El País - Jueves, 27 de diciembre de 2001

Cientos de refugiados intentan llegar al Reino Unido
por el túnel de la Mancha

La compañía ferroviaria exige el cierre del centro de acogida de Calais

LOURDES GÓMEZ. Londres.

El día de Navidad, dos oleadas de refugiados, con un total aproximado al medio millar de personas, intentaron cruzar a pie por el túnel de la Mancha desde Francia a Inglaterra.

Ninguno alcanzó su objetivo tras la intervención de la policía francesa, que llegó incluso a disparar botes de humo para contener la avalancha de inmigrantes.

Eurotunnel suspendió por unas horas el servicio de ferrocarril y exigió el cierre del centro de acogida de Calais.

Dos grupos de refugiados quisieron aprovechar la escasa circulación de trenes durante el día de Navidad para adentrarse en el túnel de la Mancha y caminar hasta Folkestone, en Inglaterra.

En la primera oleada, hacia las ocho de la tarde del martes, más de un centenar de personas rompieron las barreras de seguridad y caminaron parte del recorrido de cincuenta kilómetros que separa Francia del Reino Unido.

La compañía responsable del servicio de ferrocarril, Eurotunnel, aseguró ayer que su sistema de seguridad no pudo contener la avalancha. 'Los vimos avanzar en nuestros monitores, pero fue imposible detenerlos', declaró un portavoz.

Horas más tarde, otros cuatrocientos inmigrantes repitieron la acción que, esta vez, contuvieron agentes antidisturbios franceses con la ayuda de botes de humo.

Hubo en total ciento veintitrés detenidos y, de acuerdo con la policía británica, cuyos agentes formaron una barrera en la sección fronteriza del túnel, ninguna persona consiguió alcanzar su objetivo.

La mayoría del medio millar de refugiados fueron conducidos al centro de acogida de Sangatte, próximo a Calais y situado a apenas dos kilómetros de la entrada francesa del túnel, donde presuntamente iniciaron la peligrosa travesía.

Centro logístico

Eurotunnel exige el cierre de Sangatte. Considera que su localización lo convierte en centro logístico donde los refugiados preparan noche tras noche un nuevo plan para acceder a Inglaterra. Pero sus esfuerzos, por las vías diplomática, política y judicial, no han dado de momento resultados. Más de un millar han sido detenidos en el recinto de la terminal del eurotren o dentro del túnel, desde el pasado agosto.

El vicedirector general, Alain Bertrand, expresó ayer su frustración y la 'impotencia' de Eurotunnel para hacer frente a las continuas incursiones.

'Pedimos a las autoridades que acepten su responsabilidad y tomen control de la situación imponiendo un toque de queda y cerrando Sangatte', dijo ayer. 'Los Gobiernos francés y británico', continuó, 'han adoptado una actitud pasiva ante este problema, hablando mucho pero haciendo nada, y están dejando que la situación empeore'.

El centro acoge actualmente a unos mil seiscientos refugiados. Bertrand interpreta la última intentona como un grito de desesperación de una gente cuya frustración, dijo ayer, 'crece y crece'. 'Sabían muy bien que nunca llegarían a Inglaterra', señaló a los medios británicos.

Eurotunnel lleva invertidos unos cinco millones de libras (mil trescientos millones de pesetas) en reforzar la seguridad de sus instalaciones en Francia.

El Mundo - Jueves, 27 de diciembre de 2001

Unos 550 inmigrantes "sin papeles"
intentan cruzar a pie el Eurotúnel

Los clandestinos, detenidos, aprovecharon una brecha en la valla electrificada

ASUNCION SERENA / Especial para EL MUNDO

PARÍS. Un total de quinientos cincuenta inmigrantes clandestinos intentaron cruzar el Eurotúnel la noche del martes al miércoles.

Para lograr su propósito, rompieron la valla eléctrica que rodea la zona de carga y se introdujeron por el túnel, algunos hasta varias decenas de metros, antes de ser detectados por el servicio de seguridad y detenidos por la policía que, por primera vez, participaba en una operación de este tipo. Los agentes utilizaron material antidisturbios para controlar la avalancha.

"Se produjeron dos olas de intrusión sucesivas. La primera se produjo hacia las veintidós horas con ciento cincuenta hombres y la segunda hacia la una de hoy [por ayer] con cuatrocientos. Los clandestinos destruyeron el cierre y penetraron masivamente en el túnel", explicó François Borel, responsable de comunicación de Eurotúnel.

Para los responsables del túnel el objetivo es claro: se trata sobre todo de una forma de llamar la atención sobre su situación."Es evidente que no habrían podido llegar andando hasta Inglaterra", comentaba ayer Borel. "Se trata más bien de un movimiento de protesta de los refugiados para llamar la atención de los medios de comunicación".

Estos hombres viven hacinados en el centro de acogida de la Cruz Roja de Sangatte, en el departamento de Pas-de-Calais, a dos kilómetros de la entrada del Eurotúnel, en un recinto pensado para albergar entre doscientas y trescientas personas, y en el que se acumulan a veces hasta mil seiscientas.

En su mayoría son gente de origen kurdo, afgano o iraní, que espera pacientemente su turno para introducirse en un camión y poder entrar en Gran Bretaña de forma ilegal donde esperan encontrar un trabajo y mejores condiciones de vida.

Multas

En los últimos meses, los responsables del túnel, acuciados por el Gobierno británico que amenazaba con imponerles una multa por cada inmigrante que atravesara el Canal de la Mancha de forma ilegal, han incrementado las medidas de seguridad en torno a los treinta y cinco kilómetros de perímetro de su terminal.

Para llevar a cabo sus planes, han invertido un total de cinco millones de euros (algo más de ochocientos treinta millones de pesetas) en cámaras de vídeo, sondas de control de CO2, cámaras de ondas milimétricas y hasta un centenar de agentes que cada noche vigilan el entorno de la entrada al túnel.

Pero la sofisticación de estas medidas de seguridad no amilanan a los candidatos a cruzar de forma ilegal el Eurotúnel y realizan intentonas una y otra vez esperando que llegue algún día su suerte.

Anteanoche, una vez que los ciento cincuenta inmigrantes sin documentar fueron detenidos, otro grupo de cuatrocientos quiso seguir su ejemplo aprovechando la brecha que habían abierto en la alambrada eléctrica, pero su presencia fue detectada al instante por el servicio de seguridad y no les dio tiempo siquiera a introducirse en el túnel.

Cortes de tráfico

Tanto el Gobierno británico como la compañía explotadora del Eurotúnel se oponen a la existencia del campo de acogida a las puertas del túnel por distintas razones.

El primero porque piensa que es una forma de incitar a la inmigración clandestina en su país, la segunda porque estima que los cortes de tráfico ocasionados por la entrada de inmigrantes en el túnel le ocasionan pérdidas de veintitrés millones de euros (casi cuatro mil millones de pesetas).

En el túnel bajo el Canal de la Mancha, el tráfico de mercancías y de pasajeros, interrumpido durante la noche, se reanudará con normalidad a las nueve horas de hoy, según informó Eurotúnel. Muchos de los inmigrantes lo seguirán intentando.


Los desesperados de Sangatte

PARÍS. Son bosnios, kosovares, albaneses, afganos, iraníes, kurdos iraquíes. Muchos han huido de guerras, de persecuciones políticas, la mayoría lo hizo por hambre.

Son los desesperados de Sangatte. A estos más de setecientos hombres, mujeres y niños que se hacinan en el amplio hangar montado por la Cruz Roja en esta localidad cercana a Calais les une una misma idea: entrar en Gran Bretaña, con o sin visado.

Hace más de tres años los habitantes de Calais observaron que de noche en sus plazas, solares y portales comenzaba a dormir un número cada vez mayor de estos parias de la tierra, en algunos casos familias enteras.

Las protestas vecinales y de las propias autoridades ante la invasión (por entonces, ciudad con sesenta y dos mil habitantes con tasa cero de inmigración) forzó a la Cruz Roja a crear Sangatte, que en poco tiempo se vio desbordado.

"He intentado pasar cuatro veces y otras tantas veces me han descubierto, una vez los gendarmes franceses y otra vez los británicos", nos cuenta en un aceptable italiano Naim, mecánico albanés. "Lo voy a conseguir, en Gran Bretaña tengo quien puede darme trabajo, es la única salida para salvar a mi familia del hambre".

Diário de Notícias - Quinta Feira 27 de Dezembro de 2001

Invasão no Túnel da Mancha

ÁLVARO MORNA, em Paris

Um grupo de 550 imigrantes clandestinos invadiu, na noite de terça para quarta-feira, as entradas do Túnel da Mancha, tentando desesperadamente alcançar Inglaterra.

Após ter destruído o sistema eléctrico de segurança, um primeiro grupo de 150 clandestinos conseguiu penetrar no interior das duas entradas do túnel. As forças de segurança francesas, pouco numerosas no local, foram obrigadas a pedir reforços para impedirem a sua progressão.

Três horas mais tarde, foi a vez de um segundo grupo de 400 pessoas tentar, em vão, a sua sorte. Trata-se do incidente mais grave com grupos de imigrantes clandestinos registado desde a abertura do túnel, em 1993.

Um contingente da polícia de choque, auxiliado por militares, penetrou no túnel por uma entrada de serviço situada alguns quilómetros mais adiante, impedindo o avanço dos clandestinos. Um grupo de policiais britânicos participou igualmente nesta operação, que mobilizou várias centenas de homens. Registaram-se confrontos violentos e a polícia foi obrigada a utilizar gás lacrimogéneo para restabelecer a ordem.

O tráfego ferroviário do Euro Star, entre Paris e Londres, esteve interrompido durante toda a noite e só foi restabelecido na manhã de ontem.

Estes incidentes voltaram a lançar a polémica sobre o campo de trânsito de Sangatte, gerido pela Cruz Vermelha e onde se encontram actualmente acantonados cerca de 1500 imigrantes clandestinos, que sonham em partir para a Inglaterra.

Situado apenas a alguns quilómetros do túnel e instalado nos hangares gigantes de uma antiga fábrica, aquele centro continua a acolher em condições precárias milhares de candidatos à emigração clandestina - na sua maioria oriundos do Afeganistão, do Iraque e da Turquia.

Cercado por arame farpado e vigiado por um importante cordão policial, aquele campo de trânsito está longe de reunir as condições sanitárias para acolher um número tão elevado de homens, mulheres e crianças, chegados ilegalmente a França - que lhes recusa asilo político.

O objectivo destes clandestinos é alcançar Inglaterra, onde a política da emigração é mais flexível do que a praticada por Paris.

As autoridades britânicas acusam regularmente Paris de facilitar a saída para a Inglaterra de clandestinos que atravessam França, e insurgem-se contra a instalação do campo a apenas alguns quilómetros do Túnel da Mancha. Segundo Londres, essa aproximação aumenta a sua tentação para se lançarem para o grande "salto".

Paris responde, criticando a política britânica da emigração e acusando-a de ser demasiado "moderada".

Clarín - Jueves 27 de diciembre de 2001

LOS INDOCUMENTADOS INTENTABAN LLEGAR A GRAN BRETAÑA

Francia: reprimen a 550 refugiados en el Eurotúnel

Eran ilegales afganos y kurdos que querían cruzar el Canal de la Mancha. La policía los dispersó con gases.

LONDRES y LILLE, FRANCIA. AP y DPA.

La policía francesa reprimió ayer con gases lacrimógenos a más de quinientos refugiados, entre ellos afganos, kurdos, iraquíes e iraníes, que irrumpieron en el Eurotúnel para entrar ilegalmente a Gran Bretaña.

Un portavoz de la policía francesa aseguró que hubo al menos un herido y cuarenta personas quedaron detenidas.

Todas las semanas, docenas de refugiados intentan ingresar ilegalmente al Eurotúnel, que une la isla con el continente europeo a través del Canal de la Mancha. Sólo en el primer trimestre de 2001, unos dieciocho mil quinientos indocumentados intentaron cruzar.

Los refugiados tratan de treparse a trenes dentro del túnel, cruzarlo a pie o ir como polizones en ferries. Pero son infrecuentes los intentos masivos masivos como el de ayer.

En total, unos quinientos cincuenta refugiados de un centro cercano de la Cruz Roja intentaron el cruce en dos oleadas sucesivas durante la noche del martes y la madrugada del miércoles.

"Destruyeron sistemáticamente los cercos y penetraron masivamente en el túnel", afirmó a su vez un portavoz de la Sociedad Eurotúnel.

Los indocumentados habían salido del centro de la Cruz Roja del pueblo costero de Sangatte, a dos kilómetros de la entrada francesa del túnel, donde en total se alojan unos mil doscientos indocumentados. Entre ellos hay afganos, kurdos e iraquíes, que buscan una vida mejor en Gran Bretaña, donde las leyes de inmigración son relativamente flexibles y donde tienen mayores probabilidades de legalizar su residencia.

Se cree que estos últimos refugiados trataban de aprovechar el escaso tráfico ferroviario durante la Navidad.

En el primer intento, a las 21,15 horas locales (las 17,15 en Argentina), unos ciento cincuenta refugiados abatieron las barreras electrónicas y lograron entrar en el túnel en el pueblo de Coquelles.

Inmediatamente, el tráfico de trenes de carga y de pasajeros se interrumpió mientras la policía y el servicio de seguridad del túnel comprobaban que no quedara ningún inmigrante en las instalaciones.

Superadas, las fuerzas de seguridad pidieron refuerzos a la policía francesa, que en principio arrestó a ciento veintinueve, según informó Helene Cargo, vocera del Eurotúnel. Los refugiados habían recorrido una cuarta parte del trayecto y uno de ellos sufrió una fractura.

Unas tres horas y media después, otros cuatrocientos refugiados arremetió contra el Eurotúnel por la misma entrada. Pero sus puertas ya estaban cerradas con cortinas de hierro. Y la policía, ya en total estado de alerta, usó gases lacrimógenos para dispersarlos.

"Sabían que nunca llegarían a pie", dijo dijo Helene Cargo, también vocera de Eurotúnel. "Más bien se trató de acto de desesperación, con la que los refugiados rechazados pretendían llamar la atención de los medios de comunicación", agregó.

Por su parte, el ejecutivo de la empresa Alain Bertrand, acusó a los refugiados de preparar un espectáculo para los medios de comunicación. "Esta es una operación bien planeada para los medios. Ellos sabían muy bien que no llegarían a Inglaterra", dijo Alain Bertrand, ejecutivo de la empresa, a radio France-Infoe. "Este es un ataque, un golpe para atraer la opinión pública".

Los pasajeros que no pudieron viajar por la noche en los trenes fueron alojados en hoteles en Francia y Gran Bretaña. "Lamentamos que una vez más nos veamos enfrentados a esta situación", dijo Cargo. "Somos una empresa de transportes".