El País - Sábado, 20 de octubre de 2001
El Parlamento alemán aprueba
el acceso a la Seguridad Social de las prostitutas
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CIRO KRAUTHAUSEN. Berlín. Las cerca de cuatrocientas mil prostitutas alemanas podrán acceder a partir del 1 de enero de 2002 a la Seguridad Social y demandar ante los tribunales a aquellos clientes que se nieguen a pagar sus servicios, según una ley aprobada ayer por las mayorías gubernamentales en la Cámara baja del Parlamento, el Bundestag. Hasta ahora, el ejercicio de la prostitución no estaba prohibido en Alemania, pero se consideraba 'contrario a las buenas costumbres', por lo que las trabajadoras del sexo (y sus colegas masculinos) se movían en un limbo legal. Esta 'hipócrita doble moral' -en palabras de la ministra de Familia, Christine Berg-mann- se acabará con la nueva ley. De ahora en adelante, los servicios prestados por una prostituta equivaldrán a un 'contrato unilateral de obligatorio cumplimiento', que podrá ser invocado ante un juez. Además, las meretrices podrán afiliarse a la Seguridad Social. Hasta la fecha, la mayoría de las prostitutas declaraban otra profesión para acceder a esta cobertura. Un 20% de ellas, sin embargo, no cuenta con un seguro médico, mientras que un 70% no tiene acceso al sistema de pensiones, una posibilidad que, junto a los pagos por desempleo, también se abre ahora. La ley, que asimismo prevé medidas para proteger a las trabajadoras del sexo de posibles abusos por parte de los propietarios de los burdeles, fue saludada ayer por la organización de prostitutas Hydra, cuyas líderes ahora consideran imprescindible legalizar también la situación de las doscientas mil extranjeras que ejercen esta profesión en Alemania. |
El Mundo - Sábado, 20 de octubre de 2001
Alemania aprueba una ley para proteger a las prostitutas
Tendrán Seguridad Social, cobrarán paro y podrán reclamar el pago de sus servicios
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ANA ALONSO MONTES. Corresponsal. BERLÍN. La prostitución en Alemania será un oficio protegido por la ley a partir del próximo año. Así lo decidió ayer el Parlamento Federal, con el voto en contra de los democristianos, que insisten en que la venta del propio cuerpo es moralmente reprobable. Desde el 1 de enero de 2002, unas cuatrocientas mil personas que ejercen la prostitución en Alemania podrán tener acceso a la Seguridad Social, cobrar el paro, o una pensión, y reclamar el pago de sus servicios, en caso de que tengan problema con la clientela. Se calcula que entre un millón y dos millones de personas, en su mayoría varones, recurren en calidad de clientes a servicios de prostitución. "No podemos tratar a estas mujeres como si fueran parias. Hemos de acabar con la doble moral", insistía la ministra federal de Familia y Juventud, la socialdemócrata Christine Bergmann, una de las grandes defensoras de la ley. Bergmann subrayó que sigue siendo un delito obligar a alguien a ejercer la prostitución, o forzar a prestar estos servicios a menores. Bergmann celebró junto a un grupo de prostitutas, encabezado por Felicitas Weigmann, la más famosa de Berlín. "La sociedad va por delante de los políticos", esta mujer, dueña del café Pssst.., que en diciembre pasado logró una coreada victoria al conseguir que los tribunales dejaran de considerar su establecimiento como un local "amoral". Aunque la prostitución no estaba penada, hasta ahora se consideraba una actividad inmoral o indigna, lo que justificaba que quienes ejercían el oficio se vieran obligadas a renunciar a derechos fundamentales en otros empleos, como la Seguridad Social, o reclamaciones del pago a los clientes. Se calcula que en Alemania este negocio genera unos ingresos de doce mil millones de marcos al año (6.135.000 euros o 1.020 millones de pesetas). A diario las prostitutas y los callboys realizan un millón de servicios. Socialdemócratas y pacifistas defendieron desde un principio el proyecto de ley, que el Gobierno aprobó en la primavera pasada, porque creen que es la vía para acabar con los abusos que sufren muchas de las personas de este oficio. Según la diputada socialdemócrata Anni Brandt-Elweiser, la ley ayudará a aportar transparencia sobre este ambiente, y reducirá la dependencia de las prostitutas de los proxenetas. Apoyaron la ley los diputados liberales y los poscomunistas. Sin embargo, la CDU votó en contra de la ley. Su diputada Maria Eichhorn daba sus razones: "La venta de servicios sexuales contradice la defensa de valores que se hace en nuestra Constitución, que ensalza la dignidad del ser humano". |