El Mundo - Martes, 21 de mayo de 2002
Las FARC boicotean las presidenciales del domingo
La guerrilla colombiana retira las identificaciones de los ciudadanos
y amenaza con represalias generalizadas donde se vote
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SALUD HDEZ-MORA. Especial para EL MUNDO. CAICEDO (ANTIOQUIA). Veinticinco policías, rodeados de cientos de guerrilleros, quieren impedir que los rebeldes boicoteen las elecciones presidenciales en el casco urbano de Caicedo, un pueblo perdido en las montañas a cuatro horas de Medellín. Saben que no pueden hacer nada en la zona rural, en donde las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) ya han advertido a los campesinos de que el próximo domingo nadie puede ir a votar. "Incluso dijeron que nada de escaparse por los cafetales para llegar al pueblo", comenta una mujer. Para evitar que les hagan trampas, ya han comenzado a quitar cédulas (carnés de identidad), aunque no sea necesario porque esta vez la gente tiene más miedo que en ocasiones anteriores. Ningún líder local ha hecho campaña, y menos aún a favor de Álvaro Uribe, el candidato presidencial a quien las FARC consideran su enemigo acérrimo. "La gente ni se atreve a hablar de elecciones", comenta un concejal que prefiere que no se mencione su nombre, como todos. "A pesar del miedo, en el pueblo hay gente que votará por mostrar su inconformidad con la guerrilla y la violencia, y creo que casi todos a favor de Uribe. Es la forma de demostrarles que no estamos con ellos", añade. Lo mismo opinan otros vecinos en voz baja. Acudirán a las urnas, aunque más de uno teme que haya milicianos (guerrilla de civil) apuntando nombres para tomar después represalias. De los mil doscientos vecinos en edad de votar, se espera que lo hagan unos cien. Por esa cifra no enviarán un helicóptero para recoger los votos, y por carretera corren el riesgo de que la guerrilla los queme. El esfuerzo de todos puede ser baldío, porque si no llegan los comprobantes se anulan los resultados dados por teléfono. Caicedo es una más de las decenas de localidades donde el proceso electoral no podrá desarrollarse con normalidad. Las FARC ya han anunciado que van a obstaculizarlas en sus zonas de influencia, aunque según Armando Estrada, ministro del Interior, no afectarán ni al cinco por ciento del electorado porque la abstención en el campo siempre es muy alta. Protección a los votantes En Campamento, otro municipio antioqueño, tanto las AUC (Autodefensas Unidas de Colombia) como las FARC reunieron a los habitantes para decirles que no votaran porque ningún político haría nada por ellos. En otros lugares, las FARC han sido más explícitas. En Sanjuanito, a tres horas de Bogotá, ya han dicho que si ven votos en las urnas a favor de Uribe, todos pagarán las consecuencias. Aunque Carlos Castaño, líder de las AUC, dijo a EL MUNDO que su organización respetaría el proceso, no descartó que algún comandante tomara medidas a título individual para favorecer o perjudicar a algún candidato. El Gobierno pondrá en marcha un plan especial para garantizar la seguridad de los votantes, aunque sabe que no podrá hacerlo en los doscientos municipios en donde no hay fuerza pública ni en las zonas rurales de muchos otros. Estados Unidos le permitirá utilizar los helicópteros Black Hawk para transportar urnas, jueces o lo que sea necesario para que las elecciones del próximo domingo no estén marcadas por el terrorismo de las FARC. |