El Mundo - Viernes, 26 de julio de 2002

Israel conocía la existencia de civiles
en las casas de Gaza bombardeadas

La televisión pública israelí muestra unas comprometedoras fotos de reconocimiento. Ben Eliezer dice que Shejada preparaba un atentado. El rabino de un asentamiento judío, abatido en la primera acción de militantes palestinos tras el ataque israelí. Sharon transferirá una parte de los fondos de la ANP que mantenía congelados.

MIGUEL MURADO. Especial para EL MUNDO.

JERUSALÉN.- Cuantas más aclaraciones, peor. Esto deben haber pensado los portavoces israelíes, cada día que pasa más enredados en sus intentos de explicar el ataque que el martes causó lo que ya se conoce como "la masacre de Gaza". Deben pensarlo porque, ayer, nuevas revelaciones volvían a echar por tierra la línea de defensa cuidadosamente construida al día siguiente del incidente: resulta que el Ejército no sólo sabía que había civiles en el lugar atacado, sino que incluso los había fotografiado.

El miércoles, después de muchos esfuerzos en direcciones no siempre coherentes entre sí, militares y civiles habían logrado ponerse de acuerdo en culpar de lo sucedido a "un fallo de los servicios de Inteligencia", que no habrían advertido de la presencia de civiles en las cercanías de la casa del jeque Shejada, el objetivo del ataque.

Pero nadie quiere que la culpa le queme las manos y quizá sean los propios servicios de Inteligencia los que han hecho aparecer unas comprometedoras fotografías. Las fotografías, que fueron mostradas en la televisión pública israelí, eran parte del reconocimiento previo al ataque, y revelan con claridad la presencia de civiles en el área.

Apretar el botón

Más dificultades, pues, para el ministro de Defensa, Benjamin Ben Eliezer, quien pasa apuros en su partido (el Laborista) por haber sido uno de los que apretaron el botón. En vista de ello, el ministro ha presentado una argumentación nueva: era necesario matar al jeque Shejada porque éste preparaba un mega-atentado que hubiese causado la muerte de "centenares de personas".

Ben Eliezer no dio detalles respecto a este posible acto terrorista, del que no se había hablado hasta ahora y que, de haber tenido lugar, sería el más grave en toda la historia del país.

Mientras tanto, los grupos armados palestinos también sumaban víctimas a su macabro conteo particular: un colono judío era abatido a primera hora de la mañana en una carretera de Cisjordania, emboscado por militantes de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa.

El muerto era, además, uno de los rabinos del asentamiento de Ale Zahav, en el que residía, cerca de la ciudad palestina de Qalquilia. Se llamaba Elimelech Shapira y tenía cuarenta y tres años.

Se trata de la primera respuesta de militantes palestinos después del bombardeo de Gaza.

No fue el único incidente de la jornada. De madrugada, al menos siete tanques israelíes y tres excavadoras penetraron en el barrio de Zaytoon (sur de Gaza), donde se produjeron enfrentamientos con activistas palestinos, según fuentes de la seguridad palestina.

Estas informaron también de que tanques israelíes y excavadoras, apoyados por helicópteros de ataque, penetraron unos dos kilómetros en territorio bajo control palestino, al norte de la franja de Gaza.

Ambas incursiones se produjeron después de que activistas palestinos de Izadim Al Kassam, el ala armada de HAMAS, lanzaran morteros y cohetes contra asentamientos judíos sin que se informara de víctimas, en venganza por el asesinato de su líder el martes, durante un bombardeo aéreo israelí.

Pero a pesar de unas cosas y otras, y en clara demostración de que los ciclos de tensión y distensión tienen a veces más que ver con la voluntad política que con los hechos sobre el terreno, las conversaciones entre palestinos e israelíes no se han suspendido e incluso propician ya algún "timidísimo" progreso.

Ayer se anunciaba la "descongelación" de algunos de los fondos de la Autoridad Nacional Palestina que Israel tiene bloqueados desde el comienzo de la Intifada, en septiembre de 2000. De momento, se transferirá una parte pequeña: catorce millones de euros (muy pequeña, sin duda: en los bancos israelíes quedan casi dos mil millones más).

Israel se niega a entregar el resto del dinero pretextando que iría a parar a las nóminas de la policía palestina, a la que acusa de estar implicada en ataques contra colonos y soldados.Pero, irónicamente, quien resultaba implicado ayer en ataques contra colonos y soldados israelíes era un policía, también israelí, detenido por vender munición a grupos armados palestinos. Es el décimo ciudadano de Israel arrestado en pocos días por este delito.

Por otro lado, el responsable del Mossad, Ephraim Halevy, abandonará su puesto al frente de los servicios secretos israelíes para dirigir el Consejo Nacional de Seguridad.


EE.UU. veta una resolución de condena a Sharon

CARLOS FRESNEDA. Corresponsal.

NUEVA YORK.- Estados Unidos, eterno protector de los intereses de Israel en el Consejo de Seguridad de la ONU, accedió a debatir el polémico ataque de Gaza que se cobró la vida de quince palestinos (entre ellos, nueve niños) pero anunció su intención de vetar cualquier resolución de condena contra el Gobierno de Ariel Sharon.

"No creo que una resolución adicional de este tipo ayude a algo", dijo el embajador norteamericano en la ONU, John Negroponte, quien sin embargo adimitió la "preocupación" que existe en Washington por las últimas acciones militares israelíes.

Colin Powell reconoció también la creciente inquietud que existe tanto en la Casa Blanca como en el Departamento de Estado y reiteró su decisión de "revisar constantemente el uso del material militar que suministramos a Israel" (en la ofensiva del pasado martes, un avión F-16 lanzó el misil que cayó sobre la casa del comandante de Hamas, Salah Shejada).

Con la venia de EE.UU., pero con el veto anticipado a cualquier amago de resolución, el Consejo decidió discutir las consecuencias de la ofensiva isaelí. Intervinieron treinta embajadores, condenando la pérdida de vidas inocentes en el ataque de Gaza. El más explícito fue el embajador sirio, Mikhail Wehbe, que habló directamente de "crimen de guerra".

"Clamamos por un castigo", dijo por su parte el ministro de Exteriores de Arabia Saudí, Saud Al-Faisal. Su delegación impulsó un borrador de resolución que comenzó a circular por el Palacio de Cristal a última hora del miércoles.

El borrador incluye una dura condena contra "la continua agresión de Israel contra el pueblo palestino y la Autoridad Palestina". EE.UU. desestimó de inmediato la idea de una resolución del Consejo alegando que la propuesta saudí está "escorada hacia un lado del conflicto".

"Estamos abiertos a debatir sobre el incidente de Gaza", dijo el portavoz del Departamento de Estado, Richard Boucher. "Pero no podemos perder de vista el objetivo de una solución pacífica al conflicto. Tenemos que elaborar un plan de reformas de la ANP que garantice la seguridad por el lado palestino y restablezca el diálogo político".

Boucher urgió a Israel a "considerar las consecuencias de sus acciones" y a calibrar si incidentes como el de Gaza no son un paso en falso en el camino hacia la paz.