La Jornada - MIÉRCOLES 26 SEPTIEMBRE 2001

Llama el cardenal Walter Caspar a evitar un baño de sangre en Afganistán

Recuerda el Papa a su llegada a Erevan
el genocidio de un millón 500 mil armenios

El presidente Robert Kocharian y el líder local de la Iglesia católica recibieron al pontífice

AP, DPA, REUTERS Y AFP

Erevan, 25 de septiembre. Juan Pablo II recordó hoy el genocidio contra el pueblo armenio a comienzos del siglo XX, entre 1915 y 1920, en el que murieron un millón y medio de personas, en un discurso a su llegada al aeropuerto de Armenia, donde fue recibido por el presidente Robert Kocharian y el líder de la Iglesia católica armenia, Karekin II.

El Papa recordó que unos siete millones de armenios viven fuera de su país como consecuencia de las expulsiones en el primer cuarto del siglo XX, y aprovechó la ocasión para llamar de nuevo a la ex república soviética a continuar con su proceso de democratización, con especial énfasis en la garantía de los Derechos Humanos.

En este sentido, el mandatario armenio afirmó en su discurso de bienvenida a Juan Pablo II que con la independencia de Armenia, hace diez años, "comenzó una nueva era de la libertad humana y nacional".

Karol Wojtyla llamó también a Armenia a que suavice su posición en el conflicto con Azerbaiján por el enclave de Nagorno-Karabaj, con población mayoritariamente armenia, que terminó en 1994 pero las negociaciones de paz todavía no han dado resultados concretos.

"La paz sólo puede ser construida sobre las bases sólidas del respeto mutuo, de la justicia en las relaciones entre comunidades y de la magnanimidad de los fuertes", dijo.

Posteriormente, durante una visita a la catedral de Echiadzin, la histórica sede de la Iglesia armenia situada frente a las puertas de Erevan, el Papa se mostró por algunos momentos ausente, le temblaban las manos y le resultaba difícil hablar, por lo que debió interrumpir su alocución y un sacerdote tuvo que terminar de leer el texto.

El vocero papal, Joaquín Navarro Valls, dijo después que estaba planeado que un sacerdote concluyera el discurso en armenio después de que Juan Pablo II pronunciara la primera parte en inglés.

La visita de tres días de Juan Pablo II es parte de las ceremonias de los mil 700 años del cristianismo como religión de Estado. Armenia fue en el año 301 el primer país del mundo en declararse cristiano; las iglesias católica y armenia se separaron en medio de una controversia teológica sobre la "naturaleza humana y divina" de Jesucristo.

El cardenal Walter Casper, que acompaña al Papa, destacó, por otro lado, la necesidad de evitar "un baño de sangre" en Afganistán, pero también "frenar" a los terroristas.

"Hay que hacer algo contra los terroristas, si no, todos nos convertiremos en sus rehenes", dijo el presidente del Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos durante un encuentro con la prensa.

Folha de São Paulo, 26 - IX - 2001

Papa causa polêmica por não usar a palavra genocídio

da France Presse, em Ierevan (Armênia)

O papa João Paulo 2º causou polêmica hoje ao lembrar em Ierevan (Armênia) as vítimas do massacre de armênios acontecido em 1915. Ele absteve-se de usar a palavra genocídio para se referir ao acontecimento, que ainda causa comoção na Armênia.

Durante uma oração lida em inglês no memorial de Sitsernakaberd, na presença do católico Karekin 2º e do presidente armênio, Robert Kocharian, o papa mencionou o Metz Yeghern (Grande Desastre), expressão usada pelos armênios para se referir ao genocídio.

Mas João Paulo 2º não chegou a usar este último termo, que aparece em uma declaração conjunta do Vaticano e da Igreja Católica armênia de novembro de 2000.

João Paulo 2º falou sobre a "violência terrível" que atingiu os armênios e citou o papa Benedicto 15, que em 1915 defendeu "o povo armênio, à beira da aniquilação".

Fontes ligadas ao Vaticano, que não quiseram se identificar, atribuíram hoje a pressões diplomáticas turcas o discurso do papa, que causou uma certa decepção entre os armênios presentes, principalmente entre aqueles que vieram do exterior.

Cerca de 1,5 milhão de armênios foram assassinados em 1915, sob o Império Otomano. A Turquia fala em 300 mil mortes, "em meio às deportações durante a Primeira Guerra Mundial". O genocídio foi reconhecido pelos parlamentos de França e Itália.

"Se usar o termo genocídio, nos deixará satisfeitos", disse o bispo apostólico armênio de Lyon (França)", monsenhor Norvan Zakharian.

A jornalista de Paris Jocelyne Devedjian, que faz uma visita particular com outros 40 representantes da comunidade armênia da França, mostrou-se mais amarga. "Não valia a pena o Papa vir aqui sem pronunciar a palavra genocídio", disse.

Mas essa não era a opinião do cantor de origem armênia Charles Aznavour, que interpretou Ave Maria diante do Papa.

"Sou otimista, a visita de João Paulo 2º me traz esperança. Já houve reconhecimentos do genocídio no mundo. A visita do Papa poderá dar origem a outros e, finalmente, ao do povo turco", disse Aznavour, que se emocionou enquanto cantava.

Um jovem de Ierevan Emil Danielyan também se disse satisfeito. "A expressão 'Metz Yeghern' tem para os armênios o mesmo significado que 'Shoah' para os judeus. O papa falou de genocídio em armênio", disse.

Vários religiosos católicos armênios davam explicações sobre a prudência de João Paulo 2º, relacionando-a à preocupação de não causar problemas aos 60 mil armênios que vivem na Turquia.

El País - Jueves, 27 de septiembre de 2001

Juan Pablo II rinde tributo
a las víctimas del genocidio armenio

El Papa hace un llamamiento a la unidad de las iglesias cristianas

LOLA GALÁN, ENVIADA ESPECIAL. Yereván.

El memorial de Tzitzernagaberd, dedicado a la memoria del millón y medio de armenios exterminados por los turcos en 1915, fue escenario ayer de uno de los actos centrales de la visita del Papa a este país.

Juan Pablo II rindió tributo en él a las víctimas de un genocidio no reconocido por Turquía y que ocupa poco espacio en la memoria colectiva del mundo.

'Profundamente turbados por la terrible violencia infligida al pueblo armenio, nos preguntamos con desconcierto cómo es posible que el mundo pueda seguir viendo aberraciones tan inhumanas', dijo el Pontífice en su oración leída ante la llama ardiente que recuerda a las víctimas de la matanza.

Juan Pablo II no mencionó el término genocidio, sino el nombre Metz Yehérn que le dan los propios armenios a esta gran tragedia.

Turquía ha visto con escasa simpatía esta visita del Papa a Armenia, pero tampoco ha gustado en la vecina república de Azerbaiyán, que se considera a su vez víctima de Armenia, a raíz de la guerra por el control de Nagorno Karabaj.

Para los armenios, y especialmente para los más de cuatro millones que viven fuera del país, la de ayer fue, en cambio, una ceremonia reparadora. Un acto emocionante que arrancó lágrimas a las pocas decenas de personas que se encontraban presentes en el interior del monumento, formado por un círculo de doce pilares que simbolizan las doce provincias que padecieron la matanza, y un obelisco que representa el resurgir de Armenia.

El recinto, mucho más cuidado que la mayoría de los monasterios o puntos turísticos del país, se alza sobre una colina desde la que se domina el monte Ararat, símbolo de la antigua Armenia, diez veces más grande que la República actual y hoy día dentro de las fronteras de Turquía.

Primer país cristiano

A la oración del Papa siguió el Ave María de Gounod cantado por Charles Aznavour, francés de origen armenio, y un coro de voces femeninas. Aparte de las autoridades civiles y religiosas, los pocos asistentes a la ceremonia eran armenios de la diáspora que han viajado a Yereván para celebrar en la madre patria el 1.700 aniversario de la cristianización de Armenia, primer país del mundo en adoptar oficialmente el cristianismo.

En la capital armenia se han concentrado estos días miles de canadienses, franceses, estadounidenses o argentinos con un nexo de unión entre ellos: el origen armenio, una cultura transmitida de generación en generación, como en el caso de los judíos, a través de la lengua y de la religión.

'Tomamos el avión poco después del atentado de Nueva York, pero yo no tuve dudas. ¿Cómo no iba a venir a celebrar este aniversario? Fíjese que los armenios somos los cristianos más cristianos del mundo', explicaba ayer María Rosa, una doctora argentina llegada a Yereván con medio centenar de compatriotas.

Los restantes armenios, los que nunca salieron de esta pequeña república, han reaccionado con total indiferencia a las celebraciones y a la visita del Papa. Setenta años de comunismo han dejado vacías las iglesias, de la misma forma que en la república de Kazajistán, primera etapa del viaje de Juan Pablo II, han dejado vacías las mezquitas.

El Papa y el catholicos Karekin II celebraron ayer un encuentro ecuménico en la nueva catedral de Yereván, al que asistieron unos pocos miles de personas y en el que se habló nuevamente de unidad entre los cristianos.

En su discurso, Juan Pablo II recordó que desde sus orígenes, la Iglesia Apostólica Armenia 'ha sido particularmente sensible a la causa de la unidad de los cristianos'.

Citando a uno de sus patriarcas, Nerses Snorhali, el Papa subrayó que es necesario limpiar los recuerdos 'para superar los resentimientos y los prejuicios del pasado, lo mismo que es indispensable el mutuo respeto y el sentido de igualdad entre los interlocutores que representan a las respectivas Iglesias'.

El Mundo - Jueves, 27 de septiembre de 2001

El Papa reza en el templo de los armenios asesinados,
pero no habla de genocidio

RUBEN AMON. Enviado especial.

EREVAN (ARMENIA).- La visita de Juan Pablo II al templo del genocidio armenio dio lugar a una proeza diplomática. El Papa evocó implícitamente la masacre turca de 1915, pero lo hizo sin aludir a los culpables y sin mencionar el término del "genocidio". Bien porque se trata de un concepto acuñado después de aquella matanza -versión vaticana- o bien porque ha prevalecido un gesto de cortesía elemental hacia el susceptible Gobierno de Ankara.

Así se explica que Juan Pablo II invocara la definición armenia del Metz yeghérn (el gran drama), llena de sentido en el contexto sociológico de la república caucásica pero genérica y superficial una vez traducida a cualquier idioma ajeno. Incluido el turco, obviamente.

Las precauciones pontificias alivian la crudeza histórica del genocidio -1,5 millones de muertos-, pero evitan las represalias de la media luna. Entre otros motivos, porque los católicos residentes en Turquía arriesgan nuevas discriminaciones y porque el Papa siempre ha valorado la importancia geoestratégica de la tierra de Ataturk.

El calendario de viajes confirma meridianamente las inclinaciones políticas y ecuménicas de Juan Pablo II. Armenia ocupa el puesto número 95 de la lista, mientras que Turquía acaparó el cuarto viaje del Sumo Pontífice fuera del territorio italiano. Sucedió en 1979.

Casi 22 años después, Wojtyla sobrelleva el pontificado en progresiva decadencia física. Tanto, que la mujer del presidente de Armenia se vio obligada a ayudarle maternalmente para bajar las escaleras de palacio.

Después sobrevino la visita solemne en memoria del pueblo armenio. Juan Pablo II plantó un pequeño abeto en el jardín de los exvotos junto al que hace unos días colocó Vladimir Putin. La diferencia estriba en que el presidente ruso ha dejado escrito un mensaje inequívoco: "En honor a las víctimas del genocidio".

La maniobra puede costarle bastante cara. El Gobierno de Turquía acostumbra a reconsiderar los vínculos políticos y comerciales con aquellos países sensibles a la verdad de la causa armenia. Por ejemplo, Francia, cuyo Parlamento condenó la masacre en el transcurso de una sesión extraordinaria celebrada en febrero.

Los vínculos fraternales entre Armenia y Francia pueden resumirse con la figura universal de Charles Aznavour. No en vano, el cantante parisino interpretó ayer el Ave María de Gounod en presencia del Papa. Primero, porque Aznavour tiene orígenes armenios. Y, después, "porque la gravedad del genocidio aún no ha merecido una verdadera lectura histórica universal", en palabras del propio actor.