El País - Viernes, 7 de septiembre de 2001

Asesinado a tiros el vicepresidente
de la Comisión de Paz colombiana

Jairo Rojas era partidario del diálogo con la guerrilla de las FARC

PILAR LOZANO. Bogotá.

El congresista colombiano Jairo Enrique Rojas, vicepresidente de la Comisión de Paz de la Cámara de Representantes, fue asesinado a tiros en la noche del miércoles por dos desconocidos en un garaje del edificio de apartamentos donde residía.

Rojas, economista, soltero, de 37 años, quería reactivar la Comisión de Paz que, desde el asesinato de su presidente, Diego Turbay, el pasado 29 de diciembre -crimen atribuido a la guerrilla de las FARC- no había vuelto a reunirse.

"Estoy seguro que a Jairo lo mataron por ser congresista; lo que no sé es de dónde venían las balas", dijo Guillermo Gaviria, presidente de la Cámara de Representantes.

El crimen ocurrió alrededor de las once de la noche del miércoles en el garaje del edificio donde vivía el congresista en Bogotá. Hasta allí lo persiguieron dos sicarios. Rojas tumbó la puerta del estacionamiento con su vehículo, pero no logró escapar a la muerte.

Rojas estaba de licencia en su actividad legislativa desde hacía 20 días y, según Gaviria, tenía intención de retirarse del Congreso. Varios de sus compañeros contaron que se sentía amenazado pero que desconocía el origen del acoso.

El congresista quería relanzar la Comisión de Paz y era el abanderado de la comisión de seguimiento a la fumigación de los cultivos ilícitos. Era un convencido del diálogo para conseguir la paz, idea que, según el subsecretario de la Cámara, Alfonso Rodríguez, "le costó la vida".

El asesinato se produjo el día en que el Gobierno anunció su intención de prorrogar la zona de distensión donde se negocia con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que en un mes pierde vigencia.

"Si no hay zona de distensión, hay guerra", dijo el presidente Andrés Pastrana anticipando su decisión, muy polémica en un país donde muchos piden una salida militar al conflicto.

Contra la negociación

Para Gustavo Petro, congresista independiente, el asesinato de Rojas "puede ser la reacción de la ultraderecha por esta prórroga".

Rojas, del Partido Conservador, al que pertenece al Gobierno de Pastrana, estaba muy cercano políticamente de Álvaro Leyva, ex dirigente de ese partido y figura clave en el acercamiento entre Pastrana y las FARC para el inicio del diálogo, hoy asilado en Costa Rica por problemas judiciales.

Para el congresista Antonio Navarro, el asesinato de Rojas es obra de los paramilitares y un mensaje claro contra el proceso de paz con las FARC , y contra los congresistas que abordan temas "arriegados", como los diálogos con la guerrilla y la fumigación de cultivos ilícitos.

El cadáver del congresista, el cuarto asesinado en este periodo legislativo, estaba expuesto ayer en el Capitolio nacional. Senadores y representantes pidieron de nuevo al Gobierno garantías para cumplir su labor, ya que se sienten amenazados.

Actualmente hay tres congresistas secuestrados por las FARC.

Por otro lado, el miércoles fue asesinado en Medellín (noroeste) el abogado y empresario colombiano Edwin Halaby, primo de la reina Nur de Jordania, informa Efe. Halaby fue tiroteado por un sicario cuando llegó a la clínica en la que está gravemente enferma su esposa, afirmó la Policía.

Clarín - Viernes 7 de setiembre de 2001

TRES LEGISLADORES PERMANECEN SECUESTRADOS

Asesinan a otro diputado en Colombia

Es el legislador del oficialista Partido Conservador, Jairo Rojas. Integraba la Comisión de Paz de la Cámara de Diputados. Y había negociado el primer e histórico encuentro concretado entre el gobierno y la guerrilla.

BOGOTÁ. EFE, AP y DPA.

Dos "sicarios" no identificados, los matones a sueldo que operan en Colombia, asesinaron ayer a la madrugada al legislador colombiano Jairo Rojas, miembro del oficialista Partido Conservador y vicepresidente de la Comisión de Paz de la Cámara de Diputados.

Rojas, de 37 años, fue ultimado en el estacionamiento del departamento en el que vivía en Bogotá, al bajarse de su automóvil cuando intentaba huir de sus asesinos, que lo perseguían desde el centro de la ciudad, informó la Policía Metropolitana.

El legislador estaba en esos momentos sin escolta policial y regresaba de una reunión con amigos, donde había presenciado el partido de fútbol entre las selecciones colombiana y ecuatoriana.

Voceros de la fuerza de seguridad señalaron que por el momento se desconocen los móviles del atentado y que las autoridades desarrollan una vasta operación en Bogotá para tratar de capturar a los delincuentes.

"Ignoramos si el congresista había recibido amenazas o si este hecho tuvo relación con su trabajo en la Comisión de Paz de la Cámara baja", dijo una fuente policial a la prensa.

El asesinato de Rojas se suma al del ex presidente de la Comisión de Paz de la cámara de Diputados, Diego Turbay, ocurrido en diciembre pasado en el sur del país, en un hecho que las autoridades adjudicaron a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y que estas no asumieron ni negaron.

El diputado asesinado ayer gestionó, junto con el ex legislador Alvaro Leyva, el primer encuentro entre del presidente colombiano, Andrés Pastrana, y el líder de las FARC, Manuel Marulanda, en julio de 1998, que dio origen al actual proceso de paz entre el gobierno y el grupo rebelde.

El presidente del Partido Conservador, el senador Carlos Holguín, condenó el asesinato a través de un comunicado, en el que señaló que "éste es otro hecho que se suma a la ola de violencia y de terror en que nos tienen sumidos los violentos".

"Este crimen es otra muestra del serio peligro que afronta la democracia en manos de quienes sólo buscan arrojarnos a una guerra inmisericorde entre los colombianos", agregó Holguín Sardi.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Diputados, Guillermo Gaviria, repudió el asesinato y dijo que Rojas "era un hombre que venía trabajando en el proceso de paz".

Gaviria indicó que "todos los que ejercemos la función pública como parlamentarios estamos amenazados" y que al comenzar la campaña electoral para las legislativas de marzo del 2002 se ha "intensificado" una campaña intimidatoria.

Actualmente, tres parlamentarios colombianos se hallan secuestrados: Oscar Tulio Lizcano, raptado el 5 de agosto del año pasado, el senador Luis Eladio Pérez, privado de la libertad desde el 10 de junio de este año y el diputado Orlando Beltrán, secuestrado el pasado 28 de agosto.

El asesinato de Rojas ocurre en momentos en que el país vive una intensa ola de violencia política, a pesar del proceso de paz que el gobierno lleva con las FARC, que no contempla el cese del fuego.

El Ministerio de Defensa colombiano distribuyó ayer un informe en el cual señala que en el primer semestre de este año los grupos guerrilleros y los paramilitares asesinaron a 1.407 personas.

Por su parte, el portavoz de las FARC, Raúl Reyes, dijo que "el presidente Pastrana interpretó el sentimiento de todos los colombianos que están cansados con la guerra".

Se refería a la prórroga decretada el miércoles por Pastrana de la vigencia de la zona neutral del sur del país que controla la guerrilla.