El País - Martes, 7 de mayo de 2002
Asesinado a tiros el líder de la ultraderecha holandesa
Detenido un joven, blanco y holandés como supuesto autor de los disparos contra Pim Fortuyn
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SONIA ROBLA / BOSCO ESTERUELAS. Amsterdam / La Haya. Pim Fortuyn, de cincuenta y cuatro años, el líder de la derecha populista surgida este año en Holanda, fue asesinado ayer en Hilversum tras conceder una entrevista a la radio holandesa. Un pistolero se le acercó en el aparcamiento donde había dejado su coche y le descerrajó seis tiros que le alcanzaron en la cabeza, el cuello y el tórax. La policía detuvo al supuesto asesino, un joven holandés y blanco, cuya identidad no facilitó. Los dieciséis millones de holandeses quedaron conmocionados por el atentado, el primero de estas características en este país. Los partidos suspendieron sus campañas para las elecciones del 15 de mayo, en las que Fortuyn iba a conseguir una veintena de los ciento cincuenta escaños, según los sondeos. El dirigente holandés, herido de muerte, quedó tendido en el suelo en medio de un gran charco de sangre. Durante cerca de una hora, varios médicos intentaron infructuosamente reanimarle. Inmediatamente, la policía cercó la Ciudad de la Imagen, el complejo de emisoras de radio y televisión en el que se produjo el atentado hacia las seis de la tarde, mientras helicópteros sobrevolaban la zona. Ese centro, a una veintena de kilómetros al sureste de Amsterdam, es un recinto cerrado con controles de acceso. El asesinato se cometió ante tres testigos que se encontraban en el aparcamiento en el momento del atentado: uno de ellos, el chófer de Fortuyn, intentó retener al asesino. Otro, un periodista de televisión, aseguró que el asesino era un joven que llevaba una gorra de béisbol. Anoche la policía confirmó la detención de un holandés joven, de raza blanca, cuya identidad no desveló y que consideró como principal sospechoso del crimen. Fortuyn no contaba con protección o escolta porque, como comentó recientemente a la televisión pública holandesa, su partido aún era muy joven y no disponía de una infraestructura o de medios adecuados. Sin embargo, denunció públicamente que había recibido varias amenazas telefónicas y que lo había comunicado a la policía. Su abogado afirmó ayer que había pedido protección policial. Harry Mens, amigo del asesinado, contó a la televisión pública NOS que Fortuyn le dijo ayer por la mañana que acababa de recibir más amenazas por teléfono. Le aseguró que se tomaba tan en serio esas llamadas que no pensaba regresar a su casa de Rotterdam y que planeaba trasladarse a un hotel. Su fama saltó a la prensa internacional el 6 de marzo pasado cuando, en su primera participación electoral, logró el treinta por ciento de los votos en las municipales de Rotterdam, donde controlaba 17 escaños. Ahora, con la formación denominada La Lista de Fortuyn, estaba en plena campaña para las legislativas. Algunos de sus mensajes, como "Holanda está llena", calaron hondo en una parte de la población, mientras otros líderes lo tildaban de ultraderechista y xenófobo. Él mismo, sin embargo, hizo hincapié en sus últimas comparecencias en que estaba "harto" de que lo compararan, por ejemplo, con el ultra francés Jean-Marie Le Pen, a quien acusó de ser "antisemita". Por el contrario, Fortuyn afirmó que él apoyaba a Israel pero que el mundo y la cultura islámicas estaban "atrasados", como se podía comprobar por los avances tecnológicos de las últimas décadas. Cientos de sus seguidores se concentraron anoche ante el Parlamento en La Haya para protestar por el crimen. El asesinato, en medio de la creciente preocupación europea por el auge de la ultraderecha, causó una enorme conmoción en Holanda, donde jamás había ocurrido algo semejante. El primer ministro en funciones, Wim Kok, del Partido Socialdemócrata (PVDA), pidió "calma" en un mensaje dirigido al país porque, como añadió, será "el mejor servicio a favor de nuestro Estado de Derecho y de la democracia". Kok, que se refirió al suceso como "una tragedia", señaló que, en un país como Holanda, las diferencias políticas "se pueden dirimir con palabras, pero no con balas". "Tras lo ocurrido es imposible continuar con nuestra campaña", declaró a la televisión holandesa NOS el jefe del partido liberal VVD, Hans Kijkstal. "Esto es un punto de inflexión en la Historia política holandesa. Estoy aterrado", dijo Paul Rosenmoeller, dirigente del partido ecologista Groen Links (Izquierda Verde). "Es inquietante. Es incomprensible que esto ocurra en nuestra democracia", declaró también a la televisión el presidente del partido PVDA, Ad Melkert. "Holanda ha perdido su inocencia", añadió. Desde Bélgica, Frank Vanhecke, líder del ultraderechista y xenófobo Vlaams Blok, aseguró que se encontraba "afectado, pero no sorprendido", porque son muchos los dirigentes políticos que, en su opinión, lanzan continuamente mensajes de "odio y violencia" contra partidos como el suyo. También en Bruselas el secretario general de la UE, Javier Solana, calificó el hecho de "terrible". |
El Mundo - Martes, 7 de mayo de 2002
Asesinado a tiros Pim Fortuyn,
líder de la extrema derecha holandesa
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CONSTERNACIÓN EN HOLANDA. La policía anuncia la detención del presunto asesino. El Gobierno decidirá hoy si aplaza las elecciones legislativas del 15 de mayo. Los sondeos otorgaban el 15% de votos al partido del líder populista. La policía anuncia la detención del atacante, un holandés de raza blanca, que le disparó seis veces en un aparcamiento tras ser entrevistado en la radio pública. Su partido fue el más votado en las elecciones municipales de Rotterdam y los sondeos le dan el 15% en las legislativas del próximo día 15. JUAN CARLOS GONZALEZ. Corresponsal. BRUSELAS. El líder de la extrema derecha holandesa, Pim Fortuyn, fue asesinado ayer por la tarde por un desconocido que le disparó seis tiros a bocajarro en un aparcamiento de los estudios de la radiotelevisión pública situados en la localidad de Hilversum, a unos 20 kilómetros al sureste de Amsterdam. La muerte del líder populista, que acababa de participar en un programa de radio, fue confirmada oficialmente horas después por el primer ministro en funciones, Wim Kok. Tras conocerse el atentado, los partidos políticos holandeses decidieron suspender la campaña electoral para las legislativas, previstas para el próximo 15 de mayo. El asesinato de ayer es el primero llevado a cabo contra un político en la historia de la democracia holandesa. Fortuyn, de cincuenta y tres años, era el jefe del partido de extrema derecha Lista Pim Fortuyn. Su lema de campaña se centró en el cese de la inmigración en Holanda, cuya población de origen extranjero se sitúa en torno al 10% del total. "El país está lleno", afirmaba para rechazar nuevas entradas. Al cierre de esta edición, la policía anunció la detención del presunto autor del asesinato de Fortuyn, del que no se facilitaron más detalles salvo que es de raza blanca y nacionalidad holandesa. Estaba siendo interrogado para aclarar los motivos que le llevaron a cometer el homicidio. Las Fuerzas de Seguridad habían estado buscando al responsable del asesinato en los bosques cercanos que rodean los estudios de la emisora pública. Poco antes, la televisión ya había informado de que agentes de la policía estaban interrogando a cuatro personas en las dependencias de Hilversum, aunque no precisó si eran sospechosos o simples testigos oculares. "Está en un estado crítico y podría fallecer" en breve, explicaba René Warmerdam, portavoz de Fortuyn, inmediatamente después del atentado. Fuentes de la NOS, la radiotelevisión pública holandesa, afirmaron que el dirigente político, desconocido a escala nacional hace apenas dos meses, recibió entre "cinco o seis" balas en la cabeza, el cuello y el pecho. Tras varias horas de confusión, el primer ministro en persona, Wim Kok, confirmaba su muerte. "Pim Fortuyn ya no está con nosotros, es un momento profundamente trágico", declaró Kok. "No sabemos los motivos, pero es increíble que esto haya pasado en Holanda. Tenemos diferencias que hay que defender con palabras, no con balas", agregó el primer ministro profundamente afectado, quien añadió que su muerte suponía "un terrible golpe" contra "el Estado de Derecho democrático holandés". Kok señaló anoche, al término de una reunión de crisis del Gobierno, que decidirá hoy si aplaza las elecciones generales previstas para el 15 de mayo, aunque primero escuchará la opinión del partido del líder asesinado ayer. "Todo el mundo puede comprender que tenemos que tener en cuenta la opinión de la lista Pim Fortuyn", señaló. Warmerdam declaró por su parte que Fortuyn le había comunicado hace días que se sentía amenazado tras recibir llamadas anónimas que fueron denunciadas ante la policía. Inmediatamente después del atentado, una ambulancia y un coche de policía se dirigieron al lugar, mientras que un helicóptero sobrevolaba los estudios de la radiotelevisión holandesa. Pero los intentos de los equipos médicos no consiguieron reanimar al político extremista, cuyo cadáver quedó tendido en el suelo del aparcamiento de la radiotelevisión holandesa, adonde Fortuyn había acudido a ser entrevistado. Más cerca de Berlusconi "Tengo el mismo programa que Berlusconi, pero menos dinero que él", afirmaba el candidato holandés en un intento de alejarse de otros líderes de la extrema derecha europea. Fortuyn, que no escondía su homosexualidad y no ocultaba su misoginia, se mostraba incluso abiertamente contrario al candidato a las presidenciales francesas Jean-Marie Le Pen. Desde la sede de su partido también se rechaza cualquier relación con el partido del ultraderechista austriaco Jörg Haider. Pero a pesar de sus reiteradas negativas a aparecer vinculado con la extrema derecha, su liderazgo empezó a perfilarse tras realizar varias declaraciones de corte xenófobo. Fortuyn era partidario de reintroducir el control en las fronteras, un sistema de cuotas para los refugiados y el desplazamiento obligatorio de inmigrantes para "facilitar su integración". En las últimas semanas, sus declaraciones racistas y xenófobas provocaron el rechazo de los partidos políticos tradicionales, en un país que se considera como el más abierto y liberal de Europa. Según Fortuyn, el islam es "una cultura de atrasados".Tras estas declaraciones fue expulsado de su partido, Leefbaar Nederland (Países Bajos donde se pueda vivir), y creó su propia formación, que bautizó con su nombre, Lista Pim Fortuyn. Los sondeos pronosticaban a su partido una entrada con fuerza en el Parlamento holandés, con un total de veintinueve escaños de los ciento cincuenta que integran la cámara. De lograr este objetivo, la Lista de Fortuyn se convertiría en el tercer partido más votado, con el quince por ciento de apoyos, detrás de los democristianos (CDA) y los socialdemócratas (PVD) del primer ministro Wim Kok. De ser así jugaría un papel importante en un país donde los gobiernos son formados tradicionalmente por coaliciones en la que participan varios grupos. El dirigente populista provocó una enorme sorpresa el pasado 6 de marzo. Hace apenas dos meses lograba el treinta y cuatro por ciento de los escaños a la Alcaldía de Rotterdam, la segunda ciudad del país. Rotterdam, dirigida tradicionalmente por los laboristas del primer ministro Kok, es uno de los más importantes puertos del mundo y salida al mar de la cuenca del Rhur alemán. Pese al llamamiento a la calma efectuado por Kok, seguidores del líder asesinado se congregaron anoche en las inmediaciones del Parlamento en La Haya para manifestar su protesta por el atentado a tiros que acabó con su vida. Los congregados, unos trescientos, según diversos testigos, incendiaron al menos dos vehículos en el aparcamiento subterráneo del Parlamento. También lanzaron piedras, botellas y diversos objetos contra las fuerzas del orden, destrozaron escaparates e incendiaron plantas y árboles. Los manifestantes portaban consignas contra los partidos tradicionales y algunas alusivas al primer ministro dimisionario, como la que preguntaba: "Kok, ¿estarás ya contento?". |