El Mundo - Domingo, 30 de diciembre de 2001

CONFLICTO INDIO-PAQUISTANÍ / LA TENSIÓN SE DISPARA

Los habitantes de la frontera inician el éxodo

SANTOSH MENON / ZEESHAN HAIDER. Reuters/EL MUNDO.

NUEVA DELHI/ISLAMABAD. Cientos de personas residentes en la frontera de la India y Pakistán han emprendido, en los últimos días, el éxodo. Para los habitantes de las zonas fronterizas las declaraciones de los políticos en favor de la paz significan muy poco a la vista de los movimientos de tropas que se están registrando cerca de sus propios hogares.

Los intercambios de disparos entre uno y otro lado de la línea fronteriza son diarios y ya se han cobrado la muerte de varios civiles. Algunas poblaciones han sido evacuadas por orden de las propias autoridades de ambos países; en otras, los residentes han emprendido el éxodo por propia decisión.

La policía india ha confirmado que entre el cincuenta y el ochenta por ciento de los pobladores que viven en varias áreas del disputado estado indio de Jammu y Cachemira han emigrado, a lo largo de la semana pasada, hacia lugares más seguros. Muchos de ellos han buscado refugio en escuelas y edificios gubernamentales.

Por su parte, funcionarios paquistaníes confirmaron ayer que también los pueblos de su lado de la frontera estaban siendo evacuados. "Esto se ha hecho como medida de precaución", aseguró un miembro de la policía en Muzaffarabad, capital del estado paquistaní de Azad Cachemira.

El último autobús

Entre tanto, los dos países han empezado ya a cortar todas sus comunicaciones. Ayer, por ejemplo, salió de la ciudad paquistaní de Lahore el último autobús que conecta por tierra a ambos países. El vehículo, con treinta y ocho pasajeros a bordo, llegó a última hora a Nueva Delhi. En sentido contrario, el último trayecto se realizó el pasado viernes.

La India decidió cortar las comunicaciones por tierra con el vecino Pakistán y adoptar otras medidas a partir del 1 de enero de 2002 como represalia por el atentado suicida contra el Parlamento en Nueva Delhi del pasado día 13 del que este país acusa a grupos islámicos cobijados en territorio paquistaní.

El Gobierno de Pakistán, por su parte, respondió con medidas recíprocas, que también incluyen la reducción de las representaciones diplomáticas, el cierre del espacio aéreo a los aviones del otro país y la prohibición de emitir la programación de los canales de televisión por satélite indios.

Clarín - Domingo 30 de diciembre de 2001

TENSIÓN EN EL SUR DE ASIA: PREOCUPACIÓN DE LOS EE.UU. Y LA UNIÓN EUROPEA

Movilizan pertrechos y la gente huye de la frontera

NUEVA DELHI E ISLAMABAD. DPA Y ANSA.

El premier de la India, Atal Behari Vajpayee, dijo ayer en Nueva Delhi que su país hará todo lo que esté a su alcance para evitar una guerra con el vecino Pakistán, al tiempo que se redoblan los esfuerzos diplomáticos, pero el gobierno paquistaní dijo que "no se puede ignorar la creciente amenaza de guerra".

"No queremos ninguna guerra, pero en India ya se ha forzado una guerra en forma de terrorismo transfronterizo", dijo Vajpayee en una reunión de su partido, Bharatiya Janata. El premier señaló, además, que utilizará "todos los medios y recursos" necesarios para destruirlo.

En el marco de la creciente tensión bilateral, quince soldados del Ejército de la India murieron y otros ocho resultaron heridos al explotar las minas antitanque que estaban colocando en la región fronteriza de Gamanewala, informaron ayer fuentes militares. Varios soldados se encuentran en estado grave en un hospital militar.

Mientras, cada vez más personas en la India están huyendo de la zona fronteriza debido a los combates en la disputada región con Cachemira y el refuerzo de las tropas en el límite entre ambos países, informó ayer el periódico Indian Express.

El rotativo asegura que tanto en Cachemira como en el Estado federado de Punjab, que también limita con Pakistán, el Ejército indio sigue instalando artillería pesada y construyendo búnkers. En los últimos días, los combates en la región obligaron a huir a doce mil personas.

Intentando calmar los ánimos, el presidente estadounidense, George W. Bush, conversó por teléfono con su colega pakistaní, Pervez Musharraf, quien manifestó que desea bajar la tensión con India.

Musharraf aseguró que su país está intentando tener paciencia para poder evitar un conflicto y pidió a Bush que convenza a la India de hacer lo mismo.

Por su parte, el ministro paquistaní de Relaciones Exteriores, Abdul Sattar, acusó a los líderes indios de realizar declaraciones en "tono de guerra", al tiempo que aseguró que se está propiciando un clima cada vez más tenso. "Pakistán no puede ignorar la creciente amenaza de guerra", declaró Sattar en Islamabad.

"Las declaraciones en tono amenazante y prebélico están generando un clima extremadamente peligroso para la paz", aseguró. Pero "Pakistán no está buscando ninguna guerra, local o general, nuclear o convencional, sino que está a favor de la paz", concluyó el ministro.

Mientras tanto, y luego del reclamo de un acuerdo que formuló ayer el G-8, Javier Solana, responsable de la Política Exterior de la Unión Europea, expresó su preocupación por que una escalada del conflicto pueda tener consecuencias negativas para Afganistán, según declaró al dominical alemán Welt am Sonntag.

En la entrevista, Solana reclamó que India y Pakistán pongan fin a sus constantes amenazas, ya que, según dijo, todo el mundo sabe que el conflicto sólo puede ser solucionado por la vía diplomática.

Más allá del G-8, Rusia también mostró ayer su propia preocupación por la creciente tensión entre los dos países. El Kremlin confirmó que el presidente ruso, Vladimir Putin, conversó sobre el tema con su homólogo francés, Jacques Chirac.

Ante el aumento de los temores por una guerra, las autoridades arqueológicas indias decidieron cubrir con telas negras el Taj Mahal, el célebre palacio de la era Moghul, para protegerlo, dijo el diario indio Aaj Kal. Funcionarios de la Superintendencia Arqueológica de la India se dirigieron a Agra, cerca de Nueva Delhi, para supervisar la obra de cobertura, que consistirá en un "sudario" que servirá para camuflar cúpulas y minaretes del monumento. La última vez que el Taj Mahal fue cubierto fue durante la guerra entre India y Pakistán de 1971.