El País - Domingo, 2 de septiembre de 2001

Australia enviará a los refugiados
a miles de kilómetros

Un juez prohíbe el traslado hasta que se juzgue su derecho a pedir asilo

AGENCIAS. Melbourne.

El futuro de los 460 inmigrantes que llevan una semana a bordo del barco noruego Tampa sin que se les permita desembarcar ni en Australia ni en Indonesia, parecía decidido ayer, tras ofrecerse Nueva Zelanda y la isla de Nauru (en el Pacífico), a acogerlos.

Pero un juez federal australiano, Tony North, emitió una orden que prohíbe a la embarcación abandonar aguas australianas hasta que un juicio, cuyo inicio está previsto hoy, determine la suerte de los clandestinos.

El primer ministro australiano, John Howard, anunció ayer que ha alcanzado un acuerdo con Nueva Zelanda y Nauru para enviar a los refugiados sin que pisen Australia.

De los 460 inmigrantes, 150 iban a ser enviados a Nueva Zelanda (a 7.800 kilómetros de la isla de Navidad, donde está el barco) y el resto a la pequeña isla de Nauru, a cerca de 7.000, en el Pacífico.

Pero el tribunal federal dictó el viernes noche una orden que prohibe al Tampa abandonar aguas australianas, después de que la organización de abogados Liberty Victoria presentara una acción en defensa del derecho de los inmigrantes a que se les tramite su petición de asilo en Australia.

Gavan Griffith, uno de los abogados de la Liberty Victoria, ha pedido al tribunal que llame a declarar al capitán del Tampa y al comandante de las fuerzas de élite australianas que esta semana tomaron el barco al abordaje, algo que si es considerado por el tribunal, ocurrirá hoy.

El juzgado también examinará un documento que fue entregado por los inmigrantes al embajador de Noruega cuando visitó el barco el viernes.

La solución propuesta para resolver la crisis de los inmigrantes ha recibido fuertes críticas de varios grupos de presión en Australia, que declaran sentirse avergonzados de su país. Con ella, el Gobierno de Canberra conseguiría deshacerse de los inmigrantes sin que pisen territorio australiano y sin cumplir el plan del Alto Comisionado para los Refugiados de Naciones Unidas (ACNUR).

ACNUR quiere que los inmigrantes desembarquen en la isla australiana de Navidad, frente a la que permanece el Tampa, para determinar cuáles son refugiados políticos y cuáles inmigrantes económicos antes de decidir su traslado a varios países.

La primera ministra de Nueva Zelanda, Helen Clark, declaró que su país se ha ofrecido a acoger 'a las mujeres, los niños y a las familias, los que más han sufrido a bordo del Tampa'.

'Nuestro Gobierno quiere ofrecer asistencia humanitaria a los inmigrantes y también apoyar los esfuerzos australianos para detener el flujo de la inmigración', declaró Clark.

Por su parte, el presidente de Nauru, René Harris, ratificó que la pequeña isla tiene espacio para acomodar a 300 de los inmigrantes ilegales rechazados por Australia.

La solución negociada no contemplaba la estrategia escogida por Canberra para el traslado de los pasajeros. La compañía propietaria del buque noruego, Wallenius Wilhelmsen, repitió que su barco no está preparado para transportar a los inmigrantes ni a Nueva Zelanda ni a Nauru.

Un portavoz de Wilhelmsen, Peter Dexter, manifestó que la empresa se alegra de que se haya encontrado una solución, 'pero obviamente estamos preocupados por la manera en que se desembarcará a esta gente'.

Otro portavoz, Hans Christian Bangsmoen, reiteró desde Oslo que 'el Tampa no abandonará su ubicación actual porque no está capacitado para trasladar a esta gente'.

Bangsmoen dijo que su empresa no tiene noticias de que haya planes de enviar a otro barco para hacerse cargo de los inmigrantes clandestinos. 'Se necesitaría un barco con capacidad para unas 500 personas y no creo que haya ninguno en el área', destacó.

La posibilidad de trasladarlos por aire a bordo de los Hércules estacionados en la isla de Christmas, frente a cuyas costas se encuentra el Tampa, también ha quedado descartada por la exigencia australiana de que los inmigrantes no pisen su territorio.

La opción más factible que se plantea si el plan del Gobierno australiano sigue adelante, es utilizar la fragata Arunt, que se encuentra anclada cerca del Tampa desde el viernes, para trasladar a los refugiados hasta un tercer país desde donde volarían hacia su destino final.

Los inmigrantes están estresados y agotados, pero soportan la situación, a la espera de que las negociaciones internacionales conduzcan a una solución, según el representante noruego, Ove Thosheim.

Thosheim aseguró que 13 refugiados sufren problemas de salud. 'Nadie más está enfermo. Ahora disponen de telas para protegerse del sol, y tras muchas peticiones, el viernes recibieron mantas', dijo.

Margaret Piper, del Consejo de Refugiados australiano indicó que 'con esta decisión Canberra incumple sus responsabilidades derivadas de la Convención de la ONU para los Refugiados y no resuelve la situación'.

Piper también señaló que 'Australia tiene todos los medios necesarios para poder ayudar a los afganos'. Y criticó que se les envíe a una nación como Nauru, con una población de menos de 12.000 habitantes, y sin medios para asistir a las necesidades de los inmigrantes.

Australia correrá con los gastos del traslado de los inmigrantes y su estancia en la isla.

Desde el punto de vista del Gobierno del primer ministro australiano, John Howard, la crisis ha permitido enviar un mensaje a los inmigrantes ilegales que dirigen su mirada a Australia como punto de destino.

Canberra reforzará la vigilancia costera para detectar y disuadir a todo barco que transporte inmigrantes ilegales.

Diário de Notícias - 2 de Setembro de 2001

Situação pode definir-se hoje

Tribunal australiano deve pronunciar-se, esta tarde, sobre a situação do "Tampa",
o que poderá decidir a sorte dos refugiados

A hipótese de desembarcar os 460 clandestinos do Tampa na Nova Zelândia e na pequena república de Nauru está dependente de uma audiência que deverá ocorrer hoje na Austrália.

Foi o juiz australiano federal Tony North que, em Melburne, proibiu ontem que o navio abandonasse as águas territoriais australianas.

A decisão de North seguiu-se a uma acção da associação de direitos cívicos Victorian Council for Civil Liberties (VCCL) visando autorizar os clandestinos a desembarcar na ilha de Natal e a pedir asilo à Austrália.

A VCCL defende que os clandestinos do Tampa dependem, de agora em diante, da legislação australiana, pois o navio está ancorado nas águas territoriais australianas.

No plano judicial, um porta-voz do Ministério da Imigração australiano, Philip Ruddock, confirmou que o Governo defenderá na audiência de hoje a forma como geriu a crise e as suas posições em matéria de direito.

O armador do navio, Wallenius Wilhelmsen, também voltou a afirmar ontem, em Oslo, que o cargueiro não está em condições de navegar com as pessoas a bordo, não podendo, portanto, garantir o transporte dos 460 imigrantes aos países de acolhimento.

"Estamos à espera de autorização para desembarcá-los", prosseguiu, "mas para isso seria necessário um navio com uma capacidade de cerca de 500 passageiros e penso que de momento não há navios com essas características na região".

Os clandestinos - 420 afegãs, 13 naturais do Sri Lanka e cinco indonésios - encontram-se na ponte do navio há uma semana, "tensos e esgotados", mas já sem problemas de desidratação, disse o norueguês Ove Thosheim, que os visitou.

O chefe do governo australiano, John Howard, reafirmou que em momento algum os clandestinos desembarcariam em território australiano. Justificou essa posição firme pela vontade de dar um exemplo à intenção de milhares de outros clandestinos agrupados na Indonésia à espera de uma oportunidade de fazerem a travessia. Howard avançou que os clandestinos serão transportados aos países de acolhimento graças a um terceiro país.

O presidente da ilha de Nauru, René Harris, confirmou que o seu país tem espaço para acomodar 300 dos imigrantes, temporariamente. Situado no oceano Pacífico, Nauru é um dos mais peqeunos países do mundo e um dos que alcançou mais elevado nível de vida.

O desenvolvimento económico deste pequeno Estado deveu-se às exportações de fosfato e às operações de 400 bancos registados no mesmo apartado de correio do Governo.

Segundo o seu presidente, o acordo realizado agora terá um impacto mínimo na vida das gentes de Nauru. A ilha foi administrada pelos alemães desde os finais do século XIX, entregue aos australianos em 1914 e é independente desde 1968.

Em Genebra, terminou ontem a reunião dos quatros países negociadores que começara sexta-feira, mas sem resultados práticos. O Alto Comissariado para os Refugiados manifestou a confiança na Austrália para que trate os clandestinos de forma humanitária.

Clarín - Domingo 2 de setiembre de 2001

Traban un acuerdo por los náufragos

En la madrugada de ayer, Nueva Zelanda y la isla de Nauru aceptaron recibir a los inmigrantes. Pero un juez australiano prohibió su partida. Se debe a que un grupo de las libertades civiles reclamó que Australia los asile.

Sidney. ANSA y EFE.

La solución a la odisea de los 460 desplazados a bordo de la nave noruega Tampa, que permanecen bloqueados frente a la isla australiana de Christmas, sufrió ayer un nuevo obstáculo, a pesar de que Nueva Zelanda y la isla de Nauru anunciaron que recibirán a los refugiados para poner fin a la crisis.

El juez australiano de Melbourne Tony North ordenó al Tampa no zarpar y permanecer en aguas australianas por lo menos hasta hoy, cuando presida una audiencia sobre el caso.

El calvario de los desplazados, en su mayoría afganos, seguirá entonces en medio de fuertes críticas internacionales, aunque resta todavía saber cómo serán trasladados a Nauru y a Nueva Zelanda.

"No podemos llevarlos nosotros. Sólo tenemos un barco mercantil", dijo desde Oslo un portavoz de la Wallenius Wilhemsen, la sociedad propietaria de la nave.

La decisión del juez fue adoptada tras una presentación del Victorian Council for Civic Liberties, un grupo para los Derechos Humanos que criticó en duros términos la posición de Australia y reclamó que este país les dé asilo en su territorio.

La nueva "tierra prometida" de los 460 náufragos será la de Nueva Zelanda y Nauru, una pequeña isla del Pacífico.

Los gobiernos de ambos países se mostraron disponibles para recibir a gran parte de los inmigrantes recogidos el 26 de agosto último por el Tampa y que están bloqueados frente a la isla de Christmas.

Arne Rinnan, el capitán del barco, quiso desembarcarlos en la isla, pero el premier australiano, John Howard, rechazó esa posibilidad, a pesar de las críticas.

Después de frenéticas consultas diplomáticas que involucraron incluso a Naciones Unidas e Indonesia, llegó un aviso de solución para los próximos días.

La premier de Nueva Zelanda, Helen Clark, anunció que su país está dispuesto a aceptar 150 desplazados y darle asilo. René Harris, presidente de Nauru, también se sumó a la propuesta.

"Somos un pueblo solidario y estamos listos para dar nuestra parte. Ya hemos individualizado el espacio donde acogerlos", dijo Harris.

Nauru es una pequeña isla flotante de 21 kilómetros cuadrados al este de las islas Salomón. Es un país rico de fosfatos y de bancos "offshore".

Aunque no sea la tierra prometida imaginada, los desplazados tienen ahora una esperanza, siempre y cuando los nuevos obstáculos se disipen en los próximos días.

El gobierno australiano se comprometió a asumir los gastos del traslado de los desplazados a Nauru. Se cree que Canberra pondrá a disposición otra nave.

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ya está preparada para enviar, mañana domingo, un equipo a la isla australiana de Christmas, frente a cuyas costas se encuentra fondeado el buque noruego, y a Nauru.

El Alto Comisariado para refugiados de la ONU, ACNUR, propuso que los inmigrantes, que fueron rescatados en alta mar por el barco noruego, deben ser trasladados a Christmas. El portavoz Ron Redmond señaló en Ginebra que "por motivos humanitarios lo primero que hay que hacer es sacar a esa gente de la nave".

Más de 2.000 refugiados han llegado a Australia en los últimos tres meses, y las autoridades afirman que hay otros 5.000 esperando en Indonesia para embarcarse.

Numerosos desplazados llegan a pagar hasta 10.000 dólares para poder realizar estos viajes. Su recorrido incluye el sureste de Asia, para luego abordar barcos indonesios y llegar finalmente a Australia.

La Jornada - DOMINGO 2 SEPTIEMBRE 2001

Tribunal emite orden que prohíbe al Tampa abandonar aguas australianas

Serán trasladados los 460 indocumentados
a Nueva Zelanda y a la pequeña isla de Nauru

Descubren frente a costas de Calabria una embarcación pesquera con 300 inmigrantes

AFP, DPA Y PL

Sydney, 1o. de septiembre. Los 460 refugiados a bordo el carguero noruego Tampa, encallado desde hace días cerca de la isla autraliana Christmas, serán trasladados a la pequeña isla Nauru en Melanesia (Pacífico occidental) y Nueva Zelanda, anunció hoy el primer ministro de Australia, John Howard.

Serán separados en dos grupos: uno con 150 personas, integrado sobre todo por mujeres, niños y familias, que será enviado a Nueva Zelanda, mientras que el resto irá a Nauru.

Los que sean enviados a Nueva Zelanda, y se constate que son casos genuinos de asilo político, permanecerán allí, mientras los que vayan a Nauru, y también sean considerados refugiados, podrían establecerse en Australia u otros países.

Sin embargo, un tribunal australiano emitió este sábado una orden que pone en peligro el acuerdo. El juez federal Tony North expidió una sentencia que prohíbe al carguero abandonar aguas de Australia hasta que comience este domingo un juicio para determinar la suerte de los refugiados.

El veredicto responde a una solicitud de una organización defensora de los Derechos Humanos, el Consejo Victoriano por las Libertades Civiles, que busca con esta maniobra lograr que se permita a los refugiados desembarcar en la isla Christmas y pedir asilo político en Australia.

Esta organización alega que los inmigrantes indocumentados están ahora sujetos a la ley australiana porque el buque está anclado en aguas nacionales.

Los analistas políticos señalan que la decisión judicial aplaza, por el momento, el destino final de esos refugiados indocumentados, en su mayoría de Afganistán, pero también de Sri Lanka y Pakistán, forjado por el criticado gobierno del primer ministro John Howard, quien logró que Nueva Zelanda y Nauru los acogiera.

Por su parte, en las costas de la isla italiana de Calabria fue encontrada este sábado una embarcación pesquera con 300 inmigrantes indocumentados, entre ellos 44 menores, según fuentes marítimas en Roma.

Las autoridades costeras divisaron la embarcación en mar abierto, y esta mañana enviaron una patrulla para trasladar a sus ocupantes al puerto de Crotone, donde fueron arrestadas 11 personas sospechosas de ser traficantes de humanos.

Las autoridades italianas señalaron que se presume que los indocumentados, en su mayoría kurdos, partieron de un puerto turco.

Esta es la tercera vez en esta semana que la guardia costera de Italia intercepta a inmigrantes en Calabria.

El País - Domingo, 2 de septiembre de 2001

Masivo desembarco de inmigrantes en Italia

Un barco con 297 inmigrantes ilegales a bordo, 51 de ellos niños, atracó ayer en el puerto de Crotone (sur de Italia), según Reuters.

'Todos están en centros de recepción en tierra firme', señaló un policía, que añadió que cinco de ellos, presuntos miembros de la tripulación, estaban siendo interrogados.

Los inmigrantes son en su mayoría kurdos de Turquía e Irak.

Diário de Notícias - 2 de Setembro de 2001

Refugiados ilegais demandam costas europeias

A Itália prendeu ontem mais um grupo de clandestinos, curdos,
enquanto a Espanha deteve desde Janeiro 13 mil refugiados

Um navio com 292 imigrantes clandestinos a bordo, na maioria curdos, chegou ontem ao porto de Crotona, no sul da Itália, de acordo com a capitania do porto.

O navio tinha sido avistado sexta-feira à noite, ao largo da Costa da Calábria, pelas autoridades italianas que o mandaram escoltar até ao porto e prender seis pessoas suspeitas de fazerem parte da tripulação que transportou os imigrantes para a Itália.

Os responsáveis italianos que inspeccionaram o navio disseram que este está em excelente estado e limpo, mesmo por dentro, o que os leva a pensar que só transportou os candidatos a imigrantes na última parte da viagem.

Por seu lado, as autoridades espanholas divulgaram ontem o cômputo dos clandestinos que foram detidos nas suas costas, desde o início deste ano.

O número é de 13 mil, menos dois milhares que no ano 2000, em que os clandestinos detidos totalizaram 15195.

Os mesmos dados oficiais dão conta de 130 cadáveres de imigrantes, nomeadamente negros, que foram descobertos desde o início de 2001.

O último acidente grave aconteceu em 23 de Agosto, com o afogamento de nove imigrantes ao largo das costas de Fuerteventura, no arquipélago das Canárias.

Segundo números oficiais, 10 153 clandestinos foram interpelados entre Janeiro e Julho deste ano. Durante a primeira quinzena de Agosto, mais 1100 foram detidos e na segunda quinzena do mesmo mês outros 2000, segundo o Departamento de Imigração que conta apresentar dados mais precisos nos próximos dias.

No fim de semana de 18 e 19 de Agosto, as autoridades registaram um número recorde de interpelações: 804 imigrantes clandestinos foram interrogados em dois dias. São essencialmente provenientes de Marrocos e da África a sul do Sara.

A seguir à costa andaluza (Cadiz, Tarifa, Granada, Almeria), que uns meros dez quilómetros separam do rochedo de Gibraltar, o arquipélago das Canárias, 150 quilómetros a ocidente da costa do Sara ocidental, é o destino principal dos candidatos a imigrantes em Espanha.

El País - Domingo, 2 de septiembre de 2001

LA PRESIÓN MIGRATORIA EN EL MAGREB

Marruecos sufre un éxodo incontenible

El paro, el crecimiento de la población y otros factores
contagian el sueño europeo a miles de jóvenes

FRANCISCO PEREGIL, ENVIADO ESPECIAL. Tánger.

En Marruecos han saltado las alarmas. La palabra psicosis ha sido mencionada en este reportaje por periodistas marroquíes, empresarios españoles y magrebíes, políticos que prefieren preservar sus nombres... La gente quiere irse. Y el paro, la miseria, el paraíso engañoso que les llega a través de las antenas parabólicas no explican por sí solos el ansia por salir que invade a miles de ciudadanos ahora precisamente, cuando Marruecos, según reconocen hasta los más críticos, empieza a sentir los primeros vientos de libertad.

Las cifras facilitadas por los organismos oficiales marroquíes son contundentes, pero aun así, no lo explican todo: hay un 14% de paro en el campo y un 20% en la ciudad. Además, cada año nacen un millón de bebés.

Si en 1971 vivían 15 millones de marroquíes en el país, en 1982 ascendieron a 20 millones, en 1994 pasaron a 26 y ahora suman 29 millones.

En el año 2014 alcanzarán los 35 millones y sólo entonces, según el Gobierno marroquí, el crecimiento de la población será como el de cualquier país desarrollado. Sólo a partir de 2014.

Si a ese estirón demográfico se le añaden varios años de sequía en un país donde la mitad de la población activa vive de la agricultura, los resultados económicos no suenan muy esperanzadores.

'Hay casi 770.000 familias viviendo en chabolas; son, pues, cuatro millones de personas las que viven en chabolas y residen en habitaciones no reglamentarias'.

Quien habla así no es otro que la máxima autoridad de Marruecos, el rey Mohamed VI, en su último discurso, en el mes de agosto.

Aun así, las cifras no logran explicar la magnitud de este éxodo. Todas las mañanas se agolpan frente al consulado francés y español decenas de marroquíes solicitando visados. El consulado español de Tánger otorga 16.000 visados al año. El de Francia, otro tanto. Y las colas no amainan.

La sangría de marroquíes que saltan el Estrecho, los que se ahogan y los que alcanzan su meta, no se puede calcular. Pero sí hay referencias que explican hasta qué punto cada vez son más los que salen y, por tanto, más los que vuelven de vacaciones a Marruecos.

Datos del propio Gobierno marroquí nos dicen que en 1985 entraron en el país, de vacaciones, 644.000 marroquíes residentes en el extranjero; en 1990 ascendieron a un millón; en 1999 entraron un millón y medio.

Este año, tan sólo por barco, según cifras del Gobierno español, han pasado 1.165.000, un 6% más que el año pasado.

Hasta el 9 de agosto habían accedido a Marruecos 247.000 vehículos de marroquíes con matrículas europeas más todo lo que eso conlleva: costumbres recién adquiridas, regalos para la familia y un mensaje clave: 'En Europa hay trabajo'.

'Todo esto destruye el tejido social', se queja Mohamed Serifi, coordinador del programa contra la pobreza diseñado por la UNICEF para el norte del país. 'Una nación se hace o se deshace a través de la relación que tiene con el trabajo. Cuando ves que tu amigo, con la misma preparación que tú, al tercer año de irse viene que parece un marqués, la gente deja de valorar el esfuerzo diario'.

'Con las 200.000 pesetas que pagan cada uno de los treinta que se montan en una patera podría montarse una cooperativa que ayudase a levantar el país', señala Abdel Ilah Abbad, director del semanario Le Journal de Tanger.

¿A qué se debe tanta fiebre por irse? ¿A los reclamos de la televisión? Todo Marruecos se encuentra repleto de antenas parabólicas. Por supuesto, las chabolas también. Oficialmente se juegan dos quinielas, la de la liga marroquí y la española también. A las casas llegan los coches de El precio justo y los desnudos de Crónicas marcianas.

Pero también llegan las declaraciones de los compatriotas explotados en El Ejido o en los campos de fresa de Huelva. 'Y también había parabólicas y todo ese mundo de paraísos artificiales hace ocho años, cuando las libertades eran mucho más reducidas. Sin embargo, entonces la gente no sentía esta fiebre por irse', señala un empresario marroquí.

'La mitad de mi plantilla cobra el salario mínimo marroquí, que son unas 30.000 pesetas', afirma José Acosta, empresario catalán radicado en Tánger desde hace 15 años. 'A usted le parecerá una miseria esas 30.000 mensuales, pero eso aquí es un privilegio para mucha gente. Pues bien: desde hace unos meses muchos empleados no hacen más que pedirme papeles para irse'.

España es el cuarto país inversor en Marruecos, con 800 empresas, detrás de Portugal, Francia y los Países Bajos. La Cámara española de Comercio en Tánger trata de animar las inversiones. Sin embargo, a pesar de la mano de obra tan barata y de las facilidades que ofrece el Gobierno marroquí, el capital español no termina de desembarcar a lo grande, no acaba de creer en Marruecos. ¿Por qué?

Según Acosta, por desinformación. Según Pablo Gómez-Rodulfo, director de Autasa, la empresa española que ha ganado este año un concurso de autobuses en Tánger, por desconocimiento del país.

'Hay muchos inconvenientes en esta sociedad', señala Gómez-Rodulfo, 'pero al final se pueden salvar. Nosotros hemos ganado el concurso sin tener que engrasar la máquina burocrática, sin pagar a funcionarios corruptos. Claro, que después te encuentras con que todas son facilidades a la hora de invertir y cuando ya no te puedes echar atrás, empiezan los retrasos. Ellos tienen un concepto del tiempo distinto. El tiempo juega siempre a su favor. Los autobuses que tenían que haber llegado hace un mes no pueden venir por problemas de papeleo. Te encuentras también que hay cientos de furgonetas piratas que te hacen competencia y que las autoridades te dicen que no pueden acabar con ellas así de pronto. Siempre hay inconvenientes. Pero si sabes comprenderles, si aguantas, te compensa. Merece la pena invertir'.

¿Sería la inversión extranjera una solución al éxodo?

Algunos empresarios creen que eso es una especie de chantaje del Gobierno marroquí a Europa. Y tampoco creen que se fuese a arreglar nada con más inversiones de fuera. 'Las empresas vendrían atraídas por las 30.000 pesetas del salario mínimo. Pero esa gente precisamente, la del salario mínimo, es la que quiere irse', sostiene un español.

Antes de afrontar la solución al éxodo habría que saber cuál es la causa. Y no parece tan simple encontrarla.

'La causa es una mezcla de todo', comenta Mohamed Serifi. 'El paro es muy alto, pero no alarmante. La gente busca sobre todo encontrar expectativas. Se busca algo más que dinero: unas condiciones de vida mejor, condiciones culturales, mentales... Le he dicho ya al cónsul francés, que es amigo mío: "Si te vuelvo a pedir más visados, me dices que no". Es que el año pasado, de 15 chavales que se fueron en un intercambio a Marsella, me volvieron cinco. Y este año, de 15, sólo una mujer ha vuelto. Era gente con estudios que cobraba el salario mínimo'.

Serifi añade, además, otros factores para analizar las razones del éxodo: 'El marroquí tiene un sentido de la familia muy tradicional. Y el que se va a allí, se va pensando en ayudar a su gente como sea. Además, tal vez inconscientemente los jóvenes huyen de una progresiva islamización del país. Y, ¿por qué no decirlo? La mayoría de los que se van son jóvenes y les atraen también las parejas de otra raza, otra cultura. Es humano'.

Un empresario español aduce otro motivo relacionado con la familia: 'En una misma casa aquí viven ocho o nueve personas. Los más jóvenes ven constreñidos sus horarios a los que les impone el cabeza de familia. Y al irse a Europa buscan también más libertad. ¿De qué sirve que el Gobierno abra la mano y conceda más derechos si en tu casa sigues estando vigilado?'.

Sean cuales sean las causas, todos los consultados coinciden en que el éxodo no amainará. Y Europa habrá de prepararse.

Pablo Gómez-Rodulfo, el director de la empresa española que ha ganado este año un concurso de autobuses en Tánger, emite un mensaje esperanzador. 'Nos interesa a todos que Marruecos prospere. Y nos interesa que vengan a nuestro país. Si no conseguimos que vayan a España y coticen en la Seguridad Social, tal vez usted, cuando sea mayorcito, no podrá cobrar su pensión'.

El País - Domingo, 2 de septiembre de 2001

LA PRESIÓN MIGRATORIA EN EL MAGREB

Crece la presión sobre el Gobierno de Rabat
para que actúe contra el tráfico de personas

Empresarios y periodistas marroquíes denuncian
la connivencia de las autoridades con las mafias

F. P. Tánger.

Hasta ahora parecía un problema que sólo afectaba a Europa. Sin embargo, la estampía de emigrantes clandestinos es tan alta que las voces críticas dentro del país comienzan a sonar. Con sus nombres y apellidos, en este artículo, personajes de la vida económica y periodística marroquí demandan al Gobierno que actúe. Y que lo haga ya.

La empresaria tangerina Zakia Sekkat, miembro de la dirección ejecutiva de la patronal marroquí, sostiene que no basta con condenar al traficante de personas, sino que hay que reformar las leyes y privar de libertad al que pretende salir sin papeles.

'Si se sorprende a un emigrante clandestino en una zodiac, la jurisprudencia marroquí considera que él ejerce su libre derecho a la circulación. Así es imposible luchar contra esta plaga', sentencia la empresaria Zakia Sekkat.

'El policía sabe que si arresta a un jarraga lo soltarán media hora después. Yo no sé si el policía saca provecho de esta situación. Nunca he visto a uno cobrar. Pero es razonable que el agente se diga: 'Si tanta gente saca beneficios, ¿por qué yo no?' No es comprensible, en cambio, que el Gobierno no haya hecho algo para frenar esto'.

Zakia Sekkat opina que lo que más daña la estructura económica de su país son las emigraciones de los niños de 10 o 12 años, futura mano de obra cualificada que se marcha al mercado de trabajo europeo y queda desarraigada.

Abdel Ilah Abbad, director del semanario tangerino Le Journal de Tánger, ha denunciado en varias ocasiones en su medio lo que él llama la 'tolerancia cómplice de las autoridades'.

'Aquí, cuando se cierra los ojos para no ver algo, nunca se hace gratis. Lo mismo que ocurre con las pateras sucede con las casas que se levantan de la noche a la mañana sin pagar impuestos, sin agua corriente ni electricidad. Alguien saca siempre beneficio', sostiene Abbad.

El beneficio de la inmigración clandestina puede ir mucho más lejos de lo que cobran los funcionarios corruptos. Cuando el emigrante clandestino vuelve a su país, lo hace cargado de divisas y proyectos. La Fundación Hassan II, dedicada al estudio de los marroquíes residentes en el extranjero, asegura que el 70% de estos invierten en Marruecos, mientras que el 23% lo hace en su país de acogida.

Sin embargo, esas supuestas razones económicas no convencen a quienes a diario ven en la tele morir a los sin papeles. Abbad asegura que hace poco le dijo al Wali [representante directo del Rey] de la región: 'Todos los de Marruecos provienen de que no se cumple la ley. ¿Por qué no se hace cumplir la ley de una vez?'.

'El Wali me insinuó que no era posible hacer las cosas de golpe porque el pueblo se echaría encima. Pero encontré otra respuesta en el discurso del rey del 21 de agosto. Allí dijo que hay que hacer cumplir rigurosamente la ley. El hecho de que el rey haya venido en dos años siete veces al norte de Marruecos, cuando su padre no vino ni una vez, es un mensaje de buenas intenciones para el norte de Marruecos y para Europa'.

Sin embargo, el propio Abbad reconoce que su Gobierno debería reproducir en los canales de televisión marroquíes las imágenes de jarragas ahogados que se ven en los canales españoles cuando tratan de cruzar el Estrecho.

'La respuesta del Gobierno marroquí al español diciendo que hace lo que puede para combatir la emigración no refleja la opinión de la gente. El pueblo cree que se podría hacer más para evitar el éxodo. No entiendo por qué el Gobierno no acepta la ayuda de España para vigilar nuestras costas'.

'El Gobierno marroquí sabe desde hace 12 años que hay pateras', señala el periodista Jamal Amiard, director del semanario tangerino Les Nouvelles du Nord.

'Debería haber hecho algo mucho antes. Para mí, el principal indicador económico de Marruecos es la gente que se va en patera. Más que el PIB, la inflación, la tasa de paro... Cada mes de julio salen al mercado 250.000 nuevos licenciados que piden trabajo. Y no se ha hecho nunca nada para ofrecerles trabajo. ¿Sabe por qué? Porque este país ha estado 30 años en manos de ladrones. Aquí, el 60% de la población es menor de 25 años. Necesitan trabajar. Es un gran problema. Sin embargo, creo que hay que dar tiempo al rey. Si se propusiera seriamente erradicar las pateras se le echaría el pueblo encima. Y aunque quisiera, no podría. Hay demasiada corrupción. ¿Qué podría hacer? ¿Entrar en una subasta? ¿Te imaginas? Los traficantes de jarragas [emigrantes clandestinos] ofreciéndoles a los militares en una noche más de lo que ganan en un mes. ¿El rey va a poder ofrecerles más?'.

Amiard cree que gran parte de lo que Mohamed VI tiene que hacer ha de hacerlo en los próximos 18 meses, antes de las elecciones de noviembre de 2002.

'Deben ser las primeras elecciones transparentes. Lo que viene es apasionante y muy complicado. Hay que tener en cuenta que aquí hay más pobreza que en la España de la transición. Y mucha más religión. Pero en el fondo, somos muchos los que tenemos esperanza, y queremos construir un nuevo país'.


Jugando a emigrar

Mohamed Serifi, coordinador del programa contra la pobreza de la UNICEF en el norte de Marruecos, estaba desgranando frente a un café las posibles causas del éxodo hacia Europa cuando, de repente, señaló con el dedo, hacia un autobús: 'Mira, mira, ahí debajo, ¿los ves?, ¿los ves? Seguro que esos niños están buscando un agujero para meterse y emigrar'.

Uno tenía diez y otro doce años. Vestían en bañador sin camisas. 'Queremos irnos a España. Yo soy del Barcelona, pero tengo un amigo en Madrid y prefiero irme allí con él. Después, cuando tenga los papeles, me vengo y me llevo a mi madre'.

La antropóloga sevillana Mercedes Jiménez lleva nueve meses en Tánger investigando la cuestión de la emigración infantil para redactar una tesis. Han entrevistado a 15 familias de niños emigrantes. 'Y todas las madres, absolutamente todas, terminaron la entrevista llorando. Al contrario de lo que la gente puede creer, no son en su mayoría niños delincuentes'.

'Puede que al llegar a España, la vida los lleve a delinquir. Pero aquí lo que hacen simplemente es que se bajan al puerto cada tarde intentando meterse en un camión. Se conocen todas las cajas de herramientas según la marca del vehículo, saben cuál es la que tiene más espacio y cuál menos. Y las madres saben también que una de esas tardes el niño no volverá. Y que durante semanas o meses no sabrá nada de él'.

Mercedes Jiménez explica que los niños saben perfectamente que la ley española concede un plazo de nueve meses para localizar a la familia del menor en Marruecos. Por tanto, nunca dan los datos de su familia. Y si lo hacen es al cabo de esos nueve meses, plazo en que se les concede la documentación como ciudadanos de España.

El País - Domingo, 2 de septiembre de 2001

Un auto judicial admite que es ilegal
encerrar a inmigrantes de pateras

Una juez de Algeciras decreta la libertad de 31 nigerianos internados en Málaga 14 días

LEONOR GARCÍA. Málaga.

Andalucía Acoge ha ganado un importante pulso judicial en materia de inmigración: una juez de Algeciras ha admitido en un auto que es ilegal detener a inmigrantes interceptados en pateras en centros de internamiento. Si las autoridades no pueden devolverlos en el plazo de 72 horas que marca la ley, deben ser puestos en libertad.

Como consecuencia de esta decisión, el viernes fueron liberados 31 nigerianos que llevaban 14 días retenidos en un centro de Málaga.

Cuando el grupo de nigerianos fue interceptado en las costas de Tarifa el pasado día 16, la Subdelegación del Gobierno en Cádiz les abrió un expediente de devolución y solicitó al Juzgado número 5 de Algeciras su ingreso en el centro de internamiento de Málaga, a la espera de que se resolviesen los trámites y para evitar la huida de los detenidos.

Andalucía Acoge consideró que la ley no preveía esta medida para los casos de devolución y que el traslado a los centros suponía una privación ilegal de libertad. El juzgado acordó su ingreso en el centro de Málaga y la ONG recurrió.

Finalmente, el Juzgado número 5 de Algeciras le ha dado la razón: en los casos de las pateras, el internamiento 'no tiene cobertura legal'.

Los 31 nigerianos fueron puestos en libertad el pasado viernes. La resolución se fundamenta en que 'el internamiento en los supuestos de devolución por entrada ilegal en el país al amparo del artículo 58-2 b (el caso de las pateras) no se encuentra previsto en norma con rango de ley'. Por tanto, dispone dejar sin efecto la medida, ya que 'según la doctrina del Tribunal Constitucional, los preceptos legales deben interpretarse de la forma más favorable para la efectividad de los derechos fundamentales y no cabe duda de que la medida de internamiento afecta a un derecho fundamental'.

Aunque la decisión se refiere a casos concretos, para Andalucía Acoge los efectos serán genéricos. 'A partir de ahora no se podrá internar a las personas que lleguen en patera, ya que un juez ha dicho que carece de cobertura legal. Por lo tanto, se tratará de una detención ilegal', cree el presidente de la ONG, José Luis Rodríguez.

La juez de Algeciras adoptó la resolución en contra del criterio del fiscal, que pidió la confirmación del internamiento. El ministerio público entendía que el ingreso en el centro de Málaga era procedente porque 'otra solución conduciría a la paradoja de que quien intenta entrar por un paso fronterizo y es rechazado por carencia de alguno de los requisitos documentales o económicos, podría sufrir la medida extraordinaria del internamiento y, sin embargo, quienes sin cumplir ninguno de los requisitos, entrando por cualquier otro punto de la frontera (...) no se harían acreedores de tal medida'.

Esta controversia judicial no es la única polémica en torno al centro de internamiento de Capuchinos de Málaga, el único para toda Andalucía y Extremadura. Andalucía Acoge y el sindicato policial ANPU han arremetido en los últimos días contra su funcionamiento.

La ONG sostiene que no se cumple la orden que regula estos centros, ya que no siempre se realizan las inspecciones médicas a los internos cuando ingresan ni cuenta con un trabajador social como es preceptivo.

ANPU centra sus quejas en la seguridad de las dependencias, de las que en cuatro meses se han fugado 35 internos. Además, reclama la presencia de mujeres policía para atender a las internas y reivindica que se duplique la plantilla, formada en la actualidad por cinco agentes.

Esta sentencia coincide con las últimas cifras oficiales de inmigrantes interceptados en las costas, que durante los siete primeros meses de este año han sido 10.153, un 30% más que en el mismo periodo de 2000. Además, sólo en agosto se estima que han sido detenidas 3.100 personas más.

En cuanto al número de cadáveres de inmigrantes localizados, al menos 130 han sido hallados ya en lo que va de año, cifra que duplica la de todo el año 2000, cuando aparecieron 58 cadáveres.

El Mundo - Domingo, 2 de septiembre de 2001

Detenidos más de 2.000 "sin papeles"
en la última quincena
y 13.000 en lo que va de año

MADRID.- Más de 2.000 inmigrantes ilegales han sido interceptados en las costas españolas en la segunda quincena de agosto, durante la que se ha registrado un aumento sustancial respecto a fechas anteriores, sumando en todo lo que va de año más de 13.000 detenciones, mientras que en todo el 2000 fueron detenidos 15.195.

En cuanto a los cadáveres de inmigrantes encontrados, al menos han fallecido en lo que va de año 130, 15 de ellos en la segunda quincena de agosto. Las cifras oficiales de cadáveres recuperados en lo que va de año doblan a las registradas durante el 2000, y multiplican por cuatro las de 1999.

No obstante, según datos de la Asociación de Trabajadores Inmigrantes Marroquíes en España, el total de fallecidos asciende a 700, ya que ellos contabilizan también los cuerpos rescatados en aguas marroquíes.

Al margen de las estadísticas, ayer efectivos del Servicio de Emergencias Sanitarias rescataron a un inmigrante de unos 20 años de edad, cuya nacionalidad se desconoce por el momento, que estaba a punto de ahogarse en la playa de Almadravilla de Almería. Los hechos ocurrieron sobre las 11.35 horas de la mañana de ayer, cuando el 061 recibió una llamada que alertaba de la presencia de un joven en la mencionada playa almeriense que se estaba ahogando.

La Guardia Civil de Ceuta detuvo el pasado viernes en la estación marítima a un individuo de origen marroquí que tenía ocultos en distintos frigoríficos a cinco inmigrantes, también de origen magrebí, con la intención de trasladarlos a la Península.