El País - Jueves, 23 de mayo de 2002
Tres muertos y 37 heridos en un atentado suicida
en un centro comercial israelí cerca de Tel Aviv
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F. S. Jerusalén. Dos israelíes resultaron muertos y otros treinta y siete heridos anoche como consecuencia de un atentado perpetrado en el centro comercial de la localidad israelí de Rishon Le Zion, a diez kilómetros al sur de Tel Aviv, en una zona considerada segura y especialmente alejada de la línea verde, que separa Israel de los territorios autónomos palestinos. En la acción también falleció el suicida palestino. El atentado se produjo a primera hora de la noche en la confluencia de las calles Rothchild y Herzl, a escasa distancia de donde hace exactamente dos semanas se produjo un atentado similar que destrozó el interior de un casino ilegal y causó quince muertos y más de treinta heridos. Aquel atentado fue reivindicado por Hamás y colocó al Ejército israelí en pie de guerra dispuesto a lanzar una dura represalia contra la población de la franja de Gaza, que finalmente pudo ser bloqueada por las presiones de la Casa Blanca y las protestas de un sector pacifista de las fuerzas militares. En medios políticos palestinos se temía ayer que el ataque suicida sirviera de excusa al Gobierno de Ariel Sharon para desempolvar los planes de ataque y acabar con las milicias radicales que vienen actuando con insistencia en Gaza. La oficina de Yasir Arafat se apresuró a emitir un comunicado en el que condenó el atentado. El ataque suicida de ayer demuestra el fracaso de las gestiones efectuadas por el Gobierno de Arabia Saudí, que en las últimas semanas, siguiendo indicaciones de Estados Unidos ha tratado de convencer a los dirigentes fundamentalistas de Hamás y Yihad Islámica para que abandonen la política de atentados contra la población civil. En plena ofensiva diplomática saudí, la prensa de Israel se hacía eco ayer de los últimos sondeos que demuestran que la población palestina se muestra cada vez más crítica con este tipo de operaciones. Estos sondeos señalan que sólo el cincuenta y dos por ciento de los palestinos aprueba los ataques suicidas en el interior de Israel contra la población civil, seis puntos menos que los recogidos el pasado mes de diciembre. Ayer, pocas horas antes de que se produjera el atentado suicida, un portavoz de Hamás insistía en la necesidad de continuar con las operaciones militares contra Israel, incluidos los atentados suicidas. |
El Mundo - Jueves, 23 de mayo de 2002
Nuevo atentado suicida en Israel
Al menos dos israelíes muertos horas después de que Sharon sacase adelante su plan económico
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MIGUEL MURADO. Especial para EL MUNDO. JERUSALÉN. Un atentado suicida volvió a sacudir ayer a la sociedad israelí, esta vez en la ciudad de Rishon Lezion, al sur de Tel Aviv, donde el pasado 8 de mayo morían dieciséis personas en una acción similar. El atentado de ayer se produjo sobre las nueve de la noche (hora local) en un área peatonal y comercial de la ciudad. Al cierre de esta edición, diversas fuentes señalaban que la explosión causó la muerte al menos a dos israelíes (además del kamikaze) y que unas cuarenta personas habían resultado heridas, varias de ellas en estado muy grave. Israel no tardó en culpar a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) de Arafat de no hacer nada para combatir el terrorismo. Sin embargo, la dirección de la ANP hizo público un comunicado en el que calificaba el ataque de "terrorismo" y mostraba su "cólera e indignación". Las Brigadas de los mártires de Al Aqsa, grupo armado cercano a Arafat, reivindicaron la autoría del atentado. Horas antes de que éste tuviera lugar, Sharon lograba que el Parlamento aprobase su plan económico para financiar la guerra contra la Intifada. Pero el precio ha sido alto: ha dejado a su Gobierno en una posición vulnerable en ese mismo Parlamento y se ha enemistado irremediablemente con la poderosa derecha religiosa israelí. O puede que no tan irremediablemente. Los cinco ministros del partido religioso Shas, que Sharon destituyó fulminantemente la madrugada del martes por oponerse al plan económico en primera lectura, se abstuvieron en la votación de ayer. Un dirigente de Shas presentaba esta abstención como "un gesto de buena voluntad" hacia el Gobierno. Así pues, el partido religioso todavía tiene la esperanza de que Sharon dé marcha atrás y readmita en el Gabinete a los cinco ministros rebeldes. El Shas tiene buenas razones para esperar una retractación. En los últimos años, la fuerza de los partidos haredim (ultra religiosos judíos) no ha dejado de crecer en la política israelí. Es casi imposible formar un Gobierno sin ellos, algo de lo que el Shas ha sabido sacar mucho partido. De momento, Sharon dice que no readmitirá al Shas, si bien ha dejado abierta la puerta a una repesca en caso de que los integristas voten por su ley en la lectura definitiva. Pero esto es dentro de tres semanas y Sharon está ya maniobrando para ampliar su Gobierno y protegerse así de una moción de censura de la oposición, si es que en Israel se puede hablar en estos momentos de oposición. Su firmeza frente a los religiosos (acusados de "parasitismo" por buena parte de la sociedad israelí) le ha granjeado a Sharon un apoyo público sin precedentes. Los diarios israelíes le otorgaban ayer una horquilla de popularidad entre el 62% y 70%. Entre esto y la ola de patriotismo desatada por la última ofensiva militar, es poco probable que nadie plantee una moción de censura. Ello le deja a Sharon tiempo para reforzar su base parlamentaria. No tendrá problemas. Parte de la extrema derecha, que había abandonado el Gobierno en protesta por su "moderación" en el asunto palestino, quiere regresar. Incluso un partido de izquierda anticlerical, el Shiniu, podría unirse en el futuro al Gobierno, en premio al "laicismo" demostrado por Sharon en su enfrentamiento con el Shas. Anteriormente, un obús israelí mataba a cuatro palestinos, uno de ellos un jefe guerrillero local, en un campo de refugiados de Nablus, en lo que Israel denomina "asesinatos selectivos". |
La Jornada - Jueves 23 de mayo de 2002
Reitera Bush que nunca ha "respetado" al presidente Yasser Arafat
Nuevo atentado suicida
deja 3 israelíes muertos
La ANP condena el ataque reivindicado por las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa
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AFP, DPA y Reuters Tel Aviv, 22 de mayo. Al menos tres israelíes murieron y veintisiete resultaron heridos en un nuevo atentado suicida perpetrado la noche de este miércoles en un parque de la localidad israelí de Rishon Lezion, vecina a esta capital, ataque que condenado por la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y ocurrió apenas dos horas después de que cuatro palestinos fueron asesinados por soldados israelíes en Nablus. Entre los fallecidos figuraba Mahmoud Titti, un comandante de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa; otros dos hombres eran miembros del grupo armado y el cuarto un transeúnte. El atentado fue reivindicado precisamente por este grupo armado, cercano al movimiento Fatah del presidente de la ANP, Yasser Arafat. En un comunicado, las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa afirmó: "Así hemos vengado la muerte de Jihad Jibril en Beirut, así como el asesinato de cuatro palestinos hoy en Nablus, y la de centenares de otros en los territorios ocupados". El presidente estadunidense, George W. Bush, a su vez, reiteró que "nunca ha respetado", al presidente palestino Yasser Arafat, en declaraciones que hizo antes del atentado. Según la policía, el atacante suicida llevaba una carga de seis o siete kilos de explosivo mezclado con clavos, y al parecer quería entrar a un bar del centro de la ciudad y no lo logró, por lo que decidió hacerse estallar en el parque, donde falleció en el acto. Se trata del segundo atentado suicida en Rishon Lezion en quince días. El pasado 7 de mayo hubo un atentado en un billar, que causó dieciséis muertos, además de su autor, y cincuenta y cinco heridos, y se atribuyó al integrista Hamas. En Jenin, un palestino murió al estallar, al parecer accidentalmente, la carga explosiva que portaba. Asimismo, otro fue ultimado por soldados en el sur de Jerusalén porque se comportaba de manera "sospechosa". Posteriormente fuentes palestinas indicaron que se trataba de un hombre de 35 años y padre de nueve hijos, que se dirigía a su trabajo y que no llevaba armas ni explosivos. El ejército israelí, por su parte, confirmó la muerte de los cuatro palestinos y aseguró que Titti era buscado por Israel por estar involucrado en varios atentados. Además, arrestó a diecinueve palestinos en Cisjordania. La ANP emitió emitió una declaración en la que manifestó "su cólera e indignación por la noticia del atentado terrorista contra civiles israelíes en Rishon Lezion", en la que se agrega que estos atentados dan al primer ministro israelí, Ariel Sharon, "un pretexto para proseguir sus acciones salvajes contra el pueblo palestino". No hubo reacción a estas declaraciones por parte del gobierno israelí, pero Bush, quien en las semanas recientes ha dicho que Arafat no ha demostrado su liderazgo y que otros líderes árabes serían más benéficos para la región que él, aseguró poco antes que el presidente palestino ha dejado a su pueblo "pobre, aislado y frustrado". En conversaciones con periodistas alemanes, rusos, franceses e italianos antes de visitar esos países, Bush reiteró lo que dicho el 4 de abril, cuando afirmó que Arafat "tuvo la oportunidad de liderar, de conseguir un tratado de paz con mi predecesor. Tuvo oportunidad tras oportunidad y debido a su falta de liderazgo dejó caer a los palestinos". Mientras, el Parlamento israelí (Knesset) aprobó hoy por amplia mayoría el programa de saneamiento del presupuesto general del Estado 2002, con sesenta y cinco votos a favor, veintiséis en contra y siete abstenciones, votación que se logró gracias a que todos los diputados del partido Likud asistieron a la sesión y votaron en favor del proyecto. El pasado lunes diputados del ultraortodoxo Shass votaron contra el plan rompiendo de facto la coalición del gobierno de Sharon. El primer ministro respondió destituyendo a cuatro de sus ministros, un quinto renunció por solidaridad con sus compañeros. Este miércoles se hicieron efectivas las destituciones y la coalición cuenta ahora con sesenta de los ciento veinte escaños del Parlamento, por lo cual aún se considera que Sharon enfrenta el riesgo de no poder concretar una nueva coalición mayoritaria, lo que lo llevaría a convocar a elecciones anticipadas. Sondeos publicados hoy en la prensa de Israel demuestran, sin embargo, que la mayoría de los israelíes apoya la medida de Sharon de destituir a los ministros de Shass. Por último, esta medianoche tropas del ejército israelí ingresaron en Rafah, según informaron testigos presenciales palestinos, en tanto que en París se declaró en la embajada de Israel un voraz incendio, sin que hasta el momento se sepa de víctimas, señaló la policía francesa en un comunicado. |