El País - Martes, 28 de agosto de 2001

Israel asesina a un alto cargo palestino
con dos misiles contra su ventana

Un helicóptero dispara dos misiles contra Alí Mustafá,
a escasos metros de la oficina de Arafat

El Ejército de Israel mató ayer con dos misiles al máximo líder del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), Haj Alí Zabri -conocido como Abu Alí Mustafá-, el palestino de mayor rango que ha perdido la vida en la 'política de asesinatos selectivos' de ese país.

El 'asesinato selectivo' de Alí Mustafá, de más de 60 años, secretario general del marxista FPLP y el quinto político en la jerarquía palestina general, se produjo cuando un helicóptero de la Fuerza Aérea de Israel disparó dos misiles que entraron directamente en su oficina, situada en el centro de la ciudad cisjordana autónoma de Ramala.

Unas horas después, un colono israelí moría al ser alcanzado en la cabeza por disparos palestinos en una carretera entre los asentamientos cisjordanos de Alón Moré y de Itamar.

También fue herido un colono del asentamiento de Guilo, cerca de Jersusalén.

Los enfrentamientos en los alrededores de la capital se recrudecían anoche, y los blindados del Ejército israelí volvían a invadir zonas autónomas de Belén y del sur de la franja de Gaza, en respuesta a ataques provenientes de esos sectores.

La oficina de Alí Mustafá, que quedó destrozada, se encontraba a pocos metros de la que tiene en Ramala el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yasir Arafat, quien habitualmente vive en Gaza.

El FPLP es el segundo grupo en importancia de los ocho que forman la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), cuyo líder es Arafat. Alí Mustafá integró hasta hace algunos años su Comité Ejecutivo.

Fuentes gubernamentales israelíes dijeron que "para la eliminación de Abu Alí Mustafá no fue necesaria una decisión especial del Ejecutivo porque el gabinete reducido para asuntos de seguridad había aprobado acciones de ese tipo hace varias semanas".

Pero en la noche del domingo se celebró una reunión de la llamada cocinilla -de la que forman parte cuatro ministros, mientras que el citado gabinete reducido está integrado por trece y el Ejecutivo por veintiocho- en la oficina que tiene en Tel Aviv el jefe de Gobierno, Ariel Sharon.

Un portavoz del Ejército dijo que "el cuartel general del FPLP en Cisjordania es responsable de decenas de atentados contra israelíes, entre ellos varios con coches bomba".

Según el portavoz, el último fue el atentado frustrado en el centro de Jerusalén Oeste, la semana pasada. En esa ocasión estalló una pequeña carga explosiva debajo de un coche, y cuando los artificieros se dirigieron al lugar de los hechos descubrieron una segunda carga que debía explosionar -lo que, debido a un fallo, no ocurrió- cuando hubiera numerosas personas cerca del coche.

Alí Mustafá militó en el FPLP desde que en 1969 lo fundó George Habash, su líder hasta que hace poco más de dos años dimitió por razones de salud. Lo sucedió Alí Mustafá, que hasta entonces había sido la mano derecha de Habash en Siria.

El líder asesinado regresó y se instaló en Ramala en 1999. En Israel señalaban que lo autorizaron a ello una vez que la ANP y Arafat prometieron "neutralizarlo e impedir que llevara a cabo actividades antiisraelíes". Pero, según fuentes militares de Israel, "Alí Mustafá aprovechó toda oportunidad para continuar la lucha armada".

Un miembro de la dirección política del citado frente marxista en Damasco, Máher Táher, aseguró ayer que "el asesinato no quedará sin respuesta, llevará a una escalada de las operaciones contra Israel y se lanzará una gran represalia". Las organizaciones radicales palestinas llamaron a la venganza.

Nabil Abu Rudeina, portavoz de Arafat, declaró que "el asesinato de Alí Mustafá es un hecho peligroso", y que "la política israelí de asesinatos recibió luz verde de EE.UU., que empuja a Israel a una nueva espiral de violencia".

George Bush dijo el pasado fin de semana que "Arafat tiene que luchar más contra el terrorismo [palestino]", lo que indignó a la ANP al tiempo que satisfizo a los gobernantes israelíes.

No obstante, la Casa Blanca volvió a condenar ayer los "asesinatos selectivos" y dijo que son responsables de una mayor escalada de violencia.

El asesinato fue condenado por los gobernantes del mundo árabe, que coincidieron en que "traerá más derramamientos de sangre". También recibió censuras de la izquierda israelí.

El País - Martes, 28 de agosto de 2001

'Esto es la guerra, la guerra total'

DANIEL AMADO. Jerusalén.

El ingeniero Riad Malki, ex militante del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) y amigo del líder de ese grupo asesinado ayer por el Ejército de Israel, Abu Alí Mustafá, dijo conmocionado que 'si lo mataron a él, todo el pueblo palestino, incluido el presidente Yasir Arafat, puede ser ahora blanco de las armas letales de ese país'.

El ingeniero, que actualmente dirige la ONG palestina Panorama, afirmó -en un perfecto español, por haber vivido en Colombia- que 'Abu Alí Mustafá era sólo un líder político, un nacionalista y un panarabista conocido en todo el mundo, que decidió volver a Cisjordania desde Siria, donde residía, después del primer Acuerdo de Oslo, firmado con Israel en 1993.

Y añadió que, aunque el marxista FPLP se oponía al Acuerdo de Oslo, 'su regreso implicaba un reconocimiento implícito'.

Manifestó, además, que Alí Mustafá 'siempre representó la línea moderada, abogaba por la unidad palestina y por cooperar con Arafat, de quien estaba muy cerca, y estaba a favor de las negociaciones de paz, y por ello a su regreso a Cisjordania tuvo problemas con la línea dura de su grupo'.

Y que 'por tratarse de una persona como él, sencilla, amigable y abierta, con sentido del humor y a la que le gustaba hablar y escuchar, su asesinato fue una sorpresa tremenda para todo el mundo'.

El propio Malki abandonó el FPLP hace siete años por estar a favor de los Acuerdos de Oslo, de colaborar con la ANP y de las elecciones democráticas palestinas, las primeras, celebradas en 1996, a todo lo cuál se oponía ese grupo.

Y contó que sentía 'rabia e indignación por el asesinato de Abu Alí Mustafá, que de ninguna manera estuvo implicado en acciones armadas desde que comenzó la actual Intifada en septiembre pasado'.

En respuesta a las alegaciones del Gobierno israelí en el sentido de que Abu Alí Mustafá figuraba en una lista de 'terroristas buscados que se le presentó a la Autoridad Nacional Palestina', Malki dijo con ironía que 'fabricar listas es una especialidad de ese país' y que se trata de 'una acusación unilateral y de una mentira'.

La interpretación del ex dirigente del FPLP es que 'Israel no pudo atacar a ningún líder de [las organizaciones radicales] Frente Democrático para la Liberación de Palestina (FDLP) ni de Al Fatah, y encontró un objetivo fácil'.

Malki insistió en que 'se trata de la primera vez que Israel asesina a un líder tan importante, lo que hace pensar que su muerte era un mensaje a Arafat'. Y concluyó: 'Esto es la guerra, la guerra total'.

El País - Martes, 28 de agosto de 2001

La estrategia de Sharon:
un juego delicado y complejo

Con el entusiasmo propio del inventor que proclama ¡Eureka!, el primer ministro israelí, Ariel Sharon, declaró hace unos días haber descubierto la fórmula para manejar una Intifada que suma ya once meses.

Con una combinación de ataques con columnas blindadas sobre ciudades bajo control palestino, operaciones de comando, asesinatos, vengativos ataques aéreos y bloqueos de pueblos y aldeas, Israel logrará someter a los palestinos, sugirió Sharon.

Pero al mismo tiempo, el primer ministro ha dejado claro que evitará un ataque a gran escala que pueda destruir a la Autoridad Nacional Palestina de Yasir Arafat y generar una condena internacional.

'La campaña debe ser conducida de forma que operemos contra el terror hasta que consigamos reducirlo, y al mismo tiempo esto no haga que perdamos apoyo político', manifestó Sharon la semana pasada. 'Éste es un juego delicado y complejo', puntualizó.

Pero seis meses después de que Sharon llegase al poder, la violencia continúa cobrándose vidas israelíes y palestinas. Y no es difícil de imaginar que la estrategia de Sharon empezará muy pronto a pasar factura en términos de paz y seguridad.

La inflexible postura militar adoptada por el primer ministro, conjugada con su negativa a negociar con los palestinos mientras la violencia prosiga, le ha hecho ganar un espectacular apoyo en casa. Tres cuartas partes de los israelíes le califican de buen primer ministro, y dos tercios aprueban su forma de manejar el conflicto, según una encuesta publicada en el diario Yedioth Aharonoth el viernes.

Serias dudas

Y, sin embargo, muchos de los encuestados tienen serias dudas de que la estrategia de Sharon consiga parar la violencia. 'Para que Arafat cediese tendría que demostrar a su pueblo que existe algún tipo de compensación por parte israelí', dijo Yossi Alpher, un analista israelí.

'Y claramente el plan político de Sharon está lejos de ofrecer compensación alguna'. Sharon ha dejado ver muy poco de las concesiones que estaría dispuesto a hacer en aras de la paz, además de pedir a los palestinos que cese de una vez por todas la violencia antes de iniciar cualquier negociación.

Algunos analistas consideran que Sharon está preso dentro de una camisa de fuerza política. Si lanza un ataque desmedido sobre los palestinos, provocará una protesta internacional, perderá a sus aliados políticos más moderados y desencadenará el colapso de su Gobierno de unidad.

Pero si hace un gesto dramático hacia los palestinos -como cerrar los asentamientos judíos en Gaza, por ejemplo- podría arriesgar su núcleo electoral y, muy probablemente, el liderazgo del partido Likud en favor del ex primer ministro Benjamín Netanyahu.

El Mundo - Martes, 28 de agosto de 2001

Abu Ali Mustafa, líder del Frente Popular para la Liberación de Palestina,
recibió de lleno el impacto de un misil

Las organizaciones palestinas amenazan con una guerra total

Israel asesina
a uno de los cinco políticos
más influyentes de Palestina

RAMY WURGAFT / Corresponsal

JERUSALÉN.- Uno de sus ayudantes había abierto la ventana, pero en vez de brisa, entró un misil. Israel mató ayer a Abu Ali Mustafa, secretario general del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) y uno de los cinco políticos más influyentes de este país.

El veterano activista era miembro del Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), entidad que congrega a todos los grupos y corrientes políticas, y recientemente había fusionado el movimiento que dirige con otras milicias, entre ellas la responsable de la muerte de tres soldados israelíes, el sábado pasado.

Mustafa, de 63 años, es uno de los palestinos de mayor rango que haya matado Israel en la historia del conflicto. Pese a que el FPLP es una fuerza laica, toda la gama de grupos armados han prometido vengar a Mustafa.

Destaca, por su carácter premonitorio, la reacción del ministro palestino de Información, Yasir Abed Rabo: "El Gobierno de Sharon ha cometido un asesinato múltiple: el de Abu Ali y el de muchos ciudadanos israelíes, quienes pagarán con sus vidas por el crimen que han perpetrado unos dirigentes sin escrúpulos".

Pasadas las 11.00 horas, dos helicópteros Apache hicieron su aparición sobre la ciudad de Ramala. Uno disparó un misil que entró limpiamente por la ventana de la sede del FPLP, dando de lleno en el escritorio del dirigente, quien murió en el acto. Otro misil terminó por destrozar su cuerpo.

Dos de sus guardaespaldas, así como tres civiles, resultaron heridos. El estruendo de la explosión resonó en las oficinas de Yasir Arafat, a la vuelta de la esquina.

A diferencia de otras veces, el Ejército israelí se responsabilizó de inmediato por su penúltima operación. Un alto oficial (se presume que el jefe del Estado Mayor, Saúl Mofaz) subrayó que la eliminación de Mustafa no significa que Israel vaya a matar a otros cargos políticos.

Curiosamente, al dar como ejemplo a un dirigente que puede seguir durmiendo tranquilo, el oficial no mencionó a Arafat sino a Marwan Barguti, jefe del Tanzim (brazo armado de Al Fatah). Hay quienes ven en la omisión una amenaza velada al líder palestino.

El anónimo general israelí explicó que se seguirá respetando la vida de los cargos "netamente políticos", una categoría en la cual Abu Ali Mustafa no encajaba, ya que la mayor parte de su tiempo la dedicaba a actividades bélicas. Según la Inteligencia hebrea, el susodicho había creado una vasta red de células armadas, pequeñas pero adiestradas que resultaban inexpugnables al espionaje.

El liderazgo de Al Fatah declaró, por medio de un portavoz, que "Israel ha abierto de par en par las puertas a la guerra". La misma organización decretó tres días de duelo y una jornada de huelga.

El secretario del Gobierno palestino, Ahmed Abdel Rahman, consideró el ataque como una declaración de guerra y acusó a EE.UU. de dar su visto bueno para que Israel elimine al liderazgo palestino.

"Un helicóptero de fabricación estadounidense disparó un misil de fabricación estadounidense. El portavoz del grupo islámico Hamas, Abdul Asis Rantisi, llamó a Yihad Islámica y a Al Fatah a actuar conjuntamente contra Israel. Incluso un partido político israelí, el izquierdista Meretz, condenó el atentado.


Un contundente mensaje destinado a Yasir Arafat

JERUSALÉN.- El misil tenía como objetivo al esmirriado Abu Ali Mustafa, secretario general del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP). Pero el mensaje, con su carga admonitoria, estaba dirigido a un personaje de mayor relieve: el presidente palestino, Yasir Arafat.

La lección que los israelíes quieren que el rais aprenda se puede sintetizar así: hasta ayer, Abu Ali Mustafa estaba convencido de que el hecho de ostentar un alto cargo político -el de secretario general de una organización respetable con representación en el Parlamento palestino- le otorgaba inmunidad ante los ataques puntuales israelíes.

Esto se ha terminado, quiso decir Israel. A partir de hoy los secretarios generales -y Arafat ocupa ese cargo en el organigrama de Al Fatah, el más importante de los movimientos palestinos- deben esconderse al oír los motores de un helicóptero. Con especial cuidado -dice el mensaje- deben andarse los que son, a la vez, dirigentes políticos y jefes militares.

Hace meses que los servicios especiales seguían a Abu Ali Mustafa. Dada la despreocupación en que vivía, nada les hubiera costado matarle el mismo día en que descubrieron que dirigía una vasta organización militar. Teniendo oportunidades para hacerlo, ¿por qué esperaron hasta hoy?

Actitud hostil

No hay nada de fortuito en el momento que eligieron los estrategas israelíes para consumar su nueva eliminación por contrato: justo cuando Arafat se apronta a viajar a Damasco.

A causa de la actitud hostil que ha encontrado en el presidente egipcio, Hosni Mubarak, quien desaprueba el rumbo actual de la Intifada, Arafat ha decidido probar suerte en Siria. El rais tiene prevista una cumbre con el presidente Bashar Asad el 12 de septiembre.

Dado que Palestina está en guerra con Israel y que Siria figura como el próximo país árabe que podría entrar en el conflicto, es posible un florecimiento de las relaciones entre el rais y Bashar.

En Siria tenemos el caso del grupo islámico Hizbulá, que a cambio del apoyo logístico que recibe, no dispara sin consultar a Damasco. La ayuda financiera que Siria concede al FPLP se supedita a que sus dirigentes no se aparten de la línea trazada por el régimen baazista. Y Abu Ali Mustafa obedecía a Damasco.


Figura clave en el conflicto

Figura central en el escenario palestino, Haj' Ali Sabri (alias Abu Ali Mustafa) era el heredero de George Habash, líder histórico del FPLP.

Nació en 1938, en Arabe (Cisjordania). Entró, con 15 años, en el Movimiento de naciones árabes, embrión de diferentes grupos de orientación marxista.

En 1969 fundó, junto con George Habash, el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP). En 1970, Habash le nombró jefe de las milicias del FPLP en Jordania.

Ese año, Mustafa participó en los combates entre los grupos palestinos radicados en Amán y las fuerzas leales al rey Husein durante el llamado Septiembre Negro.

Entre 1987 y 1991 formó parte del Comité Ejecutivo de la OLP. En 1997 tomó el relevo de George Habash al frente del FPLP.

Pese a sus discrepancias con Arafat, fue el rais quien intercedió ante Israel para que permitiera la vuelta del jefe del FPLP a Palestina.


Tanques israelíes atacan el poblado cisjordano de Beit Jala

Tanques israelíes penetraron esta madrugada en el poblado cisjordano de Beit Jala, cerca de Belén, y en el campo de refugiados de Rafah, en el sur de la zona de Gaza tras intensos tiroteos.

Los testigos explicaron que dos excavadoras acompañaron a los tanques que penetraron en el campamento de Rafah, en la Franja de Gaza, y destruyeron una casa, lo que generó una intensa batalla a tiros entre los residentes y las fuerzas militares.

Diário de Notícias - 28 de Agosto de 2001

Israel mata o primeiro político

Líder da FPLP foi vitimado por um míssil

Colono israelita morto por vingança

EUA, "inimigo" dos árabes, é alvo palestiniano

António Rodrigues

Israel matou ontem o líder da Frente Popular de Libertação da Palestina (FPLP), Abu Ali Mustafa, o primeiro dirigente político palestiniano eliminado pelo exército israelita desde o princípio da segunda Intifada, em Setembro do ano passado.

O Governo de Ariel Sharon foi rápido a justificar o míssil lançado por um helicóptero que destruiu por completo o escritório da representação política da FPLP em Ramallah (Cisjordânia), apelidando Abu Ali Mustafa de "perigoso terrorista".

A reacção dos palestinianos não se fez esperar, e ao fim da tarde já tinham cobrado uma vítima mortal para vingar com sangue o assassínio do histórico líder de uma das três facções que compõem a OLP. No Sul de Nablus, um colono de Itamar sucumbiu aos tiros disparados contra o carro em que viajava: o braço armado da FPLP reivindicou o atentado.

Agora serão os interesses dos Estados Unidos a sofrer as consequências, por "participarem na exterminação do povo palestiniano", como adiantou Maher Taher, porta-voz e membro do Bureau Político da FPLP. Para Taher, "a nação árabe deve adoptar uma posição clara e firme frente aos EUA, que são o inimigo principal dos árabes e dos palestinianos".

O líder histórico da FPLP, Georges Habache, também reagiu com dureza: "Este crime hediondo, que custou a vida a um camarada muito próximo, mostra ao fim de meio século a determinação do inimigo sionista em liquidar os dirigentes da luta" contra a ocupação israelita.

Abdelaziz al-Rantissi, porta-voz do Hamas, considerou este ataque como "uma declaração de guerra contra todo o povo palestiniano", enquanto um dirigente da Jihad Islâmica, Mohammad al-Hindi, referiu que "Israel permitiu que Abu Ali Mustapha regressasse [aos territórios ocupados] e agora assassina-o. O Governo inimigo foi apanhado na sua própria armadilha".

Talvez porque tinha noção da agitação que a morte de Mustapha iria provocar, Israel divulgou ao princípio da tarde de ontem uma lista de atentados atribuídos ao dirigente da FPLP, apesar da vontade demonstrada por este em renunciar à violência quando voltou aos territórios ocupados em 1999.

Vários ataques com viaturas armadilhadas, um duplo atentado com explosivos, numerosos ataques com armas automáticas e bombas, nomeadamente contra um autocarro e um centro comercial, levaram as autoridades israelitas, na sua política de assassínios selectivos, a determinar que o sucessor de Habache à frente da FPLP era um alvo legítimo.

"A sua eliminação insere-se no quadro das nossas acções contra as pessoas que se ocupam de forma operacional do terrorismo", adiantou Avi Pazner, porta-voz do primeiro-ministro israelita Ariel Sharon.

Minimizando as possibilidades de uma escalada de violência, Pazner, antigo embaixador de Israel em Paris e Roma, referiu que "a loucura terrorista palestiniana atingiu o seu auge. Tivemos sete mortos em dois dias. As ameaças de escalada após esta operação não fazem qualquer sentido".

Condenação geral

O assassínio do líder da FPLP mereceu a condenação de vários sectores e foi pretexto para novos apelos ao reatamento do diálogo entre israelitas e palestinianos.

NAÇÕES UNIDAS. O secretário-geral das Nações Unidas convidou ontem israelitas e palestinianos a sentarem-se novamente à mesa das conversações, pois "é quando ocorrem estes massacres, no meio desta tragédia, que é preciso dialogar". Kofi Annan recordou a iniciativa do MNE alemão, Joschka Fischer, e frisou que não vê outra forma de retomar o controlo da situação que não seja o diálogo entre israelitas e palestinianos.

ESTADOS UNIDOS. O Departamento de Estado reafirmou oposição aos "assassínios selectivos". Israel tem de compreender que eles "não põem fim à violência, apenas agravando uma situação já de si volátil", acrescentou o porta-voz Richard Boucher.

JORDÂNIA. O Governo jordano condenou o assassínio de Abu Ali Mustafa como um "acto agressivo e traidor, que se insere na escalada contra o povo e a liderança palestiniana e que só provocará mais derramamento de sangue e mais violência na região".

LIGA ÁRABE. Amr Moussa, secretário-geral da Liga, comentou que "a política de liquidação praticada por Israel apenas pode ser classificada de acto mafioso", que "visa fazer subir a tensão na altura em que diversas partes tentam acalmar a situação".

FRANÇA. Para o Ministério dos Negócios Estrangeiros, o assassínio de Abu Ali Mustafa "é um acto grave" e "só o restabelecimento de uma perspectiva política, nomeadamente através da aplicação do Relatório Mitchell, permitirá romper o ciclo interminável das represálias e das destruições e restabelecer um verdadeiro diálogo".

UNIÃO EUROPEIA. A Bélgica, na presidência da UE, exprimiu "a sua mais profunda consternação pela continuação dos actos de violência no Médio Oriente, sejam quais forem os seus autores" e apelou "ao fim do ciclo infernal de violências e represálias".

PCP. Os comunistas portugueses condenaram o "vil assassinato" do dirigente da FPLP, "praticado às ordens do Governo israelita".


Um único ano de liderança

Abu Ali Mustafa fora eleito há pouco mais de um ano para a liderança da Frente Popular de Libertação da Palestina (FPLP), para suceder a George Habache. Passou 18 anos exilado na Síria, antes de regressar, em 1999, à Cisjordânia, após autorização do primeiro-ministro Ehud Barak e a promessa de que não se envolveria em actos terroristas.

Na altura, recordava ontem o jornal israelita Ha'aretz, fontes da segurança alegaram que ele nunca tinha estado directamente envolvido em actos terroristas contra israelitas e que tinha suavizado a sua atitude em relação ao processo de paz, do qual se mostrara sempre feroz opositor.

Porém, desde o início da Intifada, estaria envolvido na criação de células militares na Cisjordânia e na organização de atentados.

Mustafa Zibri, de seu verdadeiro nome, nasceu há 63 anos na Cisjordânia. A FPLP que dirigia desde Julho de 2000 é uma das principais componentes da Organização de Libertação da Palestina, tendo sido fundada em 1967 por George Habache para, como defendia, atacar o inimigo israelita onde quer que fosse.

Em torno da FPLP constituiu-se durante anos uma espécie de frente de rejeição do diálogo com Israel, a ponto de, em Julho de 1999, a Fatah de Yasser Arafat e a FPLP terem decidido reactivar a OLP para reconciliar partidários e opositores dos acordos de Oslo.

Clarín - Martes 28 de agosto de 2001

Israel mató con dos misiles a un alto dirigente palestino

Era el jefe del Frente Popular de Liberación de Palestina,
acusado de terrorista por los israelíes

Los misiles ingresaron por dos ventanas de su oficina

Los palestinos juraron vengarse

Tel Aviv. AFP y AP.

En una peligrosa escalada de la violencia en Oriente Medio, Israel mató ayer con dos misiles a un alto dirigente político palestino, Abu Alí Mustafá, jefe del Frente Popular de Liberación de Palestina (FPLP), provocando la ira de los palestinos, que consideraron el ataque como "una declaración de guerra" y prometieron venganza.

Es la primera vez desde el inicio de la Intifada, hace once meses, que Israel liquida a un dirigente nacional de una formación política palestina, confirmando la escalada del conflicto y aniquilando las esperanzas de un próximo reinicio del diálogo.

Mustafá lideraba el segundo grupo en importancia dentro de la Organización para la Liberación Palestina, de Yasser Arafat y fue el más importante líder de la OLP asesinado desde 1988, cuando Israel mató en Túnez a Khalil Al-Wahir, jefe militar de esa agrupación.

Un helicóptero Apache israelí disparó dos misiles teledirigidos contra la oficina de Mustafa en Ramallah (Cisjordania). Los misiles, con una cámara en la cabeza y guiados por rayo láser, ingresaron con precisión por dos ventanas del segundo piso de edificio, mataron al dirigente en el acto e hirieron a otros tres palestinos que estaban con él.

Según fuentes palestinas, Mustafá había recibido segundos antes una llamada por teléfono, que confirmó a los israelíes su posición exacta en la oficina. Mustafá estaba sentado en su escritorio cuando fue decapitado por un misil, según dijo un funcionario de la OLP.

"Encontramos su cuerpo en una silla empapada en sangre y sus tarjetas personales estaban desparramadas por el piso. Había humo en toda la habitación", dijo el funcionario.

De inmediato, el ejército israelí se adjudicó la responsabilidad de la operación, acusando a Abú Alí Mustafá, de 63 años, de una serie de atentados con explosivos y coches bomba cometidos en Israel.

El ataque se inscribe dentro de la llamada "eliminación selectiva", una polémica política que Israel ha venido implementando en los últimos tiempos y que significa matar a los palestinos que ellos consideran terroristas.

Esta política -que ya lleva 53 palestinos liquidados- es condenada por las organizaciones de Derechos Humanos y también por la comunidad internacional, incluso por Estados Unidos, un aliado de Israel.

Mustafá, que había regresado en setiembre de 1999 a Cisjordania luego de un exilio de 18 años en Siria, había sucedido en julio del 2000 a Georges Habache, fundador histórico del FPLP que rechazó los acuerdos de Oslo de 1993 sobre la autonomía y reivindicó numerosos atentados desde el inicio de la Intifada.

Habache afirmó que Israel pagaría caro ese "repugnante crimen" que "da testimonio de la determinación del enemigo sionista de liquidar a los dirigentes de la lucha" contra la ocupación israelí.

La acción israelí recibió el repudio internacional. El secretario general de la Liga Árabe, Amr Mussa, calificó de "acto mafioso" a la liquidación de Abú Alí Mustafá. Jordania y el Líbano también condenaron el hecho y Francia lo calificó de "acción grave".

Por su parte, Estados Unidos reiteró su oposición a los "asesinatos selectivos" de palestinos por parte del ejército israelí, asegurando que hacían "más difícil" el regreso de la calma.

"Nuestra posición sobre los asesinatos selectivos no ha cambiado. Seguimos oponiéndonos a ellos", declaró el portavoz del departamento de Estado, Richard Boucher, al tiempo que llamaba a la Autoridad Palestina de Yasser Arafat a "tomar medidas duraderas y creíbles para prevenir el terror y detener a sus responsables".

El gobierno belga, que preside la Unión Europea (UE) este semestre, expresó su "consternación por la continuación de los actos de violencia en Oriente Medio, sean quienes sean los autores".

"A través de este acto criminal, el gobierno israelí confirma que abrió la puerta a una guerra total", anunció la Autoridad Palestina en un comunicado.

Un miembro de la oficina política del FPLP en Damasco, Maher Taher, advirtió que el asesinato de su jefe "no quedaría impune". Llamó además a los árabes a "atacar los intereses estadounidenses, ya que Estados Unidos participa (con Israel) en la exterminación del pueblo palestino".

Los movimientos islámicos radicales palestinos Hamas y Yihad islámico, llamaron a vengar la muerte de Abú Alí Mus tafá. "Este ataque es una declaración de guerra", declaró un responsable del Hamas, Abdelaziz al Rantisi.

Unos 30.000 palestinos se lanzaron anoche a las calles de Gaza para clamar venganza por el asesinato de Mustafá, que será enterrado hoy en Ramallah. La Autoridad Palestina declaró un duelo de tres días en los territorios palestinos.

Clarín - Martes 28 de agosto de 2001

ENTREVISTA A UZI LANDAU, MINISTRO DE SEGURIDAD INTERIOR DE ISRAEL

"Aún no comenzamos la lucha contra el terror"

Por SHLOMO SLUTZKY. Tel Aviv. Especial para Clarín.

Uzi Landau, el ministro de Seguridad Interior israelí, lidera la línea dura del gobierno. En una entrevista que otorgó a Clarín unas horas antes de que el misil israelí alcanzara a Abu Ali Mustafá en su propia oficina en Ramallah, Landau estaba ofuscado por una serie de acciones palestinas que dieron muerte a siete israelíes en 24 horas.

"Arafat anuló de hecho los acuerdos de Oslo y nos declaró la guerra, pero nuestro gobierno aún no ha empezado la guerra contra el terror", dijo.

-Israel responde a cada acción palestina con una acción aún más dura. ¿Qué propone usted?

-Debemos abandonar la estrategia de reacciones a atentados palestinos y pasar a una iniciativa metodológica en la que todo interés palestino pueda ser afectado. Arafat y los palestinos deben entender que nadie ni nada tienen inmunidad y que podemos llegar a todo palestino armado, a todo edificio de sus servicios de seguridad y cada edificio de la Autoridad Palestina, al aeropuerto de Gaza o las empresas económicas de las que los dirigentes palestinos obtienen beneficios personales. Todos son objetivos legítimos de las fuerzas armadas israelíes.

-¿De qué manera esas amenazas influyen sobre terroristas suicidas?

-Se trata de otra cultura, una cultura que envía niños a las primeras filas de las manifestaciones violentas y emborracha con palabras a los jóvenes "kamikazes" que buscan explotar matando al mayor número de judíos, para llegar al cielo y gozar de las 70 vírgenes que los jefes religiosos prometen a los "mártires" como recompensa divina. En estas circunstancias, no nos cabe más remedio que intentar "interceptar" a los terroristas suicidas antes de que logren su cometido.

-¿Se refiere a las "eliminaciones selectivas"?

-No se trata sino de una defensa propia activa. De la misma manera que es un derecho natural de una nación el intentar destruir los misiles tierra-tierra del enemigo antes que salgan de sus bases y sea demasiado tarde. Los terroristas suicidas son una especie de misil que pueden ser interceptados sólo si se los mata, y es nuestro derecho -y nuestra obligación- el hacerlo. Especialmente cuando entregamos en el pasado a Yasser Arafat los nombres y las direcciones de las decenas de terroristas listos para salir a sus misiones, y él no sólo que no los detuvo, sino que les informó que se cuidaran y con eso se convirtió en cómplice de estos "buscados" por el Estado de Israel.

-El alcance de las "eliminaciones selectivas" fue ampliándose con el tiempo. ¿Acaso hay reservas para la utilización de esta estrategia?

-Todo el que se dispone a explotar, todo el que envía a otro a explotar, todo el que planea la acción es para nosotros un "hombre muerto".

-¿Qué solución política ve al conflicto palestino israelí?

-Como ministro responsable por la policía, aprendí que hay que vivir con los crímenes y las fechorías como un hecho. Un hecho que si lo combatimos con energía no se extiende más de lo necesario y permite vivir con él. A los palestinos les ofrecería lo que Menahem Beguin les ofreció en 1980: una amplia autonomía civil, dejando el control de seguridad para Israel.

-¿Cree usted que Israel debe tomar en cuenta en sus reacciones la posibilidad de que los efectos lleguen -como ocurrió en el pasado- hasta lugares tan lejanos como Buenos Aires?

-Siempre es importante tomar en cuenta todas las consecuencias posibles, pero creo que ninguna acción contra objetivos palestinos o en el Líbano debería ser interrumpida por dichas consideraciones.

-Expertos señalan una línea de directa relación entre el atentado en la Embajada israelí en Buenos Aires y la eliminación de Musauíe, el líder del Hezbollah en el sur libanés.

-La línea de directa influencia está dada al revés. Quizás el atentado en Buenos Aires se produjo porque no continuamos golpeando en el Líbano, como no golpeamos suficiente a los palestinos.

La Jornada - MARTES 28 AGOSTO 2001

Lanza dos misiles contra sus oficinas, muy cerca del despacho de Yasser Arafat

Asesina Israel al jefe
del Frente Popular para la Liberación de Palestina

Tel Aviv argumenta que Abu Ali Mustafa era uno de los principales responsables del terrorismo. Fue una declaración de guerra, dicen grupos radicales. Condena de EU, ONU y Liga Árabe

AFP, REUTERS, AP Y DPA

Ramallah, 27 de agosto. Israel asesinó hoy al jefe del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), Abu Ali Mustafa, en un ataque con misiles lanzado contra su oficina en esta ciudad cisjordana, muy cerca del despacho del presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Yasser Arafat.

Alí Mustafá, de 63 años y cuyo verdadero nombre era Mustafa al Zibri, se convirtió en el primer dirigente palestino de alto rango asesinado por las tropas israelíes desde el comienzo de la intifada palestina, en septiembre pasado.

El ejército israelí confirmó en un comunicado la autoría del ataque y argumentó que fue contra uno de los principales responsables del terrorismo palestino. Ravi Pazner, portavoz del primer ministro israelí, Ariel Sharon, declaró que Abu Ali Mustafa "no era un dirigente político, sino un terrorista peligroso".

El FPLP pidió a los árabes "atacar intereses estadunidenses, ya que Estados Unidos participa en la exterminación del pueblo palestino", y la ANP advirtió que el "asesinato selectivo" abre las puertas a "una guerra a gran escala" en Medio Oriente.

Tres días de duelo

Arafat declaró tres días de duelo nacional, mientras los movimientos radicales Hamas y Jihad Islámica prometieron vengar la muerte de Ali Mustafa porque "fue una declaración de guerra". Unos 25 mil palestinos se congregaron en Gaza para protestar por el crimen. Manifestaciones similares ocurrieron en Ramallah, Hebrón, Belén, Nablus, Tulkarem y Nazaret.

Estados Unidos ratificó su oposición a la política israelí de "asesinatos selectivos" de activistas palestinos involucrados en atentados antisraelíes, aunque renovó sus críticas contra Arafat y la ANP por no detener la violencia.

La Unión Europea, Francia, Egipto, Jordania, la Liga Árabe, y la Organización de Naciones Unidas emitieron una enérgica condena al asesinato de Abu Ali Mustafa.

Tras el asesinato de Mustafa, un colono israelí murió al ser emboscado cerca de Ramallah en un atentado reivindicado por el FPLP, y poco después el ejército israelí realizó dos incursiones en territorio palestino, una de ellas en la localidad de Rameh, en el sector este de la zona autónoma de Belén, Cisjordania, y la otra en Rafah, al sur de la franja de Gaza, en respuesta a ataques palestinos.

Por la noche el ejército israelí anunció que había ocupado "posiciones dominantes" en Beit Jala, cerca de Belén, en lo que calificó como otra incursión.

El dirigente del FPLP se encontraba en su oficina, en el cuarto piso de un edificio en Ramallah, cuando un helicóptero israelí disparó dos misiles que entraron por igual número de ventanas.

La precisión del ataque, en el que también resultaron heridos tres colaboradores de Ali Mustafa, fue tan exacta que los marcos de las ventanas quedaron intactos y los misiles no tocaron ninguna otra habitación del inmueble. Colegas de Mustafa narraron que uno de los misiles le cortó la cabeza y el otro le destrozó el cuerpo.

Previo al ataque, el dirigente palestino recibió una llamada telefónica, lo que hace suponer que fue efectuada por los responsables militares israelíes para confirmar que se encontraba en el lugar.

Ali Mustafa, considerado como un moderado, asumió la presidencia del FPLP en julio del año pasado, tras la renuncia de su dirigente histórico, George Habache.

El Frente Popular para la Liberación de Palestina, opuesto a los acuerdos de Oslo firmados en 1993, es uno de los tres principales integrantes de la Organización para la Liberación de Palestina, junto con el movimiento Fatah, de Arafat, y el Frente Democrático de Liberación de Palestina.

En un comunicado difundido inmediatamente después del ataque con misiles, el ejército israelí confirmó haber "liquidado" al dirigente palestino, quien "contrariamente a sus promesas, siguió dedicándose a actividades terroristas y era el responsable de numerosos atentados contra Israel que, de milagro, no causaron víctimas". El más reciente ocurrió el pasado 21 de agosto en Jerusalén este.

El portavoz Pazner sentenció que "la eliminación (de Ali Mustafa) estaba en el contexto de nuestra acción contra las personas que se ocupan de manera operacional del terrorismo".

"Sin piedad contra el terrorismo"

El ministro de Defensa israelí, Benjamin Ben Eliezer, advirtió que "lucharemos sin piedad contra el terrorismo", y calificó a Arafat como "un enemigo salvaje", en declaraciones publicadas este lunes por la prensa israelí.

Desde que dio inicio la intifada hace once meses, Israel ha asesinado a unos cincuenta dirigentes medios de Fatah, Hamas y Jihad. Sin embargo, el de Mustafa fue el primer asesinato de un dirigente de alto rango desde que en 1988 Israel abatió a Khalil Wazir, conocido también como Abu Yihad, en Túnez.

El consejero de Arafat, Nabil Abu Rudeina, acusó a Israel de "traspasar la línea roja" y sentenció que el asesinato de Ali Mustafa "es una nueva escalada y abre una etapa muy peligrosa. Es un crimen que explota el silencio de Estados Unidos. Nos ponemos en guardia ante esta agresión peligrosa".

El vocero del Departamento de Estado estadunidense, Richard Boucher, dijo que "por encima de todo la ANP necesita tomar pasos sustentables y creíbles para dominar el terror y arrestar a los responsables así como avanzar en poner la violencia bajo control".

Boucher agregó que "si la situación sobre el terreno mejora, entonces Israel debe dar los pasos necesarios en materia económica y defensiva como para aliviar los apremios, las privaciones y las humillaciones que sufre la población palestina".

Agregó que Israel "tiene derecho a defenderse, pero creemos que ambas partes deberían hacer todo lo posible por evitar acciones que empeoren la situación actual".

El secretario general de la Liga Árabe, Amr Mussa, calificó la liquidación del líder palestino como "un acto mafioso", mientras para Francia fue "una acción grave"; Líbano y Jordania condenaron el asesinato.

Bélgica, presidente en turno de la Unión Europea, manifestó su "consternación" por la ola de violencia, mientras el secretario general de la ONU, Kofi Annan, pidió a ambas partes a reanudar las conversaciones de paz.

Por otra parte, Israel probó con éxito un misil anti-misiles del tipo Hetz en las costas israelíes, informó el Ministerio de Defensa.