El País - Martes, 2 de octubre de 2001
Los atentados condenan a 10 millones a la pobreza
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EL PAÍS. Madrid. Los ataques contra Washington y Nueva York del 11 de septiembre afectarán gravemente al crecimiento en los países menos desarrollados y condenarán a diez millones de personas más en todo el mundo a la pobreza en 2001 y 2002, además de retrasar la lucha contra la desnutrición y las enfermedades infantiles, según las conclusiones de informe del Banco Mundial difundidas ayer. África será la zona más afectada, aunque no la única. Según los cálculos de este organismo internacional, que se ocupa del desarrollo y de la lucha contra la pobreza, entre veinte mil y cuarenta mil niños menores de cinco años podrían morir como consecuencia del aumento global de la pobreza. La mitad de estas muertes se producirá en el continente africano. Antes de los atentados contra Estados Unidos, el Banco Mundial pronosticaba que el crecimiento de los países en desarrollo pasaría del 5,5% en 2000 al 2,9% en 2001, como resultado de la desaceleración económica en EE.UU., Japón y la Unión Europea, para luego recuperarse hasta el 4,3% en 2002. Sin embargo, el Banco Mundial ha revisado ahora estas cifras a la baja entre 0,5 y 0,75 puntos. Además de las víctimas, 'existen otras pérdidas humanas que pueden pasar inadvertidas, pero que se sentirán en todos los países del mundo en desarrollo, especialmente en África', aseguró el presidente del Banco Mundial, James D. Wolfensohn. 'Según nuestros cálculos, miles de niños en todo el mundo podrían morir, y es probable que diez millones de personas más vivan por debajo de la línea de la pobreza -un dólar (180 pesetas) al día- debido a los ataques terroristas. Eso se debe sencillamente a la pérdida de ingresos. Mucha, mucha gente caerá en la pobreza si se alteran las estrategias de desarrollo', agregó. Impacto sobre el turismo Según el informe, el impacto sobre el turismo de los ataques será 'excepcionalmente duro', lo que recortará drásticamente los ingresos de muchos países en vías de desarrollo y también de Estados desarrollados. 'En el caso de los países más pobres, una situación crítica o una recesión debido a la disminución de las exportaciones, el turismo, los precios de los productos básicos o de la inversión extranjera provocará el aumento del número de personas que viven con menos de un dólar al día', asegura el Banco Mundial. Los cálculos de este organismo prevén una caída en los precios de los productos básicos del 7,4%, lo que afectará a sectores especialmente vulnerables de las sociedades en vías de desarrollo: los trabajadores rurales y todos los que se ocupan de actividades relacionadas con la agricultura. 'Los 300 millones de pobres que viven en el África subsahariana son especialmente vulnerables debido a que las medidas de protección en la mayoría de estos países son escasas o inexistentes, y las familias pobres tienen pocos ahorros'. |
Clarín - Martes 2 de octubre de 2001
EL BANCO MUNDIAL ESTIMA QUE EL AÑO PRÓXIMO HABRÁ 10 MILLONES DE POBRES MÁS
Los países pobres crecerán menos tras los atentados
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Washington. AFP. Los ataques terroristas del 11 de setiembre en los Estados Unidos debilitarán el crecimiento económico en los países en desarrollo en 2001 y 2002 y condenarán a la pobreza a otros diez millones de personas, advirtió el Banco Mundial. El banco estimó que el efecto recesivo de los ataques hará que el producto bruto interno (PBI) de los países en desarrollo sea entre 0,5% y 0,75% menor de lo que se estimaba para el 2002, lo cual ocasionará pérdidas de empleos y aumentará en unos diez millones de personas el número de pobres en el mundo. Las dificultades financieras perjudicarán también la lucha contra las enfermedades infantiles y la malnutrición, subrayó el banco en un informe preliminar sobre las consecuencias de los actos terroristas en Washington y Nueva York. Antes del 11 de setiembre, el BM esperaba que el PBI promedio de los países en desarrollo decrecería de 5,5% en el 2000 a 2,9% en el 2001, como resultado de la desaceleración en los EE.UU., Japón y Europa, pero se recuperaría a 4,3% en el 2002. Pero los ataques terroristas demorarán la recuperación en los países industrializados, con repercusiones en el resto de la economía global. El Banco Mundial ahora estima que el PBI de los países en desarrollo será de entre 3,5% y 3,8% en el 2002. El Fondo Monetario Internacional (FMI) entregó también la semana pasada sus proyecciones para el 2001 y 2002, reduciendo en 0,7% sus expectativas para este año y en 0,3% las del 2002 para los países en desarrollo. Sin embargo, dichas proyecciones no tomaban todavía en cuenta los efectos adversos de los ataques terroristas. "No hay ninguna duda de que los ataques están teniendo un efecto negativo en la actividad económica en muchas regiones del globo, y de que han incrementado los riesgos de empeoramiento, que ya eran considerables", dijo el principal economista del FMI, Kenneth Rogoff. El presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, dijo que a las más de seis mil víctimas de los ataques en Estados Unidos hay que agregar "otras pérdidas humanas que pueden pasar inadvertidas, pero se sentirán en todos los países en desarrollo, especialmente en África". "Según nuestros cálculos, miles de niños podrían morir y es probable que diez millones más de personas caigan por debajo de la línea de pobreza (un dólar por día) debido a los ataques terroristas", dijo Wolfensohn. Antes de la crisis, el BM estimaba que los Estados Unidos y los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) tendrían un crecimiento del 1,1% en 2001 y del 2,2% en 2002. Ahora, las tasas de crecimiento del PBI de los miembros de la OCDE podrían ser entre 0,75 y 1,25% más bajas en 2002. Ello presupone que la actividad comercial retornará al nivel normal para mediados de 2002, que los consumidores responderán, eventualmente, a las tasas de interés más bajas como lo hicieron durante la última recesión, y que ningún nuevo acontecimiento perturbará la economía mundial. Ya hay señales de que el aumento de los costos y la menor actividad económica han desalentado el comercio mundial. Y que actividades como el turismo han sido golpeadas con dureza tras los atentados en EE.UU. |
La Jornada - MARTES 2 OCTUBRE 2001
Tras los ataques en EU, 10 millones de personas más caerán en pobreza extrema
El debilitamiento de economías afectará
con mayor severidad a países subdesarrollados: BM
Estima que entre 20 mil y 40 mil niños podrían morir por desnutrición debido a la crisis
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DPA Washington, 1o. de octubre. Los atentados terroristas del 11 de septiembre debilitarán el crecimiento económico mundial, con un impacto mayor en la economía de los países del Tercer Mundo y condenarán a la pobreza a otros 10 millones de personas, advirtió hoy el Banco Mundial. A consecuencia de los atentados del mes pasado en Estados Unidos, el crecimiento de la economía en los países desarrollados será mucho menor al previsto, y esto tendrá un impacto negativo en la economía ya ralentizada de los países del Tercer Mundo, según reveló la evaluación preliminar elaborada por el organismo tras los atentados ocurridos el pasado 11 de septiembre. El resultado será que aproximadamente otros diez millones de personas se sumen a la población que debe sobrevivir por debajo de la línea de pobreza, con un dólar por día o menos, y que además se "obstaculizará la lucha contra la desnutrición y las enfermedades infantiles", indicó el BM. "El Banco estima que podrían morir entre veinte mil y cuarenta mil niños menores de cinco años más (en 2002) ante un aumento de la pobreza como resultado de las consecuencias económicas del ataque del 11 de septiembre", puntualiza. Bajan expectativas de crecimiento para el próximo año Además, el organismo mundial ajustó, tras los atentados, su expectativa de crecimiento económico mundial para el año 2002, por lo que la cifra hora quedó en 4.3 por ciento, indicando que el guarismo se reducirá entre 0.5 y 0.75 puntos porcentuales, lo cual significa más pobres y más muertes de niños por desnutrición y falta de acceso a los servicios de salud. El presidente de la entidad financiera, James Wolfensohn, advirtió que a las muertes de "ciudadanos de unas ochenta naciones en las ciudades de Nueva York, Washington y Pennsylvania" se agregarán otras "que pueden pasar inadvertidas, pero se sentirán en todos los países del mundo en desarrollo, especialmente en África. "Según nuestros cálculos, miles de niños de todo el mundo podrían morir, y es probable que diez millones más de personas vivan por debajo de la línea de pobreza (con un dólar o menos por día) debido a los ataques terroristas. Eso se debe, sencillamente, a la pérdida de los ingresos", explicó el BM. Agregó que ya hay señales de que el aumento de los costos y la menor actividad económica ha desalentado el comercio mundial. "El costo de los seguros y de las medidas de seguridad, además a las demoras en las aduanas son algunas de las principales causas del aumento de los costos comerciales. Las principales compañías marítimas, por ejemplo, han aumentado el precio de los fletajes a India entre diez y quince por ciento", dice el informe. El impacto del turismo es excepcionalmente duro. Alrededor de 65 por ciento de la reservaciones para viajes en El Caribe han sido canceladas. Es probable, también, que Medio Oriente sufra una marcada disminución en los ingresos por turismo durante el próximo invierno. El BM advierte que las consecuencias de los ataques del 11 de septiembre afectarán de un modo diferente a los distintos grupos de países en desarrollo, de acuerdo con sus niveles de vulnerabilidad. De una situación crítica a una recesión "En el caso de los países más pobres, pasarán de una situación crítica a una recesión debido a la dismunución de las exportaciones, el turismo, los precios de los productos básicos o la inversión extranjera, producirá un aumento en el número de personas que viven con menos de un dólar al día", según el BM. "Es el caso de los países cuya tasa de crecimiento es positiva pero más lenta, el número de personas que podrá salir de la pobreza será inferior al esperado en otras circunstancias", añade el documento. El estudio pronostica que a medida que los inversores huyan a puertos más seguros, el flujo de capital a los países en desarrollo, que ya es débil, disminuirá aún más y se concentrará en los países que están considerados como relativamente inmunes a las crisis. Se prevé que el patrón establecido en la década de 1990, según el cual los flujos de capital privado se orientan más a satisfacer las necesidades de financiamiento de los países en desarrollo, se revertirá a corto plazo, puesto que tanto los capitales como las actividades de financiamiento se volcarán a los países de menor riesgo. "Esta situación exigirá que las fuentes oficiales bilaterales y multilaterales proporcionen un mayor apoyo, con el fin de que puedan satisfacerse las necesidades de financiamiento de un gran número de países en desarrollo", anticipó el organismo. |