El País - Domingo, 21 de octubre de 2001

El Ejército israelí prosigue su ofensiva
y ocupa ya cinco ciudades palestinas

Cerca de una veintena de muertos en tres días de operaciones militares en Cisjordania

FERRAN SALES. Jerusalén.

El Ejército de Israel, desbocado, continúa su ofensiva de castigo contra los palestinos. En poco menos de 72 horas ha ocupado la mayoría de las ciudades autónomas de Cisjordania -Belén, Ramala, Jenín, Tulkarem y Kalkilia- y mantiene bajo un duro asedio Nablús, Hebrón y Jericó.

Las operaciones han causado cerca de una veintena de muertos -nueve sólo ayer-, decenas de heridos e innumerables detenidos. Los responsables de las iglesias cristianas de Jerusalén han calificado la situación de 'intolerable' y han pedido ayuda a la comunidad internacional para que Israel ponga fin a sus operaciones.

Tanques, vehículos blindados y soldados de infantería se aposentaron ayer de madrugada en las ciudades de Tulkarem y Kalkilia, en el norte de Cisjordania, culminando así una operación que se había iniciado tres días antes, cuando las fuerzas israelíes invadieron Ramala, Belén y Jenín, e impusieron férreos controles en los accesos a Jerusalén, en represalia por el asesinato, el pasado miércoles, del ministro de Turismo, Rehavam Zeevi.

Milicias y fuerzas de seguridad palestinas trataron en vano de impedir la entrada de los israelíes en Tulkarem y Kalkilia. Los enfrentamientos, lógicamente desiguales, se saldaron con un total de cuatro muertos, un civil y tres policías.

Las tropas israelíes destruyeron en estas ciudades cisjordanas diversos edificios públicos y detuvieron a militantes de grupos radicales, a quienes acusaron de estar implicados en acciones 'terroristas'.

Los enfrentamientos más importantes se registraron en Belén, donde por tercer día consecutivo hubo combates callejeros. Veinte tanques israelíes continúan emplazados en lugares estratégicos del centro de la ciudad y en el barrio cristiano de Beit Jala, en una operación destinada a impedir los tiroteos sobre el asentamiento judío de Gilo.

En el área de Belén murieron ayer tres civiles, entre ellos una mujer tiroteada en las cercanías de la basílica de la Natividad, donde se encuentra la cueva del Niño Jesús, en pleno centro de la ciudad.

El Ejército hizo ayer balance de la situación. En una nota oficial aseguró que las operaciones son, 'las más importantes jamás lanzadas en sectores bajo control palestino', y que en ellas se había matado o detenido a una veintena de activistas.

El mando militar añadió que actuaba de acuerdo a las 'directivas de las autoridades políticas' y 'en nombre de la legítima defensa, ya que está claro que la Autoridad Palestina no ha hecho nada para impedir operaciones terroristas'.

Un oficial del Ejército israelí reiteró la decisión de 'permanecer en las ciudades' todo el tiempo que se considere necesario.

Estas operaciones ilustran claramente la voluntad belicista del primer ministro israelí, Ariel Sharon, quien parece decidido a hacer oídos sordos a las peticiones y quejas de EE.UU., que el viernes pidió a Israel el fin de las incursiones en los territorios autónomos. Un portavoz del Departamento de Estado aseguró que las incursiones de Israel 'no sirven para nada y complican aún más la situación'.

En medio del fragor de la batalla, los responsables de las iglesias cristianas de Jerusalén se han decidido por fin a hablar. Por primera vez, después de muchos meses de silencio, emitieron ayer un trágico comunicado denunciando la situación y pidiendo ayuda a la comunidad internacional. El documento, difundido por todos los territorios palestinos, califica la intervención del Ejército israelí de 'dramática'.

El Mundo - Domingo, 21 de octubre de 2001

Israel ignora su propio ultimátum

Tras dar una semana a Arafat para que detenga y entregue a los asesinos de un ministro israelí, Sharon lanza una ofensiva que arroja un balance de una veintena de muertos en sólo tres días. Los indicios parecen indicar que Israel pretende conservar el territorio reocupado en Cisjordania. Las autoridades saudíes dan muestra de firmeza la víspera de la llegada de Josep Piqué.

MIGUEL MURADO. Especial para EL MUNDO.

JERUSALÉN.- Israel no parece tener intención de esperar al final de su propio ultimátum. Tras haber dado una semana al presidente palestino, Yasir Arafat, para que detenga y entregue a los asesinos del ministro de Turismo israelí, Rejavam Zeevi, Sharon se ha lanzado a una escalada militar que ha dejado sobre el asfalto de Cisjordania más de una veintena de muertos en sólo tres días.

Arafat, que ha comenzado a detener militantes del FPLP (Frente Popular para la Liberación de Palestina), no tendrá dónde arrestarlos muy pronto. Su control en Cisjordania se está reduciendo, prácticamente, a los centros urbanos de algunas ciudades.

Ayer, fueron las ciudades autónomas de Qalquilia y Tulkárem las que sufrieron la incursión de los blindados israelíes, que destruyeron varios edificios oficiales mientras las tropas se apoderaban de, al menos, cuatro viviendas para establecer en ellas puestos militares, lo que indica que las fuerzas israelíes no tienen intención de replegarse de momento.

Se trataría, pues, de una no declarada "reocupación" de Cisjordania. Los últimos ataques israelíes se han cobrado la vida de ocho palestinos, entre los que figuran dos jóvenes de veintitrés y diecisiete años.

Con estas son ya más de veinte las víctimas mortales de estas incursiones a las que Israel, en un comunicado oficial, se ha referido genéricamente como "terroristas", en lo que también supone una escalada en el vocabulario.

Con la toma de Qalquilia y Tulkárem, son ya seis las ciudades cisjordanas que vuelven a estar bajo control directo israelí. El viernes, blindados y tropas tomaron posiciones en el interior de las ciudades de Belén, Beit Yala, Ramala y Yenín.

De las dos localidades importantes que todavía permanecen sin ocupar, Jericó y Hebrón, la última podría correr pronto la misma suerte.

Fuentes oficiales israelíes justifican las operaciones de los últimos días como necesarias para impedir nuevos ataques terroristas. De hecho las tropas han detenido en Qalquilia a cinco sospechosos de pertenecer a Hamás y a dos miembros de la Fuerza 17, la guardia personal de Arafat.

Según Israel, los detenidos estaban preparando "atentados suicidas" para los próximos días. Para los palestinos, sin embargo, se trata de un intento deliberado por parte de Israel de aniquilar la débil iniciativa de paz anunciada por la Casa Blanca hace unos días.

Portavoces palestinos recuerdan, en este sentido, que antes del atentado contra el ministro Zeevi, Israel había retomado ya su campaña de "eliminaciones" de dirigentes de la Intifada en un contexto de una casi total ausencia de atentados.

Jurisdicción concertada

Lo cierto es que Washington no ve con buenos ojos la "reocupación" de Cisjordania que está llevando a cabo el Ejército israelí, ni siquiera en respuesta al asesinato de un ministro.

Estados Unidos se mostró ayer comprensivo incluso con la negativa de Arafat a entregar a los asesinos de Rejavam Zeevi una vez detenidos. "La jurisdicción de este caso debe ser acordada por Israel y la Autoridad Palestina", declaró un portavoz del Departamento de Estado estadounidense.

Esta declaración equivale, en la práctica, a un rechazo del ultimátum israelí, que exige no sólo la detención de los militantes del FPLP que participaron en el atentado de Jerusalén contra Zeevi, sino su entrega a las autoridades israelíes para que sean juzgados en este país.

Estados Unidos ve con preocupación el deterioro de la situación, que podría desbaratar el consenso logrado con muchos países árabes e islámicos para la operación contra Afganistán.

De momento, la policía de Arafat ha detenido a más de una veintena de activistas del FPLP, pero responsables palestinos han anunciado ya que su intención es que sean juzgados por los tribunales de la Autoridad Palestina.

Yasir Arafat deploró ayer que Israel no haya escuchado la petición de Estados Unidos de moderación, y denunció la continua "agresión militar israelí" contra los palestinos.

"Los norteamericanos pidieron moderación a Israel y pese a ello, el Ejército continuó su agresión contra nuestro pueblo y sigue bloqueando nuestras ciudades y poblados", añadió Arafat.

Diário de Notícias - Domingo 21 de Outubro de 2001

Israel ocupa posições estratégicas na Cisjordânia

JACQUES PINTO, jornalista da AFP, em Jerusalém

Israel alargou ontem as suas operações militares na Cisjordânia matando oito palestinianos, apesar do apelo dos Estados Unidos à contenção, enquanto a Autoridade Palestiniana, de Yasser Arafat, iniciou consultas com os membros do Conselho de Segurança das Nações Unidas.

O exército israelita fez, na quinta-feira, uma série de incursões nas cidades sob controlo palestiniano, em Ramallah e Naplus, na sequência do assassínio do ministro do Turismo israelita, Rehavam Zeevi, em Jerusalém num atentado sem precedente reivindicado por radicais palestinianos.

Alargou de seguida as suas operações a Jénine e Belém, e ontem a Beit Jala, Tulkarem e Kalkiliya, ocupando posições estratégicas e detendo suspeitos.

Oito palestinianos, inclusive três polícias, foram mortos nas incursões de ontem, aumentando para 19 o número de palestinianos mortos desde o ínicio das operações na quinta-feira e 899 o balanço de mortos desde o princípio da Intifada a 28 de Setembro de 2000.

O exército israelita anunciou, num comunicado, ter morto ou detido "cerca de vinte terroristas" palestinianos durante as operações levadas a cabo desde quinta-feira na Cisjordânia, sublinhando que estas "são as mais importantes lançadas até agora na zona controlada pelos palestinianos".

"Durante as operações que se desenrolaram sob um fogo palestiniano intenso, um certo número de militares ficou ferido e, cerca de vinte terroristas do Hamas e do Tanzim [organização paramilitar da Fatah, movimento do Presidente Arafat] foram mortos ou detidos", indicou o exército de Israel, sem fornecer um número concreto de vítimas ou de detenções.

Um porta-voz do Governo israelita, Arié Mekel, explicou que um dos objectivos das operações era a captura de activistas palestinianos, suspeitos de estarem envolvidos em "acções terroristas".

"Com o assassínio de Zeevi todos os limites foram ultrapassados. Esta morte foi reivindicada não por radicais de grupos islamistas do Jihad ou do Hamas, mas por uma componente do OLP", precisou.

O Presidente palestiniano Yasser Arafat acusou Israel de não estar a cumprir o apelo lançado pelos EUA: "Os norte-americanos pediram a Israel para pôr fim às incursões mas, apesar disso, o exército continua a agredir o nosso povo e cercar cidades e vilas".

A Autoridade Palestiniana rejeitou um ultimato imposto por Israel que exigiu que esta entregasse "imediatamente" os responsáveis pela morte de Zeevi, caso contrário seria considerada "uma entidade que defende o terrorismo".

Clarín - Domingo 21 de octubre de 2001

CAMPAÑA MILITAR SOBRE EL CONTROL DE LA ANP

Israel invade más ciudades palestinas

Tanques y tropas israelíes incursionaron en la zona de Belén. Es por la violencia palestina desatada contra los colonos. Yasser Arafat se comprometió a poner calma en la región si el ejército de Israel se repliega.

SHLOMO SLTZKY. Tel Aviv. Especial para Clarín.

En la que empieza a perfilarse como la más amplia operación militar de Israel desde que se inició la Intifada hace un año, tanques y tropas israelíes incursionaron y tomaron posiciones en el complejo de ciudades que incluye a Beit Sajur, Beit Yallah y Belén, en una avanzada que empezó el jueves sobre las ciudades bajo control total palestino.

La incursión sobre Belén pretende detener el renovado fuego de armas automáticas y morteros contra el barrio judío de Guiló, a un kilómetro de distancia.

Los disparos contra Guiló, que se habían interrumpido en el mes de agosto después de hacerse cargo de la zona el coronel Yibril Rayub, fueron violados el jueves por los palestinos, tras conocerse la muerte de Atef Abayat, considerado el jefe de las fuerzas de choque Tanzim en la zona de Belén. Además era acusado por Israel de la muerte de cinco israelíes.

La reacción israelí no se hizo esperar, ocupando la zona de Belén. Ya había sitiado las ciudades de Yenín y Ramalla.

En la madrugada del viernes, hora local, los tanques comenzaron a ingresar en zonas bajo control palestino en Cisjordania, tomando posiciones en colinas, con el objetivo -según militares israelíes- de poner fin a los disparos contra colonos judíos.

Se informó que los tanques dispararon contra los edificios del lugar, a medida que ingresaban a Belén y Beit Jala.

Las fuerzas israelíes incursionaron en un primer momento hasta el centro de Belén, a un paso de la iglesia de la Natividad, pero posteriormente se replegaron hasta la entrada de la ciudad y hasta otras ciudades cercanas al sur de Jerusalén.

La toma de posiciones por parte de Israel, se encontró por momentos con oposición violenta por parte de los palestinos, con un saldo de muertos y heridos.

Ocho palestinos, incluidos tres policías, murieron en las incursiones de ayer, con lo que se eleva a diecinueve el número de palestinos muertos desde el inicio de las operaciones el jueves. La radio de Israel dijo que un soldado fue herido de gravedad por un francotirador.

En horas de la noche, tras 24 horas de enfrentamientos entre israelíes y palestinos en Guiló-Beith Yallah, el coronel Yibril Rayub anunció la decisión de la Autoridad Palestina a llevar calma a la zona a cambio de la retirada israelí a las posiciones antes del último estallido.

Hasta anoche no se había dado una respuesta israelí a la propuesta palestina, pero se considera que lo más probable es que ésta no llegue sino hasta hoy, domingo.

Mientras tanto, se agudiza en el gobierno israelí la división interna sobre el tipo de reacción que Israel debe implementar respecto de los palestinos.

Mientras que un grupo de ministros de derecha presiona a Sharon con el objetivo de actuar contra Arafat, destruyendo la estructura interna de la Autoridad Palestina, los ministros laboristas se oponen a esta política, que "sólo ayudará al crecimiento del fundamentalismo islámico que rechaza cualquier tratativa y acuerdo con el Estado Sionista", como explica el ministro Efraim Sneh.

Por su parte, el canciller Shimon Peres se niega rotundamente a respaldar la comparación de Yasser Arafat con Osama bin Laden que realiza el premier Sharon y que es también rechazada por la mayoría de los dirigentes del mundo.

Durante toda la noche del jueves al viernes se realizaron discusiones entre los equipos de Sharon y de Peres, sin poder llegar a un acuerdo respecto del mensaje a difundir en el mundo a través de las embajadas israelíes e instituciones alineadas.

La Jornada - DOMINGO 21 OCTUBRE 2001

Denuncia la ANP que Tel Aviv intenta colapsar al gobierno autónomo

Incrementa Israel sus incursiones militares en Cisjordania;
mueren al menos 10 palestinos

Fuerzas israelíes dispararon en Belén misiles contra edificio donde había francotiradores

Reuters, AP, AFP y DPA

Belén, 20 de octubre. Israel amplió este sábado sus operaciones militares en Cisjordania y dio muerte a por lo menos diez palestinos, en el marco de la más dura ofensiva en este año, pese a los llamados de Estados Unidos a la moderación.

Los palestinos, por su lado, acusaron a Israel de intentar colapsar a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y de obstruir los esfuerzos para reanudar el proceso de paz en Levante, pero el gobierno de Ariel Sharon reafirmó que sus acciones están diseñadas para prevenir que militantes palestinos lancen ataques contra objetivos israelíes.

Luego de que la víspera tropas israelíes ingresaran a las localidades de Belén, Beil Jalla y Jenin, los militares ampliaron este día sus operaciones a Tulkarem y Qalqilya, donde ocuparon posiciones estratégicas y realizaron varias detenciones.

El ejército anunció que desde el jueves -cuando comenzó sus incursiones tras el asesinato, el miércoles, del ministro israelí de Turismo, Rehavan Zeevi- dio muerte o detuvo a una veintena de "terroristas palestinos" en Cisjordania, y subrayó que estas operaciones son "las más importantes lanzadas en el sector autónomo".

"En el curso de las operaciones, que se desarrollaron bajo un fuego intenso palestino, un cierto número de militares resultaron heridos, y unos veinte terroristas de Hamas y del Tanzim -brazo armado de Fatah, el movimiento del presidente palestino Yasser Arafat- murieron o fueron detenidos", señaló el ejército en un comunicado.

Un portavoz del gobierno israelí, Arie Mekel, explicó que uno de los objetivos de las operaciones es la captura de los activistas palestinos sospechosos de terrorismo.

Subrayó que "con el asesinato de Zeevi fueron franqueadas todas las líneas rojas, ya que fue reivindicado no por radicales de los grupos islámicos Jihad o Hamas, sino por uno de los componentes de la Organización para la Liberación de Palestina".

El ministro israelí de Defensa, Benjamin Ben Eliezer, declaró a su vez que Israel no tiene la intención de "aferrarse" a las zonas autónomas palestinas, y que las fuerzas de seguridad se retirarán de cada una de ellas cuando la ANP muestre su intención de poner fin a la violencia y los ataques.

Arafat deploró que Israel haya ignorado el llamado a la contención lanzado por Estados Unidos, pese a lo cual, dijo, el ejército "continuó su agresión contra nuestro pueblo y sigue bloqueando nuestras ciudades y poblados".

Este sábado la ANP informó que comenzó consultas con miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas de cara a una reunión extraordinaria de esa instancia centrada en la escalada militar israelí.

Nabil Abu Rudeina, principal consejero de Arafat, acusó al gobierno de Israel de aprovecharse de que Estados Unidos y la comunidad internacional están ocupados con las operaciones militares en Afganistán para intensificar sus operaciones en territorios palestinos y desafiar a Washington.

Los muertos de la incursión

Tropas israelíes se enfrentaron con palestinos armados mientras vehículos blindados del ejército avanzaban hacia Tulkarem y Qalqilya.

Fuentes de seguridad palestinas dijeron que los soldados ocuparon algunas viviendas en ambas ciudades y destruyeron cinco puestos de seguridad palestinos en esta última localidad.

De acuerdo con testigos y fuentes médicas, dos policías palestinos murieron en Tulkarem al tratar de impedir la incursión, mientras en Qalqilya murió un policía y un militante del grupo Hamas.

En Belén las fuerzas israelíes dispararon misiles contra un edificio donde presuntamente se escondían francotiradores, mientras dos mujeres palestinas fallecieron abatidas por los disparos israelíes, una de ellas cuando los soldados impidieron que llegara a un hospital.

En la vecina ciudad de Beil Jalla, un joven palestino perdió también la vida por disparos israelíes.

Igualmente, un palestino de quince años murió cuando se acercaba a soldados israelíes en Belén. El ejército de Israel dijo que el adolescente apuñaló e hirió a un soldado, pero responsables palestinos de seguridad negaron que el chico estuviera armado.

También se habló de otro palestino que sucumbió a las heridas de las armas israelíes, en tanto que otro hombre que se encontraba en su casa falleció cuando las tropas y los tanques ingresaron a Qalqilya.

Una fuente política israelí, de acuerdo con Reuters, advirtió de inminentes ataques suicidas planeados por extremistas del área de Qalqilya y Tulkarem, en represalia por la reciente incursión de Tel Aviv a ambas localidades cisjordanas.

En este marco, el movimiento radical Hamas denunció los arrestos por parte de la ANP de miembros del Frente Popular para la Liberación de Palestina, grupo que se atribuyó el asesinato del ministro Zeevi, y pidió que sean liberados cuanto antes.

Los líderes de las iglesias cristianas de Jerusalén hicieron un llamado a la comunidad internacional para que presione a Israel a fin de que retire a sus soldados de Belén, tras manifestar su conmoción por la "situación intolerable que se vive sobre todo en ese pueblo bíblico".

Desde Roma, el jefe del gobierno italiano, Silvio Berlusconi, se sumó al llamado de Estados Unidos a Israel para que dé muestras de "moderación" a fin de poder llegar lo más rápidamente posible a un acuerdo con los palestinos.

De la misma manera, el presidente turco, Ahmet Necdet Sezer, pidió al mundo árabe y la comunidad internacional que ayude a los palestinos a tener su propio Estado, en un discurso al Comité Permanente de la Unión Económica y Comercial de la Organización de la Conferencia Islámica, que se reúne en Estambul.

La Jornada - DOMINGO 21 OCTUBRE 2001

Palestina sufre el peor terrorismo, la ocupación, dice

Desde que comenzó la intifada, 66 líderes han sido asesinados: Yousif

JUAN ANTONIO ZUÑIGA

El embajador de la Autoridad Nacional Palestina en México (ANP), Fawzy M. Yousif, se preguntó: "¿Será que nuestra sangre está más barata que la israelí?"

"Porque del 28 de septiembre de 2000 hasta hoy fueron asesinados 66 líderes políticos palestinos y nadie dijo nada", se responde, al comentar la situación en los territorios autónomos palestinos tras el asesinato del ministro de Turismo israelí, Rehavan Zeevi, el pasado 17 de octubre.

Señaló que "este hombre fue uno de los más reaccionarios y agresivos contra el pueblo palestino, porque siempre defendía la idea de expulsarlos a todos. Les llamaba piojos, cánceres, etcétera. Nosotros, como dirigentes, condenamos cualquier asesinato político de cualquier índole, de cualquier pueblo, de cualquier país".

Agregó: "Pero quiero decir que nuestro pueblo sufre esos asesinatos políticos desde hace 54 años. Desde la fundación del Estado de Israel, hasta el día de hoy, tenemos centenares de gentes, de líderes, que fueron asesinados y no solamente dentro de Palestina. También fueron eliminados en Líbano, Túnez, Gran Bretaña, Italia, Francia, en tantos otros países del mundo por agentes del servicio secreto de Israel, el Mossad".

Explicó que desde el 28 de septiembre del año pasado, cuando comenzó la segunda fase de la intifada -levantamiento popular palestino-, "hay más de setecientos muertos y cerca de treinta mil heridos, y de ellos hay miles que jamás conseguirán caminar, miles; hay centenares que tal vez jamás volverán a ver; hay miles que quedarán con deficiencias físicas por la eternidad, hasta el término de sus vidas".

Define: "Nosotros sufrimos el terrorismo de Estado de Israel todos los días, no de manera ocasional. Nuestro pueblo está siendo masacrado, nuestro pueblo sufre el peor terrorismo, que es la ocupación. La ocupación es terrorismo, la colonización es terrorismo, la discriminación de nuestro pueblo es terrorismo. Porque la ocupación es ilegal e inmoral, y también la discriminación es ilegal e inmoral".

Nuevamente se pregunta: "¿Alguien llora por nuestros muertos y nuestros treinta mil heridos? ¿Quién llora y quién lamenta?"

Afirmó que los niños "que están dando la vida cargando una piedra contra un ocupante, contra un tanque, contra un fusil, saben que van a morir. Pero están enfrentando a este enemigo, armado hasta los dientes, con el coraje, la voluntad de vencer. Porque están hartos de vivir bajo la ocupación, están hartos de vivir sin libertad".

Prefieren morir con dignidad que vivir sin libertad, asegura, "porque esos niños están viendo a sus padres humillados, a sus madres humilladas, sus hermanos, sus hermanas, sus parientes, sus vecinos, sus amigos de esta forma".

Remata: "Durante esta segunda intifada, que empezó el 28 de septiembre del año pasado, hasta el día de hoy fueron asesinados 66 dirigentes políticos palestinos a manos del ejército israelí, incluido Abu Ali Mustafa (secretario general del Frente Popular para la Liberación de Palestina)" a finales de agosto.

Por último, el representante diplomático palestino reiteró: "Nadie en el mundo lamentó esas muertes. ¿Será que nuestra sangre es más barata que la sangre israelí?