección a ningún infractor", aseguró el gobernante al responder a los cuestionamientos de parlamentarios sobre el proceder de la policía.

Emisarios del pasado, culpables

No obstante, sostuvo que "no se deben confundir a los que han violado la ley con los que han tratado de salvaguardar el orden público", e insistió en acusar al anterior gobierno de centroizquierda de "ser el responsable" de la organización de la reunión cumbre.

"Nos tocó (a nosotros) subir en un tren que estaba ya marchando", afirmó Berlusconi, y defendió los resultados de la conferencia al señalar que "a nivel político y diplomático fue un éxito para Italia", pero lamentó que las manifestaciones callejeras contra las políticas globalizadoras hayan afectado "la imagen de la reunión".

Dijo que "en Génova ninguno quiso imponer nada a nadie", y abogó por la continuación de las cumbres entre los países más industrializados del mundo.

Hasta el momento Berlusconi ha logrado bloquear la formación de una comisión investigadora de los actos de violencia, pero el Senado italiano debatirá el próximo 3 de agosto una moción de censura impulsada por la oposición de centroizquierda contra el ministro del Interior, Claudio Scajola, quien ha defendido la actuación represiva de la policía.

El presidente de los demócratas de izquierda, Massimo D'Alema, calificó de "muy modestos" los resultados de la cumbre e indicó que en la ciudad de Génova más bien reinó una "violencia fascista insoportable, una represión al estilo chileno", en referencia a la dictadura de Augusto Pinochet.

En Italia hay hasta el momento en marcha seis investigaciones por los actos de violencia.

La Fiscalía de Génova investiga especialmente el proceder de las fuerzas de seguridad respecto al traslado de los detenidos y en los centros de arresto, y las pesquisas sobre agresión física, coacción y abuso de autoridad se dirigen contra quien resulte responsable.

La Jornada - DOMINGO 29 JULIO 2001

No hubo órdenes de arresto: La Repubblica

Realizó la policía italiana en Génova
76 "detenciones irregulares"

DPA, AP Y AFP

Génova, 28 de julio. La policía italiana efectuó 76 detenciones irregulares durante las protestas contra la cumbre del Grupo de los Ocho en esta ciudad, de acuerdo con las primeras investigaciones de la fiscalía local.

Reportes de prensa señalaron que de los 288 arrestados sólo se expidieron en su momento 149 órdenes de detención. Es decir, "la mitad de los detenidos en Génova no debería haber terminado nunca con las esposas puestas", dijo el diario La Repubblica.

Entre los detenidos también hubo un centenar de extranjeros, y a la fecha aún permanecen en prisión 49 personas, entre italianos y de otras nacionalidades.

Fue el viernes de la semana pasada cuando ocurrieron los hechos más violentos con un joven muerto y cientos de heridos.

No obstante, Guiliano Giuliani, el padre de Carlo Giuliani, el joven que murió de un balazo disparado por un policía, dijo que condenaba "el ataque" de su hijo contra los uniformados pero que no presentará cargos contra las fuerzas de seguridad: "Estimo a la policía y a la justicia. Ella tiene ahora la obligación de aclarar todo".

En cambio, altos funcionarios de la policía italiana demandaron que los oficiales que hayan incurrido en excesos sean sancionados. "Quien haya cometido errores debe pagarlos", señaló el inspector de la policía genovesa, Roberto Traverso.

Legisladores de oposición insistieron en la realización de una investigación en torno a los motines desatados con motivo de la cumbre, pese a que el primer ministro Silvio Berlusconi se comprometió a esclarecer la verdad sobre los sucesos y que no habrá encubrimiento de nadie implicado.

Mientras, hoy hubo protestas callejeras en Alemania y Uruguay de cientos de manifestantes contra las políticas globalizadoras en repudio por la muerte del joven italiano.

Unas mil personas desfilaron por Berlín en rechazo a la violencia policial en Génova, en demanda de la liberación de quienes aún siguen detenidos en Italia y en reclamo de una comisión internacional investigadora sobre los excesos de la policía.

El jueves también se habían manifestado cientos de jóvenes en Berlín, pues los alemanes fueron el grupo más grande de extranjeros detenidos, con 70, aunque muchos ya fueron liberados.

En Montevideo, manifestantes apedrearon la embajada de Italia en Uruguay al condenar la muerte del joven italiano. La protesta duró sólo unos minutos, durante cuya jornada fue quemado un muñeco y se pintaron leyendas antiglobalización por parte de encapuchados.

La policía llegó ante la embajada, alertada por la propia misión diplomática, cuando los manifestantes ya se habían retirado.

El Mundo - Domingo, 29 de julio de 2001

Berlín amplía sus críticas a Roma
por el trato a sus detenidos

Pide explicaciones sobre la prohibición de volver a Italia
a los jóvenes antiglobalización

ANA ALONSO MONTES / Corresponsal

BERLÍN.- El Gobierno federal alemán, de forma prudente pero eficaz, se mantiene en guardia con respecto al supuesto abuso de poder de las fuerzas de seguridad italianas durante las manifestaciones antiglobalización que tuvieron lugar durante la cumbre del Grupo de los Ocho (G-8) el pasado fin de semana en Génova.

El Ministerio federal de Exteriores acaba de pedir explicaciones a Roma sobre la prohibición de viajar a Italia en los próximos cinco años, que según algunos testimonios se ha impuesto a gran parte de los detenidos y retenidos en las marchas de Génova.

Según el Berliner Zeitung, se espera que a principios de esta semana el Ejecutivo italiano responda a las demandas del Gobierno rojiverde.

Un portavoz del Ministerio alemán de Exteriores confirmó ayer que su embajada en Roma estaba a la espera de la aclaración de las autoridades italianas, a las que Alemania también ha pedido cuentas sobre el trato recibido por los 70 detenidos alemanes.

De ellos, 21 permanecen todavía en cárceles italianas. El Ministerio federal de Exteriores también confirmó que cuatro heridos en las revueltas de Génova serán trasladados en breve a hospitales alemanes.

Con el ministro de Exteriores, Joschka Fischer, tiene previsto entrevistarse en breve el diputado ecopacifista Christian Ströbele, que acaba de regresar de Génova. Fischer, que en su juventud fue uno de los líderes del 68 alemán, dijo recientemente que si fuera joven también habría estado en Génova.

Ströbele explicó el viernes que había visitado a los detenidos en diversos centros y sus testimonios coinciden en denunciar los abusos de las fuerzas de seguridad italianas.

Comisión de expertos

Ströbele asegura que en Génova se violaron los Derechos Humanos y la Convención de Ginebra. El diputado ecopacifista pidió el viernes que se forme una comisión independiente de expertos que investigue la actuación policial en esta última manifestación antiglobalización, en la que murió como consecuencia de los disparos de un policía el joven italiano Carlo Giuliani.

Decenas de jóvenes de diversos países europeos, entre ellos España, han denunciado los terribles abusos cometidos por la policía italiana en los centros de detención.

Hasta ahora el Gobierno italiano ha defendido a sus fuerzas de seguridad y muchos otros se han mantenido al margen, mientras las autoridades federales alemanas luchan por que se esclarezcan los hechos.

En las calles, los jóvenes germanos exigen que se tomen medidas para que no vuelva a haber víctimas en manifestaciones antiglobalización. Desde la semana pasada las calles de ciudades como Berlín muestran el rostro de Carlo Giuliani, que fue imagen de muchas de las pancartas de las manifestaciones que en estos últimos días han tenido lugar en la capital federal.

El diputado Christian Ströbele y su compañera de partido Annelie Buntenbach explicaron en Berlín que muchas de las detenciones realizadas en Italia obedecían simplemente a la apariencia de los jóvenes.

De hecho, las autoridades italianas reconocieron ayer haber practicado unos 80 arrestos injustificados. Todo aquel que portara un jersey negro con capucha o palos de hierro para apuntalar una tienda de campaña era considerado un ser potencialmente violento.

Por otra parte, el socialcristiano Günther Beckstein acusó a Ströbele de comportarse como "un cómplice virtual" de los violentos.