El País - Martes, 15 de octubre de 2002
Setenta refugiados somalíes mueren
tras naufragar en el golfo de Adén
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EFE. Nairobi. Al menos setenta refugiados somalíes que intentaban cruzar el golfo de Adén para pasar a Yemen murieron de hambre y sed cuando la barca en la que viajaban quedó a la deriva durante más de quince días, al averiarse su motor. Según la radio keniana, que cita a supervivientes, el bote fue arrojado el domingo por la marea a las playas de Laasqoray, en el extremo nororiental del Cuerno de África, con sólo cincuenta de los ciento veinte pasajeros que embarcaron. Dos mujeres dieron a luz durante la travesía. |
Rebelión - 15 de octubre del 2002
Mueren 70 refugiados somalíes
tras pasar 15 días a la deriva
en un barco cuyo motor se averió
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EFE Al menos setenta refugiados, procedentes de Somalia y que intentaban cruzar el golfo de Adén para pasar a Yemen, murieron de hambre y sed después de que la embarcación en la que viajaban quedara a la deriva más de quince días al averiarse su motor. Según la radio keniana, que cita a supervivientes, el bote fue arrojado ayer por la marea a las playas de Laasqoray, localidad de la región de Puntlandia situada a unos quinientos sesenta kilómetros del vecino Yibuti, en el extremo nororiental del "Cuerno de África", con sólo cincuenta de los ciento veinte pasajeros embarcados hace más de dos semanas. Entre los supervivientes, incluidos los seis tripulantes del barco y dos mujeres que dieron a luz durante la travesía, hay muchos gravemente afectados por la deshidratación y se teme por sus vidas, señalaron fuentes médicas de una clínica de la localidad en la que los náufragos han sido ingresados. Cientos de personas han muerto en naufragios en esa zona del golfo de Adén, una de las rutas utilizadas por los somalís y sus vecinos etíopes y eritreos para emigrar ilegalmente a Yemen, desde donde luego tratan de pasar a Arabia Saudí para buscar trabajo. Aunque las autoridades yemenitas tratan de detener la inmigración ilegal, la frontera marítima es muy extensa y los refugiados se arriesgan a cruzar el golfo en esas destartaladas embarcaciones debido a que la situación social y económica en sus países es "desesperada". Somalia vive desde hace una década inmersa en un profundo caos, exenta de un poder central y dividida entre la zona norte denominada Somalilandia -que ha logrado cierta paz y prosperidad-, la región nororiental de Puntlandia -también en vías de pacificación-, y la zona sur, incluida Mogadiscio, la capital, aún sumida en los enfrentamientos. En agosto de 2000, tras varios meses de negociaciones en Yibuti, representantes de la sociedad civil, empresarios y líderes religiosos, nombraron un Gobierno de transición con la misión de unificar y pacificar a Somalia. La iniciativa es opuesta, sin embargo, por los llamados "señores de la guerra", los jefes de los distintos clanes que luchan por el poder desde el derrocamiento en 1991 del presidente Siad Barre. Desde entonces, los caciques tribales se dividieron el país en parcelas controladas por sus milicias y gobiernan los territorios como sus feudos privados. |