El Mundo - Sábado, 8 de diciembre de 2001
Primeras muertes de civiles por inanición
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EL MUNDO MADRID.- Mark Malloch Brown ha solicitado a los veintiún países donantes de ayuda a Afganistán que financien la inmediata puesta en marcha de programas de ayuda y de reconstrucción para evitar la muerte de los más de un millón de afganos desplazados por la guerra. El llamamiento efectuado por el administrador del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y coordinador de los trabajos para la reconstrucción del país centroasiático, coincide con las informaciones que dan cuenta de que al menos 177 personas han muerto de hambre en el norte del país. Las organizaciones humanitarias habían alertado de que miles de desplazados pueden morir este invierno de hambre y de frío. Malloch Brown insistió en que ante lo acuciante de la situación, el PNUD comenzará sus trabajos lo antes posible, sin esperar a que se constituya una administración civil que canalice las ayudas. El administrador de este organismo, añadió que las tareas más urgentes que se deben llevar a cabo en Afganistán son: el desminado del país, que con diez millones de artefactos diseminados por toda su geografía es el más peligroso del mundo, la retirada de las armas en manos de la población y la creación de una administración de Justicia. No menos importante, agregó Malloch Brown, es la reconstrucción del sistema de irrigación, que permita proceder a la siembra de la próxima cosecha, que debería efectuarse en el mes de marzo. |