El País - Sábado, 25 de mayo de 2002
Amnistía Internacional entrega 60.000 firmas
para evitar la lapidación de una mujer en Nigeria por adulterio
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YOLANDA MONGE. Madrid. En apenas dos días, Amnistía Internacional (AI) ha recogido sesenta mil firmas contra la sentencia que condena a la nigeriana Amina Lawal a morir lapidada por adúltera según una interpretación fundamentalista de la ley islámica o sharia. Ayer al mediodía, el director de la sección española de Amnistía, Esteban Beltrán, entregaba en la Embajada de Nigeria en Madrid estas firmas. Beltrán recordó que AI continuará con su página de Internet abierta (www.amnistiapornigeria.org) para seguir recogiendo firmas por lo menos hasta el próximo lunes día 27, fecha en la que está prevista la celebración de la vista de apelación. Amina Lawal, de treinta años, divorciada, pobre y analfabeta, fue arrestada el pasado 14 de enero por sus propios vecinos seis días después de dar a luz a una niña fuera del matrimonio. Acusada de adulterio en un juicio en el que no contó con abogado, fue juzgada por el tribunal regional de Bakori, en el Estado norteño de Katsina, y condenada el pasado 22 de marzo a ser lapidada. Amina y su hija de cuatro meses permanecen en una cárcel de Katsina. En Nigeria existe una lucha política desde 1999 entre los Estados del Norte (de población mayoritariamente musulmana) y los del Sur (de mayoría cristiana). La sharia existe en trece de los treinta y seis Estados nigerianos, en contradicción en muchas ocasiones con la legislación federal. Amnistía considera que la presión internacional es crucial para intentar poner fin a la pena de muerte y a unas leyes que, como la sharia, imponen formas de castigo inhumanos como la lapidación, la amputación de miembros o la flagelación. Existe un precedente directo del de Amina Lawal: el caso de Safiya Husaini, para el que se recogieron más de seiscientas cincuenta mil firmas en tres semanas, se resolvió el pasado 25 de marzo, cuando fue absuelta por un tribunal islámico nigeriano de apelación de la condena que le había sido impuesta en octubre de 2001 por un supuesto delito de adulterio. Sin embargo, en esta ocasión, Beltrán se mostró pesimista sobre el caso de Amina, ya que, según informó, el gobernador del Estado de Katsina ha anunciado que no interferirá en este caso. Además de este caso, AI ha informado de que en Irán hay otras dos mujeres condenadas a morir lapidadas. Ambas se encuentran en prisión a la espera de su ejecución y se ignoran los delitos por los que han sido condenadas. |
El Mundo - Sábado, 25 de mayo de 2002
NIGERIA / LA MUJER DICE QUE TIENE MIEDO POR SU HIJA Y SUS PADRES SI ES EJECUTADA
AI entrega 60.000 firmas
contra la lapidación de Amina Lawal
Un tribunal de la Sharia decide el lunes si es culpable de adulterio
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ROSA M. TRISTAN MADRID. Está sepultada bajo un montón de piedras, inmóvil como una muerta. Poco a poco, las personas que hay alrededor van quitando la mole que tiene encima y ella resurge, con el sufrimiento pintado en el rostro. Es el proceso contrario a la lapidación a la que está condenada la nigeriana Amina Lawal por haber tenido una hija fuera del matrimonio. Amnistía Internacional entregó ayer sesenta mil firmas, recogidas mayoritariamente a través de Internet (www.amnistiapornigeria.org) y en sólo tres días, en la embajada de Nigeria, donde nadie salió a recibir al director de esta organización de defensa de los Derechos Humanos, Esteban Beltrán. En la puerta, una joven actriz representó el dolor y la crueldad de la muerte que pende sobre Amina Lawal, una madre de treinta años, analfabeta, que vive en la extrema pobreza en una pequeña aldea de Katshina y que el 14 de enero fue entregada a la policía por sus vecinos, después de dar a luz a Wasila. Tras un juicio sin abogado, en el que nadie le explicó los cargos en su contra, ahora está a la espera de que el tribunal de la Sharia de este estado nigeriano decid, el próximo lunes, si acepta su apelación y revoca su sentencia de muerte. Si no es así, podrá recurrir a un tribunal federal, con la amenaza pendiente de que un día la entierren hasta la cintura, cubran su cabeza con un saco y la apedreen hasta perder la vida. En declaraciones a France Presse, Amina afirmó que su mayor temor es cómo va a afectar el caso a sus padres y qué pasará con su hija si finalmente es ejecutada. Amina se casó a los 14 años y, tras su divorcio, se quedó a cargo de sus hijos. "La presión internacional ha conseguido anular estas lapidaciones anteriormente, pero en este caso el riesgo es mayor porque el gobernador de Katssina ya ha dicho que no interferirá en el proceso", explicaba ayer, con poco optimismo, Esteban Beltrán, poco después de entregar las sacas de firmas. Beltrán recordó que es la cuarta sentencia de muerte, y la tercera por lapidación que se dicta, en cumplimiento de la ley islámica Sharia, en Nigeria y denunció que el Gobierno de este país "apenas ha dado pasos contra su aplicación". AI, que sigue recogiendo firmas de apoyo a Amina, realizará en junio "acciones más profundas para que no haya más Safiyas, Aminas y se elimine, de una vez por todas, la Sharia en Nigeria, que afecta a millones de personas que pueden sufrir también amputaciones y flagelaciones" en doce Estados de de este país africano. |