El Mundo - Miércoles, 9 de enero de 2002

Argentina pide a Bolivia la extradición de Banzer

LA PAZ.- El Ministerio de Exteriores de Bolivia recibió ayer la solicitud del juez argentino Rodolfo Canicoba para la detención preventiva y extradición del ex presidente boliviano Hugo Banzer por su presunta participación en el Plan Cóndor.

El Gobierno del presidente de Bolivia, Jorge Quiroga, ha asegurado que actuaría conforme a la ley y al estado de Derecho respecto a la solicitud de captura y extradición.

La orden de extradición se realizó en diciembre pasado, a partir de las constancias del sumario sobre la detención en suelo argentino de ciudadanos bolivianos, trasladados después a su país de origen durante los años de las dictaduras militares en Latinoamérica.

Banzer gobernó entre 1971 y 1978 tras deponer por las armas al también general de Ejército Juan José Torres, que fue asesinado en 1973 en un villorio de Buenos Aires, en el marco del Plan Cóndor, según organizaciones de defensa de los Derechos Humanos.

El Plan Cóndor fue una operación de inteligencia militar adoptada por los regímenes dictatoriales de Argentina, Uruguay, Brasil, Paraguay, Bolivia y Chile en los años 70 para combatir ilegalmente a disidentes y opositores políticos de izquierda.

La Jornada - Miércoles 9 de enero de 2002

La Corte Suprema deberá pronunciarse sobre la procedencia de la petición

Recibe la cancillería boliviana solicitud de juez argentino
de detención y extradición de Bánzer

El magistrado Canicoba acusa al ex dictador de partipación en el represivo Plan Cóndor

AFP y PL

La Paz, 8 de enero. La cancillería boliviana recibió formalmente la solicitud del juez argentino Rodolfo Canicoba del Corral de detención preventiva y extradición del ex presidente Hugo Bánzer por su presunta participación en el Plan Cóndor, que coordinó la represión entre las dictadura del Cono Sur durante la década de los años setenta.

La solicitud llegó por conducto diplomático a través de la embajada argentina en La Paz, y será remitida a la Corte Suprema en la ciudad de Sucre, que deberá pronunciarse sobre la procedencia del pedido.

No obstante será el Congreso de Bolivia el que tendrá que tomar la decisión final sobre la extradición del también ex dictador, señaló su defensor Luis Fernando Valle.

"Se trata de un ex presidente de la república y, de acuerdo con la Constitución, su juzgamiento lo hace el Congreso" boliviano, precisó el abogado.

Según Valle, una vez que el pedido del juzgador argentino llegue a la cancillería boliviana ésta deberá analizar si la solicitud se ajusta a los convenios internacionales y las disposiciones internas vigentes.

Explicó que concluida esta etapa puede darse el caso de que la cancillería devuelva el exhorto si no se enmarca dentro de las normas legales existentes en el país, pero si admite como válida la solicitud tendrá que remitirla a la Corte Suprema, instancia que en cumplimiento de la Constitución deberá a su vez mandarla al Congreso.

Bánzer, quien entre 1971 y 1978 encabezó un régimen militar en Bolivia, se encuentra en su natal Santa Cruz, donde el sábado recibió su octava sesión de quimioterapia para combatir el cáncer de pulmón e hígado.

Esto con la finalidad de no viajar a Washington, donde la terapia le es aplicada en el hospital Walter Reed, ante el temor de que durante su permanencia allí se cumpla la orden de captura internacional.

La Asamblea de Derechos Humanos de Bolivia y la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos respaldaron la acusación argentina y recordaron que ambas entidades impulsan desde hace tiempo un juicio de responsabilidades contra Bánzer por la desaparición de treinta y tres bolivianos durante su gobierno militar.

Las organizaciones humanitarias señalaron que, además, el ex dictador deberá responder ante la justicia por al menos cincuenta y seis asesinatos de opositores, una masacre de campesinos en 1974 y las torturas a que fueron sometidos presos políticos.

El anciano militar jubilado, de setenta y seis años, que retornó al poder por la vía democrática en 1997 y debió renunciar un año después a causa de su enfermedad, fue acusado aquí, además, por el asesinato del líder sindical Marcelo Quiroga, ocurrido en 1980.

Cóndor fue el nombre que los dictadores de Chile, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia dieron a un sistema de coordinación represiva para perseguir y aniquilar a opositores políticos de la región en la década de los setenta y principios de los ochenta.