El País - Lunes, 2 de septiembre de 2002
El Ejército israelí
mata a cuatro jornaleros palestinos
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JULIO DE LA GUARDIA. Jerusalén. Cuatro jornaleros palestinos fallecieron ayer tras ser abatidos por soldados israelíes destacados en el asentamiento de Kiryat Arba, situado cerca de Hebrón. Este nuevo incidente desencadenó múltiples condenas de la Autoridad Nacional Palestina y un llamamiento a que sea investigado a fondo por parte del presidente de Israel. Por tercera vez consecutiva, efectivos del Ejército israelí volvieron aparentemente a errar a la hora de seleccionar sus objetivos, causando más víctimas civiles. Cuatro trabajadores palestinos, de edades comprendidas entre los veinte y veintitrés años, fueron alcanzados mientras cruzaban unos terrenos de cultivo situados entre la colonia de Kiryat Arba y el pueblo de Bani Naim, tras haber abierto un agujero en la verja circundante. Aunque la oficina del portavoz militar señaló inicialmente que la investigación preliminar indicaba que podían planear un atentado, el hecho de que solamente se encontraran unas tenazas y una sierra junto a los cadáveres hace más plausible la tesis expuesta por sus respectivas familias. Es decir, que volvían a casa utilizando un atajo después de completar su jornada laboral en una cantera cercana. De hecho, un incidente similar había ocurrido el día anterior en la franja de Gaza, donde cinco palestinos lograron escapar a través de la verja, para horas más tarde ser detenidos por la policía, y descubrir que lo único que querían era buscar trabajo en Israel. El principal asesor de Yasir Arafat, Nabil Abu Rudeina, declaró que los últimos tres incidentes, en los que han muerto doce civiles, "suponen una escalada muy peligrosa, de la que el Gobierno israelí es responsable". Y el titular de Información, Yasir Abed Rabbo, llamó a congelar temporalmente todos los contactos de seguridad en señal de protesta por la muerte de inocentes. Por su parte, el presidente de Israel, Moshe Katsav, solicitó una investigación interna que esclarezca los hechos y determine hasta qué punto pudo haber negligencia por parte de los soldados. Por otra parte, un joven militante de la Yihad Islámica, de dieciocho años, hijo de un dirigente de esta organización radical, murió en Yenín después de disparar contra una patrulla israelí. |
El Mundo - Lunes, 2 de septiembre de 2002
Soldados israelíes
matan a cinco palestinos en dos ataques en Cisjordania
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Existen sospechas de que el Ejército realizó ejecuciones sumarias. Uno de los fallecidos era el hijo de un dirigente de la Yihad Islámica. MIGUEL MURADO. Especial para EL MUNDO. JERUSALÉN.- El Ejército israelí no da abasto con las disculpas. El miércoles tuvo que excusarse por la muerte de cuatro civiles inocentes en el centro de Gaza, el jueves por la de dos niños arrollados por sus tanques en Rafá y el sábado, por las de otros dos niños y dos adolescentes más, despedazados por los misiles en Tubas. Pero estas disculpas no parecen ir acompañadas de propósito de enmienda: ayer, tropas israelíes abrían fuego sobre un grupo de cuatro palestinos cerca de Hebrón. Según el Ejército, fueron sorprendidos en un campo vallado propiedad del asentamiento judío de Kiriat Arba. Los soldados aseguran que les dieron el alto antes de dispararles. Les pareció que eran terroristas, pero resultaron ser trabajadores que volvían a su casa después de un duro día en una cantera. Para ellos será el último: están todos muertos. Y el asunto podría ser incluso mucho peor de lo que ya parece. La repetición de estas matanzas sin sentido ha llegado a convertirse en algo tan incómodo para las autoridades militares que ayer comenzaron presentando lo sucedido en Hebrón como un tiroteo, hasta que se reveló que ninguno de los cuatro obreros iba armado. Más tarde, una nueva nota de prensa acusaba a los muertos de "estar planeando un ataque contra el asentamiento de Kiriat Arba". La prueba: uno de ellos portaba una sierra. Pero incluso altos responsables de la propia policía israelí rectificaban al Ejército y describían a las víctimas como "inconfundiblemente civiles". Enseguida el incidente cobró un cariz más grave. Yishak Jalika, un pariente de dos de los muertos, declaró a la cadena Al Yazira haber visto cómo los soldados se habían llevado a los cuatro de la cantera. "Cinco minutos después, oí los disparos, a unos cien metros de distancia", declaró. El lugar de los hechos, la villa árabe de Bani Naim, se encuentra lejos de la colonia israelí de Kiriat Arba y las tierras valladas fueron confiscadas en 1989. Más incursiones El Ejército niega que haya habido una ejecución sumaria, pero lo cierto es que el hecho de que ninguno de los cuatro obreros haya sobrevivido, ni siquiera herido, a unos disparos de advertencia resulta un tanto sorprendente. Los cuatro muertos pertenecían a dos familias: Hasan Jalika y Hisham, dos hermanos de veinte y veintiún años, y Alá Aliya y su primo Aliya Aliya, de veintitrés. Tampoco en Gaza el Ejército israelí parece dispuesto a un cambio de métodos. En una operación exactamente igual a la que costó la vida a dos niños el jueves, dos buldózeres, acompañados de cinco carros de combate, arrollaron una decena de tiendas y derribaron un edificio de tres plantas, dejando a diez personas sin hogar. A su paso, los blindados provocaron el incendio de una gasolinera e intercambios de disparos con los milicianos palestinos. La incursión no causó muertos ni heridos. Sí los causaron otros hechos similares en Yenin, Cisjordania, donde los soldados irrumpieron por la mañana y mataron a un adolescente de dieciséis años en medio de una refriega. El joven ha sido identificado como Abdel Karim Sadi, hijo de Bassam Sadi, un jefe local de la Yihad Islámica. Según testigos palestinos, Abdel Karim recibió un disparo mortal en la espalda. A esa hora, el primer ministro israelí, Ariel Sharon, inauguraba el curso escolar en una de las pocas escuelas que abrieron sus puertas ayer (los profesores se encuentran en huelga contra su política de recortes en Educación). Sharon dijo a los niños que Israel "está obligado" a hacer la paz. "Pero no hay que olvidar que para que haya paz, hay que saber defenderla", sentenció. |
La Jornada - Lunes 2 de septiembre de 2002
Mueren 11 palestinos
en diversas operaciones del ejército israelí
en las últimas 48 horas
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La ANP acusa a EE.UU. de los ataques y exige una reunión del Consejo de Seguridad. Pide el presidente de Israel investigar abusos de militares en los territorios reocupados. DPA, AFP Y REUTERS Hebron, 1 de septiembre. El ejército de Israel dio muerte este domingo a cuatro palestinos cerca de la ciudad de Hebrón y a uno más en Jenin, Cisjordania, con lo que se elevó a once el número de víctimas por diversas operaciones militares israelíes y en un ataque contra una colonia judía efectuados en las pasadas cuarenta y ocho horas. La Autoridad Nacional Palestina (ANP) al condenar las acciones, acusó a Estados Unidos por los ataques mortales de Israel y demandó una reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a fin de imponer sanciones a Tel Aviv, por lo que definió el "tercer baño de sangre". El presidente de Israel, Moshe Katzav, por su lado, pidió el inicio de una investigación para determinar si las tropas de su país están cometiendo abusos en los territorios palestinos. En el más reciente incidente, soldados israelíes mataron a cuatro palestinos cerca de un asentamiento judío en la localidad de Bani Nain, en Hebrón, cuando regresaban a sus hogares en el pueblo de Cuyuk, tras haber trabajado en una cantera. Un vocero del ejército israelí informó que los soldados tendieron una emboscada a los cuatro obreros palestinos luego de que recibieron informaciones sobre una tentativa de infiltración y un ataque contra la colonia israelí de Kiryat Arba. "Los cuatro palestinos murieron. Armas y material de sabotaje fueron encontrados cerca de sus cuerpos", precisó. La Unión de Sindicatos Palestinos acusó en un comunicado al ejército de Tel Aviv de haber "asesinado a sangre fría" a los cuatro obreros y modificar luego la escena del crimen para hacer creer que preparaban un ataque contra la colonia judía. En otro incidente, soldados israelíes entraron al campo de refugiados de Jenin y mataron a Abdel Karim Bassad Sadi, de dieciséis años, durante un intenso tiroteo. La víctima, presunto activista palestino, era hijo del jefe local de las Brigadas de los Mártires de Al Qods, rama armada del Jihad Islámico. El sábado, un activista, así como dos niños y otros dos adolescentes palestinos perdieron la vida y diez más resultaron heridos durante un ataque con misiles lanzado por helicópteros israelíes en la localidad de Tubas, en Cisjordania. Además, los soldados mataron a un palestino que logró infiltrarse en el asentamiento judío de Har Bracha, donde hirió a dos colonos. Según fuentes palestinas, el activista de Tubas era miembro de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, pero este día, las Brigadas Ezzedin Al Qassam, brazo armado de Hamas, reconocieron que era uno de sus miembros, indicó AFP. Ante estos recientes ataques, el presidente israelí destacó la necesidad de que el ejército de su país evalúe las tácticas que está utilizando, y pidió una investigación para saber si está cometiendo abusos en las operaciones que efectúa en los territorios reocupados. "La acusación sobre si tienen gatillo fácil debe ser estudiada", declaró Katzav, y añadió que "si el ejército llega a la conclusión de que ha sido así, entonces decidirá qué hacer". Indagarán sobre los misiles El ministro israelí de Defensa, Benjamín Ben Eliezer, ordenó que se investigue el lanzamiento de tres misiles, la víspera, que causó la muerte de cuatro inocentes. Pero Raanan Gissin, vocero del primer ministro israelí, Ariel Sharon, sostuvo, de acuerdo con el diario británico The Independent, que "nada de lo que estamos haciendo es deliberado para sabotear el proceso de paz. Si el liderazgo palestino estuviera interesado en terminar con esta trágica situación en la que está envuelta su pueblo, ya hubiera tomado medidas para detener el terrorismo". El presidente palestino Yasser Arafat criticó a Israel por los recientes asesinatos y acusó a su Gobierno de aplicar deliberadamente una política destinada a descarrilar los frágiles esfuerzos para alcanzar una tregua. "Lo que ocurrió no fue una matanza, sino varias, pero con la decisión israelí del más alto nivel militar y político de terminar con el proceso de paz", sostuvo. El principal negociador palestino, Saeb Erekat, denunció el silencio del mundo por los ataques mortales de Israel. "Llamamos a la comunidad internacional a que frene la efusión de sangre y el terrorismo de Estado. Ni la administración estadunidense ni ningún Estado denunció el asesinato de niños palestinos", declaró. Nabil Abu Rudeina, consejero de Arafat, se refirió a la peligrosa escalada que, recalcó, tiene como finalidad aterrorizar al pueblo palestino y encaminarlo a la rendición", y anunció que la dirección palestina pedirá a una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad. A su vez, el ministro palestino de Información, Yasser Abed Rabbo, señaló a DPA que su Gobierno decidió suspender temporalmente las conversaciones de seguridad con Israel hasta que se dé una intervención internacional. De otro lado, el Gobierno palestino tomó con frialdad la iniciativa de la Unión Europea para Medio Oriente, que tiene como objetivo llegar a un Estado palestino "provisional" a mediados de 2003 y su creación formal en junio de 2006 pues, a decir de Erekat, los compromisos y los acuerdos nunca fueron respetados por Israel. En este contexto, el canciller de Jordania, Marwan Moasher, anunció hoy que Ammán someterá al Consejo Ministerial de la Liga Árabe, en una reunión que celebrará en El Cairo, el miércoles, un plan para la creación de un Estado palestino en tres años. |
Clarín - Lunes 2 de setiembre de 2002
ATAQUES EN CISJORDANIA
Nueva ofensiva israelí: 11 muertos
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Entre las víctimas hay cinco menores. Ayer se cumplía un mes y un día sin ataques palestinos contra civiles israelíes. JERUSALÉN. EFE Y AFP. El ejército israelí mató en menos de veinticuatro horas a once palestinos, entre ellos cinco menores en territorio de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) al cumplirse un mes y un día sin ataques palestinos contra civiles israelíes en Israel. Entre los palestinos abatidos, ayer a la mañana cerca de Hebrón había cuatro trabajadores que, según la versión del ejército israelí, "estaban planeando un ataque". Los cuatro fueron tiroteados en campos pertenecientes a colonos del asentamiento judío de Kiryat Arba, dijeron fuentes israelíes. Ninguno de los cuatro iba armado -dijo el ejército- aunque portaban tenazas y una sierra. En cambio, fuentes palestinas denunciaron que los cuatro obreros regresaban a sus casas de la cantera donde trabajaban y que Israel modificó luego la escena del crimen. Los muertos fueron identificados como los hermanos Hasan y Hisham Halika, de veinte y veintiún años respectivamente; Ala Aliyah, de veintitrés, y su primo Atiyah Aliyah. Poco después, un adolescente de dieciséis años caía abatido por disparos de soldados israelíes en el campo de refugiados de Jenín, donde el ejército arrasó seiscientas casas y causó un número de muertos aún sin determinar en el ataque militar de diez días del pasado mes de abril, que Naciones Unidas rehusó investigar. Fuentes de la seguridad palestina identificaron al chico como Abdel Karim Bassam Sadi, hijo de Bassam Sadi, líder local del brazo armado de la Yihad Islámica. En lo que se ha convertido en una rutina sin resultados, el ministro de Defensa de Israel, Benjamin Ben-Eliezer, ha ordenado una investigación sobre la matanza del sábado en la localidad de Tubas, cerca de Naplusa, en la que helicópteros israelíes lanzaron misiles contra un coche. Como resultado del ataque un joven, dos adolescentes y dos niños murieron y otras seis personas quedaron heridas. Con este método de matar, que los israelíes llaman "asesinato selectivo" porque eligen el blanco, Israel intentaba asesinar a Jihad Sauaftah, de las Brigadas de los Mártires de Al-Aksa, que escapó del coche minutos antes de que cayeran los misiles. Una de las víctimas del coche era Rafat Daraghmeh, de veintinueve años. Los palestinos no se ponen de acuerdo sobre si era miembro de las Brigadas de los Mártires de Al Aksa u oficial del servicio secreto de la ANP, pero era calificado como "terrorista" por Israel. Uno de los misiles mató a Osama Daraghmeh, de apenas diez años, y a su prima Bahira, de seis, cuando ambos jugaban cerca del portal de su casa. A su vez, Yussef Attala, de veinte años, de las Brigadas Abu Ali Mustapha, del Frente Popular para la Liberación de Palestina, murió durante un ataque el sábado por la noche contra la colonia de Har Braja, luego de herir a dos israelíes residentes de Jerusalén. El joven iba armado. Entre el 1 de agosto y ayer, cincuenta y cuatro palestinos fueron abatidos -entre ellos siete niños- por soldados israelíes en Cisjorda nia y Gaza. Treinta y cinco de los muertos eran civiles desarmados, y alrededor de otros ciento ochenta resultaron heridos, según datos de la Media Luna Roja Palestina y del Centro Palestino de Derechos Humanos. |