El Mundo - Jueves, 2 de agosto de 2001
Decenas de parejas homosexuales
contraen matrimonio en Alemania
Día histórico para los derechos de 'gays' y lesbianas
al entrar en vigor en el mayor país de la UE
la ley que permite bodas entre personas del mismo sexo
|
ANA ALONSO MONTES. Corresponsal. BERLÍN.- Las Pannier se convirtieron ayer en la primera pareja de lesbianas que legaliza su unión en la República Federal Alemana. Gudrun Pannier y Angelika Baldow, ambas vestidas de frac, se dieron el sí en el Ayuntamiento berlinés de Schöneberg a las 9.00 horas. Apenas media hora después Heinz Friedrich Harre y Reinhard Lüchow se casaban en Hannover. Otras 15 parejas celebraron una ceremonia múltiple en Hamburgo, con la presencia de la presidenta de Los Verdes, Claudia Roth. En Saarbrücken, en la frontera con Francia, también se oficiaron siete bodas homosexuales. En las próximas semanas sólo en Berlín quieren legalizar su unión 300 parejas de gays y lesbianas, de las más de 40.000 que existen en Alemania. Gays y lesbianas de la República Federal de Alemania consideran un éxito este primer paso hacia la equiparación total con las parejas heterosexuales. Las parejas homosexuales podrán suscribir un Contrato de vida en común, con menos derechos que un matrimonio heterosexual pero que gays y lesbianas consideran una victoria histórica en la reivindicación de sus derechos. Gudrun y Angelika, ambas de 36 años, compartirán apellido (han elegido Pannier porque suena mejor en alemán), lo que supone el reconocimiento de la unidad familiar. Asimismo tendrán derecho a la herencia en caso de fallecimiento del cónyuge, así como beneficios sanitarios. En caso de que una de las dos tenga dificultades económicas la otra habrá de mantenerla. Si una de ellas fuera extranjera, podría adquirir la nacionalidad alemana como en el caso de las parejas mixtas. Si la pareja no funciona, habrán de legalizar su separación. Debido a la oposición de las regiones conservadoras en el Bundesrat, con Baviera a la cabeza, las Pannier no disfrutarán de las ventajas fiscales de sus compañeros heterosexuales ni tampoco podrán adoptar niños, un derecho que sí se les reconocería en la vecina Holanda, lo que deja este matrimonio homosexual algo aguado. "Nos casamos por amor y en nuestra vida privada nada cambiará, pero consideramos importante el reconocimiento legal de la relación", explicaba Gudrun la víspera de la boda, mientras Angelika, en silla de ruedas por una esclerosis múltiple tampoco podía ocultar su felicidad. Como toda boda que se precie, el enlace de las Pannier concluyó con el beso nupcial y la algarabía de los invitados. Tras la ceremonia en el Ayuntamiento de Schöneberg, cortaron la tradicional tarta a la espera de pasar pronto de nuevo al anonimato. Gudrun y Angelika han tenido la suerte de vivir en Berlín, porque si residieran en Baviera, donde el Gobierno socialcristiano considera estos contratos como un atentado contra la familia, tendrían que limitarse a suscribir su unión ante notario. Baviera, Sajonia y Turingia insisten en librar una batalla legal para impedir que las parejas homosexuales se equiparen a las heterosexuales. Según estas regiones conservadoras, estas uniones vulneran la Constitución ya que incumplen con el artículo que garantiza una protección especial a la familia. El pasado 18 de julio el Constitucional desestimó el primer recurso de estos Länder, que volvieron a recurrir por vía de urgencia. En términos generales, mientras las regiones gobernadas por socialdemócratas y ecopacifistas favorecen que estas bodas se celebren en ayuntamientos, los Länder más conservadores envían a estas parejas a oficinas de menor rango, o ponen mil y una trabas como en el caso de Baviera, la región católica gobernada por el socialcristiano Edmund Stoiber. Un chiste en el Berliner Zeitung retrataba fielmente esta muestra de cerrazón bávara. Dos novios pasean en calesa el día de su boda. Uno de ellos se lamenta que sus amigos de Baviera no puedan casarse como ellos. "Estos bávaros son diferentes hasta en lo diferente", replica su pareja. Por el contrario, Hamburgo destaca por su tolerancia, ya que de forma simbólica aprobó las uniones homosexuales hace dos años, de ahí que muchas de las parejas que ayer suscribieron su contrato de vida en común en esta ciudad septentrional celebraran de hecho su segundo enlace. Los ecopacifistas, con el diputado homosexual Volker Beck, a la cabeza, se han erigido en el partido más comprometido con la causa gay. De hecho, los Verdes apadrinaron ayer estas llamadas primeras bodas homosexuales, pues consideran que la ley es fruto de su lucha por los derechos de gays y lesbianas. La ley, aprobada por el Parlamento de mayoría socialdemócrata y ecopacifista el año pasado, no recibió el visto bueno definitivo hasta el pasado 18 de julio cuando el Tribunal Constitucional rechazó las primeras apelaciones de varias regiones federales. De hecho se trata de legalizar la inscripción de uniones civiles de parejas de hecho. Antes habían conseguido aguar la norma, al impedir en el Bundesrat que las parejas homosexuales disfruten de los mismos derechos fiscales. El Partido Socialdemócrata cuenta también con un buen ancla en el electorado rosa. El actual alcalde de la capital alemana, el socialdemócrata Klaus Wowereit, logró en mayo pasado un buen golpe al convertirse en el primer político de primera fila que reconocía su homosexualidad con la célebre frase "soy gay y eso está bien". Para Wowereit las uniones con rango de pareja de hecho no cumplen todas las expectativas, pero suponen "un avance importante para que algo que nunca tuvo que ser considerado anormal sea normal en Alemania". Vajilla nueva para los novios El Tränenpalast (palacio de las lágrimas) se transformó el martes por la noche en el templo de la alegría. Jubilosos gays y lesbianas celebraron, animados por los Verdes, la entrada en vigor de la ley sobre las llamadas bodas homosexuales. Como es tradicional en estas fiestas en Alemania, se rompió una vajilla vieja en espera de que con los platos nuevos traigan buena suerte a la casa. "Espero que muchos se unan a nosotros y también decidan formalizar su unión", explicaba Gudrun Pannier, vestida con un frac, el uniforme que ha adoptado para las celebraciones de su boda con su novia Angelika. Globos verdes y banderas multicolores adornaban el desangelado local, cuyo nombre evoca las separaciones entre ciudadanos del Este y del Oeste en la época del Muro. En el escenario, una exultante Claudia Roth, presidenta de los Verdes, pero en esta ocasión vestida de rosa de pies a cabeza, recordaba que el artículo 1 de la Constitución federal dice que "la dignidad de los seres humanos es inviolable, no de los seres humanos heterosexuales", remarcaba Roth. |
El Mundo - Jueves, 2 de agosto de 2001
Los 'gays' españoles y la izquierda
alaban el motor 'social' alemán
Optimismo ante los próximos debates parlamentarios en España
|
ENRIC PASTOR MADRID.- La locomotora europea corre sin freno. Alemania, el motor económico, político, demográfico y, desde hoy, también en cuestiones sociales, ha tomado una decisión clave, según los colectivos de gays y lesbianas españoles y los políticos de izquierdas. "Hay países europeos con una fuerza enorme que apuestan por el reconocimiento de lesbianas y gays", apunta Boti García, presidenta del Cogam. "El señor Aznar y su Gobierno, a los que tanto les gusta mirarse en los grandes de la UE, deberían ver que Europa es algo más que economía". Alemania, gobernada por socialdemócratas y verdes, se ha mirado en el espejo de la vecina Holanda, que hace menos de un año aprobó el matrimonio civil gay con todas sus consecuencias, pero se ha dejado en el camino temas clave como la adopción conjunta y la fiscalidad. "Alemania ha demostrado que Holanda no es un caso residual y que los derechos de este colectivo forman parte de la cultura europea y de la organización de algunos países de la UE", sostiene Leire Pajín, secretaria de Movimientos Sociales de la Ejecutiva del PSOE. Y no tiene duda: "Alemania abrirá la puerta a otros países". Marisa Castro, portavoz de IU en el Congreso en temas sociales y encendida defensora de los derechos de este colectivo, también apoyó el avance germano, aunque con matices. "Me parece frustrante que Alemania todavía les niegue derechos tan importantes como la fiscalidad o la adopción conjunta. Se hace más democracia y más ejemplo cuando los ciudadanos de un país se sienten respetados en su integridad. Y los gays y lesbianas alemanes tienen ahora puntos y comas inmorales en sus derechos". Derechos en España Los armarios también están abiertos en otros países europeos como Dinamarca, Bélgica, Suecia, Noruega o Francia, que reconocen, en mayor o menor medida, la realidad social de estas parejas. Pero en España, ni pastel de bodas, ni ramos de rosas, ni vivan los novios... A falta de una ley estatal de parejas de hecho o de matrimonio civil, las parejas de gays y lesbianas se enfrentan a un maremágnum de legislaciones autonómicas y tienen distintos derechos -incluso ninguno- según dónde vivan. "España no ha dado ningún paso para homogeneizar la diversidad de leyes autonómicas", opina Boti García. "Pedimos verdadera igualdad y, desde luego, este tema sólo puede legislarlo el Parlamento". El PP -único grupo parlamentario capaz de acometer una reforma estatal- ha aplazado dos debates en el Parlamento rechazando las propuestas de grupos como el PSOE, IU, CiU y grupo mixto. La próxima cita será al inicio del curso político. Esta vez, a partir de septiembre, toca matrimonio civil gay, a petición de la mayoría de la oposición: IU, PSOE, BNG, EA e I-C, que han presentado cinco proyectos de Modificación del Código Civil en materia de matrimonio para que las parejas homosexuales puedan casarse y, por economía procesal, acceder a todos los derechos. El punto más conflictivo es la adopción conjunta por parte de parejas homosexuales. (Hay que recordar que la actual Ley de Adopción permite ejercer este derecho, a título individual, a cualquier persona, con independencia de su orientación sexual). Mientras IU, PSOE, BNG, EA y el grupo mixto pretenden reconocer este derecho a las parejas homosexuales, el PP y CiU sostienen que, sobre este tema, "todavía no hay consenso". "Lo importante es que se debata sin ambages", sostiene Marisa Castro, cuyo grupo, IU, fue el primero que apostó por regular el matrimonio civil gay. "El PP no tendrá más remedio que asumir una revolución social imparable. El Parlamento tendrá que dar una respuesta a la sociedad, pero el PP se hace el muerto políticamente en estas cuestiones". |
El Mundo - Jueves, 2 de agosto de 2001
Y aquí en España, ¿qué?
|
PEDRO ZEROLO Ayer fueron las lesbianas y los gays alemanes los que se congratulaban por la entrada en vigor de una ley que supone un avance importante en sus derechos. Alemania se suma, pues, a una lista importante de países europeos que han reconocido derechos a las parejas homosexuales. Así, Suecia, Dinamarca, Noruega, Francia, Portugal, Bélgica, Holanda y, ahora, Alemania, evidencian que, cuando existe voluntad política, es posible recorrer el camino hacia la plena equiparación en derechos para los homosexuales; hacia el reconocimiento de nuestra dignidad. Aquí todavía recordamos a las más de 200.000 personas que acudieron a la manifestación convocada en Madrid el pasado 30 de junio, bajo el lema ¡Igualdad ya, Matrimonio ya!. Convocatoria que puso fin a un año muy importante para nuestras reivindicaciones. Recordar las salidas del armario del teniente coronel Sánchez Silva o la del ex ministro socialista Jerónimo Saavedra, la aprobación de la Ley de Parejas Estables de Navarra con la posibilidad de adopción conjunta para los homosexuales (que vino a sumarse a las ya aprobadas en Cataluña, Aragón y Comunidad Valenciana) o la presentación, en el Congreso de los Diputados, de cinco proyectos de Modificación del Código Civil, presentados por IU, PSOE, BNG, EA e I-C, que pretenden el matrimonio para lesbianas y gays. Todo ello ha determinado que el resultado de las encuestas de opinión nos apoyen claramente y que la mayoría de los partidos políticos hayan sellado su compromiso en defensa de nuestra demanda. Pero conviene recordar, también, que el Partido Popular se ha ido cerrando hasta la total negación de nuestra realidad, votando, sistemáticamente, en contra de nuestra dignidad. Si a ello unimos las continuas andanadas de la Iglesia católica por bloquear nuestros deseos de libertad y por influir en contra, queda claro que el último tramo de nuestra andadura va a ser duro sin duda. Mientras, la mayoría social y política que apoya nuestro reconocimiento es un buen aliciente para seguir luchando a favor de una sociedad más justa donde quepamos todas y todos, sin que prevalezca discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión, orientación sexual o cualquier otra condición o circunstancia personal o social. Pedro Zerolo preside la Federación Estatal de Lesbianas y Gays. |
El País - Jueves, 2 de agosto de 2001
Los homosexuales alemanes estrenan su derecho a 'casarse'
La ley equipara en parte a las parejas 'gay' con los matrimonios
|
AGENCIAS. Berlín. 'Sí quiero'. Con esta frase, las parejas homosexuales alemanas estrenaron ayer su derecho a casarse. La entrada en vigor de la ley que permite a gay y lesbianas suscribir un contrato de vida en común les equipara con los matrimonios heterosexuales en derechos como los de herencia o el seguro de enfermedad. La norma, que nace rebajada por la presión democristiana, les niega el mismo trato fiscal y la adopción. '¿Estáis dispuestas a mantener los términos con que quedáis inscritas como pareja?'. Con su 'sí quiero', la teóloga Gudrun Pannier y la abogada Angelika Baldow, ambas de 36 años, sellaron ayer la primera unión homosexual en el Ayuntamiento del barrio berlinés de Schoeneberg. La sala se quedó pequeña para las decenas de cámaras de televisión concentradas para el acontecimiento, festejado por los homosexuales alemanes como una victoria en el camino hacia la igualdad. Poco después, otras quince parejas de hombres o mujeres celebraron una ceremonia colectiva en Hamburgo. Angelika, en silla de ruedas debido a la esclerosis múltiple que sufre desde hace años, trataba de sobreponerse a la emoción bajo los fogonazos de los flashes que captaban el beso nupcial. Era una unión histórica. 'El camino hasta aquí ha sido largo y lo que tenemos ahora es un estatus parecido al matrimonio entre heterosexuales, pero queda mucho trecho por recorrer', dijo Gudrun, informa Efe. La nueva ley permite a las parejas de gay y lesbianas registrar su unión ante las 'autoridades competentes' (que determina cada Estado regional) y disponer de algunos derechos propios de los matrimonios. Cada miembro de la pareja tiene derecho a adoptar el apellido del otro. Si uno de ellos es extranjero puede pedir el reagrupamiento familiar. Los derechos en materia de herencia son los mismos que los de los matrimonios. También se equiparan los referentes a la percepción del seguro de desempleo y de enfermedad. La ley nace muy rebajada respecto al proyecto original de Los Verdes, que incluyeron esta iniciativa en el pacto de coalición de gobierno con los socialdemócratas. Un punto desaparecido es la equiparación del impuesto sobre la renta respecto al que pagan las parejas casadas. La norma tampoco incluye el derecho a la adopción. Los Estados regionales (länder), encargados de celebrar los matrimonios en Alemania, son competentes para decidir ante qué autoridad se celebran las nuevas uniones. La católica Baviera, que retrasará la vigencia de la ley hasta otoño (después de que su Parlamento la haya examinado), pretende que las parejas homosexuales hagan el contrato ante los notarios. La ley está pendiente del dictamen definitivo del Tribunal Constitucional. |
La Jornada - JUEVES 2 AGOSTO 2001
"Ya no seremos vistos como criminales", dicen
En vigor, ley que autoriza unión
de parejas homosexuales en Alemania
|
REUTERS Berlin, 1º de agosto. Parejas gays y lesbianas alemanas intercambiaron los anillos, cortaron el pastel y derramaron champaña por la entrada en vigor de una nueva ley que autoriza el registro oficial de parejas del mismo sexo, a pesar de la enérgica oposición conservadora. Angelika Baldow y Gudrun Pannier, ambas de 36 años, fueron la primera pareja en intercambiar sus votos en el ayuntamiento del distrito Suchoeneberg de Berlín, centro de la comunidad homosexual de Alemania. "Me siento genial. Esto es muy simbólico, un mensaje de que Berlín es una ciudad tolerante", dijo Pannier tras la ceremonia. "Es el cumplimiento de un sueño, pero esto es sólo el principio. Todavía no tenemos los mismos derechos". La pareja se besó cuando la secretaria del registro civil del distrito, Gisela Assmann, selló formalmente su nuevo estatus como señora y señora Pannier. Las cámaras se dispararon cuando ambas cortaron un pastel de chocolate de tres pisos, sobre el que había dos novias de mazapán y una bandera de arcoiris del movimiento del orgullo gay. "Estoy encantado. Ya no necesitamos escondernos. Ya no seremos vistos nunca más como enfermos o criminales", dijo Martin Beer, amigo desde hace tiempo de la feliz pareja que se conoció hace aproximadamente seis años. Cabe señalar que la reputación de tolerancia de Berlín se remonta a los años 20, cuando florecieron los sitios de citas y clubes para gays y lesbianas. Esta forma de vida fue brutalmente suprimida, tras la llegada al poder de Adolfo Hitler en 1933. |