Rebelión - 25 de agosto del 2001

Perú: multinacionales sueca y japonesa
ordenan disparar a multitud de trabajadores reunidos

PLADES

La asociación de tres empresas, la Corporación sueca Skanska, la Corporación japonesa Chizaki y la empresa peruana Cosapi para la construcción de la central hidroeléctrica de Yuncan (Paucartambo II), en la provincia de Paucartambo en el departamento de Cerro de Pasco viene ocasionando una serie de conflictos y problemas debido a la política empresarial que atenta contra la situación de los trabajadores y de la comunidad.

Desde 1999 la Asociación Skanska Cosapi Chizaki, viene construyendo la central hidroeléctrica Yuncan y en ese período se han registrado un conjunto de violaciones a los más elementales derechos laborales.

Su ubicación, en un pequeño poblado de la sierra central, lejos de la capital, parece ser la cobertura ideal para esta situación.

El campamento de Agomarca, donde se realiza la obra reúne a 700 trabajadores, los cuales laboran en muchos casos, turnos de 12 horas o más pero reciben un salario que comprende sólo 10 horas; no se les ha entregado los implementos de seguridad adecuados, a pesar de trabajar en zonas de alta contaminacion o realizar sus labores en contacto con agua que en muchos casos les llega hasta la cintura durante toda la jornada laboral.

Se ha suspendido desde hace varios meses la entrega de leche a los trabajadores que por su labor, la ley estipula que deben recibirla; la alimentación del comedor es de pésima calidad, y el campamento no cuenta con nutricionista a pesar de ser legalmente obligatorio; asimismo, la Asociación mantiene una política de salarios diferenciados, de tal modo que la misma labor significa para algunos trabajadores un menor salario, no existiendo ninguna razón para tal discriminación.

Pero estas violaciones a la legislación nacional e internacional no son las únicas. En el mes de Junio del presente año, la Asociación enfrentó un paro Cívico de la localidad de Huayamallo y anexos que reunió una amplia movilización de los pobladores por el incumplimiento de un acuerdo entre la comunidad y la asociación firmado el año pasado que estipulaba la realización de una serie de obras en la zona para impedir la contaminación ambiental producto de las labores que se realizan en su cercanía.

Ante esto, la "Asociación Skanska Cosapi Chizaki" paralizó las obras durante cuatro días por su propia voluntad negándose luego a pagar los jornales de los trabajadores y más aún descontándoles los gastos de alimentación y alojamiento en esas fechas.

Ante tal abuso, los 700 trabajadores de la obra deciden organizarse e inician los trámites para inscribir su organización sindical, la cual es reconocida por la Dirección Regional del Ministerio de Trabajo y Promoción Social el 22 de Junio del presente año.

Los trabajadores elaboran un pliego de reclamos de 14 puntos y lo presentan a la "Asociación Skanska Cosapi Chizaki".

La Asociación no desea dialogar con los trabajadores ni que se organicen sindicalmente. Frente a los reclamos laborales responde despidiendo al trabajador Walter Cueto Izarra, Secretario General del recién formado sindicato y a otro dirigente del mismo.

Trata así de atemorizar a los demás trabajadores, pero lejos de ello, los obreros responden declarando una paralización de labores con el objetivo de reponer a los dirigentes despedidos y discutir con la Asociación el pliego presentado.

La "Asociación Skanska Cosapi Chizaki" desaloja entonces a los 700 trabajadores del campamento y cierra los accesos a la misma.

El día 28 de Junio la Dra. Flor de María Ayala de Villanueva, representante del Ministerio de Trabajo se dirige a la obra para iniciar un diálogo entre las partes, la empresa a través de Gustavo Oviedo Alvarez, Gerente de Administración, rechaza esta iniciativa negándose a firmar acuerdo alguno con los trabajadores, por el contrario, amenaza con despedir a más trabajadores y anuncia que se va a seguir descontando del salario cada día de huelga, finalmente, suspende los servicios de alimentación y alojamiento de los 700 trabajadores dejándolos literalmente en la calle.

Fuerzas policiales y del ejercito rodean el campamento a solicitud de la Asociación.

Al conocer estos hechos, ese mismo día, los pobladores de la comunidad se dirigen a las puertas del campamento y expresan su indignación por estas medidas, mientras que un grupo de trabajadores exige ingresar al mismo para recuperar sus pertenencias y poder pasar la noche en el frío clima de la sierra central.

La asociación por medio de Gustavo Oviedo da órdenes terminantes de impedir el ingreso de cualquier trabajador a sus propios dormitorios.

La policía empieza a lanzar bombas lacrimógenas en gran número y luego procede a disparar a los trabajadores y ciudadanos reunidos pacíficamente.

La comunidad de Huayamallo y todo el campamento de Agomarca quedaron bajo una espesa niebla de gas que afecto también a mujeres, niños y animales. Las balas lograron herir de gravedad al trabajador Moisés Hinostroza Montes. Durante varias horas la confusión y el temor reinaron en el campamento de Agomarca.

Al día siguiente, la "Asociación Skanska Cosapi Chizaki" distorsionando los hechos acusó a los trabajadores de intentar la ocupación ilegal del campamento, de haber tomado rehenes y finalmente cerró la obra, los comedores y los dormitorios desde el 2 de julio, paralizando toda labor sin ninguna explicación.

Durante tres semanas los 700 trabajadores se han visto impedidos de trabajar y sin ingresos que les permitan mantener a sus familias.

A la fecha, la "Asociación Skanska Cosapi Chizaki" viene llamando a algunos trabajadores para ofrecerles su reingreso al trabajo a condición que desistan de su intención de sindicalizarse.

El secretario general del mismo continúa despedido y la empresa no reconoce la organización sindical, más aún, aprovechando sus contactos e influencias, ha logrado que en Lima, el Ministerio de Trabajo desconozca la representación sindical dejando sin protección a los 700 trabajadores.

Como es fácil entender, la empresa mantiene una política que atenta con la legislación nacional sobre condiciones de trabajo y libertad sindical; atenta además contra los Convenios y recomendaciones internacionales suscritos por el Estado peruano y la Organización internacional del trabajo (OIT) y más grave aún, la corporación sueca Skanska viola un "Código de Conducta" firmado el 8 de febrero del presente año entre ella y la Federación Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera (IFBWW por sus siglas en inglés) en donde se señala el compromiso de la corporación Skanska y sus filiales en todo el mundo, para no discriminar en el empleo, no impedir la formación de sindicatos, no exceder las horas de trabajo legalmente reguladas, brindar condiciones de trabajo dignas y adecuadas y respetar la legislación de las naciones donde operan así como los convenios internacionales de la OIT.

Puede revisarse el convenio aquí.

Resulta claro que TODOS estos puntos están siendo violados flagrantemente por la filial de Skanska en el Perú. Hemos iniciado los contactos con la oficina central de la corporación sueca Skanska y con la IFBWW para poner en su conocimiento esta situación.

INFORMATIVO SINDICAL. Programa de Vigilancia Social de Empresas Transnacionales