El País - Jueves, 28 de marzo de 2002

Un suicida palestino causa una matanza en un hotel de Israel

Se complican los esfuerzos del mediador estadounidense para arrancar un alto el fuego

ÁNGELES ESPINOSA, ENVIADA ESPECIAL. Jerusalén.

Al menos dieciséis muertos y más de un centenar de heridos causó anoche un palestino suicida que se hizo saltar por los aires en un hotel de la ciudad costera israelí de Netania, al norte de Tel Aviv.

Tanto las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa como Hamás se responsabilizaron del atentado suicida, que acaba con cualquier esperanza de que el mediador estadounidense, Anthony Zinni, logre una tregua entre israelíes y palestinos. "Este atentado tendrá consecuencias contundentes para la Autoridad Palestina", aseguraron fuentes israelíes.

"Esta matanza demuestra que los palestinos no tienen ninguna intención de llegar a un alto el fuego y no quieren poner fin a la campaña de terror que desde hace diecinueve meses libran contra Israel", declaró un responsable del Gobierno.

El golpe se produce justo horas después de que el presidente norteamericano, George W. Bush, asegurara que las conversaciones entre israelíes y palestinos, que coordina el general Anthony Zinni, iban por buen camino.

El atacante, identificado por Hamás como Abdel Baset Odeh, originario de la ciudad cisjordana de Tulkarem, entró en un comedor del hotel Park, donde numerosas personas participaban en un servicio religioso previo a la cena de la Pascua judía, e hizo estallar el artefacto que llevaba encima. La sala se llenó de gritos, mientras los menos afectados trataban de ayudar a los heridos. La onda expansiva alcanzó a varios coches aparcados a la puerta del hotel.

"Entré en el comedor para sentarme y de pronto oí la explosión. Busqué a mi familia y, gracias a Dios, todos estaban bien", declaró un testigo que no quiso dar su nombre. "Estaba ahí, de pie, y de pronto todas las ventanas volaron. Es una catástrofe", dijo el jefe de camareros del hotel, que se identificó como Maxim. Parte del techo del comedor se vino abajo y amasijos de hierros se apilaron sobre mesas y sillas destruidas. Sólo una mesa y sus correspondientes sillas quedaron en pie.

Se trata del atentado más grave desde que, el 21 de junio pasado, un suicida palestino hiciera estallar una bomba en la puerta de una discoteca de Tel Aviv. En aquella ocasión se produjeron veintiún muertos, la mayoría inmigrantes rusos, además del kamikaze palestino.

Netania, una ciudad costera muy próxima a la localidad cisjordana de Tulkarem, ha sido objeto de varios atentados desde el inicio de la segunda Intifada en septiembre del año 2000. El último de ellos se produjo el pasado día 9, cuando dos palestinos abrieron fuego contra la gente que se encontraba paseando en la zona de los hoteles. Dos israelíes (uno de ellos, un bebé) resultaron muertos y varias docenas heridos.

"Ésta es una ciudad que puede ser alcanzada desde muchos sitios", manifestó la alcaldesa de Netania, Miram Feyerberg, todavía incrédula. En su opinión, resulta imposible prevenir este tipo de atentados.

Desde la llegada de Zinni a la zona el pasado día 14, el primer ministro israelí había dado muestras de contención. A pesar de su habitual política de represalias, Ariel Sharon había dejado pasar los dos atentados suicidas cometidos la semana pasada dentro de Israel y que costaron la vida a diez de sus ciudadanos. Sin embargo, tras un par de ataques a colonos ocurridos el último domingo en Cisjordania, fuentes gubernamentales habían hecho saber que su paciencia se estaba agotando.

El hecho de que las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa sea uno de los dos grupos que se ha responsabilizado del atentado de ayer complica aún más las cosas. A pesar de que el líder palestino, Yasir Arafat, condenó este tipo de acciones tras el ataque terrorista del pasado jueves, el Gobierno de Sharon está convencido de su responsabilidad.

"Todavía estamos trabajando para alcanzar un alto el fuego con el que estamos totalmente comprometidos, pero si los palestinos han elegido el camino del terrorismo... entonces tendremos que decidir qué medidas tomar", declaró Raanan Gissin, un consejero del primer ministro. "Esto exige que reevaluemos toda nuestra política", afirmó Gissin.

El atentado ha coincidido con un reforzamiento de las medidas de seguridad con motivo de la celebración de la Pascua judía que se iniciaba anoche. Los judíos conmemoran en esta fecha el éxodo de Egipto. El propio enviado norteamericano se disponía a celebrar la tradicional cena en casa de Shalom Lipner, un asesor de política exterior de Sharon nacido en Canadá y con quien viene trabajando muy estrechamente desde que inició su misión el año pasado.

[Por otra parte, el activista palestino Saíd Abu Ros murió ayer a causa de una explosión mientras manipulaba dinamita en el campo de refugiados de El Ein, en Cisjordania. Otro palestino resultó muerto en el mismo incidente, según fuentes palestinas, informa Efe.]

El Mundo - Jueves, 28 de marzo de 2002

ORIENTE PRÓXIMO / UNA GUERRA NO DECLARADA

Un kamikaze palestino mata a 19 israelíes
en el comedor de un hotel en Netania

Las excepcionales medidas de seguridad en el país no impidieron el atentado, que causó también heridas a un centenar de personas entre los asistentes a una fiesta de la Pascua judía.

MIGUEL MURADO. Especial para EL MUNDO.

JERUSALÉN. Cuando parecía que la jornada iba a girar en torno a las propuestas de paz presentadas en la Cumbre árabe de Beirut, Oriente Próximo vuelve a encontrarse al borde del precipicio. Al menos diecinueve personas murieron y más de un centenar resultaron heridas cuando un kamikaze palestino se voló a sí mismo en el comedor de un hotel de la ciudad costera de Netania, al norte de Tel Aviv. El atentado suicida, uno de los más graves sufridos en Israel en año y medio de violencia, sucedió a primeras horas de la noche de ayer.

A esas horas, la planta baja del Hotel Park de Netania se encontraba llena de ciudadanos israelíes que se habían reunido para conmemorar la fiesta del Pésaj (Pascua judía) y celebrar el tradicional séder (cena pascual). A pesar de las excepcionales medidas de seguridad desplegadas en todo el país con motivo de las fiestas, el hombre bomba logró introducirse en el comedor del hotel y detonar el artefacto que llevaba en el chaleco. La explosión fue de tal potencia que echó abajo las paredes internas, sembrando la muerte en toda la planta del edificio.

Apenas unas horas antes, el presidente norteamericano, George W. Bush, había hablado de "progresos" en las conversaciones para un alto el fuego que conduce su enviado a la zona, el general Anthony Zinni.

Nadie lo creía. En realidad, las reuniones tripartitas para la tregua habían sido ya suspendidas indefinidamente el martes, en medio de los reproches mutuos de los participantes. Tanto israelíes como palestinos habían rechazado, de forma indirecta, la propuesta de compromiso avanzada por Zinni. Un último intento de convencer a las partes anoche no arrojó tampoco resultados positivos. Pero existía al menos una débil esperanza: la de un milagro que volviese a encauzar las conversaciones. En vez de un milagro ha ocurrido una tragedia.

El atentado ha sido reivindicado por la organización radical islámica Hamas, que identificó al suicida como Abdel-Basset Odeh, miembro de su rama militar, las Brigadas Izedim al-Kassam. "Es una yihad [guerra santa], victoria o martirio", proclamó la organización en su comunicado.

Odeh conocía su objetivo. Se da la circunstancia de que había trabajado durante años en la hostelería israelí, incluido algún hotel en Netania. El terrorista era natural de la localidad cisjordana de Tulkarem, que se encuentra a tan sólo diez kilómetros de distancia.

Debido a esta proximidad con la Línea Verde que separa los territorios ocupados e Israel, Netania ha sido el escenario de numerosos atentados desde el comienzo de la Intifada palestina. El último de estos ataques tuvo lugar hace tan sólo dos semanas, no muy lejos del de ayer, cuando un francotirador palestino ametralló a los viandantes que paseaban por una calle peatonal de la ciudad.

Lo cierto es que los intentos de atentado no se han detenido en ningún momento en los últimos días, si bien en su mayoría habían sido frustrados por las Fuerzas de Seguridad. La calma de la última semana no sólo era relativa, también era sólo aparente. Yibril Rayub, el influyente jefe de la Seguridad palestina en Cisjordania, había pronosticado ayer mismo más violencia si el Gobierno israelí continuaba imponiendo a los palestinos lo que calificó de "condiciones imposibles".

También en Israel, los rumores de una nueva ofensiva contra los territorios ocupados eran cada vez más insistentes. Lo sucedido ayer noche en Netania convierte esa posibilidad de escalada en algo inminente.


Sharon anuncia "una respuesta fuera de lo normal"

M.M.

JERUSALÉN. Portavoces del Gobierno israelí anunciaron ayer una "respuesta fuera de lo normal" contra las instalaciones de la Autoridad Palestina tras el atentado.

Raanan Gissin, asesor de Ariel Sharon, declaró que lo sucedido en Netania "obligará a Israel a reevaluar su estrategia por completo".

La dirección palestina condenó el ataque "especialmente por ser el día de la Pascua judía", mientras que aseguró que castigará a los responsables y actuará "con severidad" contra Hamás. Según los responsables palestinos, el atentado es un intento "de hacer fracasar la Cumbre de la Liga Arabe" y está "dirigido contra los intentos del enviado Zinni" de alcanzar un acuerdo.

Lo que se teme ahora es que Israel responda con una nueva campaña contra los territorios ocupados como la que hace pocas semanas dejó un saldo de casi doscientos muertos. Una ofensiva similar conduciría con toda probabilidad a una nueva respuesta palestina en forma de atentados suicidas.