El Mundo - Sábado, 25 de agosto de 2001

Soldados de la ONU,
acusados de 'alquilar' niñas en África

Durante misiones humanitarias en Eritrea y Etiopía

MARTA LOBATO. Especial para El MUNDO

ROMA.- Un nuevo y espeluznante escándalo de prostitución infantil ha salpicado a bocajarro a militares de fuerzas de paz de Naciones Unidas. Según está investigando la Fiscalía militar de Padua, niñas de 14 y 15 años, aunque también de entre 10 y 12, eran alquiladas como prostitutas por un puñado de dólares durante los fines de semana por soldados de la fuerza de interposición de la ONU entre Eritrea y Etiopía.

Entre los militares involucrados se encuentra un sargento mayor toscano que trabaja para la Cruz Roja Italiana, quien está siendo investigado por complicidad y explotación de la prostitución. La Cruz Roja Italia manifestó haberse quedado "amargada y atónita" por la noticia, pero precisó que si se confirman las sospechas, "actuará con firmeza de consecuencia".

Los hechos salieron a la luz a raíz de una denuncia presentada, a su regreso a Italia, por un carabinieri que relató cómo numerosos soldados participaban durante los fines de semana en auténticas orgías organizadas en hoteles de Asmara y Massaua con niñas conseguidas a cambio de pocos dólares en los barrios más pobres de estas ciudades y en pueblos perdidos eritreos.

En algunos casos, los encuentros sexuales contaban con la aprobación de las mismas familias de las niñas, que llegaban incluso a poner sus casas a disposición de los soldados.

En general, este tráfico -orquestado por un organización de la que formaba parte el militar italiano investigado- contenía adolescentes de entre 14 y 15 años, pero en casos más graves y aislados, se llegaba a alquilar niñas de entre 10 y 12 años.

Y no sólo eso. A veces, las juergas de los soldados con las menores eran inmortalizadas en vídeo por algunos de ellos.

En todo este cuadro, ya de por sí sobrecogedor, otro aspecto -que aún debe ser probado- resultaría de enorme gravedad: las autoridades militares internacionales y las locales estaban al corriente pero no levantaron un dedo para intervenir.

El fiscal Block, que lleva varias semanas tratando de encontrar pruebas, deberá pasar después toda la investigación a la magistratura civil ordinaria, ya que la complicidad y explotación de la prostitución, incluida la infantil, es un delito común.

Aunque de esta infamia se hayan manchado militares, se trata de delitos cometidos por ciudadanos italianos en el extranjero, de los que no es competente la fiscalía militar.

La investigación se concentra en el primer contingente italiano, compuesto por unos 100 oficiales de la aeronáutica, Ejército y carabineros, enviados a finales de noviembre a África Oriental, en virtud de las resoluciones de la ONU.

De la fuerza multinacional formaban parte también tropas de Holanda, Dinamarca, Eslovaquia, la India, Jordania y Kenia.

No es la primera vez que se registran episodios de esta naturaleza con contingentes humanitarios.