El País - Martes, 6 de agosto de 2002
Un asalto contra una escuela de misioneros cristianos
causa seis muertos en Pakistán
Ningún grupo se ha responsabilizado del ataque, aunque se sospecha de radicales islámicos
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DAVID BRUNNSTROM (Reuters). Islamabad. Al menos seis paquistaníes murieron y otras tres personas resultaron heridas ayer como consecuencia de un asalto protagonizado por pistoleros encapuchados contra un colegio para hijos de misioneros extranjeros cerca de Islamabad. El director de la escuela, Russell Morton, de nacionalidad australiana, explicó que entre los muertos había dos vigilantes, un cocinero, un carpintero y un recepcionista. Ninguno de los ciento cuarenta y seis niños que asistían a sus clases resultó herido. Los padres de los alumnos son misioneros cristianos procedentes de países como Estados Unidos, Alemania, Canadá y el Reino Unido. Una mujer filipina que visitaba a su hijo resultó herida de bala en una mano. Todos los extranjeros que integran la plantilla del colegio, una treintena, resultaron ilesos. La policía paquistaní insistió en que era demasiado pronto para identificar a los responsables del ataque, en el que participaron al menos tres hombres enmascarados y armados con fusiles de asalto AK-47. Se trata del tercer ataque con víctimas mortales contra una institución cristiana desde que Pakistán decidió apoyar la guerra contra el terrorismo encabezada por Estados Unidos tras los atentados del 11 de septiembre. 'Es un desastre para la comunidad de misioneros extranjeros', declaró Russell Morton, director de la Escuela Cristiana de Murree, una localidad de montaña situada a unos cincuenta kilómetros de Islamabad. 'Querían hacerle daño a la comunidad misionera. ¿Qué mejor que atacar a sus hijos?'. Saeed Javed, pastor protestante y padre de uno de los alumnos, culpó de lo ocurrido a radicales musulmanes. 'Personalmente, creo que se trata de un atentado terrorista', dijo. 'Esto no puede ser obra de buenos musulmanes'. El alcalde de Murree, Khurseed Abbassi, declaró que de los seis muertos dos eran cristianos y cuatro musulmanes. Ayer había manchas de sangre en la caseta de recepción situada a la entrada de la escuela -el lugar donde los asaltantes mataron a tiros al primer guardia de seguridad- y también alrededor de la iglesia del centro. Morton explicó que tres guardias de seguridad intercambiaron disparos durante diez o quince minutos con los asaltantes antes de que éstos se dieran a la fuga, aparentemente ilesos. Según Morton, los atacantes dispararon indiscriminadamente contra un edificio de dormitorios que se encontraba prácticamente vacío, pero no abrieron fuego contra las aulas de escuela primaria y secundaria, que se encontraban repletas de alumnos de entre seis y dieciocho años. Después del recreo Los pistoleros comenzaron a disparar justo después de que los niños regresaran del recreo, hacia las once y cuarto de la mañana (cuatro horas menos hora peninsular española). El director explicó que los responsables de la escuela se reunieron después del atentado para decidir si el centro continuará abierto. Docenas de soldados fuertemente armados se desplegaron alrededor del complejo escolar, situado en una pintoresca colina poblada de pinos en las afueras de Murree, un centro vacacional fundado por los colonizadores británicos. Morton señaló que el hecho de que los pistoleros no atacaran las aulas indica que su intención era asustar a los occidentales, no matarlos. 'Mi opinión es que el objetivo de este ataque es crear problemas a las autoridades paquistaníes', dijo. 'La escuela lleva funcionando cuarenta y seis años y nunca hemos tenido problemas con la comunidad local'. William Jan, de veintiséis años, un ordenanza de la escuela que resultó herido, declaró que vio a tres o cuatro atacantes. Según Jan, tenían la piel clara y no llevaban barba. Jan fue testigo de cómo dispararon contra uno de los cocineros del centro. 'Corría delante de mí cuando recibió un disparo de bala. Empecé a correr hacia el bosque, pero varias balas me alcanzaron en las piernas y caí al suelo'. Saleem, de sesenta y siete años, que vive cerca del colegio, explicó que salió de su casa al oír los disparos. Recibió varios balazos en las piernas y fue ingresado en un hospital. Las autoridades paquistaníes han culpado de ataques similares contra objetivos extranjeros a grupos radicales islámicos indignados por el apoyo del presidente Pervez Musharraf a Estados Unidos. en su lucha contra Al Qaeda y los talibanes en el vecino Afganistán. Once ingenieros franceses y tres paquistaníes murieron como consecuencia de la explosión de una bomba en Karachi el pasado 8 de mayo, y otros doce paquistaníes perdieron la vida en un atentado con coche bomba junto al consulado de Estados Unidos en la misma ciudad el 14 de junio. Ese centro consular cerró ayer por motivos de seguridad. La comunidad cristiana en Pakistán también ha sido objeto de recientes actos de violencia. Un ataque con granadas causó la muerte de cinco personas en marzo pasado en una iglesia protestante de Islamabad frecuentada por ciudadanos extranjeros. La esposa y una hija de un diplomático estadounidense murieron en el atentado. Y en octubre pasado, dieciséis cristianos y un musulmán murieron en una iglesia de Bahawalpur, en la provincia de Punjab. Los cristianos, hindúes y seguidores de otras religiones constituyen tan sólo el tres por ciento de los ciento cuarenta millones de habitantes de Pakistán, cuya población es mayoritariamente musulmana. Matar a Musharraf El próximo sábado dará comienzo el juicio de los tres presuntos autores del atentado contra el consulado de Estados Unidos en Karachi. Los sospechosos también están acusados de conspirar para asesinar al presidente Musharraf. La policía paquistaní detuvo a cuatro personas, entre ellas tres dirigentes de Al Almi, una escisión del grupo radical Harakat-ul-Muyahidin, por su presunta participación en el atentado contra la oficina consular estadounidense. Uno de los cuatro está acusado únicamente del complot contra Musharraf. Harakat-ul-Muyahidin figura desde hace tiempo en la lista negra de organizaciones terroristas de Estados Unidos, y al parecer tiene vínculos con separatistas musulmanes que combaten contra el Ejército indio en Cachemira. Dos de los acusados, Mohamed Imran y Mohamed Hanif, líder y número dos de Harakat-ul-Muyahidin, respectivamente, reconocieron el mes pasado en una conferencia de prensa su participación en el atentado y en los planes para asesinar al presidente. Ambos aseguraron que intentaron matar a Musharraf a finales de abril pasado, pero el coche bomba falló. Entre sus objetivos, dijeron, figuran intereses estadounidenses en Pakistán como las cadenas de comida rápida McDonald's y Kentucky Fried Chicken. Los tres sospechosos están acusados de intento de asesinato, asesinato, uso de explosivos y terrorismo. |
El Mundo - Martes, 6 de agosto de 2002
Seis muertos
en un nuevo ataque terrorista en Pakistán
Es el tercer atentado contra instituciones cristianas desde octubre
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TAHIR RATHORE. Especial para EL MUNDO. MURREE (PAKISTÁN).- Seis personas resultaron muertas y cinco heridas, entre ellas una mujer, durante un ataque terrorista contra la escuela misionera cristiana de Gharyal, situada a seis kilómetros de la localidad paquistaní de Murree (a cincuenta kilómetros de Islamabad). Al menos cuatro terroristas enmascarados, que llegaron a la escuela en motos, atacaron el recinto con armas automáticas hacia las 12.35, hora local (las 8.35 en España). Los milicianos asesinaron primero a los dos guardias de seguridad que vigilaban la entrada principal de la misión. Después, mataron a otros tres trabajadores. Estudiantes y profesores se apresuraron a encerrarse dentro de las instalaciones de la escuela. Los ciento cuarenta y seis niños y los misioneros occidentales -pertenecientes a dieciséis países, incluyendo a Estados Unidos, Gran Bretaña y Australia- resultaron ilesos. Sólo una de las profesoras, de nacionalidad filipina, resultó herida. Dos de los muertos eran cristianos y cuatro, musulmanes. Tropas de una guarnición con base en la zona acudieron a la escuela al escuchar el tiroteo, pero los terroristas escaparon por la puerta trasera de la misión y se refugiaron en la jungla. El Ejército y la policía paquistaní han cercado el área y continúan la búsqueda. Venganza contra Estados Unidos Una organización integrista musulmana, llamada Al Intiqaami al Pakistani (Venganza de los yihadistas), reclamó la autoría del ataque, según confirmó la policía. Los agentes encontraron una carta firmada por este grupo y arrojada a la puerta de la escuela. En el manuscrito, los terroristas decían: "Este es sólo el comienzo de la venganza por las atrocidades que Estados Unidos ha cometido en Afganistán, Pakistán, Cachemira y Palestina. Continuaremos atacando intereses de Estados Unidos en el futuro". Las autoridades paquistaníes dijeron desconocer a esta organización terrorista. "No hemos oído hablar de este grupo y debe de ser parte de la estrategia de los atacantes autodenominarse como un grupo nuevo cada vez que cometen una acción terrorista", dijo la policía. Desde el Gobierno central se condenó este acto terrorista, mientras que las minorías religiosas pidieron a Islamabad mayor protección. Este es el tercer ataque contra instituciones cristianas en Pakistán, desde que el país se uniera a la coalición liderada por Estados Unidos en la guerra contra el terrorismo internacional, que comenzó con la campaña de bombardeos en Afganistán. El primer atentado tuvo lugar el pasado octubre en Bahawalpur, cuando un ataque a la iglesia mató a dieciocho personas. Una segunda acción se desencadenó contra la Iglesia Internacional, en el barrio diplomático de Islamabad, el pasado marzo, en el que murieron cinco personas, incluyendo a dos mujeres estadounidenses. |
La Jornada - Martes 6 de agosto de 2002
Cierra Estados Unidos su consulado en Karachi "por seguridad"
Ataque a escuela cristiana para extranjeros
deja seis muertos en Pakistán
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Reuters, DPA y AFP Murree, 5 de agosto. Seis muertos y cuatro heridos dejó como saldo el ataque de un grupo de enmascarados contra una escuela cristiana para hijos de misioneros extranjeros en la ciudad de Murree, ubicada a cuarenta kilómetros de Islamabad. Mientras, Estados Unidos cerró "por razones de seguridad" su consulado en Karachi y envió a su personal de regreso a casa hasta nueva orden. El australiano Russel Morton, director de la misión cristiana, dijo que entre los muertos se encuentran dos guardias de seguridad, un cocinero, y otros dos paquistaníes miembros del personal de la misión, así como un transeúnte. Indicó que una recepcionista se encuentra gravemente herida. "Esto es un desastre para la comunidad misionera extranjera en Pakistán", declaró Morton en el poblado de Jhika Gali, donde está situada la misión, al noreste de Islamabad. "Ellos querían golpear a la comunidad misionera. ¿Qué mejor manera de hacerlo que atacando a niños?", señaló. La policía indicó que es muy temprano para saber quién está detrás del atentado y recordó que ya son tres los ataques contra la minoría cristiana desde que Pakistán dio su apoyo a Estados Unidos en su campaña contra el terrorismo, tras los ataques en Nueva York y Washington. El reverendo Saeed Javed, pastor de la misión, quien es padre y tío de dos niños que resultaron heridos, señaló que "se trata de un ataque de terroristas porque los musulmanes buenos no podrían hacer esto jamás". En esta escuela hay cerca de ciento treinta estudiantes cuyas edades van de los seis a los dieciocho años y son de origen australiano, estadunidense y filipino. El grupo de cuatro hombres armados llegó a la escuela en un automóvil, señaló Morton. "Los agresores quería ingresar en el aula que estaba ocupada mayormente por extranjeros", agregó. Sin embargo, un policía de servicio en la escuela abrió fuego contra los atacantes, quienes lograron escapar. En octubre de 2001 murieron dieciséis personas en un ataque contra un templo católico en Bahwalpur, en el centro del país, mayoritariamente musulmán. Por su parte, Estados Unidos cerró este lunes "por razones de seguridad" su consulado en la ciudad de Karachi. Linda Cheatham, funcionaria de la embajada estadunidense en Pakistán, se negó a aportar más datos y dijo que "todas las demás cuestiones tendrán que ser dirigidas al Departamento de Estado en Washington". Los servicios de inteligencia estadunidenses recibieron advertencias de atentados contra sus intereses en Pakistán. Sin embargo, fuentes oficiales paquistaníes dijeron no conocer amenaza alguna de atentados terroristas. |