El País - Lunes, 20 de mayo de 2002
Timor Oriental se convierte en Estado soberano
con una gran celebración popular
Clinton y la presidenta de Indonesia asisten a la toma de posesión del presidente Gusmão
|
EFE. Dili. Timor Oriental se convirtió la pasada medianoche (17.00, hora peninsular española) en un Estado soberano durante una emotiva ceremonia en la que fue investido presidente Xanana Gusmão. Tras un discurso en el que el secretario general de la ONU, Kofi Annan, felicitó al pueblo timorense y le deseó un 'brillante futuro', seis cascos azules arriaron la bandera de Naciones Unidas y otros tantos ex guerrilleros timoreses izaron el estandarte de la nueva nación. Durante la ceremonia, celebrada en una gran explanada a las afueras de Dili, la soprano estadounidense Barbara Hendricks interpretó el tema Freedom (Libertad) ante más de cien mil personas. Gusmão, que lideró la resistencia timorense durante la ocupación indonesia, agradeció el apoyo de toda la comunidad internacional en el proceso de independencia de su país. Tras jurar su cargo, se dirigió en inglés a la comunidad internacional, en portugués a la delegación lusa, en indonesio a la presidenta Megawati Sukarnoputri, y en tetum a su pueblo, y en cada uno de sus discursos envió un mensaje distinto. A Megawati le dijo, en referencia a la ocupación indonesia: 'Podré perdonar, pero no olvidar'. Megawati acudió a la ceremonia de la proclamación de la independencia tras depositar una ofrenda en un cementerio de Dili a los indonesios caídos en Timor, lo que fue mal acogido por algunos dirigentes timorenses. Sin embargo, la comunidad internacional coincide en que la presencia de la presidenta indonesia en la toma de posesión de Gusmão es un gesto de buena voluntad. Timor Oriental fue colonia portuguesa hasta 1975, cuando Indonesia aprovechó el rápido proceso de descolonización y las luchas internas por el poder para ocupar militarmente el territorio. Los timorenses votaron masivamente por la independencia en el referéndum de agosto de 1999, lo que dio paso a un Gobierno transitorio de Naciones Unidas. En su discurso, Kofi Annan reconoció 'el coraje y la perseverancia' de Timor Oriental. 'Hace cuarenta y cinco años, mi país, Ghana, logró su independencia. Esta noche estoy tan emocionado como lo estuve entonces', dijo. El Gobierno español donó un millón de euros para el desarrollo de la nueva nación. La presidenta del Senado, Esperanza Aguirre, que encabezó la delegación de la Unión Europea, se reunirá hoy con Gusmão. 'Durante la reunión testimoniaré que estamos aquí para ayudar', manifestó Aguirre. En nombre de su país, el ex presidente estadounidense Bill Clinton se mostró muy satisfecho porque tanto el presidente de Portugal, Jorge Sampaio, como la jefa del Estado indonesio acudieran al acto. La independencia, dijo Clinton, 'supondrá un gran giro y la apertura definitiva de esta parte del mundo', en referencia al sureste asiático. |
El Mundo - Lunes, 20 de mayo de 2002
Nace Timor Oriental como Estado independiente
Kofi Annan traspasa el poder a los timorenses, ante la presencia de 80 delegaciones de todo el mundo
|
DILI (TIMOR ORIENTAL). "En menos de doce horas Timor Oriental será una nación independiente. Será un momento de orgullo y de liberación", dijo ayer el secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, a su llegada al aeropuerto de Dili. A medianoche 16 h. en España , el máximo representante de la ONU transfería el poder y el gobierno a los timorenses, después de que la organización de Annan tomara las riendas de Timor Oriental en 1999. Entonces, el territorio acababa con veinticuatro años de dominación indonesia y la ONU se disponía a realizar una misión inédita: administrar todo un territorio con plena independecia. El secretario general de Naciones Unidas lanzó ayer un "Viva Timor Oriental" y cedió la soberanía al presidente del Parlamento timorense, Francisco Lu Olo Guterres, en nombre del nuevo Estado sudasiático. En el acto de traspaso de poder, Annan saludó a los setecientos cuarenta mil timorenses y aplaudió el valor y la perseverancia que han mantenido hasta su independencia. "Deberíais estar muy orgullosos. Aún recuerdo el día, hace cuarenta y cinco años, en que mi propio país, Ghana, logró su independencia. Hoy estoy tan excitado como entonces", declaró Annan. Represión Decenas de miles de personas se reunieron ayer en las afueras de Dili, la capital, para festejar la independencia de su territorio.Sin embargo, el pasado que les ha tocado vivir se ha visto trastocado por una violenta dictadura militar. Después de una larga dominación portuguesa iniciada en 1520 con el descubrimiento de la isla, la Revolución de los claveles vivida en Lisboa en 1974 inició un proceso de descolonización. Rápidamente, en 1975, el Frente Revolucionario para la Independencia de Timor (Fretilin, de inspiración marxista), se apresuró a proclamar la independencia del territorio. Un mes más tarde, en diciembre de 1975, Indonesia invadía Timor Oriental, la otra mitad de la isla que no estaba bajo su poder. Aunque ni la ONU ni Portugal lo llegaran a aceptar nunca, Yakarta se anexionó por decreto la que consideró su provincia número veintisiete. Pese al fuerte movimiento de resistencia liderado por Xanana Gusmao, el Ejército indonesio impuso una sangrante dictadura, que provocó doscientos mil muertos. En 1999 y tras merecer un Premio Nobel de la Paz en 1996 , la lucha por la autodeterminación logró sus frutos, e Indonesia se retiró del territorio. Desde entonces, todo ha marchado a buen ritmo y, si en septiembre de 1999 el 78% de los timorenses apoyaban la independencia, el pasado 14 de abril el ex guerrillero Gusmao arrasaba en las elecciones a la Presidencia de Timor Oriental. La nota amarga de las celebraciones que tuvieron lugar ayer fue la controvertida presencia de buques de guerra indonesios en aguas cercanas. Aparte de esta sombra del pasado, ayer todo era optimismo, entre los timorenses y también en la comunidad internacional. Nada menos que ochenta delegaciones de todo el mundo presenciaron en Dili los actos oficiales. Entre los invitados, una personalidad de excepción, el ex presidente de EE.UU. Bill Clinton, que horas antes había loado la "lucha histórica" de Timor Oriental. Mientras, la prensa y los líderes políticos de Portugal se deshacían en elogios al nacimiento del primer Estado del siglo XXI. |
La Jornada - Lunes 20 de mayo de 2002
En presencia de Annan, Xanana Gusmao asume la presidencia de la nueva nación
Timor Oriental concreta su independencia
Es ahora el país más pobre de Asia; 100 mil personas festejan la separación de Indonesia
|
Reuters y DPA Dili, lunes 20 de mayo. Timor Oriental declaró su independencia poco después de la medianoche del domingo, en medio del festejo de miles de ciudadanos, y pasó a ocupar su lugar como la primera nación nueva del milenio. De pie sobre un escenario improvisado en un campo en las afueras de la capital, Dili, Kofi Annan, secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), entregó las riendas del poder, provocando una estruendosa ovación de la multitud. "Felicito al pueblo de Timor Oriental por el coraje y la perseverancia que ha mostrado", dijo sonriente ante la multitud. A su lado estaba el ex líder guerrillero Xanana Gusmao, quien fue declarado presidente. Annan realizó la transferencia de mando a la medianoche del domingo, al término de una misión de la ONU que gobernó Timor Oriental desde que su población aprobó en un referendo en 1999 su separación de Indonesia, país que invadió Timor en 1975. La decisión en favor de la independencia fue replicada violentamente por milicias pro Yakarta respaldadas por el ejército indonesio. "Ustedes deben estar muy orgullosos. Es el mayor tributo que puedo rendir ante una pequeña nación que fue capaz de provocar la inspiración del mundo y concentró su atención", expresó Annan. "En este momento honramos a cada ciudadano de Timor Oriental que persistió en la lucha por la independencia. Recordamos además a muchos que ya no están aquí entre nosotros, pero que igualmente soñaron con este momento. Este también es su día", agregó Annan. El recién investido presidente de Timor Oriental, Xanana Gusmao, agradeció a la comunidad internacional su apoyo a la independencia, que terminó oficialmente con cuatrocientos cincuenta años de dominio extranjero. Dijo a todos los asistentes a la ceremonia de asunción que eran testigos de los deseos de autodeterminación de un pueblo y de la lucha contra la pobreza en todas sus formas. "No deberíamos continuar manchando nuestros espíritus o coartando nuestras actitudes y nuestra conducta", agregó Gusmao, quien habló alternando el portugués (idioma oficial del nuevo país), inglés y tatum (el más popular de los nueve dialectos de Timor Oriental). Ante el júbilo de miles de ciudadanos y al son del nuevo himno nacional, se izó la bandera roja-negra-amarilla -en la que también aparece una estrella blanca-, tras cuatrocientos años de dominio colonial portugués y veinticuatro de ocupación indonesia. Timor Oriental, de mayoría católica, es ahora el país más pobre de Asia, con una población de setecientos cuarenta mil habitantes. Hombres jóvenes desnudos hasta la cintura con la bandera nacional adherida al pecho se mezclaban con mujeres de edad avanzada en su recorrido por carreteras atiborradas de personas que se dirigían al campo de Taci Tolo, sitio oficial de declaración de la independencia. Algunos caminaron, otros montaron motocicletas o iban en taxis, todos formando parte de un concentración de por lo menos cien mil personas, según cálculos oficiales, durante la noche en Taci Tolo. También se presentaron líderes y delegaciones de ochenta países, que prometieron a Timor Oriental que no será abandonado tras su decisión de romper con el dominio indonesio en 1999. Una de las pocas notas amargas de la celebración fue la controvertida presencia de buques de guerra indonesios en aguas cercanas, aunque no se reportaron incidentes. |
Folha de São Paulo, 19 - V - 2002
Nasce hoje Timor, país mais pobre da Ásia
|
FÁBIO ZANINI, da Folha de São Paulo Quando o secretário-geral das Nações Unidas, Kofi Annan, entregar oficialmente a administração de Timor Leste às autoridades do território, à meia-noite de hoje (início da tarde no Brasil), terá acabado de nascer a nação mais pobre da Ásia e uma das mais pobres do mundo. De acordo com relatório divulgado na semana passada pelo Programa das Nações Unidas para o Desenvolvimento, o novo país surge com PIB (Produto Interno Bruto) per capita de meros US$ 478. Metade da população vive com menos de meio dólar por dia, o que faz de Timor um país mais pobre do que Bangladesh, Laos ou Camboja. As conclusões tiveram efeito devastador na pequena ilha. O presidente eleito, José Alexandre Xanana Gusmão, classificou-as de "assustadoras". Já o administrador das Nações Unidas para a região, o brasileiro Sérgio Vieira de Mello, procurou se explicar: "Deixamos as fundações para o desenvolvimento. O desenvolvimento sustentado será criado pelo governo timorense." Experiência inédita A independência do minúsculo território, pouco maior do que o Estado de Sergipe, é o capítulo final da inédita experiência de governo em que se envolveu a comunidade internacional no segundo semestre de 1999. Na época, a ex-província indonésia e ex-colônia portuguesa era uma terra arrasada por milicianos inconformados com a esmagadora vitória da opção independentista em um referendo, em agosto de 1999. A votação foi precedida de e sucedida por episódios de violência, que deixaram mais de mil mortos. A violência entre a maioria católica e a minoria muçulmana, pró-Indonésia, deixou cerca de 200 mil pessoas mortas desde 1975, ano da invasão das tropas indonésias. Tudo novo Sem instituições estabelecidas, sem economia formal ou informal, a nação acabou absorvida pela ONU com o objetivo de ser preparada para a independência. Em dois anos e meio, a República Democrática de Timor Leste ganhou Parlamento, partidos políticos, Constituição e presidente eleito, o carismático Xanana Gusmão, líder histórico da resistência à ocupação indonésia a partir de 1975, depois que a colonização portuguesa chegou ao fim. Escolas foram refeitas, um museu reinaugurado, a universidade, reerguida. Doações externas jorraram e, apesar da morosidade no gasto do dinheiro pela inchada burocracia da ONU, financiaram estradas, iluminação pública e sistemas de comunicações. Mas o país de 800 mil habitantes agora se pergunta o que fazer quando a fonte secar. Com outras prioridades, espera-se que doadores como Japão, Austrália, EUA e União Européia voltem seus olhos para outros locais necessitados do globo. Na semana passada, no entanto, mais uma vez eles vieram ao socorro do território, prometendo US$ 360 milhões de ajuda nos próximos anos. Raro sucesso Se há consenso de que a ONU fez um bom trabalho na reconstrução dos fundamentos da nova nação -um de seus raros sucessos, depois de fracassos colhidos nas crises envolvendo os Bálcãs e Ruanda, por exemplo-, também é voz corrente que teve atuação insuficiente no fomento à economia local. Durante o período de administração, a ONU limitou-se a recolocar a economia do território no ponto exato em que estava em 1998 -mas não avançou. O PIB do país para este ano está estimado em US$ 391 milhões -era de US$ 390 milhões há quatro anos. Mais preocupante é o fato de a economia estar estagnada e sem sinais de recuperação no curto prazo. Para os dois próximos anos, o FMI (Fundo Monetário Internacional) projeta crescimento de no máximo 0,5%. Petróleo A situação poderá ser aliviada no médio prazo, com a entrada nos cofres timorenses de recursos provenientes da exploração de gás e petróleo no estreito que separa a ilha da Austrália. Projeta-se uma receita de US$ 100 milhões por ano, a partir de 2005. Até lá, Timor precisará continuar a sobreviver das doações internacionais e da incipiente economia local, baseada no cultivo de café e frutas, na pesca e no turismo. Cerca de 40% da população está desempregada. Com a saída efetiva da ONU -apenas uma versão bastante reduzida da atual representação permanecerá, funcionando como agência de fomento-, a economia timorense deverá sofrer dramaticamente. Hotéis, bares e lojas abertas especialmente para atender aos 8.000 funcionários da organização não devem resistir. Com a queda na atividade econômica, projeta-se já um déficit orçamentário de US$ 90 milhões para este ano. Democracia no Timor dá sinais de fragilidade A pobreza é apenas uma das ameaças à nascente democracia timorense. A pacificação completa do território ainda é uma miragem, e a reconciliação após décadas de agressão mal começou. Virtualmente nenhum dos implicados nos assassinatos de timorenses nos 15 dias que sucederam ao plebiscito de independência, em setembro de 1999, foi a julgamento. Não há consenso sobre quantos morreram na ocasião. Estimativas variam de cem a mil pessoas. Mais 200 mil, de uma população total de 800 mil, cruzaram a fronteira em direção à parte indonésia da ilha. Com o ambiente de relativa tranquilidade, a maioria retornou, mas cerca de 50 mil permanecem exilados. Apesar de alguns personagens secundários terem sido levados a julgamento em Timor, os grandes envolvidos permanecem impunes na Indonésia. Entre eles, o general Wiranto, que chefiava as Forças Armadas indonésias na época, e o maior líder das milícias integracionistas, Eurico Guterres. Recentemente, também surgiu preocupação de um front inesperado. Um grupo de veteranos da Falintil, a guerrilha que liderou a resistência timorense, recusou-se a se integrar ao novo Exército do país, como prevê a Constituição. Reivindicam o direito de permanecer como milícia. Foi necessária a intervenção pessoal do presidente eleito, Xanana Gusmão, ex-líder da Falintil, para contornar o problema. Mas a incerteza persiste. O sistema político do novo país também passou por sobressaltos recentemente, o que contribuiu para aumentar as dúvidas. O regime é parlamentarista, mas com presidente forte. Xanana, notório pela teimosia, será obrigado a conviver com outra personalidade forte, a do primeiro-ministro Mari Alkatiri, cujo papel na resistência à Indonésia é igualmente histórico. Ex-amigos íntimos, os dois agora são rivais. A ponto de Alkatiri ter feito questão de declarar publicamente que votou em branco, e não em Xanana, na eleição de 14 de abril em que o atual presidente teve mais de 80% dos sufrágios. Na semana passada, mais turbulência. O líder da União Democrática Timorense, partido mais antigo da ilha, João Carrascalão, renunciou a seu mandato no Parlamento, exigindo que uma nova eleição seja feita, agora que o país é independente. A sugestão, com ampla repercussão na sociedade timorense, não deve ser acatada pelas autoridades, mas tem o potencial de colocar em xeque a legitimidade do sistema político. |