La Jornada - Martes 1 de octubre de 2002

Condena AI a palestinos e israelíes
por asesinatos de niños

Han muerto más de trescientos en los pasados doce meses. Se ha desarrollado un trasfondo de impunidad, lamenta.

ROBERT FISK. The Independent.

En uno de sus informes más estremecedores sobre el conflicto entre israelíes y palestinos, Amnistía Internacional condenará hoy martes a ambas partes por su "absoluta falta de interés" por las vidas de los niños -doscientos cincuenta palestinos y setenta israelíes- que fueron asesinados en los doce meses pasados.

En un informe de veintinueve páginas, que contiene parte de las pruebas más dolorosas reunidas acerca de las matanzas de niños en los territorios ocupados y en Israel, la organización culpa a Tel Aviv de "uso excesivo y desproporcionado de fuerza letal" y de "hacer fuego a discreción" en zonas residenciales, y a los palestinos de "ataques directos e indiscriminados", entre ellos atentados suicidas con bombas.

La lista solemne que ha compilado Amnistía muestra hasta qué punto matar niños se ha vuelto práctica imbricada en las hostilidades. Está el caso de Sami Jazzar, a quien la víspera de su cumpleaños número 12 un soldado israelí le pegó un tiro en la cabeza; el de Khalil Mughrabi, asesinado por un francotirador israelí en Gaza -uno de sus amigos sobrevivió después de recibir un disparo en los testículos de una patrulla que pasaba a gran velocidad-, y el de Riham al-Ward, de diez años, muerta en el patio de su escuela en Jenin por el proyectil lanzado por un tanque israelí.

También están Raaya y Hemda, de catorce y dos años de edad, respectivamente, asesinados junto con sus padres por un atacante suicida palestino en una pizzería de Jerusalén; Shelvet Pass, de apenas diez meses, a quien un francotirador palestino tiroteó en Hebrón, y Avia Malka, muerta por palestinos que lanzaban disparos y granadas a automóviles que pasaban en Netanya. Tenía nueve meses de nacida.

Rara vez una condena de Amnistía Internacional ha sido tan punzante. "La pauta de asesinatos de niños que se ha vuelto tan común y extendida en los dos años pasados se desarrolló contra un trasfondo de impunidad para los perpetradores de tales crímenes", señala.

Pese a las reiteradas afirmaciones en contrario, "no se ha sabido de ninguna investigación judicial relacionada con ninguno de los asesinatos de niños cometidos por las fuerzas de defensa israelíes en los territorios ocupados, aun en casos en que funcionarios del Gobierno de ese país ofrecieron públicamente que realizarían averiguaciones".

Jamás se ha sabido que alguno de los soldados israelíes responsables de esos crímenes haya sido llevado ante la justicia, sostiene AI.

También censura a la Autoridad Nacional Palestina encabezada por Yasser Arafat, pues aprisiona a sus militantes por motivos políticos en vez de someterlos a un juicio justo por los asesinatos de niños. Afirma que es falsa la afirmación de los grupos armados palestinos de que el derecho internacional no les impone restricciones. "Ninguna violación cometida por el ejército israelí, sea cual fuere su escala o gravedad, puede justificar que los grupos palestinos tomen como blanco y asesinen a niños u otros civiles israelíes."

En los primeros siete meses de este año, más de cien niños palestinos han sido muertos por fuego israelí, y de ellos cuarenta y ocho por ciento apenas contaban con doce años de edad o menos.

Amnistía no vacila en señalar a los culpables. La mayoría de estos niños, expresa, "perecieron cuando las fuerzas de defensa israelíes abrieron fuego o lanzaron bombas o proyectiles sobre zonas habitacionales en ciudades y poblados palestinos. La mayoría de estos niños fueron asesinados cuando no había intercambio de fuego y en circunstancias en que las vidas de los soldados no corrían ningún peligro".

El incidente más terrible -elogiado en su momento como "un gran éxito" por el primer ministro israelí Ariel Sharon- fue el ataque de Tel Aviv contra Salah Shehada, activista de Hamas, en el que además de éste fueron asesinados nueve niños y ocho adultos.

Sus nombres dan testimonio de la terrible realidad de este baño de sangre: Ayman Matar, de dieciocho meses; Mohamed Matar, de tres años; Diana Matar, de cinco; Sobhi Hweiti, de cuatro; Mohamed Hweiti, de seis; Ala Matar, de diez; Iman Shehada, de quince; Maryam Matar, de diecisiete años, y Dina Matar, de sólo dos meses de nacida.

Un piloto de la fuerza aérea israelí arrojó una bomba de una tonelada sobre las casas donde vivían desde un avión F16 de fabricación estadunidense, el 22 de julio.

Amnistía también ilustra la carnicería ocurrida en el club nocturno Delfinario, en Tel Aviv, el 1 de junio del año pasado, cuando un atacante suicida palestino mató a veintiuna personas, de las cuales doce eran menores de dieciocho años.

Entre ellas estaban Raisa Namirovsky, de quince años; Maria Tagilchev, de catorce; Yevgenia Dorfman, de quince; Kastanada Talker, de quince; Yulia Nelimov, de dieciséis; Anya Kazkchov y Mariana Medvedenko, ambas de dieciséis, y Marina Berkovski, que había ido al club para celebrar su decimoséptimo cumpleaños.

Amnistía Internacional señala que si se hubieran desplegado verificadores internacionales en el terreno -cosa a la que Tel Aviv se ha negado sistemáticamente-, muchas de estas vidas de menores de edad se habrían salvado.

Lo que el organismo internacional no dice, pero está absolutamente claro en su informe, es que los niños se han vuelto "presas permitidas" para ambos lados del conflicto palestino-israelí. La inocencia, como de costumbre, ha quedado atrapada entre dos antagonistas brutales.

Traducción: Jorge Anaya

Folha de São Paulo, 1 - X - 2002

Crianças são alvos
de ataque de israelenses e palestinos

da Reuters, em Londres

As crianças tornaram-se as maiores vítimas da violência no Oriente Médio, onde tanto os militares de Israel quanto os grupos armados palestinos mataram vários menores de idade impunemente, disse a Anistia Internacional em um relatório divulgado hoje.

O documento também pede que os dois lados punam os responsáveis pelas mortes.

"As crianças tornam-se vítimas cada vez mais frequentes dos conflitos. Tanto a Força de Defesa Israelense (IDF) quanto os grupos armados palestinos mostram-se profundamente indiferentes às vidas de crianças e de outros civis", afirma o documento.

O relatório diz que o Exército israelense não puniu soldados que responderam a pedras atiradas por crianças com o "uso ilegal e excessivo de força letal" em manifestações.

Mais de 250 crianças palestinas foram mortas no levante atual, iniciado em setembro de 2000. Desse total, oitenta morreram apenas neste mês, disse a Anistia Internacional.

Os líderes palestinos também não conseguiram controlar os grupos ativistas, que matam deliberadamente crianças e outros civis, acusou a Anistia. Mais de setenta crianças israelenses foram mortas, a maior parte delas em atentados suicidas realizados por palestinos.

"Tanto o Governo israelense quanto a Autoridade Palestina precisam agir rápida e firmemente para investigar as mortes de cada criança e garantir que os responsáveis pelos crimes sejam levados à Justiça", declarou o grupo de defesa dos Direitos Humanos.

O grupo também defendeu o deslocamento de observadores internacionais para a região, alegando que a presença deles poderia ter "salvado a vida de crianças israelenses e palestinas, bem como de outros civis".

Israel rejeita a presença de observadores internacionais no país.