El Mundo - Lunes, 20 de mayo de 2002
Los niños con los niños
La Administración Bush facilitará la "división de sexos" en las escuelas públicas
tras derogar una ley que impedía la discriminación
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CARLOS FRESNEDA. Corresponsal. NUEVA YORK. En aras del rendimiento académico, George W. Bush se propone facilitar la división de sexos en las escuelas públicas: los niños con los niños y las niñas con las niñas, como hace treinta años, antes de que entrara en vigor la normativa contra la discriminación sexual que el Gobierno estadounidense ha decidido derogar. Al presidente Bush le ha salido una insospechada compañera de viaje en su cruzada a favor de las escuelas unisex. Senadora Hillary Rodham Clinton: "Queremos que todos los padres, y no sólo los que pueden pagarse una escuela privada, tengan la opción de llevar a sus hijos a un centro sólo para niños o sólo para niñas". El volantazo de la ex Primera Dama ha sorprendido a las feministas, que llevan años plantando cara a lo que consideran como una peligrosa "marcha atrás" de la educación pública. La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) ha elevado también su voz contra la iniciativa por creer que viola la igualdad de derechos y que fomenta la segregación. El experimento de las single sex schools llevaba tiempo gestándose en una decena de distritos escolares. En Harlem funciona la Young Women's Leadership School: la escuela pública "sólo para niñas" que se ha labrado una triple reputación (rigor, rendimiento, resultados) como la de los privadísimos centros del Alto Manhattan. La tendencia cuenta incluso con el respaldo de la Asociación Nacional por el Avance de la Separación de Sexos en la Educación Pública, capitaneada por el doctor Leonard Sax y con gran influencia en los corrillos conservadores de Washington. Leonard Sax afirma que su cruzada no tiene una base moral, sino científica: "Los niños se desarrollan más despacio que las niñas. Existen grandes diferencias psiconeurológicas y cognitivas entre los dos sexos: los niños son menos atentos, menos capaces de permanecer sentados durante periodos largos de tiempo...". En Gran Bretaña, el educador Graham Able ha comparado treinta clases mixtas y segregadas y ha descubierto que las niñas mejoran por separado en Matemáticas y en Ciencias, mientras que los niños aumentan su rendimiento en casi todas las materias y superan mejor el "bache de madurez" con el sexo débil. La evidencia científica, según Sax, pesa tanto o más que los factores sociológicos. En ambientes segregados hay menos distracciones, importan poco las apariencias, apenas hay acoso sexual y bajan ostensiblemente los embarazos prematuros. Los seguidores de la escuela unisex denuncian que hay una sospechosa conexión entre todos estos valores, las campañas proabstinencia y la tendencia involucionista de la Administración Bush en temas sociales. "Los argumentos a favor de la segregación sexual en las escuelas son los mismos que hace veinte años se esgrimían a favor de la separación de blancos y negros", sostiene Patrick Welsh, profesor de instituto, en un alegato contra las single-sex schools publicado en el USA Today. "Estoy seguro de que los hispanos se sentirían mejor entre hispanos, y que los inmigrantes musulmanes estarían más cómodos con estudiantes de su religión, pero ese modelo de enseñanza no favorece nada a la integración social". "Ambiente irreal" "Es absurdo que los niños aprendan en ambientes irreales", dice la educadora Lindsay Walsh, otra ferviente defensora de la educación mixta. "La escuela debe ser el reflejo de la sociedad en que vivimos: plural, diversa, intregrada". La Asociación Americana de Mujeres Universitarias (AAUW) ha sido de las primeras en protestar contra la política de la Administración Bush. "Lo que las escuelas necesitan es más dinero, más preparación para los profesores y puede que incluso más disciplina, pero no más segregación", en palabras de la portavoz Nancy Zirkin. El debate está al rojo vivo, y el Departamento de Educación lo calentó al publicar las "líneas maestras para la educación unisexual en la escuela pública" el 8 de mayo. Decenas de escuelas, como la Prep Academy for Boys de Houston, esperan ya ansiosas poder colgar el cartel el curso próximo: "Sólo para niños". |