El País - Lunes, 22 de julio de 2002
Los bombardeos en Afganistán
han causado cientos de víctimas civiles
Un informe de una ONG atribuye a malas informaciones la mayoría de los errores militares
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ISABEL PIQUER. Nueva York. La campaña de EE.UU. en Afganistán ha causado la muerte de más de ochocientos civiles, asegura una ONG estadounidense, Global Exchange, tras investigar las zonas más bombardeadas del país en los últimos seis meses. Los errores de Washington se deben esencialmente a dos factores: mala información sobre el terreno, facilitada en ocasiones por señores de la guerra contra tribus rivales, y una excesiva confianza en operaciones quirúrgicas llevadas desde el aire para evitar bajas estadounidenses. Las conclusiones de Global Exchange fueron publicadas ayer por The New York Times. La mitad de las ochocientas doce víctimas censadas por la ONG han muerto en once de las zonas más bombardeadas de Afganistán, esencialmente en las montañas, al sureste de Kabul. La organización estima que el número de civiles muertos aumentará a medida que se conozcan más detalles sobre las operaciones de Washington. El problema, dice Global Exchange, no es que los aviones estadounidenses se equivocaran en sus objetivos, sino que al bombardear las zonas 'enemigas' se excedieron en la potencia de sus ataques, sin tomar en cuenta las poblaciones de los alrededores. En un paisaje tan complicado, no sólo geográficamente, como Afganistán, el Pentágono se fía demasiado de sus informadores afganos, algunas veces señores de la guerra, más preocupados por sus rencillas tribales que en capturar a los lugartenientes de Osama Bin Laden. 'Las bombas inteligentes son tan inteligentes como la gente sobre el terreno', comentó a The New York Times Marla Ruzicka, uno de los miembros de Global Exchange; 'antes de bombardear hay que estar seguro al cien por cien de lo que se bombardea'. El episodio más reciente y más mortífero de esta serie de errores ocurrió el pasado 1 de julio, cuando EE.UU. bombardeó cuatro aldeas cercanas al pueblo de Kakrak en la provincia de Oruzgan, que dejó cincuenta y cuatro muertos, la mayoría mujeres y niños, y ciento veinte heridos. Aparentemente, y está por investigar, la confusión se debió a que las fuerzas de operaciones especiales confundieron los disparos rituales de las fiestas de dos bodas con un ataque talibán. 'Los estadounidenses no son de aquí e ignoran nuestras tradiciones o los enemigos de nuestros enemigos', dijo el gobernador de la provincia de Oruzgan, Ian Muhamed, 'deberían hablar con nosotros primero'. 'Caben dos preguntas: ¿por qué atacaron con tanta fuerza y qué precauciones tomaron para diferenciar a la población civil de miembros de Al Qaeda?', comentó al rotativo neoyorquino un miembro de una organización humanitaria en la zona; 'atacaron un área muy grande, cuatro aldeas, y uno no puede imaginar que fueran todos enemigos'. El Pentágono ha reconocido que aquel error ha complicado mucho sus relaciones con los afganos y con el Gobierno de Kabul. 'Deberían darnos un papel más importante', dijo el ministro de Exteriores afgano, Abdulá Adbdulá, a The New York Times. 'Si las cosas no mejoran, rezaré para que los estadounidenses tengan éxito, pero ya no podremos tomar parte en ello'. Para evitar más incidentes, los militares estarían repensando los detalles de su ofensiva, privilegiando las operaciones en tierra en vez de confiar tanto en la certeza de sus ataques aéreos. Antes del bombardeo de Kakrak nadie confirmó in situ la veracidad de la información sobre la presencia de talibanes. Responsables de Al Qaeda Por ahora, EE.UU. sólo ha perdido a treinta y siete soldados en Afganistán; pero, aunque la campaña logró acabar con el régimen de los talibanes con la ayuda en tierra de la Alianza del Norte, tampoco ha dado grandes resultados en la guerra contra el terrorismo. No se ha capturado a ningún responsable de Al Qaeda que seguirían escondidos en las cuevas del país o en la zona fronteriza con Pakistán. 'Ésta es la campaña más precisa que jamás se ha visto en la Historia de este país', aseguraba el jefe del Comando Central de la guerra en Afganistán, el general Tommy Franks. Víctimas de las minas AFP. Kabul. Trece personas murieron y seis resultaron heridas después de que el autobús en el que viajaban hiciese explotar una mina en el montañoso centro de Afganistán, cerca de la ciudad de Bamiyán. 'Los campesinos de los alrededores advirtieron al conductor del autobús para que evitase un sector de la carretera ante el peligro de que hubiese minas antitanque; pero, por razones que se desconocen, el conductor decidió no seguir sus consejos', señaló un comunicado emitido ayer por Naciones Unidas en la capital afgana. La explosión se produjo el sábado por la mañana a unos quinientos metros del lago de Band e Amir, situado a unos sesenta kilómetros al oeste de la ciudad de Bamiyán, indicó la fuente. La Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), un contingente internacional cuyo mandato se limita a Kabul y a sus alrededores, se mostró dispuesta a enviar helicópteros para trasladar a los heridos; pero el estado de sus heridas fue juzgado lo suficientemente benigno como para que puedan ser trasladados por ambulancia hasta Bamiyán. Afganistán es uno de los países más minados del mundo. Según los últimos datos del Comité Internacional de la Cruz Roja, entre ciento cincuenta y trescientas personas mueren cada mes en Afganistán por la explosión de minas terrestres antipersonas. Además, la región del centro de Afganistán fue el escenario de duros combates en los años que precedieron a la caída de los talibanes. |
El Mundo - Lunes, 22 de julio de 2002
Los bombardeos de EE.UU. en Afganistán
provocaron la muerte de cientos de civiles
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Un estudio revela que los misiles 'inteligentes' actuaron según informaciones erróneas. Culpa de los fallos a los 'espías' afganos de la CIA. JULIO A. PARRADO. Corresponsal. NUEVA YORK.- Los fallos en los servicios de Inteligencia y los bombardeos aéreos masivos e indiscriminados provocaron la muerte de cientos de inocentes en Afganistán. En el primer recuento hecho por un medio de comunicación estadounidense, el diario The New York Times reconocía ayer que hasta ochocientos doce civiles fueron víctimas de los errores de la poderosa maquinaria militar empleada en los siete meses de guerra antiterrorista en el país asiático. De acuerdo con un estudio del Times, realizado en once objetivos de los sofisticados misiles inteligentes de la Fuerza Aérea, el mando militar estadounidense actuó en ocasiones sobre una base de información errónea. Además, la preferencia del Pentágono por las operaciones asépticas, con escasa o nula presencia de enlaces sobre tierra para limitar las bajas militares, agudizó estos problemas. Los once lugares inspeccionados forman parte de las principales áreas donde los grupos de Derechos Humanos y los afganos denunciaron la muerte de decenas de civiles. En total, en esos puntos se produjeron unas cuatrocientas bajas, de acuerdo con dichas fuentes. Una de las mayores masacres tuvo lugar a comienzos de este mes en la pequeña población de Kakrak, donde fallecieron cincuenta y cuatro civiles, después de que los responsables militares estadounidenses confundieran los disparos de una celebración matrimonial con ráfagas antiaéreas de miembros de los talibán o Al Qaeda. Matanzas de este calibre no han sido las más usuales, aunque existen casos peores, como el bombardeo en una mezquita, ocurrido en noviembre pasado. The New York Times da credibilidad a los informes que sitúan en sesenta y cinco el número de civiles fallecidos. Según la organización Global Exchange, citada en el informe, las víctimas mortales inocentes de la campaña militar llegarían a las ochocientas doce, un recuento que va a incrementarse una vez que sus voluntarios tengan acceso sobre el terreno a otras áreas remotas que han figurado también en el objetivo de los bombardeos aéreos. Global Exchange culpa de los errores directamente a la escasa fiabilidad de las informaciones de los espías y colaboradores de la CIA en Afganistán. "Las bombas inteligentes sólo son tales si hay gente inteligente también sobre el terreno", declaraba al diario una de las trabajadoras de Global Exchange que investiga estas muertes. Ataques masivos Los masivos ataques del sur de Afganistán, por ejemplo, están encaminados a aniquilar y detener a destacados líderes de los talibán que se ocultan en esa zona. Sin embargo, desde enero se han desarrollado seis barridas con misiles y bombas sin dar ningún resultado, pero ocasionando la muerte de ochenta civiles. Al contrario, entre las víctimas han figurado destacados líderes afganos fieles al Gobierno de Karzai y aliados de los estadounidenses. En algunas ocasiones, los fallos de inteligencia han obedecido a vendettas entre los señores de la guerra, que combaten con EE.UU. El caso más evidente es el del convoy de ancianos líderes tribales que fue atacado cuando se dirigía a Kabul a las ceremonias de inauguración del Gobierno de Karzai. Al parecer, la orden de bombardear partió tras una comunicación por satélite con Padsha Khan Zadran, un gobernador local que había presionado, sin éxito, a los ancianos para que Karzai le otorgase un puesto en el Gobierno. |
La Jornada - Lunes 22 de julio de 2002
Investigación de Global Exchange dice que son más de 800
Los "errores" del Pentágono
han costado la vida a 400 civiles
en Afganistán: NYT
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AFP y DPA Nueva York, 21 de julio. La campaña de Estados Unidos para sacar del poder al régimen talibán en Afganistán y desarticular la red Al Qaeda del militante islámico Osama Bin Laden ha provocado la muerte de 400 civiles a causa de varios "errores" en los ataques aéreos, informó hoy el diario The New York Times. Sin embargo, la organización Global Exchange estimó en más de ochocientos el número de civiles muertos durante la campaña estadunidense en el país asiático. Una investigación del diario realizada durante seis meses en once zonas ubicó en cuatrocientos el número de civiles muertos a raíz de los "errores" de la aviación estadunidense, y encontró que a pesar de que los blancos de las fuerzas estadunidenses generalmente eran militares, en algunas oportunidades murieron civiles a causa del uso excesivo de la fuerza por parte del Pentágono. La estrategia estadunidense de utilizar alta tecnología para evitar baja de militares dio como resultado "una serie de errores", entre ellos haberse fiado de informaciones erróneas de fuentes afganas, algunas de caciques locales, indicó el rotativo. La investigación del periódico hace alusión al controvertido ataque estadunidense este mes sobre un poblado de la provincia de Oruzgan, en el cual murieron al menos cincuenta y cuatro civiles. "Evaluamos cuidadosamente la posibilidad de herir a civiles o dañar establecimientos civiles, e identificamos los blancos antes de atacar", dijo el coronel Ray Shepherd, vocero del Comando Central estadunidense con sede en Tampa, Florida. Las autoridades afganas comenzaron a exigir mayor participación en la elección de los objetivos, según el diario. "Nos tienen que dar mayor participación", indicó Abdullah Abdullah, ministro de Relaciones Exteriores afgano, en entrevista con el rotativo. Por su parte, miembros de Global Exchange, organización estadunidense que realiza una investigación en ciudades afganas, señalaron al Times que ochocientos doce civiles afganos murieron a causa de los ataques aéreos de Estados Unidos. Los activistas indicaron que prevén tener informes de un número mayor de civiles muertos conforme visiten más villas remotas. Marla Rizicka, militante de Global Exchance en Afganistán, señaló que el factor más común en la muerte de civiles ha sido la dependencia estadunidense en información incompleta sobre objetivos. "Las bombas inteligentes son sólo tan inteligentes como la gente en el terreno. Antes de bombardear uno debe estar ciento por ciento seguro de qué está bombardeando", indicó. Estados Unidos encabeza una intervención militar en Afganistán destinada a aplastar la red Al Qaeda, tras los atentados del 11 de septiembre contra el World Trade Center en Nueva York y el Pentágono en Washington. Hasta ahora han muerto treinta y siete soldados estadunidenses en esta ofensiva. Mientras, elementos no identificados lanzaron esta madrugada varios misiles contra un campamento militar de Estados Unidos en los alrededores de la ciudad de Gardez, en el este afgano, informó la Agencia de Noticias Islámica afgana (AIP) con sede en Pakistán. |