El País - Sábado, 12 de octubre de 2002

Cinco inmigrantes mueren
asfixiados dentro de un camión

Un cortocircuito y un incendio en el sistema de refrigeración llenaron de humo el remolque

CÁNDIDO ROMAGUERA. Algeciras.

El drama de la inmigración clandestina no cesa. El puerto de Algeciras registró ayer otro capítulo. Cinco inmigrantes indocumentados de origen magrebí fueron hallados muertos en el interior de un remolque frigorífico cargado con cajas de judías verdes.

El camión había llegado en la noche del jueves al puerto de Algeciras, procedente de la ciudad marroquí de Agadir y con destino a la ciudad francesa de Perpiñán.

El humo provocado por un cortocircuito en el interior del remolque frigorífico parece la causa más probable de la muerte de los cinco inmigrantes.

Los cuerpos fueron descubiertos, según fuentes portuarias, alrededor de las once de la mañana de ayer.

El conductor del camión, un ciudadano marroquí, había observado algo extraño a través de una abertura en la cámara refrigerada.

El humo en el remolque fue producido por un cortocircuito y la combustión de los cables que unen la cabeza tractora con el remolque, que obligó a sofocar las llamas en el interior del transbordador en el que el camión realizaba la travesía de Tánger a Algeciras. El incendio generó también una avería en el termostato.

Aunque será la autopsia la que revele las verdaderas causas de la muerte de los inmigrantes, todo apunta a que los cinco magrebíes, todos varones, perdieron la vida asfixiados al inhalar el humo producido por el incendio. El interior del remolque se encontraba totalmente ennegrecido.

Agentes de la Guardia Civil, en presencia de la autoridad judicial, procedieron en torno al mediodía de ayer a la apertura del camión. Las víctimas yacían en el reducido espacio disponible entre la última hilera del cargamento de cajas de verduras que transportaba el camión y el techo del remolque. La carga fue realizada en la ciudad marroquí de Agadir y su destino era la localidad francesa de Perpiñán.

Los cuerpos de los inmigrantes, que tenían el rostro ennegrecido a causa del humo, fueron trasladados hasta el tanatorio del cementerio municipal de Algeciras, donde se les practicará la autopsia. El conductor del camión, cuya identidad no ha sido dada a conocer, quedó retenido por la Guardia Civil hasta que la investigación abierta permita aclarar cómo y cuándo pudieron acceder al interior del remolque los inmigrantes.

Los primeros indicios apuntan a que las cinco personas se habrían introducido en el camión frigorífico durante la permanencia del vehículo en el puerto de Tánger, antes de embarcar hacia Algeciras.

Los investigadores basan esta hipótesis en el hecho de que desde Agadir, la ciudad marroquí de origen de la mercancía, hasta Tánger hay unas catorce horas de viaje, según manifestó uno de los transportistas conocedores de país norteafricano que ayer se encontraban en el puerto de Algeciras.

"Entre Agadir y Tánger hay unos 830 kilómetros. A los cinco grados de temperatura a que suelen encontrarse los interiores de este tipo de camiones frigoríficos, los chavales no habrían podido aguantar", aseguró el camionero, que insistió en que "el remolque no estaría precintado y por ello pudieron meterse en su interior, o en Tánger o durante alguna parada en el camino desde Agadir".

La ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, dijo ayer que "España y Marruecos tienen una enorme responsabilidad en la inmigracion", después de calificar como "una tragedia más" la muerte de los cinco magrebíes, informa Isabel Salvador. Palacio, que inauguró en Toledo una exposición sobre el judaísmo, espera la formación del nuevo Gobierno marroquí: "Para ponernos a esa tarea, sentarnos a una mesa y hablar", declaró.

Por otro lado, efectivos de la Guardia Civil, de Salvamento Marítimo y de Protección Civil lograron ayer rescatar tres de los cadáveres de los inmigrantes que fallecieron el martes, al naufragar una patera frente a un acantilado de Barbate (Cádiz).

Con el rescate de estos tres cuerpos se eleva a diez la cifra de víctimas de dicho naufragio, del que pudieron ser rescatadas otras veintiocho personas. Según el testimonio de estos supervivientes, otras cuatro personas permanecen todavía desaparecidas en las aguas próximas a la costa gaditana.

El Mundo - Sábado, 12 de octubre de 2002

Cinco inmigrantes mueren asfixiados
en el interior de un camión en el puerto de Algeciras

Los fallecidos habían cruzado el Estrecho escondidos en un contenedor frigorífico que sufrió un pequeño incendio. El vehículo procedía de Tánger y llevaba un cargamento de verduras.

CHARO VILLANUEVA

ALGECIRAS.- Cinco inmigrantes indocumentados de origen magrebí fueron hallados muertos ayer en el interior del remolque de un camión procedente de Tánger (Marruecos) que transportaba verdura, y que se encontraba estacionado desde la noche anterior en el puerto de Algeciras (Cádiz).

Según confirmaron posteriormente fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Cádiz, el camión había sufrido la noche antes un conato de incendio en el sistema de refrigeración, lo que, según las primeras hipótesis, provocó la muerte por asfixia de los cinco inmigrantes.

Apenas medía medio metro el pequeño habitáculo sobrante entre el techo del camión y las cajas apiladas de judías verdes que transportaba, y en esos escasos 50 centímetros fueron hallados los cadáveres. Según la Subdelegación del Gobierno, fue el conductor del camión el que avisó a la Guardia Civil de la avería que se había producido en el sistema de refrigeración.

Quema de cables

Posteriormente, fuentes portuarias explicaron que esa avería pudo producirse a consecuencia de la quema de los cables que unen la cabeza tractora con el remolque, lo que, según todas las hipótesis, provocó que se bloquearan los frenos y que fallara el sistema de refrigeración. Cómo se originó ese pequeño incendio es algo que la Guardia Civil todavía está investigando.

Pero se tratara o no de un fuego provocado, lo que sí parecía estar ayer claro es que fueron los gases originados por el incendio los que provocaron la muerte por asfixia de los cinco magregíes, que fueron hallados con la cara y las ropas completamente tiznadas. No obstante, deberá ser la autopsia la que confirme esta impresión.

Los cuerpos fueron trasladados al tanatorio sobre las doce y media del mediodía, después de que el titular del Juzgado de Intrucción número 5 de Algeciras y un médico forense se desplazaran hasta el puerto y ordenaran el levantamiento de los cadáveres.

Previamente, agentes de la Guardia Civil y miembros de la Policía portuaria habían precintado la zona en la que se encontraba el camión, con matrícula de Marruecos 14948/I40.

En la zona precintada se habían ido concentrando a lo largo de la mañana un buen número de personas, la mayoría camioneros que se encontraban esperando que sus vehículos pasaran la inspección de carga en el puesto fronterizo.

Algunos de esos camioneros, de origen marroquí, consideraron a preguntas de los periodistas que pudo ser el conductor del camión el que provocara, sin querer, el fuego que asfixió a los inmigrantes.

"Algunos camioneros son sobornados para que trasladen a inmigrantes, y, en buena voluntad, para impedir que se congelen, llegan a cortar el cable que suministra la electricidad al refrigerador", comentaron.

Esa y otras posibilidades quedarán aclaradas durante la investigación abierta por la Guardia Civil. Por lo pronto, ayer mismo por la tarde estaba previsto que prestara declaración el conductor del camión, que había partido desde la localidad marroquí de Agadir rumbo a Tánger y que, según fuentes del Consulado marroquí en Algeciras, se dirigía a Sevilla.

Con los de ayer ya son 17 los inmigrantes que aparecen muertos en la provincia de Cádiz en los últimos días, después de que el pasado martes fueran recuperados en una zona rocosa de la costa de Barbate los cuerpos sin vida de siete personas y de que fueran localizados anoche otros tres cuerpos.

La embarcación clandestina siniestrada el martes, con decenas de inmigrantes a bordo, se hundió en una peligrosa zona de la costa barbateña, lo que dificultó las tareas de rescate de los cuerpos y arrojó la posibilidad de que pudiera haber más víctimas sin recuperar.


Cuarto hallazgo macabro

MADRID.- La muerte de cinco inmigrantes en el interior del remolque del camión en el que viajaban clandestinamente eleva en lo que va de año a cuatro el número de sucesos en los que han perdido la vida extranjeros que se habían ocultado en distintos medios de transporte para entrar o transitar por España.

A los cinco inmigrantes hallados ayer muertos en un camión en el puerto de Algeciras se suman los fallecimientos de otros seis en distintos sucesos a lo largo del año.

El más grave tuvo lugar el pasado 19 de agosto, cuando la policía encontró los cuerpos de cuatro inmigrantes marroquíes, en avanzado estado de descomposición, dentro de un camión en Billabona (Guipúzcoa).Las cuatro víctimas tuvieron que soportar temperaturas de hasta ochenta grados.

El 12 de septiembre fue hallado el cadáver de un magrebí en el interior de un contenedor del puerto de Algeciras, en el que se ocultaban otros ocho inmigrantes, de los que cuatro requirieron de asistencia sanitaria. El otro suceso ocurrió el 15 de marzo, cuando un joven subsahariano falleció en Melilla al ser descuartizado por el sistema de transmisión de un camión.

En los últimos diez años, el accidente más grave de esta naturaleza fue el que costó la vida en febrero de 1992 a veinte magrebíes que perecieron asfixiados en la bodega de un pesquero.

La Jornada - Sábado 12 de octubre de 2002

Mueren cinco norafricanos en Cádiz
en un camión que transportaba legumbres

Rescatan con vida a 24 marroquíes que naufragaron en costas de Argelia. Son ya 14 los migrantes indocumentados magrebíes fallecidos esta semana en España.

ARMANDO G. TEJEDA, CORRESPONSAL

Madrid, 11 de octubre. Cinco magrebíes murieron asfixiados en el interior de un camión que transportaba legumbres, con lo que asciende a catorce el número de migrantes muertos esta semana.

El martes los cadáveres de nueve subsaharianos, la mayoría mujeres y al menos dos de ellas embarazadas, fueron localizados en las costas de Cádiz después de que encalló la embarcación en la que viajaban.

Los cinco magrebíes, de entre veinticinco y cuarenta años, murieron asfixiados en el remolque del camión que transportaba legumbres.

Según las primeras indagaciones de la policía local, los llamados "sin papeles" se introdujeron en el vehículo en el puerto de Tánger, antes de que el camión subiera al barco en el que cruzó el Estrecho de Gibraltar, trayecto que dura alrededor de dos horas y media.

Un vez en Algeciras, en el sur de España, el conductor del camión percibió movimientos y fallas en el sistema de ventilación, por lo que decidió alertar a la Guardia Civil y abrir el compartimiento.

Fue entonces cuando se descubrió que una falla en el sistema de refrigeración, posiblemente un corto circuito, había provocado una emisión de gases que causó la muerte de los migrantes.

Si bien la muerte por naufragio de pateras es el más habitual en este tipo de dramas, cientos de migrantes norafricanos también han perecido al ocultarse en vehículos de transporte de mercancías.

La muerte de los cinco migrantes se suma a la otra tragedia del martes en costas de Barbate, en donde naufragó una patera que transportaba cuarenta y dos personas, la mayoría procedentes del África subsahariana (Sierra Leona, Nigeria, Gambia, Somalia, etcétera).

Nueve personas fallecieron, de las cuales siete eran mujeres, dos de ellas embarazadas de más de siete meses, y otras cinco permanecen desaparecidas.

En menos de una semana diecinueve personas han perdido la vida en la frontera entre España y Marruecos. Muchas de ellas, como los subsaharianos localizados el martes, tendrán como destino los cementerios municipales de la región, en los que son enterrados en forma anónima y con el número del expediente judicial como único dato fiable de su identidad.

En relación con el fenómeno de la migración, también este viernes se informó de la localización de veintitrés marroquíes que naufragaron en las costas argelinas, si bien en esta ocasión la oportuna intervención de los gendarmes permitió evitar una nueva tragedia de indocumentados.