El País - Sábado, 29 de diciembre de 2001

El torturador Astiz, en prisión preventiva

CARLOS ARES. Buenos Aires.

El ex capitán de la Marina Alfredo Astiz, de cincuenta y un años, fue detenido el jueves en Mar de la Plata y trasladado luego a la capital federal. Ayer, Astiz permanecía en arresto preventivo, tras la petición del tribunal sueco que investiga la desaparición y el asesinato en Argentina de Dagmar Hagelin en 1977.

Esta joven, nieta de suecos, fue secuestrada el 27 de enero de 1977, cuando iba a visitar a una amiga, una supuesta guerrillera. Supervivientes del centro clandestino de detención de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), declararon que Astiz mandaba el grupo que capturó a Dagmar.

Su padre, Ragnar Hagelin, asegura que Astiz disparó a su hija por la espalda y, malherida, la trasladó a la ESMA en el maletero de un taxi.

Ésta es la segunda vez que la justicia argentina acepta la petición de un tribunal extranjero. Astiz ya había sido detenido en julio, acusado del robo de una niña nacida en cautiverio, tras la desaparición de tres ciudadanos italianos durante la dictadura.

El Gobierno del presidente Fernando de la Rúa negó la extradición a Italia y Astiz quedó en libertad. Para responder de forma rutinaria a las reclamaciones de tribunales extranjeros, De la Rúa impuso la doctrina de la negación por un decreto del 17 de diciembre, cuatro días antes de su dimisión.

Alberto Zuppi, el nuevo secretario de Justicia del Gobierno provisional, promueve ahora la derogación de ese decreto. El abogado Zuppi, especialista en Derecho Internacional con posgrado en Alemania, representó a este país en la extradición del ex oficial nazi Erich Priebke y asesoró también a las embajadas de Italia y Suiza en casos similares.

Los jefes militares en activo han expresado su 'inquietud y preocupación' por los casos pendientes al secretario de Asuntos Militares, Hugo Franco, y al ministro de Exteriores, José María Vernet, que está encargado del Ministerio de Defensa. Ambos provienen de la derecha peronista.

El Mundo - Sábado, 29 de diciembre de 2001

El 'Ángel de la Muerte' argentino,
detenido a petición de la Justicia sueca

El ex represor Alfredo Astiz está acusado del asesinato de una joven de origen sueco en 1977. División en el Gobierno ante la posible extradición.

ALFONSO ROJO. Enviado especial.

BUENOS AIRES.- El Ángel de la Muerte está entre rejas. Alfredo Astiz, el oficial de la Marina de pelo rubio y suaves maneras que más descolló por su maquiavelismo, frialdad y letal eficacia durante los terribles años de la guerra sucia, fue detenido en la noche del jueves por un juez argentino.

Astiz, quien además de los sumarios del juez Baltasar Garzón tiene pendientes varias solicitudes de extradición presentadas por Suecia, Italia y Francia, se encontraba veraneando en las playas de Mar del Plata cuando se produjo el arresto.

El juez federal Sergio Torres cursó la orden de detención a instancias de las autoridades suecas, que vinculan al antiguo capitán de fragata con la desaparición y muerte de Dagmar Hagelin. La joven fue secuestrada en Buenos Aires el 27 de enero de 1977, cuando iba a visitar a una amiga.

Ragnar Hagelin, el padre de la muchacha, insiste en que su hija fue tiroteada personalmente por Astiz y trasladada después, en el maletero de un taxi, hasta las instalaciones de la tristemente célebre Escuela de Mecánica de la Armada.

A pesar de que la desaparecida Dagmar como el resto de la familia son argentinos y nacieron aquí, el padre se apoyó en sus orígenes nórdicos para mover el caso, alegando que las llamadas leyes del perdón impedían que el homicidio de su hija fuera juzgado en Buenos Aires y que estaban a punto de cumplirse veinticinco años de los tristes sucesos.

La querella que ha fructificado con la detención de Astiz fue presentada en marzo ante un tribunal de Estocolmo y tras ser aceptada por un juez local, fue remitida a Argentina, donde parecía imposible que tuviera efecto alguno. Desde el retorno de la democracia a Argentina, en 1983, el Ejecutivo de Suecia reclama el esclarecimiento del caso Hagelin, pero ni el Gobierno de Raúl Alfonsín, ni el de Carlos Menem o el de Fernando de la Rúa consideraron que convenía al país aceptar las solicitudes de extradición hechas por gobiernos extranjeros.

No es la primera vez que el Ángel de la Muerte es detenido, debido a solicitudes de extradición vinculadas con su siniestro papel en la lucha antisubversiva, pero este arresto rompe con lo que ha sido hasta ahora la línea oficial y contradice directamente lo dispuesto por el ex presidente De la Rúa.

Tres días antes de su caída y en sintonía con la conducta del peronista Carlos Menem, el ahora dimitido De la Rúa promulgó un decreto en el que se ordena rechazar las peticiones de extradición formuladas por jueces extranjeros en relación con hechos acaecidos durante la inmisericorde represión ejecutada entre 1976 y 1983, los años de la última dictadura militar.

En 1990, el Ángel de la Muerte fue condenado a cadena perpetua "en ausencia" por un tribunal de París, que le consideró culpable del asesinato de dos monjas francesas, recluidas también en la Escuela de Mecánica de la Armada. Nunca fue extraditado ni cumplió pena alguna, al estar protegido por las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.

Ayer, tras identificar al detenido y cumplir las formalidades de rigor, el juez Torres ordenó el traslado de Astiz a una unidad militar, donde el Angel de la Muerte espera acontecimientos.

A pesar de las grandilocuentes declaraciones del presidente interino Adolfo Rodríguez Saá, quien, además de prometer un millón de puestos de trabajo y de presentar como un éxito la suspensión del pago de la deuda externa, se ha comprometido a dar vía libre a la extradición de torturadores, el decreto de De la Rúa sigue vigente y hay serias divergencias al respecto en el seno del nuevo gabinete.

Alberto Zuppi, favorable a la extradición y flamante secretario de Justicia y Asuntos Legislativos, afirma que el Gobierno peronista acabará con "la postura invasiva al Poder Judicial que hasta ahora tuvo el Poder Ejecutivo".

No opina lo mismo José María Vernet, quien aúna los cargos de ministro de Exteriores y de Defensa. Vernet ha dejado claro que habrá que escuchar a los militares y que éstos se pronunciarán antes de quince días. Por el momento y tratando de templar gaitas, Vernet ha organizado una comisión mixta integrada por expertos de Justicia y Exteriores "para unificar posturas".

Diário de Notícias - Domingo 30 de Dezembro de 2001

Torturador Astiz está preso

O antigo capitão-de-fragata Alfredo Astiz foi colocado em prisão preventiva. Torturador confesso, durante a ditadura militar, Astiz, detido na quinta-feira, compareceu, no dia seguinte, em Buenos Aires, perante o juiz federal Sergio Torres, encarregado do dossier do desaparecimento, em 1977, de uma jovem sueca, Dagmar Hagelin, informaram fontes judiciais.

Alfredo Astiz, um símbolo do terrorismo de Estado durante a ditadura na Argentina (1976-1983), foi transferido para um edifício da Marinha, onde ficará por ordem judicial.

O juiz Torres comunicou ao antigo capitão, de acordo com as mesmas fontes, o pedido apresentado pela justiça sueca no âmbito do caso Hagelin. O tribunal deu conta da prisão de Astiz ao Ministério dos Negócios Estrangeiros, o qual, por sua vez, deverá agora informar as autoridades suecas. A Suécia disporá então de um prazo de 40 dias para formalizar o pedido de extradição.

O antigo capitão-de-fragata foi preso na sua cidade natal de Mar del Plata (400 quilómetros a sul de Buenos Aires), sendo depois transferido para a capital.

La Jornada - Sábado 29 de diciembre de 2001

El llamado Ángel rubio de la muerte podría ser extraditado a Suecia

Detienen en Argentina al ex capitán de la marina Alfredo Astiz;
asesinato de una sueca, el cargo

Beneplácito por el arresto en Francia, Italia, Suecia, Alemania y España

STELLA CALLONI. CORRESPONSAL.

Buenos Aires, 28 de diciembre. El ex capitán de la marina Alfredo Astiz, uno de los símbolos del terrorismo de Estado de la dictadura argentina, fue detenido anoche en Mar del Plata por orden de un juez de esa ciudad y a pedido de la justicia de Suecia, que solicita su extradición por el asesinato y desaparición de la joven sueca Dagmar Hagelin.

Trasladado de la ciudad de Mar del Plata a Buenos Aires, Astiz, quien también enfrenta pedidos de extradición de jueces de Francia e Italia, compareció esta tarde ante el juez federal Sergio Torres, quien comentó que el ex capitán se encuentra recluido en un edificio de la armada.

Tras su detención, hay grandes posibilidades de que pueda ser extraditado, después que el gobierno interino de Adolfo Rodríguez Saá derogó un decreto del renunciante presidente Fernando de la Rúa en el que se rechazaba todo tipo de extradición.

Suecia tiene un periodo de cuarenta días para formalizar el pedido de extradición a contar desde el momento en que sea informada por la cancillería argentina del arresto del ex marino.

De acuerdo con la justicia sueca, que cita el testimonio del padre de la joven desaparecida, un grupo comandado por Astiz intentó secuestrar en 1977 a Hagelin, de diecisiete años, en la periferia de Buenos Aires, confundiéndola con otra persona, pero el ex marino asesinó a la joven de un balazo cuando intentó huir y su cuerpo nunca fue encontrado.

La detención de Astiz, apodado el Ángel rubio de la muerte, se produjo cuatro días después de que el secretario de Justicia, Alberto Zippi, señaló, al asumir su cargo temporal, que el criterio del nuevo gobierno será "entregar o juzgar" a los ex represores requeridos por tribunales extranjeros. "Un sello de este gobierno es no permitir la impunidad", dijo en su momento.

Astiz ya estuvo detenido a mediados de este año, durante mes y medio, por pedido de la justicia italiana, que lo acusa de la desaparición de tres ciudadanos de ese país, pero recobró su libertad luego de que el gobierno de Fernando de la Rúa se negó a extraditarlo.

El ex militar, uno de los personajes más siniestros de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), donde funcionó un temible centro clandestino de detención y fueron desaparecidas unas cinco mil personas, se mostró molesto al ser informado de la petición sueca de arresto preventivo con fines de extradición.

En París, Sophie Thonon, la abogada de dos religiosas francesas desaparecidas durante la dictadura argentina que gobernó entre 1976 y 1983, se congratuló por el arresto de Astiz y señaló que esto muestra la nueva actitud de la justicia argentina.

Al mismo tiempo, el portavoz del Ministerio francés de Relaciones Exteriores, Bernard Valero, consideró que la detención del ex marino constituye una importante primera etapa para Francia, y añadió que el nuevo gobierno argentino se muestra más deseoso de responder a las demandas en materia de cooperación judicial internacional.

En 1990, un tribunal francés condenó a Astiz a cadena perpetua por el secuestro y desaparición de las dos monjas, y al respecto, el vocero agregó que Francia no renuncia a que esta decisión sea ejecutada.

Las anteriores administraciones de Carlos Menem y Fernando de la Rúa negaron en forma sistemáticas las extradiciones de ex represores de la dictadura reclamados por Francia, Italia, Suecia, Alemania y España.


Por otro lado, el ex jefe del ejército argentino, general Martín Balza, quien el jueves recuperó su libertad por falta de pruebas luego de casi siete meses en detención, por la causa de contrabando de armas a Croacia, pidió hoy que el caso se aclare, porque de lo contrario, dijo, "sería muy triste para Argentina".

Balza dijo que había solicitado al ex ministro de Defensa, Horacio Jaunarena, que hiciera un control de inventario del ejército desde noviembre de 1991 y hasta 1999, para comprobar si faltaba material bélico.