El Mundo - Sábado, 20 de octubre de 2001

El ministro Bossi propone prohibir
la entrada a Italia de inmigrantes musulmanes

Dice que "no es fácil distinguirlos de los terroristas"

RUBEN AMON. Corresponsal.

ROMA.- Silvio Berlusconi le sustrajo cierto protagonismo al mencionar la superioridad occidental, pero el líder de la Liga Norte, Umberto Bossi, ha puesto ahora las cosas en su sitio aprovechando una entrevista en la RAI.

"En vista de que hay una guerra en curso, me parece sabio evitar la entrada de nuevos musulmanes en Italia. La Liga Norte no habla en latín. Habla con el idioma del pueblo, para que nos entienda", señaló el propio Umberto Bossi en horarios de máxima audiencia.

Las declaraciones revisten especial importancia porque el líder xenófobo de la Liga Norte ocupa un importante puesto institucional dentro del Ejecutivo de Berlusconi. Nada menos que ministro para las Reformas, amén de pensador e ideólogo de la coalición en el poder.

"A nuestros compatriotas de Milán y de Turín les molesta la arrogancia de los tipos que se ponen a limpiar el parabrisas en los semáforos", proclamó Bossi anteanoche. En consecuencia, "es muy difícil distinguir entre inmigrantes y terroristas".

Las manifestaciones incendiarias del ministro de Berlusconi reavivan una polémica ya iniciada el pasado martes. Fue entonces cuando el jefe de Gabinete de Bossi, Francesco Speroni, propuso llevar adelante el cierre de fronteras en perjuicio concreto de la comunidad islámica.

Estos eran los argumentos: "Tendríamos que aplicar el principio de precaución: cerrar las fronteras, al menos temporalmente, a los musulmanes. Hoy día no podemos comer chuletones de ternera, no porque estemos seguros de que son dañinos, sino porque existe un peligro al respecto. Entonces, como existe un peligro, cerremos las fronteras, porque nadie nos obliga a recibir a ningún musulmán. Está en el Derecho italiano, en el Derecho internacional", señaló el eurodiputado Speroni.

Los miembros del Gobierno de Berlusconi se apresuraron a desmarcarse del discurso antiislámico, o a considerarlo un mero punto de vista personal, pero el estrambote de Umberto Bossi resulta menos asequible a las excusas. No en vano, el líder de la Liga Norte, otrora separatista y traidor a la causa del Cavaliere, ocupa actualmente una silla de honor en la mesa del Consejo de Ministros italiano.

La polémica del Islam se ha recrudecido esta semana a raíz de unas declaraciones vertidas por el imam de Turín. Bouriq Bouchta no sólo defendió la inocencia de Bin Laden en la oración del pasado 12 de octubre. También dijo que Estados Unidos bombardea "impunemente a nuestros hermanos musulmanes de Afganistán".

La reacción de la Liga Norte ha cristalizado en el plazo de una semana. Un buen puñado de correligionarios acudió ayer a manifestarse delante de los principales centros islámicos de Turín y Milán, envalentonados con los discursos de Umberto Bossi.