El Mundo - Miércoles, 17 de abril de 2002
ORIENTE PRÓXIMO / 'OPERACIÓN MURO PROTECTOR'
Israel impide la asistencia médica
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MIGUEL MURADO. Especial para EL MUNDO. JERUSALÉN. El Dr. Ernesto Basauri está indignado. Este oftalmólogo vasco que trabaja en un hospital de la parte árabe de Jerusalén se pasó ayer todo el día intentando traer desde Nablus a un paciente para operarlo de urgencia, sin conseguirlo: un niño palestino de trece años llamado Imad Eddin. La explosión de un misil disparado desde un helicóptero israelí le reventó los dos globos oculares. Una intervención rápida podría todavía salvarle la vista, pero el Ejército impide su traslado. "Esto es intolerable" dice Dr. Basauri. "Nos acaban de informar de que otra ambulancia que intentó llegar hace unas horas desde Nablus ha sido detenida en un control y sus ocupantes golpeados por los soldados. Cosas así suceden todos los días". El Ejército israelí impide la asistencia médica, así como la distribución de agua y alimentos a decenas de miles de personas en los territorios ocupados. Son ya más de quinientas mil las sometidas a toque de queda, ciento cuarenta mil de las cuales no tienen apenas acceso a agua o comida. La situación es particularmente dramática en el campo de refugiados de Yenín, adonde ayer se permitió finalmente un acceso limitado a la Cruz Roja. Las tres ambulancias que entraron en el campo no pudieron hacer otra cosa que constatar su completa devastación. Los soldados le impidieron distribuir incluso provisiones básicas como agua o leche. Ayer, el propio Bush pedía a Israel que intentase tratar de "forma más humana" a los civiles palestinos. Recientemente, las principales organizaciones internacionales condenaban en un comunicado conjunto lo que calificaron de "graves violaciones de las leyes humanitarias". Estas organizaciones, la Cruz Roja y varios organismos de la ONU entre otras, recordaban a Israel que nada le exime "del cumplimiento de las leyes internacionales y el respeto de los Derechos Humanos". |