El País - Lunes, 22 de octubre de 2001

El Ejército israelí dispara
contra la basílica de la Natividad de Belén

Quince muertos y un centenar de heridos en cuatro días de combates en la ciudad palestina

FERRAN SALES. Belén.

Al mediodía de ayer, mientras el papa Juan Pablo II lanzaba dolorido desde el Vaticano un mensaje de socorro a la comunidad internacional pidiendo la paz para Tierra Santa, el Ejército israelí disparaba contra la basílica de la Natividad en Belén, donde se encuentra la gruta del Nacimiento de Jesús.

Los combates entre las milicias palestinas y los soldados israelíes prosiguieron en esta ciudad autónoma de Cisjordania por cuarto día consecutivo. La cifra de muertos se eleva ya a quince y la de heridos supera el centenar. Atemorizada, la población se ha encerrado en sus casas.

'Nos disparan, nos disparan; están tirando contra nuestra iglesia', gritaba enloquecido por el miedo y la ira el padre Kzarzmag Bogossion, de 75 años.

En pie, en medio de la nave central de la basílica de la Natividad, veía caer desde el techo hasta el suelo una lluvia de astillas; las balas israelíes se incrustaban una tras otra en las vigas de roble inglés que los cruzados trajeron hasta Tierra Santa en la Edad Media para construir el templo.

Los mismos gritos de dolor de Bogossion, guardián permanente del templo y responsable de esta exigua comunidad griega ortodoxa -integrada por poco menos de una decena de religiosos-, se habían oído a las nueve de la mañana en la basílica contigua de Santa Catalina, regentada por los franciscanos.

Su iglesia fue asimismo tiroteada mientras se celebraba la misa del domingo. Poco antes del ofertorio sonó el estampido de una ráfaga de balas. Los proyectiles destrozaron una vidriera. El pánico cundió en la treintena de fieles que seguían el oficio religioso. La misa quedó interrumpida. Todos se refugiaron en el interior del convento.

'No nos sentimos solos. Dios no nos ha abandonado. Él nos protege. Pero, por lo que pudiera pasar, hemos decidido no salir del convento. Habíamos decidido ir al hospital a donar sangre para los heridos de los combates, pero hemos llamado por teléfono para que los enfermeros vengan aquí. Es demasiado peligroso salir afuera', asegura el padre Ibrahim Faltas, de 36 años, natural de Alejandría; desde hace tres, responsable de la comunidad franciscana de Belén.

La congregación está formada por otros treinta hermanos, incluidos dos argentinos y dos españoles.

En estos momentos de desesperanza, el único consuelo les ha llegado en forma de fax: es un mensaje del Vaticano. Está escrito en italiano. Son las palabras que Juan Pablo II está pronunciando en ese mismo momento ante millares de fieles en la plaza de San Pedro, en Roma.

En el claustro de la basílica de Santa Catalina, el hermano Paul Delalande, de 86 años, oriundo de Brest, ha empezado a leerlo en voz alta para un grupo de frailes y periodistas. No parece importarle para nada el estruendo de los tanques, el ruido de las ráfagas de las ametralladoras pesadas que en este momento disparan en el exterior, por encima de la plaza de la Natividad.

'En el nombre de Dios'

'He recibido con profunda tristeza las dolorosas y preocupantes informaciones procedentes de Belén, de Beit Jala y Beit Shaur [barrios anejos a la ciudad]. La guerra y la muerte han llegado incluso a la plaza de la basílica de la Natividad. En nombre de Dios...', ha empezado a leer el religioso, hasta que su voz se ha empezado a quebrar. Finalmente se ha roto. Su silencio ha dejado a todos sumergidos en el estruendo de los disparos. Nunca los tiros habían sido tan insoportables.

En el otro lado de la plaza del Pesebre, en la mezquita de Omar, el mismo dolor y confusión. En las puertas del templo musulmán está aparcada la milicia de los Tanzim. Sentados en el suelo, acarician la culata de sus fusiles. Se diría que no saben qué hacer. Quizá es un momento de reposo. Los disparos se escuchan demasiado cerca.

Alguien ha traído unos bocadillos, unas latas frías de limonada y las últimas novedades del frente, de los campos de refugiados, que hablan de un nuevo muerto. En lo que va de día, ya son tres. La contabilidad macabra no hace más que aumentar: cuatro días, quince víctimas, sólo en Belén. Los heridos, más de un centenar.

'Desde hace cuatro días no puedo ir a casa. Vivo en el otro lado del barrio de Beit Jala, apenas dos kilómetros. Los tanques y los soldados israelíes me cierran el paso'.

Pero no es el único. Los 137.286 vecinos de la provincia de Belén se encuentran bajo estado de sitio. El gobernador Mohamed Madani, con sólo una semana en el puesto, ha lanzado un mensaje contundente por las tres televisiones locales: 'Que nadie salga de sus casas'. Belén vive en estado de sitio.

El Mundo - Lunes, 22 de octubre de 2001

Los laboristas deciden hoy si rompen con Sharon

Están disconformes con la incursión israelí en los territorios palestinos, que ayer se cobró la vida de otras cuatro personas. Las últimas operaciones suponen una reocupación de Palestina. Sharon asegura que el Ejército se marchará cuando Arafat dé pruebas claras de que lucha contra el terrorismo.

RAMY WURGAFT. Corresponsal.

JERUSALÉN.- El embajador de Estados Unidos, los dirigentes del Partido Laborista y los responsables de la economía han recibido de Ariel Sharon amistosas palmaditas en la espalda. Que no se preocupen, les ha dicho el primer ministro israelí, en el momento en que haya completado su misión, el Ejército retrocederá de las posiciones que ha tomado en Palestina.

La última vez que Sharon hizo una promesa similar fue durante la invasión al Líbano, en 1982. Y las tropas israelíes tardaron dieciocho años en retroceder de las posiciones que había conquistado en ese país.

Entre las palomas del Partido Laborista se acrecienta el temor a que la operación que comenzó el jueves pasado, tras el asesinato del ministro de Turismo, Rejavam Zeeví, conduzca a una reocupación de facto de los territorios palestinos de Cisjordania.

Los laboristas, que constituyen uno de los pilares del Gobierno de unidad, se reúnen hoy para debatir si a la luz de los últimos acontecimientos deben o no romper la alianza con Sharon.

Las acciones llevadas a cabo ayer en las zonas en las que han entrado los israelíes provocaron cuatro muertos y dieciocho heridos entre los palestinos.

Tres de las víctimas mortales se produjeron en Belén y sus alrededores, donde los enfrentamientos son cada vez más intensos.

Uno de los muertos es un oficial de los servicios de información de Arafat, que fue abatido por disparos de soldados israelíes en Beit Jala, de mayoría cristiana y limítrofe con Belén.

Poco antes, otros dos palestinos murieron en el mismo sector. En Jenín, una adolescente palestina de 18 años también perdió la vida cuando se encontraba en un olivar cercano a su casa.

En los últimos tres días, Israel ha conquistado los barrios al norte de la ciudad de Ramala, al sur de Belén y al oeste de Tul Karem, así como la periferia de Jenín y una cuarta parte de Kalkilia. El Ejército también mantiene sitiadas las ciudades cisjordanas de Hebrón y de Nablus.

Ayer, el binomio que forman Ariel Sharon y el ministro de Defensa, Benjamin Ben Eliezer, se turnaba para emitir declaraciones tranquilizadoras. El primer ministro negó rotundamente que Israel pretenda conquistar las regiones autónomas de Palestina o derrumbar el régimen de Yasir Arafat, como se le atribuye.

"Si yo fuese palestino, urgiría a Arafat a que ponga fin a la anarquía y me permita vivir dignamente", remató el líder nacionalista.

El único compromiso dado por Sharon es que no tiene intención de que el Ejército continúe en los territorios autónomos de manera indefinida, añadiendo que todo depende de que Arafat dé pruebas de que está luchando "contra los elementos terroristas".

Benjamin Ben Eliezer hizo hincapié en los informes del Servicio de Seguridad General (SHABAK), según los cuales, los grupos islámicos han incrementado sus esfuerzos para realizar atentados.

"Arafat tiene plena conciencia de ello y, sin embargo, ya véis, el presidente se pasea tan lindamente por el mundo, contándole a los estadistas cómo combate a los radicales cuando la verdad es que los incita a actuar", expresó Ben Eliezer.

Disidencias

Las críticas más fuertes a la política de Sharon-Ben Eliezer surgen desde el partido izquierdista Meretz, cuyo jefe, Yosi Sarid, acusó al jefe del Ejecutivo de estar "haciendo realidad el peor escenario imaginable: el de una nueva ocupación de Palestina".

Anteanoche, los comandos israelíes operaron en las ciudades de Jenín y de Kalkilia, llevando a cabo numerosas detenciones entre los miembros del Tanzim (brazo armado de Al Fatah, el movimiento que lidera Arafat) y del grupo islámico Hamas.

Durante la mañana y buena parte de la tarde hubo tiroteos en todas las ciudades ocupadas. En la localidad de Al Bire, situada al norte de Jerusalén, los ministros palestinos J'amal Tarifi y Abu Mazen se despertaron para descubrir que había tanques cerca de sus casas.

A Yasir Arafat no le ha quedado más remedio que solicitar a Estados Unidos que intervenga, como ha hecho en ocasiones anteriores, para poner fin a la ofensiva israelí. Lo mismo han hecho los mandatarios árabes de Jordania, Siria, los Emiratos Árabes Unidos y Egipto.

Diário de Notícias - Segunda Feira 22 de Outubro de 2001

Trabalhistas ameaçam Sharon

LUMENA RAPOSO

Israel manteve, ontem e pelo quarto dia consecutivo, as suas forças dentro ou em redor de cidades autónomas, situação que não só exarcebou os ânimos palestinianos como levou o Partido Trabalhista a ameaçar abandonar o Executivo.

A região de Belém (Sul da Cisjordânia) voltou a ser o principalfoco de tensão, onde os confrontos fizeram três mortos palestinianos.

Uma quarta vítima registou-se em Jenine (Norte da Cisjordânia).

"Entramos neste Governo para o encorajar a fazer a paz, não para o sancionar na guerra", afirmou o líder parlamentar trabalhista Effi Oshay.

De acordo com o diário Jerusalem Post, Oshay alertou que "transformar a Autoridade Palestiniana num segundo Líbano é inaceitável. Precisamos decidir até onde queremos ir com este Governo. Sharon tem de saber que se não nos consulta, não temos qualquer razão para ficar" [no Governo].

O líder parlamentar trabalhista, segundo o Post, aventou ainda a hipótese de que o partido apresentasse as suas "linhas vermelhas" a Sharon mesmo na ausência de Peres que, sob pressão da esquerda - nomeadamente do antigo ministro da Justiça, Yossi Beilin - para que se impunha ou deixe o Governo, já denunciou a pouca margem de manobra que lhe é deixada por Sharon mas, falando em Nova Iorque, deu a entender que não tenciona deixar o Governo.

Por outro lado, alguns ministros trabalhistas afirmam que a retaliação ordenada por Sharon foi mais violenta do que haviam acordado. Feitas as contas, a crise no processo de paz poderá acabar por levar a uma cisão - aliás, há muito anunciada - no maior parceiro da coligação governamental.

Na reunião de ontem do Executivo, o primeiro-ministro disse que as forças israelitas não iriam permanecer para sempre nas àreas autónomas, desmentindo as acusações de responsáveis palestinianos de que Sharon pretende "reocupar" as referidas zonas.

Em comunicado, emitido no final da reunião, o Executivo exige, como condição para retirar, que Arafat "tome medidas para impedir o terrorismo", reitera a "vontade de regressar às negociações, segundo o plano Mitchell".

O texto avança que, para retomar o diálogo, Israel exige "o fim absoluto do terrorismo e da incitação à violência", o desarmamento e ilegalização das organizações terroristas palestinianas e a extradição dos assassinos de Zeevi.

Entretanto, a Autoridade Palestiniana - que ilegalizou "todos os que violarem o cessar-fogo decretado a 26 de Setembro" - pediu a intervenção dos EUA junto de Israel para que retire de seis cidades da Cisjordânia.

Por outro lado, os responsáveis palestinianos procuram ainda que a situação seja levada ao Conselho de Segurança da ONU, algo que os EUA irão procurar evitar: fazê-lo terá menos impacto junto dos países árabes e muçulmanos do que votar a favor de Israel.

Clarín - Lunes 22 de octubre de 2001

ANTE LA OFENSIVA ISRAELÍ

Arafat pide ayuda a George Bush

SHLOMO SLUTZKY. Tel Aviv. Especial para Clarín.

Mientras las tropas israelíes reforzaban ayer el cerco militar y la ocupación de seis ciudades palestinas, con un saldo de cuatro muertos, Yasser Arafat, el presidente de la Autoridad Palestina, hacía llamados al mundo árabe, a la opinión pública mundial y específicamente a George W. Bush para que "defiendan a la población palestina de los ataques israelíes".

En una conversación telefónica que mantuvo Arafat con Colin Powell, el líder palestino informó al secretario de Estado norteamericano sobre los resultados de la ofensiva israelí declarada a partir del asesinato del ministro de Turismo Rehavam Zeevi el pasado miércoles, que ya cobró veinticinco muertos palestinos, entre ellos varios niños y dos mujeres.

A través de Powell, Arafat solicitó a Bush su intervención personal en el conflicto.

Powell prometió hablar con las autoridades israelíes al respecto, pero no dejó de consultar a Arafat sobre las medidas que tomó -o no- en contra del terrorismo islámico dentro de la Autoridad Palestina.

Arafat respondió señalando las dificultades que la ofensiva militar israelí presenta a los servicios de seguridad palestinos para imponer su autoridad sobre las organizaciones que fueron declaradas terroristas y fuera de la ley, como el ala militar del FPLP, que se hizo responsable del asesinato del ministro Zeevi.

Mientras tanto, en el campo israelí crecen las presiones para la retirada del laborismo del gobierno de unidad, en protesta por lo que la ministra Dalia Itzik denomina como "guerra al estilo bola de nieve" o como "reocupación" de los territorios palestinos por parte de la oposición de izquierda, liderada por Iosi Sarid.

El partido Meretz decidió ayer presentar una moción de desconfianza en el Parlamento y comenzar una campaña antibélica en la calle, comparando la actual ofensiva de Sharon en Cisjordania y Gaza, con las primeras etapas de la guerra del Líbano.

Los funcionarios palestinos acusaron a Israel de tratar de derrocar a la Autoridad Palestina y al presidente Arafat, señalando la propuesta del ministro de Economía, Silvan Shalom, quien presiona para que no se permita el regreso de Arafat a la región al volver de una de sus tantas giras por el mundo.

En respuesta a los ataques de la izquierda, Sharon expresó que "Israel no tiene interés en permanecer en lugares donde ingresó el ejército".

"La cantidad de tiempo que el ejército permanezca en estas áreas depende, en gran medida, de Arafat y de las medidas que adopte para evitar el terrorismo".

La Jornada - LUNES 22 OCTUBRE 2001

La ANP declara fuera de la ley
a brigadas que se adjudicaron el asesinato de Rehavam Zeevi

Fin a la violencia cuando Arafat adopte medidas serias contra el terrorismo: Sharon. Nuevas incursiones israelíes en territorios autónomos causan la muerte de cuatro palestinos. Según Colin Powell, Tel Aviv estaría dispuesto a retirar sus tropas de las zonas cisjordanas.

AFP, DPA, Reuters y AP

Gaza, 21 de octubre. La Autoridad Nacional Palestina declaró hoy fuera de la ley al brazo armado del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) que se atribuyó el asesinato del ministro israelí de Turismo, Rehavam Zeevi.

Horas antes, el primer ministro de Israel, Ariel Sharon, afirmó que la actual ofensiva contra los palestinos terminará sólo cuando esté seguro de que Yasser Arafat está tomando medidas serias contra el terrorismo.

En los territorios autónomos, en tanto, el ejército israelí mantenía este domingo el control de las posiciones ocupadas en torno de las ciudades cisjordanas de Ramallah, Nablus, Belén, Beit Jala, Jenín, Turkarem y Qilqilya, lo que provocó enfrentamientos que costaron la vida a cuatro palestinos.

Pese a las aseveraciones de Sharon, el secretario de Estado de Estados Unidos, Colin Powell, declaró desde Shanghai que el primer ministro israelí le aseguró que retirará a su ejército de las zonas palestinas donde entró el jueves, tras el asesinato de Zeevi.

De su lado, el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, destacó la necesidad de encontrar fórmulas que permitan a palestinos e israelíes retornar a la mesa de negociaciones, durante un encuentro con el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Shimon Peres.

Arafat pidió la intervención del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y el secretario general de la ONU para que Israel retire sus tropas de las zonas autónomas de Cisjordania.

Arafat formuló esta demanda en sendas conversaciones con el secretario estadunidense de Estado, Colin Powell, a quien pidió que tome las medidas necesarias para detener las agresiones contra el pueblo palestino.

Funcionarios palestinos acusaron ayer a Israel de tratar de derrocar a la Autoridad Nacional Palestina (ANP), pero Tel Aviv negó la acusación y dijo que el objetivo de la operación, la más amplia desde 1993, es detener a los militantes de grupos palestinos que perpetran atentados.

Niega Israel que intente derrocar a Arafat

El canciller israelí, durante su encuentro con Annan, reafirmó que Israel no está tratando de derrocar a Arafat o a la ANP y su único propósito es el fin de la violencia.

"No podemos ponerle punto final a la violencia si Arafat no toma algunas medidas", sostuvo Peres, quien más tarde viajó a Washington para reunirse con funcionarios estadunidenses.

También la víspera, Arafat aseguró que Israel quiere intensificar sus operaciones militares. "Está persiguiendo este plan, en un desafío directo a todos los esfuerzos internacionales por calmar la situación y revivir el proceso de paz", indicó.

En un comunicado, tras una reunión semanal de gabinete, Sharon aseguró que Israel no tiene interés en permanecer de manera permanente en los lugares a los que ingresó el ejército, cuyo retiro dependerá de las medidas que adopte Arafat para evitar el terrorismo.

Estados Unidos, a pesar de sus esfuerzos por promover el apoyo árabe para su campaña antiterrorista en Afganistán, evitó formular un llamado directo a Israel para un retiro de Cisjordania, en aparente muestra de disgusto con Arafat.

No obstante, Powell declaró, en entrevista a la cadena de televisión CNN, desde Shanghai, donde acompaña al presidente George W. Bush al Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), que Sharon le aseguró que abandonará los territorios palestinos, algo, dijo, necesario para el futuro de un cese al fuego.

En un conversación telefónica con Powell, el primer ministro israelí insistió en que no tiene previsto permanecer en esas zonas autónomas palestinas.

"Espero que terminen lo que están haciendo allí (las tropas israelíes) y salgan lo más pronto posible para que podamos progresar a un proceso que, espero, llevará a un cese del fuego", sostuvo el funcionario estadunidense.

Por otra parte, Peres dijo que no tiene la intención de abandonar el gobierno de unión nacional a causa de las divergencias surgidas por la magnitud de las incursiones que el ejército israelí lleva a cabo en Cisjordania desde el jueves, tras el asesinato, un día antes, de Zeevi.

En Jerusalén, el Partido Laborista amenazó con abandonar el gobierno si el ejército mantiene sus bloqueos a las ciudades palestinas. Así lo externaron los ministros laboristas durante la reunión de gabinete. Peres ha protestado ante la magnitud de las incursiones israelíes que han costado la vida a veinticuatro palestinos desde el jueves.

La ministra laborista de Comercio e Industria, Dalia Itzik, estimó que participando en el gobierno de unidad nacional, su partido sirve más a los intereses del Likud, el partido de Sharon.

Pese a todo, Israel mantiene sus incursiones en las ciudades cisjordanas, y este domingo el foco de la violencia fue Belén, donde un civil y un policía palestinos murieron bajo fuego israelí y al menos seis personas resultaron heridas en el campamento de Al Issa.

Otro palestino, un funcionario de los servicios de información, también perdió la vida en enfrentamientos que se produjeron en la región de Beit Jala, de mayoría cristiana, cercana a Belén.

Una adolescente palestina falleció al ser alcanzada en su domicilio por disparos israelíes en Jenín, mientras en Gaza otro adolescente sucumbió a las heridas sufridas días atrás.

En este contexto, la ANP declaró fuera de la ley a las brigadas de Abu Ali Mustafá, brazo armado del FPLP, que reivindicó el asesinato de Zeevi, y por cometer acciones sospechosas que ha perjudicado los interés del pueblo palestino y dieron ocasión a que Israel reforzara su represión.

Exhorto del Papa

El papa Juan Pablo II externó su preocupación por los continuos enfrentamientos en Medio Oriente, en especial en Belén, e hizo un nuevo llamado contra la violencia en esa región y el resto del mundo.

No obstante, el ejército israelí desmintió que sus fuerzas hayan disparado en dirección a la basílica de la Natividad en Belén como mostró la televisión local, acto que fue condenado por Juan Pablo.

La Unión Europea (UE) continúa realizando esfuerzos para que se retome el proceso de paz entre israelíes y palestinos, y su encargado de Política Exterior y Seguridad Comúm, Javier Solana, viajará mañana a Medio Oriente para dialogar con políticos de todas las partes implicadas en el conflicto.

Por lo pronto, el enviado especial de la UE, Miguel Morantinos, se encuentra en Damasco, donde declaró que se requiere "un nuevo ímpetu político" para revivir el proceso de paz israelí-palestino.