El Mundo - Lunes, 27 de agosto de 2001

Amnistía Internacional exige
que un tribunal internacional
juzgue los casos de esclavitud

Un abogado exigirá 95 millones por cada esclavo a las aseguradoras de EE.UU.

JAVIER ESPINOSA. Corresponsal.

RABAT.- Olofindji Akandé colocó el año pasado la primera piedra de Igbalé Aye (el sitio de la Humanidad en idioma yoruba) en las inmediaciones de la frontera que separa a Benín de Nigeria.

Akandé, antiguo secretario general del consejo de reyes de Benín y presidente del Consejo Mundial de organizaciones Panafricanas, pretende crear la "ciudad de los ancestros", una suerte de tumba colectiva para los esclavos negros que murieron en América.

"Estamos pidiendo a todos los hermanos de la diáspora que nos traigan una piedra del lugar donde fueron enterrados sus padres. Nosotros utilizamos esas piedras para que las almas regresen. Buscamos que los espíritus indignados por la violencia que sufrieron puedan retornar a su casa", afirma.

Akandé, sin embargo, se muestra contrario al pago de indemnizaciones por la trata esclavista de los siglos XV al XIX que supuso -según estimaciones benévolas- el secuestro de entre nueve y 50 millones de personas.

"No podemos pagar por la vida humana. Sólo podemos buscar la reconciliación para olvidar la esclavitud", acota.

La postura del singular Akandé es quizás la que defenderán la mayoría de los Estados africanos en la próxima Cumbre contra el Racismo de Durban (Sudáfrica) que se celebrará del 31 de agosto al 7 de septiembre, después de que estos aceptaran la exigencia occidental de que la palabra "reparación" no aparezca en los documentos de la cita, a la que irán 189 países.

Sin embargo, la postura oficial será contrarrestada por las ONG y naciones como Zimbabue. Este sábado, Amnistía Internacional (AI) exigió la creación de un tribunal internacional que establezca qué reparaciones deberían pagar los países esclavistas, entre los que se cuenta España.

"La esclavitud fue una de las tragedias más grandes de la Historia y sus víctimas tienen derecho a la justicia y a una compensación", aclaró en Dakar (Senegal), Kamal Samari, portavoz de AI.

"Como negros, al igual que los judíos, tenemos derecho a que nos pidan perdón por las violaciones a los Derechos Humanos que sufrimos", aseguró el pasado día 2 el ministro de Justicia de Zimbabue, Patrick Chinamasa.

Amnistía Internacional ya publicó un demoledor informe el pasado 25 de julio en el que alertaba sobre la pervivencia del racismo en todo el mundo, significando la incidencia de este estigma en naciones como Estados Unidos o Gran Bretaña.

Así, AI acusaba de "discriminación racial" al sistema judicial de EE.UU. asegurando que el 80% de los reos ejecutados entre 1997 y 2001 fueron condenados por el asesinato de un blanco, cuando el número de homicidios de blancos y negros es similar.

En la misma dirección, abogados estadounidenses como los del Grupo de Valoración de Indemnizaciones -liderado por el letrado Johnnie Cochrane, quien ejerció de defensor de O.J. Simpson- ultiman una demanda "colectiva" que presentarán en EE.UU. para exigir una reparación.

Entre estos, el profesor de Derecho de Harvard, Charles Ogletree estima exigir 95 millones de pesetas por esclavo a las compañías que aseguraban a los "propietarios" de estas personas contra su pérdida.

El difunto líder político nigeriano Moshood Abiola organizó en 1990 un encuentro en Lagos sobre el mismo asunto en el que se cifró en 4.500 millones de pesetas la citada reparación, parte de los cuales se podrían sufragar mediante la anulación de la deuda de los países africanos.

"Hay dos clases de reparaciones: individuales y estructurales. Por ejemplo, los negros que perdieron sus tierras deben ser indemnizados. También hay que apoyar a los Estados que fueron víctimas de la trata o la colonización perdonando su deuda", afirma Mark Weinberg, portavoz de Sangoco, la coordinadora de ONG de Sudáfrica.


Melilla estará presente en la Cumbre de Durban

Entre las múltiples minorías que se darán cita en Durban figura la etnia beréber representada por el Congreso Mundial Amazigh (CMA) y la organización marroquí Tamaynut.

"Queremos explicar al mundo que los bereberes de Argelia, Marruecos y Libia sufren una evidente discriminación. En Libia, por ejemplo, está prohibido hablar en tamazigh (el idioma de este grupo) por teléfono. En Marruecos, se prohíben reuniones, manifestaciones... En los juicios, los que hablan beréber no disponen de traductores", explica a EL MUNDO el melillense Rachid Raha, presidente del CMA.

Raha advierte que los reclamos que exhibirán en Suráfrica no ignorarán lo que califica como "la palpable discriminación que sufren los bereberes" en Melilla.

"El Ministerio de Cultura no investiga el por qué del altísimo fracaso escolar, el mayor de los estudiantes amazigh en toda Europa. Tampoco admite que nuestra lengua sea cooficial (la mitad de los melillenses la hablan). La Melilla democrática debería ser ejemplar para el Magreb, pero no lo es", apunta Raha.