El País - Miércoles, 12 de septiembre de 2001

EE.UU. SUFRE EL PEOR ATAQUE DE SU HISTORIA

El mundo en vilo a la espera de las represalias de Bush

Miles de víctimas en la mayor agresión sufrida por Estados Unidos

Oleada de ira y conmoción

ENRIC GONZÁLEZ. Washington.

Estados Unidos es hoy un país dolorido, cerrado al exterior, absorto en un largo recuento de cadáveres. La batalla inicial de la primera gran guerra del siglo XXI, una guerra de terror contra un enemigo inconcreto, se ha librado sobre sus dos ciudades más representativas.

Las Torres Gemelas del World Trade Center, cuyos 110 pisos se alzaban sobre Nueva York, ya no existen; son una montaña de escombros sobre una cantidad desconocida de cuerpos.

Medio palmo de ceniza y polvo recubre las calles de Manhattan. Y el Pentágono, el epicentro del sistema defensivo estadounidense, ha perdido todo su costado occidental.

Un presunto ataque terrorista, múltiple y masivo, con un nivel de organización y capacidad destructiva nunca vistos hasta ahora, ha sumido a la primera potencia mundial en su momento más triste.

El nombre de Osama Bin Laden, el millonario saudí que mantiene una guerra abierta contra EE.UU. desde un cuartel general oculto en Afganistán, está en todas las bocas.

Se sabe de su obsesión con las Torres Gemelas, que ya intentó destruir en 1993 con un atentado que costó seis vidas; se sabe que había hablado a sus colaboradores de un inminente ataque; y se sabe que la capacidad operativa que le permitió atacar un buque de guerra estadounidense en Yemen puede haber llegado al nivel necesario para desplegar la matanza de ayer. No hay ninguna confirmación, ni sobre la autoría ni sobre el número de víctimas. Serán cientos, quizá miles.

Unas 40.000 personas trabajaban en el World Trade Center, uno de los grandes símbolos de la economía americana. El doble edificio registraba el intenso tráfico humano de la hora punta, a las 8.45 de la mañana (las 14.45 hora peninsular española), cuando un avión se estrelló contra la torre sur.

Fue el inicio de una jornada atroz, plagada de tragedias más allá de cualquier adjetivo. Comenzaba la evacuación de esa torre y todas las cadenas de televisión retransmitían en directo el incendio causado por el impacto.

Eso permitió que, 18 minutos después de la primera explosión, millones de espectadores asistieran a la escena de un segundo avión lanzándose contra la torre norte. La nave atravesó el edificio. El estallido fue colosal.

Tardó en saberse que el primer avión era un Boeing 767 de American Airlines que cubría el trayecto Boston-Los Ángeles y había sido secuestrado con 92 personas a bordo; el otro aparato pertenecía a la flota de United Airlines y había sido secuestrado tras despegar del aeropuerto Dulles, cerca de Washington, con destino a Los Ángeles y 64 pasajeros.

Esas fueron las primeras víctimas con nombres y apellidos; unas horas después, el balance oficial admitía que muy posiblemente 250 bomberos y 78 policías han muerto en el derrumbe de los rascacielos.

Según la CNN, en el Pentágono murieron unas 800 personas, aunque Donald Rumsfeld, el secretario de Defensa, aseguró que no es posible siquiera dar una cifra aproximada de víctimas.

El presidente George W. Bush se encontraba en una escuela de Florida, cuando le susurraron la noticia al oído. Concluyó a toda prisa su parlamento y se dirigió al avión presidencial, el Air Force One. Antes de embarcar grabó una alocución en la que prometió que los responsables del ataque serían cazados y castigados, y aseguró que había tomado medidas para que el Gobierno siguiera funcionando normalmente.

"Esta es una tragedia nacional", declaró Bush. Pero lo peor estaba por llegar. Una hora después del doble ataque contra el World Trade Center, cuando centenares de bomberos y policías se esforzaban por rescatar a las personas atrapadas, ambas torres se desplomaron.

Fue una imagen sobrecogedora, que no se borrará de las memorias. En los minutos previos al colapso se había podido ver a personas que saltaban al vacío desde las ventanas más altas. "El número de víctimas debe ser horrible", declaró Rudy Giuliani, alcalde de la ciudad. "Éste es, sin duda, uno de los hechos más odiosos de la historia humana".

Los puentes y túneles que comunican la isla de Manhattan con el resto del mundo fueron cerrados y Giuliani ordenó la evacuación del distrito financiero y de las zonas contiguas. Las bolsas suspendieron la sesión; en pocos minutos, los mercados financieros de todo el mundo registraban fortísimas caídas y el dólar se depreciaba frente al euro y el yen.

Nueva York, autoproclamada capital del mundo, quedó sumida en una densa polvareda. Los hospitales anunciaron estar al límite de su capacidad y pidieron donaciones urgentes de sangre. Al menos dos buques de guerra fueron desplazados al puerto neoyorquino, y la Guardia Nacional del Estado se movilizó para ayudar a las fuerzas de policía y bomberos, abatidas por las bajas, la asfixia y el agotamiento.

De madrugada, la policía detuvo a dos personas tras interceptar un camión cargado de explosivos en el puente George Washington, de Nueva York, según la cadena CBS.

Casi al mismo tiempo en que las Torres Gemelas desaparecían para siempre, un tercer avión, un 757 de American Airlines que hacía la ruta Washington-Los Ángeles, con 65 personas a bordo, se estrelló contra el Pentágono.

Entre el pasaje figuraba Barbara Olson, una comentarista de la cadena CNN, que tuvo tiempo de telefonear dos veces a su marido, el fiscal general Ted Olson. Le explicó que los pilotos y auxiliares de vuelo habían sido colocados en la zona posterior del avión y que la única arma visible de los secuestradores, que habían tomado los mandos, era un cúter.

Barbara Olson no hizo referencia a la nacionalidad ni los objetivos de los terroristas. El avión quedó pulverizado contra el Pentágono minutos después.

El edificio, en el que 24.000 personas coordinan un ejército desplegado por todo el mundo, se incendió y se derrumbó parcialmente. Eran las 9.43 de la mañana y la secuencia del horror parecía imparable.

El Consejo de Seguridad Nacional, convocado por Bush desde el aire, ordenó la evacuación de la Casa Blanca al recibir "amenazas creíbles" de que un cuarto avión secuestrado estaba en camino hacia la residencia oficial del presidente.

Todo Washington quedó bajo la llamada "amenaza Delta", que sólo se dispara en situaciones absolutamente extremas. El Capitolio, que acoge el Senado y la Cámara de Representantes, fue igualmente evacuado, así como todas las escuelas y la mayoría de los edificios federales.

Pánico en Washington

Washington se sumió en el pánico. Miles de vehículos intentaron huir de la capital, bloqueando calles y carreteras; los comercios cerraron y patrullas de cazabombarderos empezaron a patrullar el espacio aéreo por encima de la capital, al igual que en Nueva York.

La sensación de horror inacabable se incrementó al conocerse que un cuarto avión de United Airlines que cubría la línea Newark-San Francisco, con 45 personas a bordo, se había estrellado en una zona rural de Pennsylvania a las 10.10 horas.

El destino que le habían fijado sus secuestradores suicidas podía ser, según las primeras especulaciones, la Casa Blanca, el Capitolio o Camp David, residencia vacacional del presidente en Maryland y escenario de las principales negociaciones y acuerdos entre Israel, Egipto y los palestinos.

Todos los vuelos sobre territorio estadounidense quedaron suspendidos, al menos hasta hoy a mediodía. Los vuelos internacionales fueron desviados hacia Canadá y el espacio aéreo se reservó sólo a los cazabombarderos y los helicópteros de la fuerza aérea.

Las fronteras con Canadá y México también se cerraron indefinidamente y se declaró el estado de emergencia en Nueva York y Washington.

Bush, en un 'búnker'

El Air Force One del presidente aterrizó temporalmente en una base militar de Luisiana, para emprender viaje de forma casi inmediata hacia Nebraska y desde allí hacia un lugar cercano que, según un portavoz gubernamental, disponía de un búnker invulnerable. Por la tarde regresó a Washington y a las dos y media de la madrugada dirigió un mensaje a la nación.

El secretario de Estado, general Colin Powell, recibió la orden de suspender su visita a Colombia y regresar a EE.UU.

La asesora de seguridad nacional, Condoleezza Rice, se encargaba mientras tanto de coordinar la situación desde el búnker de la Casa Blanca.

El vicepresidente Dick Cheney, al igual que los principales dirigentes parlamentarios, fue trasladado a un lugar "seguro" y no especificado.

EE.UU. se sintió durante horas al borde del desastre total. La Reserva Federal emitió un escueto comunicado de dos líneas en el que garantizó que no faltaría dinero en el mercado, para evitar que el público y las instituciones retiraran sus fondos del sistema bancario.

El gran puerto petrolero de Luisiana, que recibe la mayor parte del crudo exterior, cercanas a Nueva Orleáns, suspendió todas las operaciones.

Incluso parques de atracciones como Disney World, en Orlando (Florida), evacuaron al público y cerraron las puertas.

La gran pregunta que permanece, más allá de la urgencia del rescate de heridos, el recuento de muertos y la identificación de los responsables, es cómo pudo suceder algo tan horrible, cómo EE.UU. mantenía tan baja su guardia. Los objetivos atacados eran vitales: el centro de la defensa y uno de los puntos neurálgicos de la economía.

Los servicios de información no tomaron ninguna precaución, lo que hace suponer que carecían de informaciones sobre ataques inminentes. Un grupo numeroso de personas fue capaz de subir a bordo de cuatro aviones casi simultáneamente, con algún tipo de armas, aunque sólo fueran cuchillos, y de lanzarlos contra los objetivos fijados sin que se hiciera nada por impedirlo.

Los aviones volaron durante muchos minutos fuera de su ruta y los controladores detectaron la irregularidad. Se da por seguro que hubo comunicación entre las estaciones de seguimiento y las cabinas de los aparatos, pero esa información ha sido declarada secreta por el FBI.

El Mundo - Miércoles, 12 de septiembre de 2001

PRIMER PLANO / NUEVA YORK

Estados Unidos sufre
el mayor atentado terrorista de la Historia

CARLOS FRESNEDA. Corresponsal.

NUEVA YORK.- El vuelo rasante del Boeing 767 sobre el skyline de Manhattan fue el atronador presagio. A partir de ahí, el apocalipsis. El día de ayer pasará a la Historia como el Pearl Harbor del siglo XXI. El gigante norteamericano sufrió el ataque más devastador en época de paz: tres aviones secuestrados y estrellados contra las Torres Gemelas y el Pentágono a plena luz del día. Un cuarto aparato también estrellado en los alrededores de Pittsburgh, en el estado de Pensilvania. Miles de muertos y heridos, explosiones incontroladas, evacuaciones forzosas.

El presidente estadounidense, George W. Bush, anunció a las 2.30, hora española, en un discurso televisado a toda la nación: "Nuestro ejército es poderoso y está preparado". Bush no llegó a calificar los atentados como "actos de guerra", como algunos de sus asesores habían anunciado, pero prometió "no hacer distinciones entre los terroristas que cometieron estos actos y quienes los han apoyado".

"Las investigaciones para determinar la autoría de los atentados están en marcha, y los responsables serán llevados ante la Justicia", añadió el presidente, quien habló de "miles de víctimas". "Hemos sabido cómo responder a los ataques terroristas en otras ocasiones, y también lo haremos esta vez. Nadie olvidará un día como éste".

Apenas cinco minutos duró su alocución, que concluyó con una llamada a la unidad nacional: "Los terroristas han podido derribar los cimientos de grandes edificios, pero no serán capaces de minar los cimientos de este país (...) Este país es fuerte".

La palabra HORROR se propagó como un escalofrío de costa a costa. George W. Bush prometió "cazar y castigar" a los "cobardes sin rostro". "¡No puedo creerlo, no puedo creerlo!". La consternación nacional se fundió ayer con una indescriptible sensación de vulnerabilidad e impotencia. El ataque terrorista más macabro y sofisticado de la Historia burló por completo a los servicios de inteligencia norteamericanos. Todas las sospechas recaían ayer sobre algún grupo próximo a Osama bin Laden.

El corazón financiero y militar de la primera potencia del mundo resultó mortalmente herido. Las Torres Gemelas se desplomaron y dejaron un espectro de sangre y humo. Un ala del Pentágono, el edificio más protegido del mundo, quedó reducida a escombros. Al menos 266 personas perecieron en los cuatro aviones de pasajeros secuestrados y estrellados entre las nueve y diez de la mañana.

Imposible calcular ayer los cientos de muertos y heridos en las Torres Gemelas, donde a diario trabajan 40.000 personas. Las escenas de los dos aviones estrellándose contra los rascacielos golpearon ayer las retinas de los americanos como la peor de las pesadillas de ciencia ficción.

En Nueva York y en Washington se declaró el estado de máxima alerta, acompañado de un desesperado llamamiento a la población para que donara sangre. En Los Ángeles, la policía evacuó el centro de la ciudad ante el temor a nuevos atentados. El terror se propagó hasta San Francisco y Chicago, donde fue evacuada la emblemática torre Sears.

Por primera vez en la Historia, el espacio aéreo del país se cerró por completo. La Casa Blanca, el Capitolio y el Departamento de Estado fueron también evacuados y se pusieron en marcha mecanismos previstos para situaciones de guerra.

Las comparaciones con Pearl Harbor resonaron durante todo el día, con voces como la del ex secretario de Estado Henry Kissinger pidiendo públicamente una inmediata y contundente respuesta militar.

George W. Bush, sorprendido por el ataque en plena gira por los Estados del sur, se dirigió a sus compatriotas a las 10.28 de mañana desde una base militar en Luisiana: "La libertad ha sido atacada por cobardes sin rostro [...] Que nadie se lleve a error: Estados Unidos cazará y castigará a los responsables". Bush estaba en un colegio de Florida, leyendo un cuento a los niños, cuando recibió la noticia de su asesor Andrew Card.

Ayer, mientras, arreciaron las críticas contra la CIA y el FBI, totalmente burlados por la acción en cadena de los terroristas. Rumsfeld, que negó la implicación de Estados Unidos en las explosiones ocurridas ayer en Kabul, tampoco quiso precisar a qué se debió la orden de movilizar a cuatro destructores en la Costa Este norteamericana a primera hora de martes, horas antes de los atentados.

La vida discurría con total normalidad a las 8.45 de la mañana cuando un boeing de American Airlines, con 81 viajeros a bordo, efectuó una maniobra extraña sobre el cielo de Nueva York y enfiló en vuelo muy bajo hacia las Torres Gemelas. El impacto se sintió como un terremoto en todo el centro de la ciudad. La bola de fuego y humo cubrió el cielo del bajo Manhattan.

Veinte minutos después, un avión de United Airlines, también procedente de Boston, se desviaba de su trayecto y emprendía el mismo camino suicida. El impacto abrió un descomunal agujero negro en la segunda torre y provocó una lluvia de cascotes y escombros en dos kilómetros a la redonda. Miles de oficinistas que en esos momentos se incorporaban al trabajo lucharon por escapar al infierno de fuego y metal (90 minutos después, las 200.000 toneladas de las dos torres se vinieron abajo).

Cuando los neoyorquinos no podían aún creerse lo que veían sus ojos, llegó el ataque sorpresa al Pentágono. Otro avión de pasajeros recién despegado de Washington, con destino a Los Angeles, corrigió su trayectoria nada más despegar y fue a estrellarse a toda velocidad contra el emblemático edificio del Pentágono. El impacto fue "lateral" y borró del mapa al Corredor de la Armada.

Rumsfeld habló de decenas de muertos y más de medio centenar de heridos. El Pentágono, donde trabajan 20.000 personas, quedó inutilizado durante todo el día.

Diário de Notícias - 12 de Setembro de 2001

EUA contam mortos

Maria de Lurdes Vale. Graça Henriques.

Era já noite na América quando o Presidente George W. Bush confirmou o pior. São milhares as vítimas da vaga de atentados terroristas que ontem se sucederam nos EUA. A ilha de Manhattan, no centro de Nova Iorque, foi o ponto mais atingido e onde há um sem-número de pessoas enterradas debaixo dos escombros das torres "gémeas" do World Trade Center. Ali pereceram turistas, empregados de escritório, financeiros e muitos dos que acorreram em seu auxílio.

As autoridades admitem, no entanto, que há sobreviventes. Muitas mortes também se registaram no Pentágono, em Washington, outro dos locais sacrificados. O único número certo que é possível avançar é o dos passageiros e tripulantes dos quatro aviões que serviram de armas aos terroristas: 266 mortos.

A tragédia americana provocou um sentimento de impotência no mundo inteiro. Os métodos utilizados pelos terroristas - até ao momento existe apenas a suspeita de que foi o fundamentalista islâmico Ussama Ben Laden e a sua rede terrorista Al-Qaeda - foram surpreendentes e deixaram a descoberto todo o sistema de segurança dos EUA.

As armas - três aviões comerciais, com passageiros - foram disparadas contra alguns dos principais símbolos da hegemonia norte-americana: as duas torres "gémeas" do World Trade Center, em Nova Iorque, e o Pentágono, em Washington. Um quarto avião, que se despenhou em Pittsburg, Pensilvânia, visaria o retiro de férias do Presidente, em Camp David.

No World Trade Center trabavalham, até ontem, 40 mil pessoas e no Pentágono 25 mil. Não há palavras para descrever o pânico que se instalou logo manhã cedo em Manhattan onde as Twin Towers acabaram por ruir depois de um incêndio, provocado pela explosão dos aviões, que as reduziu a pó. Uma chuva de metal cobriu as ruas da parte sul da ilha onde ainda ecoavam os gritos dos que fugiam e dos que se atiraram pelas janelas tentando escapar ao inferno das chamas.

À noite, o cenário dantesco mantinha-se com espessas nuvens de fumo visíveis a 50 quilómetros. A circulação estava caótica e apenas passavam carros prioritários. Tudo aconteceu às 8 e 45 (13 e 45 em Lisboa) quando um avião da American Airlines "cruzou" literalmente uma das torres do World Trade Center, com 110 andares.

E já as televisões transmitiam, para todo o mundo as imagens da explosão, quando se assistiu em directo àquilo que ninguém esperava: 18 minutos depois, um segundo avião chocava contra a outra torre. E quando as atenções dos americanos, e do resto do mundo, estavam viradas para as torres do World Trade Center, surgiram mais explosões. Uma no "intocável" Pentágono, também provocada pela queda de um avião, e outra junto ao Departamento de Estado Norte-Americano, através de um carro armadilhado. Notícia houve ainda do despenhamento de uma aeronave em Pittsburg, na Pensilvânia, que pode mesmo ter sido abatido pelos serviços de segurança norte-americanos.

George W. Bush falou de imediato à Nação para dizer que os EUA tinham sofrido um violento atentado. Horas mais tarde, o "homem mais poderoso do mundo" prometia "perseguir e punir" os responsáveis pela tragédia de dimensões ainda incalculáveis, mesmo em vidas humanas. "A liberdade foi atingida por um cobarde sem rosto", afirmou Bush, já numa base militar, no Nebraska, onde esteve reunido com conselheiros de Estado e rodeado de fortes medidas de segurança.

Diga-se, aliás, que o Presidente dos EUA esteve várias horas a bordo do Air Force One com paradeiro incerto. À noite regressou à Casa Branca e declarou ao País que não faria distinção entre os terroristas e aqueles que os protegem.

Ninguém sabe ao certo o que se passou a bordo dos aviões. Há indicações de que os terroristas pilotavam os aparelhos e que inclusive desligaram os emissores que são detectados pelos radares dos aeroportos. Antes do embate, uma das passageiras terá falado por telefone com o marido e disse-lhe que os sequestradores levavam armas brancas e prenderam a tripulação na parte de trás da aeronave. Uma informação que, aliás, coincide com a que foi prestada durante a manhã por especialistas em serviços secretos.

"Eles pilotaram os aviões. Nenhum piloto, mesmo com uma arma apontada à cabeça, voaria na direcção das torres gémeas", sustentou Gene Poteat, presidente da Associação dos Antigos Agentes dos Serviços Secretos. No seu entender, os "piratas do ar" sabiam muito bem o que estavam a fazer. Prova disso é o facto de terem conseguido desligar o sistema de comunicações usado para alertar as autoridades aeronáuticas quando se detectam problemas.

Colocado em xeque todo o sistema de segurança nacional, uma das medidas prioritárias da Administração foi evacuar os principais edifícios, como a Casa Branca, o Capitólio, a Bolsa e outros departamentos de Estado, bem como toda a cidade de Nova Iorque. Bush interditou igualmente o tráfego aéreo, o que deverá acontecer, pelo menos, até às 17 horas de hoje. Logo a seguir aos ataques, os voos foram desviados para o Canadá.

Perante a tragédia americana o mundo reagiu e foi quase unânime em condenar os ataques. De todos os pontos do globo surgiram mensagens de solidariedade, disponibilidade para ajuda e muitos receios quanto a eventuais ataques a países aliados.

Nas principais capitais europeias houve aeroportos encerrados e embaixadas evacuadas. Foram accionadas medidas especiais de segurança e decretado alerta máximo nas bases americanas.

Mensagens de solidariedade vieram também de países dos quais Bush não estava, certamente, à espera, como foi o caso da Líbia de Kadhafi e de Cuba de Fidel. Só da Palestina e do Líbano, onde se encontram refugiados palestinianos, - mesmo que Arafat tenha sido um dos líderes que condenou os atentados -, chegaram imagens de regozijo.

Também as autoridades iraquianas consideraram que os EUA estão a pagar pelos "crimes cometidos contra a Humanidade".

O regime talibã no poder no Afeganistão, onde vive Ussama Ben Laden, desmentiu que este tenha tido qualquer papel nos atentados. A autoria foi imputada inicialmente à Frente Democrática para a Libertação da Palestina. Que mais tarde recusaria também quaisquer responsabilidades.

À noite, em Cabul, no Afeganistão, registaram-se várias explosões. Os americanos desmentiram qualquer responsabilidade e foi a oposição ao regime talibã que as reivindicou.

Clarín - Miércoles 12 de setiembre de 2001

GUERRA A ESTADOS UNIDOS: NINGÚN GRUPO SE ADJUDICÓ EL ATENTADO

EE.UU. sufrió el peor ataque de su historia:
habría 10 mil muertos

Terroristas no identificados secuestraron 4 aviones. Estrellaron dos en las Torres Gemelas de Nueva York, que quedaron destruidas. Otro, en el Pentágono. Y el cuarto cayó en Pittsburg.

Por ALEJANDRA PATARO. De la Redacción de Clarín.

Los EE.UU. vivieron ayer el peor ataque de su historia. Cuatro aviones comerciales de United y American Airlines, con un total de 266 pasajeros, fueron secuestrados por terroristas y estrellados contra el corazón financiero y político-militar norteamericano: las Torres Gemelas del World Trade Center, en Nueva York, y el Pentágono, en Washington. Se teme que el número de muertos supere los diez mil.

Funcionarios señalan que la cifra será de varios miles, porque más 40.000 personas trabajaban en las Torres Gemelas, que quedaron completamente destruidas, y 24.000 en el Pentágono.

Las 266 personas a bordo de los cuatro aviones secuestrados murieron.

Algunas fuentes periodísticas hablaban de 20.000. Y sólo en Nueva York, los muertos podrían ser más de 10.000, dijo el representante demócrata Jim Moran. Los heridos se contaban de a miles, sin llegar a una cifra cierta.

Anoche, el presidente George Bush regresó a la Casa Blanca para coordinar lo que vendrá, después de haber sido mantenido a resaguardo durante todo el día, en un país puesto en estado de guerra. Desde su salida de Florida, a la mañana, Bush estuvo en pleno vuelo durante horas, y después fue llevado a una base militar en Louisiana y a otra en Nebraska.

Con sus fuerzas militares en nivel de alerta nuclear (Delta 5), el tráfico aéreo suspendido totalmente, la capital del país evacuada, su centro financiero arrasado y cerrado, sus fronteras selladas, servicios de telefonía saturados, muertos, heridos y en emergencia médica, la primera potencia del mundo está paralizada en el caos, y envuelta en una tragedia nacional.

Miles de socorristas se encontraban anoche rescatando cuerpos de los escombros. Los hospitales estaban abarrotados y los médicos pedían donaciones de sangre.

Nadie se adjudicó aún los ataques. Aunque el aparato de seguridad norteamericano apuesta a que sólo una organización terrorista tiene la capacidad de dar un golpe tan coordinado: la agrupación del saudita Osama Bin Laden, que se refugia en Afganistán.

El senador republicano Orrin Hatch, miembro de la comisión judicial y de inteligencia de la Cámara alta, señaló que fuentes bien informadas habían llegado "a la conclusión de que estos ataques llevan la firma de Osama Bin Laden".

Anoche, la CNN mostraba imágenes de explosiones en Kabul, la capital afgana, pero la Casa Blanca negó que se trate de una represalia norteamericana.

Considerado el peor ataque contra EE.UU. desde el bombardeo a Pearl Harbour, en 1941, el infierno se desató ayer en pleno centro de Nueva York y corazón financiero mundial, cuando a las 8.52 de la mañana (9.52 en Argentina) un Boeing de American Airlines se estrelló contra la torre Norte del World Trade Center. Sólo 18 minutos después apareció en el cielo neoyorquino otro enorme avión de United Airlines que impactó contra la otra torre.

Diez minutos después, la torre sur se desplomó íntegramente, formando un hongo de polvo y humo impenetrables. A la media hora cayó la norte. Edificios cercanos furon dañados y uno de 47 pisos se derrumbó, matando a 200 bomberos.

Poco antes, a las 9.35, otro avión comercial con pasajeros se estrelló contra el Pentágono, en Washington. Una pasajera que viajaba en ese avión contó antes de estrellarse por teléfono a su marido que los secuestradores estaban armados con cuchillos y cortaplumas.

Y en medio de la confusión de información, se advirtió que otra aeronave más también había sido secuestrada con dirección a Washington. Entonces, todos los edificios públicos, desde el Pentágono, el Capitolio, la Casa Blanca y las agencias federales fueron evacuadas.

El alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, pidió calma a los neoyorquinos y que abandonaran la zona de Manhattan. "No quiero decir cuál podría ser el número de muertos. Será un número horrible. Vi gente tirarse de las ventanas", dijo.

Todos los vuelos fueron suspendidos y las fronteras cerradas. Las fuerzas militares de EE.UU. en el mundo están en su más alto nivel de alerta, equivalente al de una amenaza nuclear.

"No habíamos visto un ataque como éste, ciertamente no desde Pearl Harbor", dijo el admirante Robert Natter, comandante de la Flota Altántica, que ayer despachó barcos, aviones y tropas anfibias a las costas de Washington y Nueva York.

En sus primeras declaraciones, Bush dijo que se "cazará y castigará" a los responsables. "La libertad misma ha sido atacada esta mañana por una descarada cobardía -dijo-. Y la libertad será defendida".

Por la tarde, el presidente fue conducido al Cuartel General del Mando Aéreo Estratégico (STRATCOM), situado en la base aérea de Offutt (Nebraska), desde donde se coordinan las fuerzas nucleares.

Hace dos meses, el vicedirector de la sección antiterrorismo del FBI, Dale Watson, advirtió sobre el peligro de un ataque terrorista "aquí, en los Estados Unidos", con armas masivas de destrucción. Pero dos expertos israelíes rechazaron esa posibilidad con el argumento de que Bin Laden tenía grandes dificultades para operar en Occidente.

Ayer, el canciller Wakil Ahmed Mutawakel, de los talibanes que controlan Afganistán, dijo que el movimiento islámico de su país "ha sido explícito al condenar el terrorismo".

Washington había advertido el viernes a Kabul de que habría represalias si Bin Laden atentaba contra EE.UU. El ataque de ayer tomó por sorpresa al aparato de seguridad norteamericano, que ayer resultó seriamente cuestionado.

Las aerolíneas United y American Airlines confirmaron la "desaparición" de sus aviones, que tuvieron la siguiente suerte:

A las 8.52, un Boeing 767 de American, que despegó de Boston a Los Ángeles con 92 personas a bordo se estrelló contra la torre Norte del World Trade Center.

A las 9.03, un Boeing 767 de United, que despegó de Boston a Los Ángeles, con 65 personas, se estrelló en la Sur.

A las 9.35 un Boeing 757 de American, con 64 personas, que despegó del aeropuerto de Dulles, en Washington, a Los Ángeles, se estrelló contra el Pentágono.

Un cuarto avión, un Boeing 757 de United, del vuelo 93 de Newark a San Francisco, también fue secuestrado y se estrelló en un descampado al sudeste de Pittsburg, con 38 pasajeros y 7 tripulantes. No se sabe cuál era su blanco, pero funcionarios dijeron que pudo haber sido la residencia presidencial de Camp David o la misma Casa Blanca.


Las claves del ataque terrorista

¿Cómo fueron los ataques?

Tuvieron una particularidad muy pocas veces utilizada por el terrorismo internacional. Secuestraron cuatro aviones de pasajeros en vuelo dentro de EE.UU. en forma simultánea y los estrellaron contra los edificios más emblemáticos del país.

¿Cuántas víctimas hubo realmente?

El alcalde de Nueva York dijo que la cifra era "tremenda" y la policía habla de miles de muertos. En las torres trabajan y visitan sus oficinas unas 50.000 personas por día. Alrededor de esos edificios a las nueve de la mañana se desplazan otras 50.000. En el Pentágono trabajan en tres turnos 24.000 empleados civiles y militares.

Fue el "terrible atentado" largamente anunciado pero que nadie creía que podría pasar de un escenario hipotético. Desde que los japoneses atacaron en Pearl Harbor en 1941 Estados Unidos no recibía un golpe tan grande. Fue el peor ataque de su Historia. Un ataque que cambiará al mundo.

¿Por qué las Torres Gemelas y el Pentágono?

El ataque golpeó el centro del poder de Estados Unidos. Las Torres Gemelas del sur de Manhattan son el símbolo de Wall Street, el poder económico estadounidense. El Pentágono es el edificio donde funciona el Departamento de Defensa y el comando de las fuerzas armadas, el símbolo del poder del aparato militar más poderoso de la Tierra.

¿Por qué ocurrió el ataque en este momento?

La clave del terrorismo es atacar por sorpresa. Nadie que no estuviera en conocimiento de los planes del ataque podría haber previsto un escenario de estas características. Hay un conflicto latente en Oriente Medio que podría hacer pensar de algún tipo de represalia por parte de grupos extremistas. Otros apuntan a una indiferencia del gobierno de Bush hacia algunos temas internacionales como posible motivo de la terrorífica acción.

¿Quiénes son los autores?

Todos los dedos señalan hacia el lado de Osama Bin Laden, el ex banquero yemenita refugiado en Afganistán. También se piensa en algún grupo palestino. Y otros hablan en una acción de un grupo supremacista blanco.

¿Pudo ser obra sólo de extranjeros?

Es muy improbable. ¿Qué grupo terrorista puede tener el poder y la infraestructura necesaria para realizar un ataque de este tipo? Hasta ahora ese poderío es desconocido. Es altamente probable que una acción con la coordinación y precisión de ésta haya tenido algún tipo de colaboración interna.

¿Cuáles podrían ser las consecuencias?

Nada será igual después de este atentado. Se prevén modificaciones en la seguridad internacional y en la relación de fuerzas de todos los conflictos internacionales importantes. Habrá una consecuencia económica que tendrá una reacción inmediata en todas las Bolsas del mundo. Y se modificará la vida cotidiana de los 280 millones de estadounidenses.


Talibanes de Afganistán niegan que Bin Laden sea el autor de los ataques

El régimen afgano dijo que el "multimillonario del terror" no tiene los medios para coordinar los atentados de ayer · Y condenaron los ataques · Por la noche hubo extrañas explosiones en Kabul, capital de Afganistán.

Islamabad, Afganistán. AFP.

Poco después de conocidos los ataques contra las Torres Gemelas de Nueva York, el régimen talibán en el poder en Afganistán, donde vive Osama Bin Laden, desmintió ayer cualquier implicancia del multimillonario de origen saudita en los atentados que golpearon a Estados Unidos.

El embajador de los talibanes en Islamabad, Abdul Salam Zaeef, condenó los atentados y esperó, durante una conferencia de prensa, que sus instigadores sean rápidamente juzgados.

Por la noche, la capital afgana, Kabul, recuperó la calma tras una serie de explosiones de origen indeterminado, se cree que causadas por misiles, mientras Estados Unidos rechazó que esté involucrado en el ataque y que sea su respuesta a los atentados en Estados Unidos.

"Osama es sólo una persona, no tiene los medios de llevar a cabo actividades de ese tipo", agregó el diplomático.

"Queremos decir al pueblo norteamericano que el pueblo afgano siente su dolor. Esperamos que los terroristas serán detenidos y llevados ante la Justicia", declaró.

Osama Bin Laden es considerado por los talibanes como su "huésped" desde hace unos cinco años. Los talibanes, que controlan la casi totalidad del territorio afgano, se negaron sistemáticamente a extraditarlo pese a los reiterados pedidos de EE.UU.

Sería un "gran error" para Estados Unidos atacar los intereses de Bin Laden en Afganistán, estimó. "No autorizamos a Osama Bin Laden a utilizar el Estado de Afganistán contra cualquier otro Estado. Tenemos controlados sus medios de comunicación y no está en contacto con nadie", explicó.

Estados Unidos ya disparo misiles contra la base de Bin Laden en la provincia de Jost (este de Afganistán) en agosto de 1998, luego de los dos atentados contra las embajadas norteamericanas de Nairobi y Dar es Salaam que habían dejado un saldo de 224 muertos.

Funcionarios del Pentágono y la Casa Blanca afirmaron públicamente que las explosiones registradas en la capital de Afganistán no son fruto de represalias de Washington.

Siete u ocho fuertes explosiones se escucharon hoy en las cercanías de la ciudad afgana, seguidas por algo que parecían ser disparos de la batería antiaérea y el despegue de los aviones militares desde el aeropuerto militar de Kabul.

"Escuché algunos helicópteros llegar y lanzar misiles. Los talibanes abrieron fuego en respuesta y ahora la situación está tranquila", dijo un residente.

"Hubo algún tipo de explosión cercana al aeropuerto, pero no sé cuántos daños hubo", dijo por teléfono a la prensa el embajador de los talibanes en Pakistán, Abdul Salam Zaef, tras ponerse en contacto con Kabul.

Las imágenes transmitidas por la CNN mostraban incendios en la capital afgana. Parecía que proyectiles atacaban la zona del aeropuerto y que la fuerza de los talibanes respondían con disparos antiaéreos.

Un portavoz de las fuerzas de la oposición afganas, Mohammed Habeel, desmintió en una entrevista telefónica que los combatientes del comandante Massud fuesen responsables de estas explosiones. "No hemos hecho nada. Es muy posible que esas explosiones sean el resultado de querellas internas entre los talibanes", agregó.

La Jornada - MIÉRCOLES 12 SEPTIEMBRE 2001

EU, BAJO EL FUEGO

A las 7:56 las agencias dan el primer aviso: un Boeing 767 se impacta contra una de las torres del WTC

Cronología del día de la pesadilla americana

No se equivoquen, EU va a cazar a los responsables de estos actos cobardes, advierte Bush a las 8:40 de la mañana

DE LA REDACCIÓN

El día de la pesadilla americana.

7:56 Las agencias informativas internacionales y la televisión estadunidense informan que un avión Boeing 767 de la compañía American Airlines, con 92 personas a bordo, se estrella contra una de las torres gemelas del World Trade Center en la ciudad de Nueva York. Dieciocho minutos después se impacta otro avión en las torres provocando una explosión que se transmite en vivo por las agencias televisivas. Las estructuras de los dos edificios de 110 pisos se cimbraron.

Las cadenas televisivas de todo el mundo se enlazan para transmitir imágenes de la destrucción en el corazón financiero del mundo.

8:40 El presidente de Estados Unidos, George Bush, declara que el suceso constituye un "aparente ataque terrorista contra nuestro país". Ordena una investigación exhaustiva de los sucesos y promete que su gobierno encontrará a los responsables. "No se equivoquen -subrayó-, Estados Unidos va a cazar y a castigar a aquellos que son responsables por estos actos cobardes".

8:53 Dos explosiones sacuden el edificio del Pentágono, sede del Departamento de la Defensa de Estados Unidos y símbolo del poderío militar estadunidense. Un primer balance de las agencias internacionales calcula siete heridos. Posteriormente, la agencia Reuters informó que una sección completa del edificio del Pentágono, considerado el complejo de oficinas más grande del mundo, se derrumbó tras el impacto y ardió.

9:00 La Bolsa de Valores de Nueva York suspende sus actividades "como medida de seguridad, mientras se superan los trágicos acontecimientos de hoy", según declaró el presidente de la junta reguladora de mercados, Harvell Pitt.

9:07 Las autoridades estadunidenses de aviación civil ordenan cancelar todos los vuelos comerciales en territorio nacional, al tiempo que se cierran todos los aeropuertos. La Casa Blanca es evacuada, poco después, se procede igual en el edificio del Departamento de Estado y en las instalaciones del Pentágono.

9:10 Se desploma la torre sur del World Trade Center, 75 minutos después del atentado. El segundo edificio se derrumba media hora más tarde, dejando una estela de humo, polvo y pánico en las inmediaciones de las construcciones que fueron símbolos de la gran urbe neoyorquina. El alcalde de esta ciudad, Rudolph Giuliani, ordena el desalojo de la zona y exhorta a los neoyorquinos a abandonar el sur de la isla de Manhattan.

La cadena televisiva CNN transmite imágenes de personas que, desesperadas, se avientan por las ventanas de los edificios antes de que ambos se desplomaran. Una periodista de la agencia de prensa Afx declara a Afp que al interior de las torres se escuchó una "fuerte detonación". "Primero pensamos que era una bomba... y después escuchamos en las escaleras que era un avión porque las personas lo habían visto ya en CNN", declaró la reportera Ciara Lianne.

9:45 Ante el cierre de los mercados bursátiles en Nueva York y el desplome de las torres gemelas, los edificios altos, los negocios y la Bolsa de Valores de Chicago fueron evacuados y suspendieron sus actividades.

9:55 Un responsable del FBI indica que un avión secuestrado se dirige hacia el Pentágono. En la capital estadunidense, gran parte del centro está bloqueado y se acordona la Casa Blanca.

10:00 Otro avión Boeing 77 de la compañía United Airlines, del vuelo 93 con 38 pasajeros, dos pilotos y cinco personas de tripulación se estrella en el condado de Somerset, al oeste del estado de Pittsburg, según confirmaron las autoridades locales. La nave se estrelló a unos 12 kilómetros al oeste de Jennerstown. American Airlines anuncia la pérdida de dos de sus aviones de línea, que transportaban un total de 156 personas.

10:56 Comienzan las reacciones en el mundo árabe, al conocerse el atentado. Unos 2 mil palestinos manifestaron su júbilo en la ciudad cisjordana de Naplusa, disparando al aire y cantando consignas a la gloria de Osama Ben Laden.

11:00 Se generaliza el pánico en otras ciudades de Estados Unidos y se ordena el desalojo del aeropuerto de San Francisco y la evacuación de los edificios más importantes de Miami, Washington y Los Ángeles, incluyendo la Casa Blanca. Se extrema la vigilancia en instalaciones como los parques de Walt Disney. A las afueras del edificio del Departamento de Estado se detectó un coche-bomba. Se desactiva y son desalojadas las personas del edificio.

11:30 Canadá anuncia que se cancelan sus vuelos comerciales a Estados Unidos.

11:37 Convocan a una reunión de emergencia los integrantes de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

11: 41 La Guardia Nacional es llamada a reforzar los equipos de socorro de Nueva York y para mantener el orden en la ciudad, según anunció el alcade Rudolph Giuliani.

12:00 La Dirección Nacional de Aeronáutica y Espacio de Estados Unidos cierra su Centro Espacial Kennedy, el mayor complejo espacial del país. Un portavoz de la NASA declara a la agencia Reuters que la estación de lanzamientos fue colocada en estado de "amenaza Delta", el más alto de cuatro niveles de emergencia.

13:08 Un funcionario de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) declara a la agencia AFP que son cuatro aviones comerciales, dos de United Airlines y dos de American Airlines, los que presumiblemente fueron usados en los ataques perpetrados en Nueva York y Washington.

United Arilines confirma que su vuelo 93 desde Newark hacia San Francisco está desaparecido. También confirma minutos después que su vuelo 175 desde Boston hacia Los Ángeles también desapareció.

13:15 El colectivo de organizaciones musulmanas estadunidenses condena la serie de atentados sin precedentes. "Ninguna causa política puede justificar estos actos impunes", subraya el comunicado del Consejo de Coordinación Político Musulmano de Estados Unidos. Minutos antes, algunos legisladores estadunidenses declaran que sospechan que el millonario saudita Osama Ben Laden puede estar detrás de los atentados. Ben Laden radica actualmente en Afganistán, bajo la protección del gobierno talibán.

Al mismo tiempo, voceros del Frente Democrático para la Liberación Palestina (FDLP) y del Frente Popular para la Liberación Palestina (FPLP) descartan su autoría o su participación en los ataques.

13:38 El secretario general de la Organización de Naciones Unidas, Kofi Annan, llama a "combatir con firmeza el terrorismo donde quiera que éste se presente" y califica los ataques a las torres del World Trade Center como "actos terroristas, planificados y coordinados con precisión".

13:40 El secretario de Estado estadunidense, Colin Powell, abandona Perú a las 11:20 hora local, interrumpiendo su visita a este país donde se realiza la reunión de la Organización de Estados Americanos (OEA). Antes de partir, declara a la prensa que estos atentados no "matarán el espíritu democrático" de su país y calificó los hechos como una "terrible, terrible tragedia".

13:57 El líder palestino, Yasser Arafat, condena "enérgicamente" los atentados en Nueva York y en el Pentágono y a nombre de todo el pueblo palestino expresa sus condolencias al "gobierno y pueblo estadunidense".

Minutos antes el gobierno de Jordania condena también los actos porque "entran en contradicción con todos los valores religiosos y humanos".

El gobierno talibán de Afganistán condena también "duramente el terrorismo", porque "nosotros mismos hemos sido víctimas". "Lo que está pasando en Estados Unidos no parece ser obra de débiles. Parece ser un complot de aquellos que son fuertes y gozan de poder", agrega el portavoz del gobierno afgano Abdul Hayee Motmain".

La organización radical islámica Hamas también niega cualquier participación en los atentados. "Nosotros los palestinos luchamos contra Israel, pero no contra inocentes", afirma el vocero de este grupo, Abdel Asis Rantisi, a la agencia DPA.

14:00 La Dirección de Aviación Civil de Israel anuncia el cierre de su espacio aéreo y fue puesta en máximo estado de alerta. El primer ministro israelí, Ariel Sharon, expresa la disposición de su gobierno a otorgar "por todos los medios posibles" su ayuda a Estados Unidos.

14:04 La agencia de noticias televisiva CNN informa que la marina estadunidense envió dos grupos de portaviones hacia Nueva York y posiciona a otros barcos de combate a lo largo de la costa este, tras los atentados terroristas.

14:30 El presidente estadunidense, George Bush, arriba a la base aérea de Nebraska y convoca a sus asesores de seguridad nacional. Minutos antes declara la prensa que se habían tomado todas las medidas necesarias para proteger a los ciudadanos de Estados Unidos.

El portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleshner, informa que la primera dama Laura Bush y y sus dos hijas fueron trasladadas a un lugar seguro.

Las agencias informativas transmiten nuevas declaraciones de Bush. El mandatario estadunidense reitera que "la determinación de nuestra gran nación está siendo puesta a prueba. Pero no tengan la menor duda, le demostraremos al mundo que podemos superar esta prueba".

15:22 El presidente George W.Bush es trasladado en el avión presidencial a un "sitio seguro" en una base de la Fuerza Aérea en Nebraska, según informa su asesora Karen Hughes en conferencia de prensa.

15:30 Gobiernos europeos y latinoamericanos se suman a las medidas de emergencia. El primer ministro inglés, Tony Blair, anuncia la máxima alerta para la policía y los militares, así como la prohibición de todos los vuelos civiles sobre el centro de Londres. A su vez, el jefe del gobierno alemán, Gerhard Schroeder, califica la oleada de atentados contra Estados Unidos como "una declaración de guerra a todo el mundo civilizado".

15:34 Las autoridades de Nueva York calculan en "miles" los muertos provocados por los atentados terroristas, según información de la cadena televisiva CBS.

El alcalde Rudolph Giulliani declara que el balance será "más de lo que cualquiera de nosotros es capaz de soportar". Se confirma que las elecciones primarias municipales, a realizarse este martes, fueron aplazadas indefinidamente.

15:45 El portavoz del Pentágono, almirante Craig Quigley, informa que las fuerzas militares de Estados Unidos en todo el mundo han sido puestas en estado de "alerta máxima".

16:35 La agencia televisiva estadunidense CNN informa que el edificio 7 del complejo del World Trade Center, de 47 pisos de altura, se vino abajo después del desplome de las dos Torres Gemelas.

16:40 Los aliados estadunidenses de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) declaran su apoyo total a Estados Unidos y prometen "asistencia y apoyo" a la nación estadunidense. Los representantes de la alianza atlántica sostienen una reunión de emergencia por más de una hora.

El mandatario ruso, Vladimir Putin, manifiesta sus condolencias al pueblo estadunidense y pide un "proceder conjunto" de toda la comunidad internacional contra el terrorismo.

16:52 Desde la base aérea militar de Barksdale, en Louisiana, George Bush señala que se "perseguirá y castigará" a los responsables de los actos terroristas.

16:54 En declaraciones a la agencia Afp, una fuente anónima del gobierno estadunidense indica que el grupo de Ben Laden es el principal sospechoso de estar implicado en los ataques.

El gobierno de Irak considera que los ataques terroristas en Estados Unidos son "fruto de los crímenes estadunidenses perpetrados contra la Humanidad".

A su vez, el líder libio Moammar Kadafi califica de "terrible" la oleada de atentados y afirma que su nación está dispuesta a ayudar, a pesar de "los diferendos políticos y los conflictos" con Estados Unidos.

El mandatario iraní Mohammed Jatami también expresa sus condolencias, al tiempo que el presidente egipcio, Hosni Mubarak, remarca que su país está en contra del terrorismo.

17:00 CNN informa que en la ciudad de Kabul, capital de Afganistán, se registran bombardeos a presuntos objetivos militares y estratégicos. "La ciudad parece estar en calma", afirma el corresponsal. La cadena televisiva CBS confirma el bombardeo.

17:08 Las naciones de Arabia Saudita, Qatar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Omán y Yemén denuncian los atentados en Nueva York y expresan su oposición al terrorismo.

17:22 La agencia informativa Ap destaca que las aerolíneas internacionales comienzan a desviar o cancelar sus vuelos hacia Estados Unidos.

La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos confirma que un secuestro se presentó en el ataque de aviones contra el World Trade Center. "En el momento del primer choque en el centro de negocios nosotros sabíamos que había un secuestro en desarrollo, pero no podemos confirmar otra información adicional al respecto", declaró el portavoz Paul Takemoto.

17:36 El mandatario cubano, Fidel Castro, condena y repudia los atentados terroristas en territorio estadunidense y ofrece ayuda médica y humanitaria para la atención de las víctimas. Asimismo, Cuba ofrece sus bases aéreas para el aterrizaje o despegue de cualquier avión que lo requiriera.

17:39 De acuerdo con reportes de Dpa y Afp, momentos antes de que el vuelo 77 de la compañía American Airlines se estrellara contra el Pentágono, la pasajera Bárbara Olson logra hablar vía teléfono celular con su esposo. Según su declaración, los piratas aéreos sólo estaban armados con cuchillos y reagruparon a los pasajeros y pilotos en la parte trasera de la nave.

17:40 Las agencias informativas internacionales confirmaron las explosiones en la capital de Afganistán. Según Ap, las explosiones inician a las 2:30 de la madrugada. Comienza en la televisión la especulación sobre las posibles medidas de represalia contra el régimen talibán.

17:55 El vocero de la Casa Blanca, Ari Flescher, niega cualquier vinculación de Estados Unidos con los cohetes que impactan esta madrugada en Kabul. "No esperamos una respuesta irreflexiva de Estados Unidos hasta que las investigaciones hayan sido completadas", señala, a su vez, el vocero del régimen talibán Abdul Hayee Motmain.

17:57 En declaraciones a la agencia Reuters, la Asociación Nacional de Bomberos estima que las víctimas en Nueva York podrían alcanzar 10 mil personas, en las dos torres del World Trade Center, donde laboraban 40 mil personas aproximadamente.

18:05 Retorna el mandatario estadunidense, George W. Bush, a la Casa Blanca, en medio de un fuerte resguardo de seguridad.

Japón, Corea del Sur y Taiwán expresan su rechazo a los ataques terroristas. Corea del Sur pone en máxima alerta a sus fuerzas nacionales de seguridad, militares y policiales.

18:09 El vocero presidencial, Scott Mclellan, y el titular de la Defensa, Donald Rumsfeld, deslindan a Estados Unidos de cualquier responsabilidad en el ataque a Kabul.

De acuerdo con la agencia Afp, son de siete a ocho explosiones las que se escuchan en la capital afgana, seguidas por lo que parecía ser fuego antiaéreo y el zumbido de aviones de la milicia talibán. Al parecer, los misiles impactan en el sector del aeropuerto desde donde las fuerzas talibán replicaban.

18:58 La OTAN se deslinda de cualquier ataque contra Afganistán.

Por otro lado, Afp informa que el ejército israelí lanzó una operación en Yenín, en sector autónomo palestino, al norte de Cisjordania.

19:13 Por lo menos, 200 bomberos mueren durante el derrumbe del World Trade Center, señala el sindicato neoyorquino de tragafuegos. "Compañías enteras han desaparecido", dice un vocero del sindicato a CNN. La cadena televisiva informa que 78 policías están reportados como desaparecidos.

Al mismo tiempo, el titular de la Defensa, Donald Rumsfeld, indica que "decenas de personas murieron" en el atentado contra el edificio del Pentágono.

Las compañías aéreas confirman que un total de 264 personas mueren en los cuatro vuelos secuestrados.

19:30 El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, transmite un mensaje nacional e internacional. Afirma que "miles de vidas se perdieron". Anuncia un combate sin cuartel al terrorismo y subraya que "no habrá distinción entre quienes hicieron" los atentados y quienes "los protegieron". Alude a los "cimientos" de la nación americana que no se perderán, a pesar de los ataques.

Por su parte, senadores y miembros de la Cámara de Representantes dicen que el Congreso permanecerá "unido para luchar contra el mal que ha sido perpetrado en nuestra contra", afirmó el presidente de la cámara, Dennis Hastert.

20:55 Los gobiernos de Chile y Guatemala decretan "duelo nacional" ante los sucesos en territorio estadunidense.

Las cadenas internacionales de televisión transmiten imágenes de video-aficionados que captaron el momento del impaco de los dos aviones contra las Torres Gemelas. También se difunden presuntos testimonios de azafatas del vuelo quienes afirmaron que los terroristas "apuñalaron a nuestros compañeros".

21:15 Se incrementan los reportes de muertos y heridos, a causa de los atentados. CNN informa de 800 muertos a raíz del atentado en el Pentágono. Se confirman 200 bomberos muertos en Nueva York y 266 personas fallecidas que tripulaban los cuatro vuelos comerciales. La alcaldía de Nueva York informa que hay 2 mil 100 heridos en sus hospitales, mientras que en Washington se registran 2 mil personas heridas en sanatorios. Alrededor de 15 mil personas son desalojadas de los alrededores del World Trade Center.

Reportes de la Administración Federal de Aviación mencionan que entre 36 mil y 40 mil vuelos fueron cancelados ante los ataques.

22:45 La policía intercepta un vehículo cargado de explosivos en el puente George Washington de Nueva York y arresta a dos personas. Todos los puentes de Manhattan están cerrados al tránsito.