El País - Sábado, 20 de octubre de 2001

Los tanques de Israel ocupan Belén
y arrebatan su control a la Autoridad Palestina

Arafat lanza una llamada de socorro a la comunidad internacional para negociar con Sharon

FERRAN SALES. Belén.

Más de una veintena de tanques, soldados de infantería, paracaidistas y una brigada de ingenieros ocuparon ayer Belén, en una ofensiva que ha provocado un centenar de heridos y tres muertos, uno de ellos un soldado israelí.

Estas fuerzas terminaron concentrándose en el mejor hotel de Belén.

En medio del estruendo de los disparos, Yasir Arafat lanzaba desde Gaza una llamada de socorro a la comunidad internacional pidiendo ayuda para restablecer el diálogo con Israel y hacía detener a decenas de militantes del FPLP, la organización radical que se atribuyó el asesinato del ministro de Turismo.

Los tanques y los soldados de Israel habían entrado en Belén a primera hora de la madrugada, después de que francotiradores de la milicia Tanzim, de Al Fatah, intentaran vengar la muerte de su dirigente Atef Abayad disparando con sus fusiles contra las viviendas del asentamiento judío de Gilo, en las mismas puertas de Jerusalén.

Los blindados llegaron al mismo corazón de la ciudad, la plaza del Pesebre, para después dar media vuelta y atrincherarse en diversos hoteles.

En pleno avance, mientras algunos francotiradores trataban de frenar la llegada de los tanques con disparos de fusiles, un grupo de blindados se extravió por las calles de Belén.

Los soldados acabaron a las puertas del hotel Belén y, tras derribar la verja, irrumpieron en el vestíbulo, donde el propietario del establecimiento, amablemente, los guió con su coche hasta el lugar asignado por el mando en Jerusalén: el hotel Intercontinental, un establecimiento mucho mejor, cinco estrellas, superlujo, el mascarón de proa y el orgullo nacional del incipiente turismo de Palestina.

Ese hotel es desde ayer el puesto de mando de las tropas ocupantes.

El asedio de Belén no ha hecho más que empezar. Las primeras operaciones del Ejército israelí se dirigieron contra el barrio cristiano de Beit Jala (12.325 habitantes), convertido desde el principio de la Intifada en una verdadera trinchera, desde la que la guerrilla acosa a los judíos de Gilo.

En una segunda operación enfilaron el campo de refugiados de Aida (3.895 habitantes), plaza fuerte de los islamistas, desde donde se suele disparar contra los soldados que custodian la tumba de Raquel, un lugar sacrosanto para los judíos.

Farmacias sin Valium

Los tiros no cesaron ni un solo instante a lo largo de esta operación de ocupación. Los helicópteros de combate israelíes supervisaron desde el cielo los combates. De vez en cuando retumbaban en las calles vacías los obuses de los blindados.

El fragor de la batalla dejó las farmacias sin tranquilizantes, especialmente Valium y el popular Larocare, una marca local de precio mucho más económico: doce chekels (seiscientas pesetas) por cuarenta tabletas. Belén está como aletargado.

En medio de esta convulsa situación, los militantes y simpatizantes de Al Fatah se concentraron ayer, en un gesto heroico, en el centro de la ciudad. Allí celebraron el sepelio de los tres compañeros asesinados el día anterior en una operación de artesanía diseñada por los servicios secretos del Mosad.

Los israelíes habían hecho llegar al jefe de la milicia Tanzim, a través de un colaborador, un coche nuevo reluciente, un todoterrreno, en cuyo interior se le había colocado una bomba. El colaborador ha sido detenido; los tres guerrilleros, enterrados.

En un esfuerzo desesperado, Arafat lanzó ayer desde Gaza un SOS a la comunidad internacional. Pide ayuda para reconstruir los puentes de diálogo con Ariel Sharon.

Como prueba de buena voluntad, el presidente ha detenido a decenas de militantes del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), el grupo marxista-leninista que asesinó el miércoles al ministro israelí Rehavam Zeevi.

Se calcula que 27 militantes del FPLP han sido arrestados en Cisjordania y otros 21 en Gaza. El brazo armado del FPLP -Brigadas de Abu Alí Mustafá- ha sido ilegalizado. El aparato político continúa con las oficinas abiertas.


HANI AL HASSAN - RESPONSABLE DE POLÍTICA EXTERIOR DE AL FATAH

'Israel tiene una lista de palestinos que asesinar'

M.Á. BASTENIER. Madrid.

Hani al Hassan, responsable de política exterior de Al Fatah, el movimiento madre de la resistencia palestina, tiene las dimensiones de un armario y la voz educada y a veces exhausta de quien ha de explicar incansable a los europeos lo que está pasando en los territorios ocupados.

Apenas 24 horas después de que miembros de la guerrilla marxista del FPLP asesinaran al ministro israelí de turismo Reechavam Zeevi, pasaba ayer por Madrid con prisa, convicción y mucha paciencia. Él mismo lo dice : 'No sé por dónde empezar a explicar lo que está pasando en Palestina'.

Si alguien pensaba que el presidente Yasir Arafat está en condiciones de detener y mucho menos de entregar a los asesinos a las autoridades israelíes, se equivocaba. Hassan exporta el problema a Israel, 'puesto que el asesinato fue cometido en Jerusalén y la ANP no tiene autoridad en la ciudad; fueron los propios servicios de seguridad israelíes los que no supieron impedir el crimen'.

Con el único asomo de moderadísima indignación de todo el encuentro, el dirigente árabe subraya que 'cuando mueren palestinos, como ocurre cada día, el asunto carece de importancia, pero si muere un judío, entonces es gravísimo'.

Hassan, junto a Arafat uno de los quince fundadores de Fatah, de los que dice que sólo sobreviven cuatro, tiene una explicación de fondo para el abisal empeoramiento de la situación en su tierra. 'Israel ya no es un Estado democrático. El Ejército se ha hecho el verdadero dueño del país. Con sus empresas controla hasta un 20% del producto interior bruto, e impone sus criterios a los gobernantes'. Y, con ello, suelta su bomba particular: '¿O cree usted que habría sido posible asesinar a Rabin si no hubiera querido el Ejército?'.

Hassan se refería a la muerte a manos de un ultra judío, civil por supuesto, del primer ministro laborista Isaac Rabin en 1995, por su presunta dedicación al negocio de la paz. La historia registra, sin embargo, que entonces ya se habían más que empantanado las conversaciones para el establecimiento de la autonomía palestina en los territorios ocupados.

La voz de Hassan es particularmente interesante porque la versión que da de la historia no está especialmente pensada para los oídos europeos; no tiene la prudencia cosmopolita del difunto Faisal el Husseini, ministro de Arafat para Jerusalén, o la dicción radiofónica de la ministra Hanan Ashraui; al contrario, es el suyo un palestinismo muy de calle, una palabra directa y castiza que nos llega de Oriente. Lo que cree el hombre de Fatah es lo que probablemente cree gran parte de la opinión palestina.

La muerte del ministro israelí,que llamaba sin empacho ladillas a los palestinos, ha sido, como recalca Hassan, la réplica a la del secretario general del FPLP, Alí Mustafá, en agosto pasado, y el hecho de que Zeevi fuera un ministro le parece irrelevante. No hace falta convencerle, sin embargo, de que el asesinato ha sido un error colosal, y tampoco ignora que si el presidente Bush pensaba en una nueva iniciativa de paz basada en el reconocimiento de un Estado palestino, ahora el primer ministro israelí Ariel Sharon está mejor pertrechado que nunca para una resistencia numantina.

Es el líder del Likud el que tiene 'una lista de 250 ciudadanos a los que asesinar si la ocasión se presenta, y entre ellos, Arafat, porque el objetivo último del liderazgo israelí es el de destruir al movimiento palestino'.

La única solución al problema sería, según Hassan, la aplicación de la resolución 242 de la ONU, que exige la retirada israelí a las fronteras anteriores a la guerra de 1967. 'Ni 90%, ni 95% ni nada. Retirada total'.

Y a la observación de que Arafat reclama también para jubilar la Intifada que Israel acepte el regreso de cuatro millones de refugiados palestinos expulsados en 1948 y 1967, lo que acabaría sin remedio con el Estado sionista, responde como quien se sorprende de que eso parezca aún un problema. 'Yo soy de Haifa y sé que nunca volveré a mi casa. Si Israel admite que vuelvan cien mil refugiados será suficiente'.

El Mundo - Sábado, 20 de octubre de 2001

Israel consolida la invasión de los territorios palestinos

El Gobierno de Sharon levanta un cerco alrededor de las localidades de Jenín y de Ramala, donde tienen sus bases los grupos radicales. Arafat ofrece una tregua al Ejecutivo israelí a cambio de que el Ejército se retire de las zonas ocupadas. Los enfrentamientos de ayer se saldaron con otros seis palestinos muertos.

RAMY WURGAFT. Enviado especial.

BEIT JALA (CISJORDANIA).- Aún no amanecía, de modo que era el destello de los disparos lo que iluminaba los campanarios de Beit Jala. Una fuerza de paracaidistas, con apoyo de blindados, entró a las 4.45 de la madrugada en esta aldea palestina que colinda por el norte con Jerusalén.

Poco antes, una dotación más numerosa había penetrado, mediante una maniobra envolvente, en la ciudad de Belén. La avanzadilla hebrea prosiguió hasta situarse a doscientos metros de la Iglesia de la Natividad. Mucho más al norte, en las inmediaciones de la ciudad de Jenín, las incursiones alcanzaron una profundidad de cuatro kilómetros dentro de territorio palestino.

En total, la operación que dio comienzo la noche del jueves -una auténtica invasión- es la mayor que ha realizado Israel contra Palestina desde que comenzó la Intifada.

Al caer la tarde, los palestinos habían sufrido seis víctimas mortales y más de treinta heridos. Israel contabilizó varios heridos.

Yasir Arafat comisionó al coronel J'ibril Rayub para ofrecer una tregua en los siguientes términos: si Israel retiraba sus tropas, los regulares palestinos impedirían que las bandas armadas volvieran a abrir fuego sobre el barrio de Guiló, al norte de Jerusalén. Al caer la noche, Israel no había respondido a esa oferta.

Desde el punto de vista táctico, la campaña busca levantar un cerco en torno a las ciudades de Jenín y de Ramala, donde tienen sus bases de salida los grupos radicales. Y, también, poner a Guiló fuera del alcance de los morteros palestinos.

Pero estratégicamente, la meta que se ha impuesto el primer ministro Ariel Sharon va mucho más lejos. Consiste en convertir a Belén y a los pueblos circundantes -que representan el diamante en la corona de Palestina- en un territorio-rehén.

Valga decir que ante cualquier acción que emprendan los palestinos en Cisjordania (como el asesinato del excursionista Lior Kaufman, perpetrado el jueves cerca del monasterio de Mar Sabas) o en Jerusalén (el asesinato del ministro Rejavam Zeeví y luego los disparos contra Guiló), Israel responderá con la ocupación de aquella zona. En cuanto a Ramala, la idea es aislar este centro administrativo y comercial del resto de Palestina.

Dado que Estados Unidos y Europa se encuentran inmersos en la guerra contra Afganistán, no existe un factor de peso disponible para frenar la escalada de Oriente Próximo. Por consiguiente, es previsible que Israel se apodere de facto del enclave cristiano que forman Belén, Beit Jala y Bet Sahur y aísle por completo a Jenín y Ramala. De allí al derrumbamiento del régimen de Arafat, el trecho es de sólo unos pasos.

A diferencia de lo que ocurrió la vez anterior en que los israelíes entraron en Beit Jala, ayer los milicianos palestinos opusieron una resistencia tenaz. Los tiroteos duraron todo el día con los francotiradores disparando contra las columnas israelíes que se movían pesadamente por las calles.

En Belén, los paracaidistas ocuparon dos hoteles, el Paradise y el Intercontinental, desde donde los francotiradores palestinos abrían fuego. Los helicópteros sobrevolaban en círculos, buscando objetivos entre las siluetas que se movían por los tejados.

La historia se repite. Otra vez, igual que durante la invasión de Israel al Líbano, en 1982, Ariel Sharon pone bajo acoso a Yasir Arafat. Igual que entonces, el rais se ve ante una situación sin salida. Por un lado, Israel le saca tajadas a la base territorial de su Estado; del otro lado, los grupos radicales con los que cometió el error de aliarse socavan su autoridad funcional.

Ayer, un portavoz del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) anunció que los servicios especiales de Arafat han arrestado a decenas de activistas de este grupo en Jerusalén Este y en Cisjordania.

Estas detenciones se producen después de que el FPLP asesinara el jueves al ministro israelí de Turismo, Rejavam Zeeví. Pero Sharon exige que Arafat entregue a quienes mataron a Zeeví, algo a lo que el rais no puede acceder sin perder la legitimidad ante su pueblo y desatar una guerra civil.

Diário de Notícias - Sábado 20 de Outubro de 2001

Intifada voltou aos seus piores dias

LUMENA RAPOSO

A diplomacia voltou à estaca zero. Em contrapartida, a violência está acesa como nos piores tempos da actual Intifada e ameaça não dar qualquer hipótese ao diálogo. É, novamente, a "Terra Santa" a ferro e fogo para gáudio dos extremistas de um e outro lado.

"Quero que fique claro que o terror contra Israel vai então aumentar", alertou o chefe do Shin Bet, Avi Ditcher, na reunião, no início do mês, em que o primeiro-ministro Ariel Sharon decidiu relançar a sua política de eliminação de activistas palestinianos.

O alerta de Ditcher concretizou-se e Sharon está a ripostar como melhor sabe, com a força, provocando uma espiral de violência que dificulta as hipóteses de diálogo.

O balanço de ontem é elucidativo: seis palestinianos mortos, entre eles uma criança, e dezenas de feridos, tanques israelitas em zonas autónomas (Belém, Beit Jala e Ramallah) ou a cercá-las (Nablus, Jenine); funerais, gritos de vingança e, de novo, tiros contra o colonato de Gilo.

Sharon mantém, entretanto, o ultimato (de uma semana) a Arafat para que prenda e entregue os autores do atentado contra Zeevi. Arafat, que continua a ordenar detenções de activistas da Frente Popular de Libertação da Palestina (FPLP), já recusou entregar seja quem for - fazê-lo era assinar a sua sentença de morte. Por outro lado, fontes próximas da Autoridade Palestiniana afirmaram que "ainda estão à espera que Israel forneça os nomes dos eventuais suspeitos" e que os assassinos de Zeevi não residem em áreas autónomas.

Entretanto, prosseguem as pressões internacionais sobre Arafat e sobre Sharon. Ao primeiro pedem que prende e julgue os assassinos de Zeevi e ainda que lute contra os radicais; ao segundo que dê provas de contenção e retire das áreas que reocupou.

E enquanto no terreno prossegue a violência, o Governo de Sharon prepara uma ofensiva diplomática nos EUA, para onde seguem na próxima semana nada menos que quatro ministros, entre eles Shimon Peres, e um enviado especial de Sharon.

Clarín - Sábado 20 de octubre de 2001

Tanques y tropas israelíes invaden tres ciudades palestinas

Son Belén, Beit Jala y Beit Sajur. Durante los enfrentamientos fueron muertos seis palestinos.

Tel Aviv. ANSA y AFP y Clarín.

Seis palestinos murieron ayer en una nueva escalada de violencia, que además causó decenas de heridos en los territorios, donde las tropas israelíes invadieron con blindados las ciudades autónomas de Belén, Beit Jala y Beit Sajur.

Los palestinos denunciaron la muerte de tres personas en Belén, entre ellos una mujer, y no menos de veinticinco heridos, en tanto que los israelíes afirmaron que uno de sus soldados resultó herido de gravedad.

En Gaza un joven de veintiún años murió por el fuego de soldados israelíes y un niño de trece debido a la explosión de una granada. Asimismo un agente palestino fue muerto en Ramallah.

Estados Unidos reaccionó ante la incursión en las ciudades palestinas llamando a Israel a dar una prueba de moderación en su respuesta al asesinato hace tres días en Jerusalén del ministro de Turismo Rehavan Zeevi.

De otro modo, advirtió Philip Reeker, vocero del departamento de Estado, el gobierno israelí permitirá a los terroristas hacer fracasar los recientes progresos conseguidos para lograr la paz con los palestinos, "exactamente lo que los responsables del terrorismo buscan lograr".

El gobierno israelí afirma que incursionó en Belén, Beit Jala y Beit Sajur para detener fuego de armas automáticas y morteros contra el barrio judío de Guiló, a un kilómetro de distancia.

Los disparos contra Guiló, que se habían interrumpido en el mes de agosto después de hacerse cargo de la zona el Coronel Yibril Rayub, fueron violados el jueves por los palestinos, tras conocerse la muerte de Atef Abayat, considerado el jefe de las Tanzim (las fuerzas de choque de Arafat) en la zona de Belén y acusado por Israel de la muerte de cinco israelíes.

La reacción israelí no se hizo esperar, sumándose la zona de Belén a las ciudades palestinas sitiadas o parcialmente cerradas.

En la madrugada del viernes, hora local, los tanques comenzaron a ingresar en zonas bajo control palestino tomando posiciones en colinas, con el objetivo -según militares israelíes- de poner fin a los disparos contra colonos judíos.

Se informó que los tanques dispararon en forma nutrida contra los edificios del lugar, a medida que ingresaban a Belén y Beit Jala.

Las fuerzas israelíes incursionaron en un primer momento hasta el centro de Belén, a un paso de la Iglesia de la natividad, pero posteriormente se alejaron hasta la entrada de esta. La toma de posiciones por parte de Israel, se encontró por momentos con oposición violenta por parte de los palestinos.

Anoche, tras veinticuatro horas de enfrentamientos entre israelíes y palestinos en Guiló-Beit Jala, el Coronel Yibril Rayub anunció la disposición de la Autoridad palestina a devolver el silencio a la zona, bajo su propio compromiso personal y a cambio de la retirada israelí a las posiciones antes del último estallido.

Hasta altas horas de la noche no se había dado una respuesta israelí a la propuesta palestina, pero se considera que lo más probable es que esta no llegue sino al terminar el sábado, día sacro para los judíos).

Mientras tanto, se agudiza en el gobierno israelí la división interna en torno del tipo de reacción que Israel debe implementar frente a los palestinos.

Mientras que un grupo de ministros de derecha presiona al premier Ariel Sharón para actuar contra Arafat a modo personal y destruyendo la estructura interna de la Autoridad Palestina, los ministros laboristas se oponen a esta política, que -a su modo de ver- "solo ayudará al crecimiento del fundamentalismo islámico que rechaza cualquier tratativa y acuerdo con el "Estado Sionista", como explica el ministro Efraim Sneh.

La Jornada - SÁBADO 20 OCTUBRE 2001

Reitera la Autoridad Nacional Palestina su voluntad de reanudar el diálogo

Demanda Washington el cese
de incursiones militares israelíes en poblados de Cisjordania

Tras un intenso enfrentamiento que dejó seis muertos y decenas de heridos, efectivos del ejército ingresaron a Belén y Beit Jala. Fortalecen cerco en Nablus y Jenín.

DPA, Reuters, WAFA y AFP

Belén, 19 de octubre. Al continuar la violencia en los territorios autónomos tras el asesinato del ministro israelí de Turismo, Rehavan Zeevi, seis palestinos murieron este día y decenas más resultaron heridos, mientras el ejército de Israel mantiene sus incursiones en poblados de Cisjordania.

Pese a este rebrote de la violencia los dirigentes palestinos expresaron su voluntad de reanudar el diálogo con Israel, pero mediante una intervención directa de la comunidad internacional.

El primer ministro de Israel, Ariel Sharon, decidió enviar el sábado a Washington a Zalman Shoval, uno de sus asesores más allegados, para analizar con funcionarios estadunidenses posibles soluciones al conflicto palestino-israelí, tras lo cual arribará el canciller Shimon Peres para entrevistarse con el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan -el domingo-, y posteriormente con el secretario de Estado Colin Powell.

Shoval indicó que las declaraciones de Sharon del martes pasado, en las que acepta la creación de un Estado palestino desmilitarizado, también serán abordadas en las discusiones con las autoridades estadunidenses.

Por lo pronto Washington pidió este día el cese de las incursiones militares israelíes, pues, consideró, lo único que conseguirán será complicar "una situación ya de por sí difícil".

"Las dos partes deben actuar de manera que se pueda restaurar la confianza y evitar todas las medidas que aticen la situación y hagan más difícil el retorno a la calma", indicó un funcionario del Departamento de Estado.

Rusia también exhortó a los dirigentes palestinos e israelíes a poner cuanto antes fin a la violencia y sentarse de nuevo en la mesa de negociaciones. "Ambos deben ser conscientes de su gran responsabilidad y dar con valentía los primeros pasos que conduzcan a la paz", señaló la cancillería rusa en un comunicado.

En El Cairo, el secretario general de la Liga Árabe, Amr Mussa, pidió a la comunidad internacional que intervenga rápidamente para obligar a Israel a parar el asesinato selectivo de activistas palestinos, toda vez que esto, dijo, "crea un círculo de violencia y contraviolencia".

La dirección palestina, compuesta por el gobierno de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y miembros del Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), destacó la necesidad de una intervención directa de la comunidad internacional para instaurar un alto al fuego efectivo, anular las medidas israelíes y garantizar la reanudación de los encuentros políticos y de seguridad con Israel.

En un comunicado las autoridades palestinas responsabilizaron a Israel del fracaso de la tregua al reprocharle la reanudación de asesinatos selectivos de palestinos.

Después de la muerte -la víspera- de tres palestinos, tres de ellos militantes de Fatah, el movimiento del presidente de la ANP, Yasser Arafat, y de un israelí, este viernes murieron otros seis.

La región de Belén, en el sur de Cisjordania, fue el principal foco de tensión con la muerte de tres palestinos y veintiocho heridos por disparos del ejército. Además, cuatro israelíes, tres de ellos militares, fueron heridos por ráfagas de extremistas palestinos.

Desde la noche del jueves tanques del ejército israelí ingresaron a Belén y Beit Jala, en Cisjordania, en una de la mayores incursiones, y esta mañana el ejército ocupó algunos barrios de la ciudad de Ramallah, donde murió un policía palestino, mientras en la franja de Gaza otros dos palestinos perdieron la vida, uno de ellos de trece años.

El ejército israelí también reforzó el cerco alrededor de la ciudades de Nablus y Jenín, en el norte de Cisjordania.

Líderes palestinos consideraron "este ataque integral de Israel como una implementación de la política de guerra contra la Autoridad Palestina y el pueblo palestino", y añadieron que se está aprovechando de la muerte de Zeevi para retomar territorio palestino.