El Mundo - Lunes, 17 de septiembre de 2001

El experto en fármacos de la OMS,
amenazado de muerte

Germán Velásquez propugna que el Tercer Mundo no pague patentes

Un robo violento, una paliza, llamadas nocturnas y presiones políticas contra el funcionario colombiano. Sus informes han abierto la vía para fabricar medicamentos genéricos contra el SIDA.

MARIA TERESA BENITEZ DE LUGO. Especial para EL MUNDO

GINEBRA.- El director del programa mundial de medicamentos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Germán Velásquez, vive amenazado de muerte desde el pasado mes de mayo por defender el derecho de los países más pobres a acceder a medicamentos más baratos para tratar enfermedades como el SIDA y la malaria.

Desde entonces Velásquez, máxima autoridad a nivel mundial sobre los efectos que los acuerdos internacionales del comercio y la legislación de patentes tienen sobre la salud, vive en su domicilio situado en la frontera franco-suiza bajo la protección permanente de dos gendarmes franceses y una patrulla que depende directamente de Naciones Unidas.

Las intimidaciones comenzaron el 26 de mayo, en Río de Janeiro, donde el experto de la OMS asistía a una reunión oficial. Allí fue atacado en plena calle por un hombre armado de un cuchillo que le robó su cartera y le dejó como recuerdo una cicatriz de 16 centímetros en la muñeca derecha.

Lo que parecía a primera vista como un simple atraco tomó otro matiz en Miami, la víspera de una reunión de la OMS que discutiría la reestructuración de la organización. Durante una noche que caminaba por Lincoln Road fue nuevamente asaltado por dos hombres que lo amenazaron de muerte y lo golpearon.

"Esperamos que haya aprendido la lección de Río. Deje de criticar a la industria farmacéutica" le dijeron a Velásquez que yacía tendido en el suelo. Velásquez denunció los hechos a la policía de Miami y advirtió rápidamente a la sede de la OMS.

Llamadas anónimas

A su regreso a Ginebra todo pareció volver a la normalidad, pero 10 días más tarde el teléfono suena en medio de la noche en su domicilio y una áspero voz de hombre le pregunto en inglés "¿Tiene miedo?" Cuando Velásquez le preguntó quién era el misterioso personaje contestó "Miami Lincoln Road".

Desde ese momento no cabía ninguna duda de que su vida estaba en peligro, tanto en el extranjero como en su casa, y al día siguiente el procurador de Bourg-en-Bresse ordenó la apertura inmediata de una investigación sobre estos hechos.

Dos semanas después se repitió la misma llamada advirtiéndole esta vez que no asistiera a la reunión que se celebró el pasado 22 de junio de la Organización Internacional de Comercio (OMC) para discutir sobre la relación entre el derecho a la salud y la propiedad intelectual de los medicamentos esenciales.

A pesar de las amenazas Germán Velásquez, uno de los principales críticos de la política llevada a cabo por la industria farmacéutica de negar el acceso de medicamentos a los países pobres, representó en esta reunión de la OMC a Gro Harlem Bruntland, directora general de la OMS.

Gregory Hartl, portavoz de la agencia sanitaria de la ONU, no confirma ni niega estos hechos pero, aunque Velásquez no puede actualmente comentar estos rocambolescos acontecimientos por orden de la OMS, las autoridades judiciales francesas confirmaron por teléfono que estos eran ciertos, pero que la organización había pedido que no se hablase de este asunto.

Estas agresiones y amenazas, proferidas unos meses después de la derrota de 39 laboratorios farmacéuticos contra Sudáfrica, no son fruto del azar ya que Velásquez es uno de los principales protagonistas de la batalla que la OMS está librando para que los países más pobres tengan acceso a medicamentos contra pandemias como el SIDA.

Según declaraciones hechas por Velásquez a este diario, gracias al trabajo llevado a cabo durante los últimos tres años por la OMS, por algunas ONG -como Médicos sin Fronteras y Oxfam- y de países como Brasil y África del Sur, se ha conseguido que el debate de los medicamentos se haya introducido en la OMC.

Acuerdos de patentes

"Todo comenzó hace unos tres o cuatro años cuando la OMS empezó a analizar el Acuerdo sobre los Aspectos de la Propiedad Intelectual relacionados con el comercio (ADPIC). Entonces la asamblea de la OMS recomendó realizar un estudio sobre el impacto de los mismos", afirmó el experto colombiano.

"El mandato de realizar este estudio cayó sobre mí y en él se desmenuzan estos acuerdos diciendo a los países cuáles eran sus derechos respecto a los ADPIC. Que se explicaran los derechos de los países no gustó a mucha gente", explicó Velázquez.

Los intereses en juego son enormes ya que este tratado fija las reglas de los Estados sobre la protección de las patentes de los medicamentos estableciendo que la explotación de los productos patentados es de uso exclusivo del inventor por 20 años.

En virtud de este acuerdo, firmado en 1995, Estados Unidos recibió, sólo en 1998, 36.000 millones de dólares de royalties.

Al poco tiempo de ser publicado el estudio la propia secretaria de Estado de entonces, Madeleine Allbright, le pidió a la directora de la OMS, Gro Harlem Bruntland, que retirará el texto de circulación y que despidiera a Velásquez.

Brundtland no cedió a las presiones decidió mantener su posición sobre este documento. Pese a las amenazas, Velásquez asistió a la reunión en la OMC del pasado mes de junio y asistirá a la que tendrá lugar el 19 de septiembre.

Según un funcionario de la OMS que pidió no ser identificado, alguna compañía concreta está tras las amenazas. Fuentes de la OMS descartan que sea toda la industria, "porque algo así les desfavorece".


"Excepciones en los países pobres"

MADRID.- La directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Gro Harlem Brundtland, considera necesario que se establezcan "excepciones" en los derechos de propiedad intelectual de los medicamentos para acomodarlos a "los intereses de salud pública, reales y serios, de los países pobres".

Brundtland, que lidera la OMS desde 1998, calificó de "tragedia" la muerte de personas por no tener acceso a determinados medicamentos disponibles en el resto del mundo, por lo que si bien el sistema de patentes tiene que continuar, debe al tiempo modificarse para lograr "que los precios de los fármacos bajen en los países pobres", informa Efe.

Tras recordar que se ha conseguido en parte que la industria farmacéutica reduzca los precios de algunos fármacos, como en el caso de los tratamientos para luchar contra el SIDA, hizo también hincapié en que el coste "sigue siendo demasiado elevado como para que se lo puedan permitir muchas personas".

La sociedad mundial, a su juicio, se enfrenta a un "dilema ético" en el que se requiere que los denominados países ricos actúen con "solidaridad" y "responsabilidad" para buscar diferentes soluciones, mientras los países menos desarrollados se preparan para afrontar una situación cada vez más dramática.