El País - Jueves, 28 de febrero de 2002
Abuso de niñas a cambio de galletas
Cientos de menores africanos denuncian violencia sexual
por parte de empleados de ONG y fuerzas de paz de la ONU
|
ANA CARBAJOSA. Madrid. 'Cuando el hombre grande va a hacer el amor con una niña pequeña por dinero, se van a la casa y cierran la puerta. Cuando el hombre grande ha hecho su trabajo, le da a la niña pequeña dinero o un regalo'. Se trata de uno de los cientos de testimonios de menores refugiados recogidos por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los refugiados y la ONG británica Save the Children en Sierra Leona, Liberia y Guinea. Los testimonios muestran hasta qué punto el abuso sexual por parte de trabajadores de ONG, tanto locales como occidentales, y de fuerzas de paz de Naciones Unidas, a cambio de alimentos y medicinas, se ha convertido en una práctica generalizada. El secretario general de la ONU, Kofi Annan, declaró ayer estar 'conmocionado y preocupado por las noticias' y ordenó que las acusaciones se investiguen de forma inmediata. 'Cuando mamá me mandó al río a lavar los platos, un casco azul me pidió que me desnudara para sacarme una foto. Cuando le pedí dinero me dijo que a los niños no se les daba dinero y me dio sólo una galleta', relata una de las refugiadas agredida. Las víctimas aseguran, además, que los trabajadores humanitarios no utilizan preservativos en sus prácticas sexuales. Una mujer de un campo de refugiados en Guinea resume lo que a su juicio es una norma no escrita: 'En esta comunidad nadie puede tener acceso a la comida sin antes tener relaciones sexuales. Dicen 'un kilo por sexo'; si no tienes una esposa, una hermana o una hija para ofrecer a los trabajadores de las ONG, es difícil tener acceso a la ayuda. Si ves a una mujer llevando comida sobre la cabeza, ya sabes cómo la ha conseguido'. Los bienes ofrecidos a cambio de los abusos sexuales van desde una galleta a medicamentos, pasando por buenas notas en la escuela, el transporte a la ciudad más cercana en coche y pequeñas cantidades de dinero. Según el contenido del informe adelantado por ACNUR, los cascos azules son los que mejor pagan, llegando a ofrecer hasta trescientos dólares (unos 346 euros) a cambio de sexo. En ocasiones paga uno y todo un grupo abusa de la misma niña. Los abusos sexuales han elevado el número de embarazos no deseados, mientras el aborto sigue siendo ilegal en Guinea, Liberia y Sierra Leona. Para ACNUR, es la pobreza y la falta de alimentos lo que obliga a las refugiadas a permitir el abuso sexual por parte de los trabajadores humanitarios, convirtiéndose la prostitución en el único modo de sobrevivir en los campos de refugiados. El problema no es nuevo.Ya en 1996 la ONU acusó a sus cascos azules de violar y entregar niñas a la prostitución en África. Pero, lejos de haberse solucionado, el problema parece haberse agravado. La agencia de la ONU argumenta, además, que el abuso sexual está muy arraigado entre los trabajadores locales. Muchos creen, incluso, que mantener relaciones con una niña virgen puede curar al agresor de una infección. Las familias de los menores les animan, y en ocasiones obligan, a tener relaciones sexuales con los cooperantes, conscientes de que es la única manera de acceder a la ayuda. Una refugiada de Liberia explica que si denuncian a los trabajadores humanitarios, 'se irán y nos quedaremos sin comida'. Las más afectadas son, sin embargo, las niñas huérfanas o las que viven sin sus familias en los campos de refugiados. Peter Kessler, un portavoz de ACNUR en Ginebra, adelantó ayer a este diario que 'como medidas inmediatas, hemos decidido reforzar la seguridad en los campos, reemplazar a trabajadores por trabajadoras, y vamos a poner en marcha mecanismos para que los menores puedan denunciar las agresiones'. |
El Mundo - Miércoles, 27 de febrero de 2002
ÁFRICA
ACNUR acusa al personal de ONG
de abusos sexuales a niños
|
GINEBRA. El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) denunció ayer, en Ginebra (Suiza) que se han registrado "numerosos" casos de explotación sexual de niños refugiados en Liberia, Guinea y Sierra Leona, casos que podrían haber sido perpetrados por el personal local tanto de organizaciones no gubernamentales (ONG) como de la propia ONU, incluido ACNUR. En la presentación de los resultados de una investigación realizada conjuntamente con la ONG británica Save The Children, el Alto Comisariado afirma, según en un comunicado difundido ayer en Ginebra, que "muchos de los casos habrían podido ser perpetrados por personal local de organizaciones no gubernamentales nacionales e internacionales, así como de la ONU, incluido ACNUR", informa Europa Press. Según la misión de investigación que se ha realizado, miembros del personal humanitario local masculino habrían efectuado su trabajo a cambio de relaciones sexuales con niñas menores de dieciocho años. El ACNUR añade que la investigación se realizó a lo largo de 40 días durante los pasados meses de octubre y noviembre y se basó, "en gran parte", en testimonios aportados por los propios niños afctados por este abuso. "En total, se citan en estos testimonios a más de cuarenta agencias y organizaciones y a cerca de setenta personas que trabajan para ellas", añade ACNUR. El Alto Comisariado destaca el "carácter preocupante de las acusaciones, la aparente extensión del problema y la necesidad de que un gran número de agencias y organizaciones intervengan lo antes posible" para que estas situaciones no se repitan. |
Diário de Notícias - Quinta Feira 28 de Fevereiro de 2002
ONU envolvida em abusos sexuais
|
O Alto-Comissariado das Nações Unidas para os Refugiados (ACNUR) e a organização britânica Save the Children apresentaram um relatório sobre inúmeros casos de exploração sexual e abuso de menores em campos de refugiados na Libéria, Guiné-Conacri e Serra Leoa. Uma equipa de investigadores revelou que os trabalhadores locais de algumas organizações não governamentais internacionais e nacionais, bem como das agências da ONU, se "aproveitaram da ajuda e dos serviços humanitários prestados aos refugiados para fins de exploração sexual". Apesar de as alegações não terem sido ainda confirmadas na totalidade, a dimensão do problema demonstra a importância de se realizar uma outra investigação mais profunda. Segundo o relatório, estes abusos terão sido praticados por elementos masculinos das várias organizações sobre raparigas menores. Aparentemente, esta era uma prática corrente nos campos de refugiados na Guiné-Conacri e na Libéria. Para além do pessoal humanitário, o documento contém ainda alegações de exploração sexual de crianças pelos soldados da paz, representantes do governo e dos chefes das comunidades, num total de mais de 40 agências e organizações e de cerca de 70 pessoas citadas através dos vários testemunhos. A equipa de investigadores trabalha de forma independente e é constituída por investigadores especiais das Nações Unidas vindos de Nova Iorque, membros do departamento do inspector-geral do ACNUR e um especialista em casos de abusos sexuais infantis. A investigação faz parte de um plano de acção urgente que visa reforçar a protecção das mulheres e de crianças nos campos de refugiados. O secretário-geral da ONU já se declarou "perturbado e chocado" perante estas revelações. Se se confirmarem as denúncias, Kofi Annan tenciona tomar "medidas enérgicas". O responsável da ONU reafirmou, numa declaração divulgada ontem, em Nova Iorque, que a organização "tem uma política de tolerância zero relativamente aos seus funcionários que cometam tais actos". Já a directora executiva do Fundo das Nações Unidas para a Infância (UNICEF) afirmou-se indignada pelo facto de funcionários de organizações humanitárias terem "traído a confiança das crianças que deviam proteger e ajudar". Em Nova Iorque, Carol Bellamy garantiu que a UNICEF está "decidida a pôr termos aos abusos sexuais de crianças" e pugna pela sensibilização dos funcionários da ONU, nomeadamente os que participam em operações de paz, em relação aos direitos das crianças. O director-geral da organização não governamental Acção Contra a Fome, Jean-Luc Bodin, declarou: "Estamos completamente chocados. Os actos de pedofilia são dos mais odiosos que existem e devem ser imediatamente sancionados." Adiantou: "Mas naquelas zonas, onde há dificuldade em aplicar o direito e onde reina a precaridade, todos os elementos estão reunidos para que este tipo de abusos se registe, sendo frequentemente praticados por pessoas que têm uma posição dominante, como os militares e os funcionários de organizações humanitárias." |
Clarín - Jueves 28 de febrero de 2002
EXPLOTACIÓN DE MENORES EN CAMPOS DE REFUGIADOS EN ÁFRICA
Acusan a funcionarios de la ONU
de cambiar ayuda humanitaria por sexo
|
La denuncia la hicieron la propia ONU y la organización "Save the Children". Involucra a unos sesenta funcionarios, incluyendo Cascos Azules. Abusaban de niños africanos a cambio de comida. Juan Gasparini. GINEBRA, ESPECIAL, DPA, EFE y ANSA. La noticia cayó como una bomba en los cimientos mismos de la ONU: una investigación realizada por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la organización británica Save the Children (Salven a los chicos) llegó a la conclusión de que alrededor de sesenta funcionarios de organizaciones humanitarias -entre ellas, de la propia ACNUR, que ya suspendió a tres empleados- abusaban sexualmente de niñas y niños africanos a cambio de comida y medicamentos. En la lista de acusados figuran funcionarios de unas cuarenta organizaciones e, incluso, numerosos Cascos Azules, la fuerza de paz de la ONU. Los dos organismos humanitarios habían comenzado un trabajo de campo en octubre pasado. El objetivo inicial era evaluar las necesidades de los menores desplazados en Liberia, Guinea y Sierra Leona. Pero inesperadamente, los investigadores llegaron a estos resultados, a pesar de que los testimonios recogidos entre los niños del lugar, plantean como un hecho habitual que numerosos funcionarios "usaran los propios servicios humanitarios como herramienta de explotación". Paul Nolan, directivo de Save the Children admitió que el problema era "generalizado, posiblemente endémico". El informe se mantiene en reserva y recién será dado a publicidad en marzo, pero distintas autoridades ya admitieron estos episodios de explotación sexual en los castigados países africanos. La propia ACNUR lo informó en su página de Internet. Los testimonios recogidos por los investigadores, entre mil quinientos testigos, ya empezaron a trascender. Y a dar escalofrío. Uno de ellos: "Cuando mi mamá me pidió ir a la fuente a lavar nuestros platos, allí me esperaba un soldado de la ONU. Me ordenó quitarme la ropa para sacarme una foto. Cuando le pedí dinero me dijo: 'No hay dinero para niños, sólo galletitas'". Según el propio informe de la ONU los Cascos Azules son considerados "los clientes que mejor pagan: gastan entre cinco y trescientos dólares por fotografías pornográficas o relaciones sexuales con niños o adolescentes". Y hay más datos: "Un kilo de soja se cambiaba por sexo", admite el informe. Otro relato: "El hombre grande puede hacer el amor con niñas pequeñas. Puede llamar a la niña. Luego se van a su casa y la cierran con llave. Y cuando el hombre grande termina sus asuntos, le da dinero o un regalo". El hombre grande, claro, es un funcionario al que se le delegó la responsabilidad de velar por esa gente. "Es increíble -afirma Jane Gibrill, otra directiva de "Save the Children"- Justamente las personas que deberían brindar ayuda son los explotadores de las víctimas". La denuncia, como era de esperar, llegó al despacho del secretario general de la ONU, Koffi Annan, quien ordenó una investigación inmediata. "Está conmocionado", afirmó su portavoz, Marie Okabe. "El secretario general reitera la política de tolerancia cero para cualquiera de estos actos perpetrados por un empleado o colaborador de la ONU", agregó. Por ahora la ACNUR sostiene que las acusaciones se basan sólo en testimonios de menores que no han sido corroborados, aunque también sostiene que la evidencia recogida es demoledora. Sólo queda sortear un problema: el pacto de silencio que parecen haber establecido los funcionarios que trabajan en los campos africanos. |
La Jornada - Jueves 28 de febrero de 2002
Denuncia ACNUR que en África condicionaron ayuda a cambio de relaciones con niños
Investigará la ONU casos de abuso sexual infantil
perpetrados por empleados del propio organismo
|
Reuters Naciones Unidas, 27 de febrero. El secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, alarmado por las denuncias de abuso sexual infantil cometido por trabajadores de agencias de ayuda humanitaria de la ONU en África, prometió el miércoles investigar y tratar de poner fin a estos casos. Annan "está muy perturbado y alarmado por estas noticias y reitera la política de tolerancia cero para actos de esta naturaleza cometidos por empleados o afiliados al organismo", dijo a los periodistas la portavoz de la ONU, Marie Okabe. "Annan actuará con la firmeza necesaria si alguna de estas acusaciones se confirma, y hacerlo de manera expedita y transparente", agregó. Un equipo de la ONU llegó el miércoles a África para iniciar una investigación sobre las acusaciones, contenidas en un estudio divulgado el martes por la oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR) y la organización humanitaria británica Save the Children, dijo Okabe. El estudio, efectuado entre miles de refugiados procedentes de Guinea, Liberia y Sierra Leona, halló que setenta trabajadores de cuarenta organizaciones de ayuda humanitaria que laboran en África occidental han mantenido relaciones sexuales con niños, a cambio de alimentos, medicinas y otros suministros enviados para salvar sus vidas. La mayoría de los implicados en el abuso sexual contra niños son empleados que fueron contratados en la misma zona por grupos privados de asistencia humanitaria o por dependencias de la ONU para trabajar en sus misiones en el continente africano. No obstante, algunos empleados de la ONU destacados en Sierra Leona están involucrados también en casos de abuso infantil, según el estudio. El escándalo representa un nuevo y grave problema para la oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados en África. En enero, investigadores de la ONU informaron que sus trabajadores en Nairobi recolectaron ilegalmente millones de dólares de los refugiados para ayudarlos a salir de África a comienzos de la década de los 1990. |