La Jornada - Lunes 30 de septiembre de 2002

Denuncian invasión de tierras en Misiones

En la pobreza, siete millones y medio
de niños argentinos, revela estudio

DPA y AFP

Buenos Aires, 29 de septiembre. Unos siete millones y medio de niños argentinos viven en la pobreza, de los cuales casi tres millones están bajo la línea de indigencia, lo que suma setenta y cinco por ciento de los menores del país sudamericano, reveló un estudio privado divulgado hoy por el diario Página/12.

De los 5 millones 713 mil 380 menores de catorce años que viven en los principales conglomerados urbanos de Argentina, 4 millones 248 mil 840 son pobres, mientras que un millón 670 mil 679 son indigentes.

La mayor cantidad de estos niños viven en las localidades que rodean la capital argentina, mientras que la región que proporcionalmente más pobreza infantil concentra es la norteña provincia de Formosa, con 92.6 por ciento de menores en esta situación.

"Si se extrapolan estos valores a los aproximadamente diez millones de chicos menores de catorce años que hay en Argentina, se concluye que unos siete millones cuatrocientos treinta mil son pobres, de los cuales dos millones novecientos veinte mil son indigentes", señala la nota, que se basó en un trabajo de la consultora Equis, la cual trabajó con cifras oficiales, actualizadas con los valores inflacionarios de este mes.

El director de Equis, Artemio López, recordó que en Argentina se consideran hogares indigentes aquellos que no cuentan con ingresos suficientes para adquirir la canasta básica de alimentos, y hogares pobres aquellos cuyos ingresos son insuficientes para adquirir esa canasta más el agregado de algunos bienes y servicios como gastos del hogar, transporte y vestimenta.

En tanto, autoridades y terratenientes de Misiones denunciaron que un movimiento similar al de los Sin Tierra de Brasil existe ya en esa provincia nordestina.

Unas ciento cincuenta mil hectáreas fiscales y privadas de Misiones ya estarían ocupadas por más de seis mil familias que viven en la extrema pobreza, informó el secretario de Tierras provincial, Gustavo Werich.

"Quienes toman terrenos que no les pertenecen atentan contra el tabajo estable, alientan los vicios de la inmoralidad tolerada, privan a los municipios de cobrar la tasas, disminuyen los ingresos provinciales provenientes del impuesto inmobiliiario y generan un comercio paralelo e ilegal de maderas", se quejó Edgar Castro, apoderado de la firma Colonizadora Misionera, mientras representantes de empresas afectadas denunciaron que los invasores queman porciones de selva virgen para hacer sus cultivos.

En defensa de los ocupantes salió el obispo de Iguazú, el jesuita Joaquín Piña: "Las empresas que reclaman y se quejan tienen tierras improductivas (no trabajadas) que deberían cederlas a quienes no tienen. Como Iglesia apoyamos el derecho de esa gente a vivir en algún lugar."

Por otro lado, Página/12 citó a voceros de fuerzas de seguridad y de la Secretaría de Inteligencia del Estado, según los cuales el atentado perpetrado la semana pasado contra la vivienda de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto, habría sido responsablidad de fuerzas de seguridad y no de delincuentes comunes o de un grupo político.

Estos voceros sostienen, según el diario, que los disparos fueron hechos por hombres de la policía de la provincia de Buenos Aires, en un intento por perjudicar al ministro de Seguridad de la provincia, Juan Pablo Cafiero, quien intenta limpiar las filas de esa agrupación, la más fuerte del país con cuarenta y cinco mil hombres, e involucrada en graves casos de corrupión y asesinato. Otra hipótesis sostiene que se busca perjudicar al actual mandatario del distrito, Felipe Solá, quien intenta su relección.