El País - Martes, 8 de octubre de 2002
El Ejército israelí mata a 14 palestinos
en un ataque a un campo de refugiados
El Ejército desplegó 40 tanques y 6 helicópteros en su ataque a un feudo de Hamás en Gaza
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FERRAN SALES. Campo de refugiados de Yan Yunes. Cuarenta carros de combate, centenares de soldados y media docena de helicópteros de combate atacaron en la madrugada de ayer el campo de refugiados de Yan Yunes, al sur de la franja de Gaza, provocando al menos catorce muertos y más de un centenar de heridos. Un alto mando del Ejército israelí justificaba pocas horas más tarde la ofensiva asegurando que era una operación de castigo contra uno de los feudos más rebeldes y radicales del movimiento fundamentalista palestino de resistencia islámica Hamás. "Nos cogió por sorpresa. Estábamos tranquilamente hablando en la calle cuando de pronto oímos el ruido de las cadenas de los tanques israelíes. Entraron por todas partes. Nunca habíamos visto nada igual", explica Ahmed Rajab, de veinticinco años y estudiante universitario, mientras permanece apoyado en una esquina de la calle del presidente Nasser, la misma por la que a primera hora de la madrugada había entrado una de las columnas de tanques israelíes. Los carros de combate, procedentes del asentamiento cercano de Gus Katif, tomaron el barrio de Al Amal, uno de los más deprimidos y depauperados de Gaza, en los que se amontonan los sectores más marginales del campo de refugiados de Yan Yunes. Esta conflictiva zona constituye un caldo de cultivo idóneo para reclutar a las milicias radicales, especialmente los que engrosan las filas de las Brigadas de Ezzedine al Kassam, el brazo militar de Hamás. "Los soldados se hicieron fuertes en lo alto de esta misma casa; la más alta del barrio. Allí emplazaron las ametralladoras pesadas y se apostaron los tiradores de élite, con la esperanza de poder controlar desde allí a todos los vecinos", continúa Ahmed, mientras señala con el dedo índice una casa de siete plantas convertida en el epicentro de una batalla desigual que duró poco menos de cinco horas. El fuego de las ametralladoras se cruzó en ese rincón de Yan Yunes, con los disparos de los misiles lanzados desde los helicópteros Apache, dos de cuyos proyectiles cayeron en medio de una multitud de jóvenes, cuando trataban de organizar la defensa con todo tipo de armamento. La batalla duró hasta la llegada de las primeras luces del alba, cuando los vecinos aterrorizados huyeron o se encerraron en sus casas. Sólo entonces los blindados regresaron a sus acuartelamientos. "Los soldados dispararon contra los vecinos indefensos, incluso cuando trataban de transportar las primeras víctimas en coches particulares hasta el principal hospital de la zona", insistían ayer indignados los habitantes de Al Amal mientras se aprestaban a llenar con pintadas de lemas revolucionarios cada centímetro de las paredes del barrio y comenzaban los preparativos para los funerales. El fuego indiscriminado de los soldados israelíes continuó, sin embargo, hasta el último minuto, alcanzando incluso al hospital provincial de Yan Yunes, donde se había congregado una multitud que trataba de identificar a los muertos y ayudar a sus heridos. Una ráfaga de ametralladora pesada alcanzó el edificio principal del centro sanitario, aumentando aún más la cifra de heridos. "Aún es pronto para establecer un balance total de víctimas", aseguraba ayer un responsable del hospital de Yan Yunes, mientras trataba de averiguar uno por uno los nombres de los catorce muertos y de más de un centenar de heridos. En la contabilidad macabra de ayer en este campo de refugiados, aparecía sólo el nombre de una mujer, fue alcanzada por los disparos de bala, que atravesaron la puerta de su casa, muy cerca de allí había muerto un muchacho de catorce años, el más joven. "Disculpen: es la guerra" "Los palestinos nos disparaban desde cada ventana", aseguraba ayer el general Israel Ziv, jefe de las fuerzas israelíes del sur de la franja de Gaza, responsable de las operaciones, mientras trataba de justificar la operación, apaciguar a las iras de los palestinos y apaciguar la indignación de la izquierda y los pacifistas de su propio país, que reclaman ya una investigación oficial. El general Ziv recalcó que la operación se había decidido en el alto mando militar como represalia a una serie de operaciones que los radicales palestinos habían llevado a término sobre los asentamientos cercanos, contra los que lanzaron misiles de fabricación casera. El militar recalcó que en el transcurso de la operación se había encontrado un saco con varios efectivos militares y material para fabricar misiles. "Nuestro objetivo era claro: destruir las infraestructuras terroristas en el barrio de Al Amal, considerado como uno de los bastiones de Hamás", insistió una y otra vez el jefe militar, antes de lamentar la pérdida de vidas de civiles y concluir diciendo: "Esto es una guerra". Las explicaciones del Ejército lejos de apaciguar los ánimos, crisparon aún más a las filas de Hamás, que desde Gaza llamó ayer a todas las organizaciones radicales palestinas a una operación de "venganza". |
El Mundo - Martes, 8 de octubre de 2002
Un helicóptero israelí mata a 14 civiles palestinos
al disparar contra una multitud
Los choques entre policías de Arafat y miembros de Hamas se saldan con otros cinco muertos
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MIGUEL MURADO. Especial para EL MUNDO. JERUSALÉN.- Diecinueve palestinos murieron ayer en Gaza y Cisjordania, a causa tanto de un feroz ataque del Ejército israelí como de enfrentamientos entre policías de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y radicales islámicos de Hamas. El Ejército lanzó ayer una incursión contra el lugar más densamente poblado de la Tierra: Jan Yunes, al sur de la Franja de Gaza. Ahora lo está un poco menos: catorce palestinos han muerto y más de un centenar se encuentran heridos en la que constituye la operación más violenta de Israel en los últimos tres meses. El Ejército israelí había evitado Jan Yunes hasta ahora. Esta ciudad, una verdadera lata de sardinas, es uno de los bastiones de la organización islamista Hamas. El motivo para castigarla ahora se antoja nimio una vez conocidas las consecuencias: un cohete casero había caído en un asentamiento judío justo en el otro extremo de la región, sin causar heridos ni daños. Ello fue suficiente para que la guerra relámpago cayese sobre el barrio de Amal (esperanza). Justo en la medianoche, tropas de la Brigada Givati y más de cuarenta carros de combate se dispersaron por sus calles desiertas abriendo fuego con cañones y ametralladoras mientras, en el cielo, los helicópteros escudriñaban la zona en busca de guerrilleros. Dos de ellos cayeron abatidos y, tras cuatro horas de furia, los tanques se retiraron rodando en medio de columnas de agua que salían de las tuberías que habían roto a su paso. El combate había terminado. Entonces, vino lo peor. Eran las 4.30 de la mañana. Al escuchar la llamada al primer rezo, muchas de las personas que había estado refugiadas salieron de sus casas camino de la mezquita. Uno de ellos era Abedi Ashur, de veinticuatro años, quien al llegar a la calle escuchó una fuerte explosión y vio "la escena más horrorosa" de su vida: un misil israelí, disparado desde un helicóptero, había estallado en medio de la multitud. "La sangre cubría el suelo, la gente gritaba". Al menos nueve personas estaban ya muertas, otras veinte en estado crítico, otras setenta habían sido heridas. Según el Ejército desde el helicóptero habían avistado "hombres armados", aunque la mayor parte de los muertos no eran más que civiles. El hospital de Jan Yunes se vio desbordado. Entonces el pánico llegó también a ese lugar: ráfagas de ametralladora perforaron las ventanas, alcanzando a pacientes, familiares y enfermeros. Un hombre resultó muerto, un paramédico recibió un balazo en el pecho. Los disparos procedían de un asentamiento judío próximo. Al mismo tiempo, otro acto de violencia, pero de distinto signo, tenía lugar en la ciudad de Gaza: un alto cargo de la policía palestina era asesinado por otros palestinos que vestían uniformes falsos y lo secuestraron en un fingido control de carreteras. El coronel Rayi Abu Lajia, de cincuenta y cinco años, era el máximo jefe de los antidisturbios de la ANP. Un año atrás él había ordenado reprimir una manifestación de radicales islámicos en Gaza, resultando muertos varios de ellos. Aunque Hamas ha intentado distanciarse del crimen del coronel de la ANP, sus militantes libraron horas más tarde en Gaza enfrentamientos con irritados policías, que se saldaron con cuatro muertos. |
La Jornada - Martes 8 de octubre de 2002
Incursión israelí en Gaza
deja 14 palestinos muertos y 200 heridos
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Las operaciones son vitales y no se detendrán porque haya civiles, sostiene Tel Aviv. Condena de Rusia, Egipto y la UE; Estados Unidos se declara "profundamente turbado". Hamas, Al Aqsa y Fatah advierten que esta vez la venganza "será más dura que nunca". AFP, PL, Reuters y DPA Gaza, 7 de octubre. En una de las jornadas más sangrientas de la intifada, que comenzó hace dos años, veinte palestinos perdieron la vida este lunes y más de doscientos resultaron heridos, la mayoría durante una incursión del ejército de Israel a la franja de Gaza, en una acción que fue condenada por Francia, Rusia, Egipto y la Unión Europea, mientras Estados Unidos se manifestó "profundamente turbado". La violencia se recrudeció en momentos en que el alto representante de la Política Exterior y la Seguridad Común de la UE, Javier Solana, realiza una visita para impulsar una iniciativa para calmar la violencia y encauzar de nuevo las negociaciones de paz, para lo cual se reunió esta noche con el presidente palestino, Yasser Arafat. Antes de su llegada al cuartel general de Arafat, Solana se declaró consternado por la incursión militar en Jan Yunes y condenó todas las acciones violentas contra civiles, pero hasta el cierre de esta edición no hubo declaraciones sobre el resultado de la entrevista. Unos 60 tanques, apoyados por helicópteros de asalto, se desplazaron antes del alba desde los asentamientos judíos de Gani Tal y Netser Hazani e ingresaron al campo de refugiados de Jan Yunes, en la franja de Gaza. De acuerdo con testigos, las tropas israelíes incursionaron en el lugar, densamente poblado, y de inmediato se desencadenaron intensos tiroteos de ametralladoras y de misiles. El saldo fue de catorce muertos y cerca de doscientos heridos. Israel dijo que sus tropas lanzaron un misil -por el cual murieron ocho de los catorce palestinos- después de que fueron atacadas y lamentó la muerte de civiles en lo que llamó una incursión antiterrorista. "Tratamos de limitar al mínimo el número de víctimas civiles, pero no vamos a detener la lucha contra los terroristas porque haya civiles ahí", declaró Rannan Gissin, vocero del primer ministro de Israel, Ariel Sharon. El propio jefe de Gobierno justificó la incursión al afirmar que "la operación es vital para la lucha antiterrorista". Lamentó la muerte de civiles, pero señaló que Israel debe garantizar la seguridad de sus habitantes y evitar ataques cometidos desde Jan Yunes. El ejército afirmó que la operación iba destinada a "destruir infraestructuras terroristas" de Hamas y aseguró que encontró morteros y artefactos explosivos durante los registros, que se llevaron a cabo principalmente en el barrio de Al Mal, que el ejército considera bastión de Hamas. El general israelí Ziv, comandante del sector de Gaza, declaró que la mayoría de los palestinos "muertos eran hombres armados que atacaron a nuestros soldados con armas automáticas y granadas", además de que, dijo, se produjeron disparos de obuses de mortero y de misiles desde esa zona contra colonias. El movimiento palestino de resistencia Hamas hizo un llamado a todas las organizaciones armadas para atacar Israel en represalia por la matanza de Jan Yunes, donde unas quince mil personas asistieron a los funerales de las catorce víctimas, mientras en la ciudad de Gaza simpatizantes de Hamas efectuaban otra manifestación de protesta. "¡Sharon, prepara las mortajas para tus soldados y colonos! La venganza del Hamas será más dura que nunca", afirmó un activista del grupo durante las exequias. El vocero de Hamas, Abdel Aziz Ranteezi, emitió una declaración en la que criticó a Israel y afirmó que "todos los israelíes son asesinos, no hay ni un inocente entre ellos", al tiempo que advirtió que "todo palestino que negocie con los israelíes será un delincuente". A los llamados de Hamas se sumaron las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, grupo armado cercano a Fatah, el movimiento del presidente palestino. El principal negociador palestino, Saeb Erekat, consideró que se trata de "un preludio a la reocupación israelí de la franja de Gaza", mientras que Nabil Abu Rudeina, principal asesor de Arafat, instó a la Organización de Naciones Unidas a enviar una fuerza de protección internacional a los territorios palestinos. "Este es un crimen que prueba que Israel debería ser castigado y aislado. Debería haber sanciones internacionales. Israel está saboteando los esfuerzos del cuarteto para Medio Oriente (Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea y la ONU), a fin de evitar los esfuerzos de paz", dijo Rudeina. Durante la incursión a Jan Yunes, el hospital que estaba recibiendo a los heridos fue blanco de disparos de los soldados israelíes y ocho personas en el interior fueron lesionadas. Horas después, cuatro palestinos murieron y 35 resultaron heridos en enfrentamientos entre militantes de Hamas y la policía palestina en Gaza, tras el asesinato del jefe policial Rajed Abu Lehya, en el campo de refugiados de Nusseirat, atribuido a ese movimiento. Según las fuerzas de seguridad palestinas, unos 20 activistas de Hamas instalaron falsos retenes e interceptaron el automóvil del jefe policiaco. Luego lo secuestraron y torturaron antes de matarlo a tiros. Hamas desmintió las acusaciones, pero según testigos, activistas que se presentaron como miembros de ese grupo anunciaron por altavoces en Nusseirat que habían matado a Lehya en represalia por la muerte de dos de los suyos a manos de la policía antidisturbios en 2001. El movimiento Fatah amenazó con arremeter con mano dura contra quienes provocan enfrentamientos entre los palestinos, en alusión a Hamas, en tanto que Jihad Islámica exhortó a "todas las partes a poner fin de inmediato a los enfrentamientos y a sosegar los ánimos". Con estas muertes, el número de víctimas desde el estallido de la intifada, en septiembre de 2000, se eleva a 2 mil 563 personas, entre ellas mil 898 palestinos y 615 israelíes. La comunidad internacional reaccionó ante el recrudecimiento de la violencia. Estados Unidos se declaró "profundamente turbado" por la operación militar en Jan Yunes y llamó a Israel a realizar una investigación por la gran cantidad de muertos y heridos, dijo el vocero del Departamento de Estado, Richard Boucher. Crítica de la ONU El secretario general de la ONU, Kofi Annan, estimó que los ataques como el lanzado esta mañana no ayudan a la causa de la seguridad de Israel, por el contrario, dijo, estas acciones, al mismo tiempo que aumentan el sentimiento de vulnerabilidad e inseguridad tanto en los palestinos como en los israelíes, pueden provocar una nueva escalada de violencia. También en la sede de la ONU, el representante palestino en el organismo, Nasser Al-Kidwa, denunció "otro crimen de guerra cometido por las fuerzas israelíes de ocupación en su continua campaña de crímenes, de terrorismo de Estado y de violaciones sistemáticas de los derechos humanos de los palestinos". La Unión Europea, Rusia, Egipto, Gran Bretaña y Francia también condenaron los actos violentos y sobre todo la incursión de Jan Yunes, mientras que Irak condenó la decisión del Congreso de Estados Unidos, que considera a la ciudad de Jerusalén como capital de Israel; con esto, dijo se cometió un nuevo crimen. |
Clarín - Martes 8 de octubre de 2002
EL GRUPO RADICAL HAMAS PROMETIÓ VENGANZA
Israel atacó Gaza con tanques y misiles:
14 muertos y 130 heridos
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Fue una ofensiva sobre el campo de refugiados de Jan Yunis. Los palestinos hablan de "masacre". Israel dijo que la mayoría eran combatientes, pero reconoció que había civiles. "Es inevitable en una situación de guerra". GAZA. AFP y AP. En una de las operaciones más sangrientas desde que comenzó la Intifada, el ejército israelí atacó ayer un barrio de Gaza con tanques y helicópteros y mataron a catorce palestinos, la mayoría cuando un misil hizo impacto en una multitud. Los palestinos dijeron que los muertos eran civiles desarmados, mientras que Israel dijo que la mayoría eran combatientes. Hay, además, ciento treinta heridos. Como respuesta a esta acción, todos los grupos radicales palestinos anunciaron nuevos atentados terroristas contra Israel. La operación militar israelí fue un duro golpe para los esfuerzos de mediación del alto representante para la Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea (UE), Javier Solana, quien había llegado anteayer a la región del conflicto. Los palestinos calificaron el hecho de "masacre". Portavoces Israelíes manifestaron su pesar por la muerte de civiles inocentes, pero subrayaron que "es inevitable en una situación de guerra." El primer ministro Ariel Sharon, dijo que "la operación era vital para la lucha antiterrorista", y lamentó "que hayan muerto civiles". Unos sesenta tanques y vehículos blindados, así como excavadoras y tropas de infantería, apoyadas por helicópteros Apache, penetraron en las primeras horas de ayer en el barrio de Al Amal, de la ciudad de Jan Yunis, habitada mayormente por refugiados palestinos. Las tropas israelíes incursionaron en el lugar, densamente poblado, con intensos disparos de ametralladoras y misiles. A continuación, un helicóptero de combate israelí disparó un misil contra "un grupo de personas, matando a diez", según fuentes palestinas. Tras la acción militar de Israel, cientos de simpatizantes del movimiento fundamentalista islámico Hamas se manifestaron en la ciudad de Gaza clamando venganza. El portavoz de la organización, Abdel Aziz Ranteezi, emitió una declaración en la que criticó duramente a Israel: "Todos los israelíes son asesinos, no hay ni un solo inocente entre ellos", dice el texto. Ranteezi también denunció a los palestinos que consideran negociar con Israel, y los calificó de criminales. Nabil Abu Rudeineh, asesor del líder palestino, Yasser Arafat, hizo un llamamiento a la comunidad internacional: "Este es un crimen que prueba que Israel debería ser castigado y aislado. Debería haber sanciones internacionales. Israel está saboteando los esfuerzos por parte del ""cuarteto"" (la Unión Europea, Estados Unidos, Rusia y la ONU) para reavivar los esfuerzos de paz". El Ejército Israelí explicó en un comunicado que había "confirmado, tras registros y tareas de inteligencia, que el barrio de Al Amal es un bastión del grupo terrorista Hamas". El general israelí Shimon Ziv, comandante del sector de Gaza, aseveró que "la mayoría de los palestinos muertos estaban armados, y les dispararon a nuestros soldados con armas automáticas y granadas". Ziv aseguró que "desde el barrio Al Amal, también se atacó a varias colonias judías". En otro hecho que marcó una de las jornadas más sangrientas desde el comienzo de la Intifada, fue asesinado el comandante de la policía antidisturbios de Gaza, coronel Rajeh Abu Lehya. La policía acusó a militantes de Hamas. Horas después, y tras duros choques entre la policía y seguidores del grupo radicalizado Hamas, otros dos palestinos murieron y hubo una veintena de heridos. La cifra de palestinos muertos en la jornada de ayer trepó a 18, cuando a última hora otro palestino fue abatido por soldados israelíes cuando abrieron fuego en el control policial de Jeet, cerca de Nablús. En tanto, Estados Unidos criticó el ataque israelí y pidió al Gobierno de Sharon una investigación para aclarar lo sucedido. "Estamos profundamente preocupados", dijo el portavoz del Departamento de Estado, Richard Boucher, quien urgió a los militares israelíes a que "hagan todo lo que esté en sus manos para evitar causar daño a civiles y a instalaciones humanitarias". Boucher aseguró tener constancias de que la incursión militar se desarrolló "en zonas muy pobladas, y hasta se disparó contra un centro médico". "Instamos a los militares israelíes a que investiguen las circunstancias que rodearon estas muertes, y esperamos que den pasos inmediatos para prevenir la recurrencia de incidentes trágicos como estos", manifestó. |
Diário de Notícias - Terça Feira 8 de Outubro de 2002
Escalada de violência em Gaza
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A Faixa de Gaza viveu ontem um dos dias de maior violência dos últimos tempos, com a morte de 19 palestinianos, dos quais 14 abatidos por forças israelitas. Outros quatros morreram em resultado de confrontos interpalestinianos, que se seguiram ao assassinato de um responsável da polícia. O dia principiou com o assalto por blindados israelitas ao campo de refugiados de Khan Younès, onde se verificaram confrontos com os palestinianos de que resultou mais de uma centena de feridos entre estes. Um porta-voz do exército israelita afirmou à AFP que o objectivo da operação era o de "destruir as infra-estruturas terroristas" do Hamas. O mesmo porta-voz disse que, durante a operação, foram descobertos morteiros e outro material bélico. O comandante do sector de Gaza, general Israel Ziv, por seu lado, afirmou que a maioria dos palestinianos abatidos se "encontravam armados e atacaram os soldados". O mesmo militar disse que, a partir deste sector, se registaram no passado vários ataques contra colonatos. A Autoridade Palestiniana reagiu com firmeza, afirmando estar-se perante "um massacre odioso", disse Saeb Erakat. Para este dirigente palestiniano está-se "perante o prelúdio à reocupação de Gaza". Um outro responsável palestiniano apelou às Nações Unidas para que enviem uma força de protecção internacional para os territórios palestinianos. Os EUA e a Grã-Bretanha reagiram de imediato a esta nova escalada de violência, considerando "não justificada" a actuação israelita. O movimento Hamas já apelou a todas as organizações armadas palestinianas para desencadearem acções de retaliação contra o ataque dos blindados israelitas contra o campo de Khan Younès. Num incidente separado, o chefe da polícia palestiniana antimotim, Rajeh Abou Lehya, foi abatido no campo de refugiados de Nusseirat, numa acção atribuída pela Autoridade Palestiniana ao Hamas. Um dirigente do movimento desmentiu qualquer envolvimento na acção, preferindo atribuí-la a uma "vingança familiar". No entanto, após ser conhecida a morte de Abou Leyha, elementos da polícia de Gaza e Nusseirat envolveram-se em confrontos com activistas do Hamas, morrendo dois polícias e outros tantos militantes deste grupo islâmico radical, além de terem ficado feridas 35 pessoas. O movimento de Yasser Arafat já ameaçou atacar "com punho de ferro" todos aqueles que "semeiem a discórdia" entre palestinianos, enquanto um porta-voz do Hamas atribuía a responsabilidade dos acontecimentos à Autoridade Palestiniana. |
Folha de São Paulo, 8 - X - 2002
Ataque de Israel mata
12 civis palestinos na faixa de Gaza
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da Reuters, em Khan Younis (Faixa de Gaza) Soldados israelenses mataram hoje, no centro da faixa de Gaza, doze palestinos, entre eles dez que morreram quando um míssil atingiu uma multidão. Essa nova onda de vítimas de Israel prejudica ainda mais os esforços de paz na região. Autoridades médicas disseram que um total de doze civis morreram e outras oitenta pessoas ficaram feridas. Entre as vítimas fatais estava uma criança de doze anos de idade da cidade de Khan Younis, onde um míssil lançado por um helicóptero atingiu uma multidão que saía de suas casas por pensar que a operação havia acabado. Segundo testemunhas, um hospital que recebia vítimas foi atingido por disparos e duas pessoas dentro do prédio ficaram feridas. Integrantes do Exército de Israel disseram que o hospital foi atingido depois de soldados terem respondido a disparos de morteiro vindos de uma área próxima de um assentamento judaico. A operação complicou ainda mais os esforços do chefe de assuntos externos da União Européia (UE), Javier Solana, em nome do "quarteto" de forças internacionais, para tentar colocar fim à violência no Oriente Médio. Israel acusou a UE de ser favorável aos palestinos. O enviado dos EUA à região, William Burns, deve viajar ao Oriente Médio depois de Solana, em meio aos esforços dos norte-americanos para buscar apoio a um eventual ataque contra o Iraque. O Exército afirmou que o objetivo da incursão era destruir a "infra-estrutura terrorista" do grupo ativista Hamas, uma das principais forças por trás do levante palestino contra a ocupação israelense. O grupo realizou vários atentados suicidas em Israel. Desde o início dos conflitos, em setembro de 2000, 1.594 palestinos e 602 israelenses foram mortos. Segundo os israelenses, a operação na faixa de Gaza começou depois de ativistas palestinos terem disparado um foguete contra um assentamento judaico nas proximidades de Khan Younis. O suposto ataque palestino não teria deixado vítimas. Os soldados detonaram morteiros e bombas caseiras dos palestinos durante a operação, e um homem foi preso. Mas o grande número de vítimas civis pode provocar a condenação da comunidade internacional. Mais de vinte tanques israelenses invadiram bairros do sul de Khan Younis pouco depois da meia-noite. Dois civis palestinos foram mortos por disparos israelenses durante uma troca de tiros com atiradores do Hamas. Os disparos mortais, segundo testemunhas, saíram das armas israelenses. Outros dez palestinos, todos civis, morreram em um ataque realizado perto dali por um helicóptero. Grandes poças de sangue cobriam a área onde o míssil foi disparado contra a multidão. Depois de as vítimas terem sido retiradas, homens tentaram em vão cobrir o sangue com areia. Em julho, um ataque com míssil realizado por Israel contra um bairro residencial matou um ativista do Hamas e catorze civis. Na semana passada, uma outra operação deixou seis civis e três ativistas do grupo mortos, o que provocou novas críticas da comunidade internacional. |