El País - Sábado, 3 de agosto de 2002
Los abogados de Barcelona aprecian
irregularidades en la Oficina de Extranjeros
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MIQUEL NOGUER. Barcelona. Conseguir un permiso de residencia por motivos de arraigo, una de las pocas vías de regularización que les queda a los inmigrantes sin papeles residentes en España, se ha convertido en una empresa casi imposible. De las veinte mil personas que han solicitado un permiso de residencia por este motivo en Barcelona durante el último año sólo quince lo han conseguido y, según los responsables de esta administración, 'muy pocas personas más' lo van a lograr. El Colegio de Abogados de Barcelona aprecia irregularidades en la Oficina de Extranjeros y ayer presentó una queja al Defensor del Pueblo por 'el anormal funcionamiento de la Oficina de Extranjeros de Barcelona'. El pasado mes de junio, el Gobierno de José María Aznar avanzó que estaba estudiando otra reforma de la Ley de Extranjería que, entre otras restricciones, puede incluir el cierre de cualquier forma de regularización por motivos de arraigo y reducir drásticamente las reagrupaciones familiares. Pero a la vista de los últimos datos de la Delegación del Gobierno, estas restricciones ya se están aplicando. El año pasado, el Gobierno abrió un nuevo proceso de regularización para aquellos que pudieran acreditar que vivían en España antes del 23 de enero de 2001. 350.118 personas presentaron su solicitud, de los que doscientas dieciséis mil recibieron una respuesta afirmativa. El treinta y ocho por ciento de las solicitudes presentadas en España fueron denegadas; en Cataluña, el sesenta y cuatro por ciento. |