El País - Martes, 12 de noviembre de 2002

El Ejército israelí ocupará Cisjordania
tras el atentado contra un "kibutz"

Cinco muertos, entre ellos una madre y sus dos hijos, en el ataque del brazo armado de Al Fatah

FERRAN SALES. Kibutz de Metzer.

El Ejército de Israel se prepara para la represalia. El nuevo ministro de Defensa, el halcón Saúl Mofaz, ha ordenado a las tropas que ocupen el norte de Cisjordania por tiempo indefinido, en represalia por el asesinato de cinco vecinos de un kibutz (colonia agrícola), perpetrado por un palestino el domingo por la noche.

Este nuevo ciclo de violencia amenaza con convertir en papel mojado cualquier iniciativa de paz; el mapa de ruta hacia un acuerdo diseñado por la Casa Blanca o el diálogo de Al Fatah con Hamás para poner fin a los ataques suicidas.

"¿Por qué nosotros, por que nosotros?", repetía ayer una y otra vez Gabriel Milberg, de cincuenta y siete años, padre de seis hijos, oriundo de Uruguay, uno de los miembros más antiguos de la comunidad del kibutz Metzer, en el que desde ayer viven cinco granjeros menos.

Un activista enloquecido militante de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, vinculado al partido gubernamental palestino Al Fatah, se había infiltrado la noche anterior en el poblado, para disparar contra sus vecinos.

Los primeros en caer fueron una mujer, divorciada, Revital Ohayun, de treinta y cuatro años, y sus dos hijos, Matan, de cinco, y Noam de cuatro. Fueron abatidos a tiros en el interior de su casa, mientras la madre arropaba con mantas a los niños, les leía las ultimas frases de un libro de cuentos y se disponía a apagar la luz de su habitación.

Luego en los senderos del kibutz murieron otros dos más: Yitzchak, de cuarenta y cuatro años, que trabajaba como secretario de la granja colectiva, y Tirza Damari, de cuarenta y dos años, que se encontraba ocasionalmente de visita en el lugar.

En esa misma puerta de la casa, que el mensajero de la muerte había abatido de una patada brutal, alguien colocó ayer una nota manuscrita con lápiz. La caligrafía era la de una mano trémula, la de un niño: "A toda la familia, feliz año nuevo, que bebáis vino, que comáis granadas muy ricas, y que os sea dulce y agradable. Os quiero mucho". El mensaje estaba firmado por el pequeño Matan, una de las cinco víctimas mortales. La carta estaba dirigida a sus padres. Había sido escrita hace poco menos de tres meses con ocasión del Nuevo Año Judío. Fue su último Rosh Hashaná.

El kibutz Metzer, fundado en 1953 por cuarenta judíos oriundos de Argentina, era hasta ayer uno de esos escasos baluartes en el que convivían árabes e israelíes. Situado muy cerca de la línea verde que separa Israel de los territorios autónomos palestinos, se había convertido a lo largo de su medio siglo de Historia en una cátedra de convivencia. Sus habitantes, en su mayoría militantes o simpatizantes del movimiento pacifista Meretz, habían tejido con las comunidades palestinas de su entorno unos estrechos lazos de amistad.

Cátedra de convivencia

Los árabes les enseñaron a cultivar la tierra. Los judíos argentinos les entregaron como contrapartida algunas clases de español y, sobre todo, demostraban respeto por sus propiedades, negándose a fagocitarlas a pesar de las consignas del Gobierno israelí.

La comunidad de Metzer se había movilizado a favor de sus vecinos palestinos una semana atrás, para que el muro de seguridad con el que Israel trata de aislar las zonas llamadas terroristas respetara las fronteras históricas de 1967 y su construcción no supusiera un nuevo acto de saqueo y anexión por parte del Gobierno de Ariel Sharon.

"El atentado en Metzer ha sido brutal y muy grave. Israel responderá muy pronto de manera acorde", anunciaba por la radio un alto mando militar, adelantándose así a los acuerdos que horas más tarde adoptarían el nuevo ministro de Defensa, el halcón, Saúl Mofaz, y todos los mandos del Ejército. Las tropas ya han recibido la órden de ocupar el norte de Cisjordania, especialmente las ciudades de Nablús, Yenín y Tulkarem, para desencadenar desde allí una operación de peinado, con la que desarticular los comandos terroristas, en una maniobra similar a la ejecutada el pasado mes de marzo, que recibió la condena de la comunidad internacional y que fue bautizada con el nombre Muro de Defensa.

El atentado ha desconcertado también al Gobierno de Yasir Arafat que, tras condenar el acto, mandó abrir una investigación interna para detener y juzgar al autor de la masacre. La Autoridad Palestina subrayaba que la operación amenaza con hacer fracasar cualquier intento de pacificación; desde el mapa de ruta para la paz diseñado por la Casa Blanca, hasta el diálogo que Al Fatah mantiene con Hamás en El Cairo para poner fin a los ataques suicidas.

La Jornada - Martes 12 de noviembre de 2002

No habrá seguridad mientras siga la reocupación de territorios: Gobierno palestino

Acusa Israel a la ANP por el ataque en Metzer
y anuncia "dura respuesta"

Incursión del ejército de Tel Aviv en Tulkarem; se anticipa otra operación en Nablus

DPA, Reuters y AFP

Nablus, 11 de noviembre. Unos veinte vehículos blindados israelíes entraron la noche del lunes al martes en el campo de refugiados palestinos de Tulkarem, después de que Israel responsabilizó hoy a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) por el ataque de la víspera en el kibbutz de Metzer que costó la vida a cinco israelíes, entre ellos dos niños, y anunció una "dura respuesta".

Mientras el canciller Benjamin Netanyahu instó a derrocar al "régimen de terror" del presidente palestino, Yasser Arafat, quien a su vez condenó también la agresión contra los civiles israelíes.

"Israel va a reaccionar duramente al atentado", declaró un alto responsable del Ministerio de Defensa, cuyo nombre no fue citado por la radio militar israelí.

El primer ministro, Ariel Sharon; el ministro de Defensa, Shaul Mofaz, y miembros del estado mayor sostuvieron este lunes una reunión para decidir cuál será la naturaleza de la respuesta israelí, afirmó la radio del ejército.

Previamente Mofaz sostuvo reuniones con militares y responsables de los servicios de seguridad. Al cierre de esta edición no había reportes sobre el saldo de la incursión a Tulkarem, Cisjordania; horas antes la televisión local adelantó que se preparaba una gran operación en esa localidad y en la también cisjordana Nablus.

Horas después del atentado al kibbutz, helicópteros israelíes atacaron esta madrugada la ciudad de Gaza, donde destruyeron un taller metalúrgico.

El Gobierno israelí atribuyó a la ANP la responsabilidad del ataque, cometido por un palestino que se infiltró anoche en el kibbutz y dio muerte a cinco personas, entre ellas una mujer y sus dos hijos. El atentado fue reivindicado por las Brigadas de los Mártires de al Aqsa, brazo armado de Fatah, movimiento del presidente palestino.

"Tan horrible acto demuestra que los terroristas no hacen distinciones ente israelíes, ya vivan en ciudades, pueblos, kibbutz o colonias (en Cisjordania y la franja de Gaza)", declaró Sharon a los periodistas durante una visita a Metzer.

Para el vocero del Gobierno israelí, Avi Pazner, "la Autoridad Nacional Palestina se convirtió en una fábrica de producción masiva de terrorismo. Ella es la responsable de esta matanza".

Netanyahu, a su vez, responsabilizó a "Arafat de tan horrible ataque. No cabe duda de que hay que quitarlo de enmedio. No podemos avanzar hacia la paz si primero no ponemos fin a su régimen terrorista, aunque debemos tener en cuenta los condicionamientos internacionales", sostuvo.

Sabotaje a esfuerzos de paz

El presidente palestino condenó el ataque y anunció la creación de una comisión investigadora. "Esta operación ocurre cuando están en curso negociaciones en El Cairo (entre Fatah y el movimiento de resistencia Hamas). Creamos, en este sentido, una comisión para ver si hay una relación causa-efecto."

De este modo, el presidente palestino sugirió ante la prensa, en Ramallah, que el atentado fue perpetrado para sabotear los esfuerzos de reconciliación en curso en El Cairo, Egipto.

Pero en un comunicado la ANP insistió en que no habrá seguridad para los israelíes hasta que Israel se retire de los territorios palestinos reocupados.

Fatah negó hoy toda implicación con el atentado del domingo, aun con el comunicado de las brigadas que lo reivindican al tiempo que condenó todas las acciones contra civiles en Israel.

Fatah y Hamas mantendrán en breve contactos en Egipto destinados a zanjar diferencias y lograr un cese de los ataques suicidas contra israelíes, pero al mismo tiempo garantizar la continuación de la intifada, declaró en El Cairo Samir Chanraui, uno de los responables de Fatah.

El secretario general de la Organización de Naciones Unidas, Kofi Annan, deploró en duros términos el ataque en Metzer que, aseguró, constituye "una acción terrorista", por lo que llamó a todos los grupos palestinos a detener inmediatamente este tipo de actos de violencia.

Por su lado, el primer ministro de Gran Bretaña, Tony Blair, hizo un llamado a realizar progresos rápidos en el proceso de paz en Medio Oriente, e instó a Estados Unidos a emprender un proyecto mundial aglutinador. Blair consideró que "no se erradicará el terrorismo con simples medidas de seguridad".

Este día, la violencia continuó con la muerte de un niño de dos años en Rafah, franja de Gaza, tras recibir disparos de soldados israelíes que además hirieron a otros cuatro menores.

En este contexto, David Satterfield, funcionario del Departamento de Estado de Estados Unidos, comenzó una visita en la región para entrevistarse con responsables israelíes y palestinos a fin de impulsar la iniciativa de paz elaborada por el cuarteto para Medio Oriente: Estados Unidos, Rusia, la ONU y la Unión Europea.

En Washington, un funcionario estadunidense que habló a condición de guardar el anonimato reveló que Estados Unidos presionará para finalizar un programa tendiente a lograr un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos, a pesar de los crecientes obstáculos, que incluyen una posible acción militar en Irak y el turbulento escenario político en Israel.

Ya el domingo, el secretario de Estado Colin Powell prometió que continuará con los esfuerzos de paz en Medio Oriente.

Clarín - Martes 12 de noviembre de 2002

CINCO ISRAELÍES MUERTOS

Dolor por el atentado en el kibutz argentino

Fue en la aldea cooperativa Metzer, fundada por argentinos. Convivían en paz con vecinos árabes. El domingo, un palestino entró y mató a una mujer, sus dos hijitos y otros dos israelíes. Pesar en los funerales.

Shlomo Slutzky. TEL AVIV. ESPECIAL.

Miles de judíos y árabes israelíes, soldados y campesinos, veteranos y nuevos inmigrantes, políticos y niños de todas las edades colmaron ayer el pequeño cementerio del kibutz Metzer, la aldea cooperativa creada en 1953 por jóvenes argentinos del movimiento sionista socialista Hashomer Hatzair a los que se sumaron israelíes, años después.

Aquellos jóvenes idealistas fundaron, 50 kilómetros al norte de Tel Aviv, un kibutz "argentino". Desde un primer momento, el kibutz mantuvo excelentes relaciones con los habitantes del poblado árabe vecino -Meisar-, con los que comparten hasta el día de hoy las fuentes de agua, los ómnibus, y una amistad que sobrevivió en paz cinco décadas y cinco guerras.

El domingo por la noche, en diez minutos de matanza a mansalva, se puso fin a lo que los habitantes de la zona veían como una "isla de calma". Un terrorista palestino se deslizó bajo una cerca de seguridad de esta aldea cooperativa, penetró en una casa y mató a una mujer de 34 años y sus dos hijos, de 4 y 5 años, cuando ella les leía un cuento en la cama, a la hora de dormir. El atacante mató a dos israelíes más antes de huir en la oscuridad.

Los aterrorizados residentes del kibutz -unas 700 personas- pasaron la noche reunidos en sus casas y no salieron hasta la mañana de ayer, luego de que las fuerzas de seguridad anunciaron que el atacante aparentemente había huido a Cisjordania, a un kilómetro de distancia.

"Creíamos que estábamos inmunizados", dijo ayer a Clarín Pesaj (Pascual) Zaskin, quien llegó al kibutz desde Argentina en abril de 1953. Zaskin comentó que "siempre dijimos que el principal elemento de nuestro sistema de defensa es la buena relación con los vecinos árabes. Primero, con los amigos de Meisar, con quienes compartimos fiestas y desgracias, clima y caminos, y a partir de 1967, con los habitantes de Kesin, el poblado palestino al otro lado de la frontera, que desde siempre supieron de nuestra posición contraria a la ocupación israelí de su territorio".

Rayib Abu Rakía, un palestino del poblado Meisar, relata a Clarín: "Hace unas horas me ofendieron por la radio cuando me preguntaron si iba al entierro en el kibutz. ¿Cómo me pueden preguntar si voy o no al entierro de mis hermanos? Lo que hay entre nuestros dos poblados no es grandilocuencia sobre paz y prosperidad. Se trata de una convivencia y ayuda mutua de cincuenta años que nadie podrá arruinar".

Rayib -un militante de la organización de defensa de Derechos Humanos B'tselem -junto con Yitzhak Dori, el secretario general de Metzer, que también fue asesinado el domingo- fueron dos de los personajes principales de la batalla que encararon Metzer y las aldeas árabes de Meisar y Kesin contra la intención del Gobierno israelí de expropiar al poblado 400 hectáreas para construir el cerco de separación que se está levantando a lo largo de cientos de kilómetros.

Zaskin explicó que Dori, el jefe del kibutz, decía a todo el mundo que si se concretaba la expropiación de esas tierras finalmente pagarían ellos el precio en vidas humanas. "Dori perdió su vida antes que se aclare si su batalla había dado frutos. Pero el llamado de los miles de asistentes al entierro fue el de continuar la batalla contra la construcción del cerco."

Muchos de los presentes en el entierro, entre ellos la dirección del Frente de Izquierda Meretz, al que apoyan la mayoría de los miembros del kibutz y también cientos de argentinos de todo el país, recordaron el anterior encuentro en la zona. Había sido en el entierro del argentino Carlos Jerusalinsky, quien fue largos años un activo miembro de Metzer y fue asesinado en un atentado terrorista a principios de abril junto a Carlos Wegman, su amigo de la época del Nacional de Buenos Aires.

Minutos después del funeral, Doron Liber -el director administrativo de Metzer- fue consultado sobre si no se había quebrado algo su confianza en la paz y la posibilidad de convivencia. Habló con dolor, pero no titubeó con su respuesta: "Por supuesto que surgen dudas respecto del género humano en general y del esfuerzo necesario para llegar a la deseada paz. Pero algo está claro, y es que espero que ya mañana vuelvan los chicos de Meisar a jugar en el parque de juegos de Metzer".

Pesaj Zaskin se suma: "Paradójicamente, quizá pagamos el precio de nuestra buena voluntad. La actividad conjunta de árabes y judíos israelíes junto a los palestinos de Kesin se había convertido en un modelo de cooperación que levantaba oposición entre los extremistas de ambos lados. El ataque contra Metzer y las represalias generalizadas contra los palestinos que seguramente vendrán de parte de Israel pretenden atentar contra nuestro mensaje de paz. Pero no tenemos más remedio que luchar aún más fuerte para no darnos por vencidos".

Diário de Notícias - Terça Feira 12 de Novembro de 2002

Israel estuda hipótese de deportar Arafat
depois de ataque a kibbutz

O primeiro-ministro israelita Ariel Sharon e o ministro da Defesa, Shaul Mofaz, estão a estudar a possibilidade de deportar o Presidente da Autoridade Palestiniana, Yasser Arafat. A hipótese foi levantada durante a reunião que os dois tiveram para decidir as acções a tomar pelo Governo de Israel, na sequência do ataque ao kibbutz Metzer que resultou na morte de cinco pessoas, incluindo duas crianças.

Com o conflito no Médio Oriente a ameaçar um novo recrudescimento, o primeiro-ministro britânico, Tony Blair, pretende que haja uma conferência internacional até ao fim do ano que permita retomar as negociações de paz entre israelitas e palestinianos. O líder do Governo britânico salientou que, sem um acordo no Médio Oriente, grupos terroristas como a Al-Qaeda continuarão a poder justificar os seus ataques usando o conflito israelo-palestiniano como desculpa.

Entretanto, Israel vai enviar aos Estados Unidos uma proposta detalhada para supervisionar as finanças da Autoridade Palestiniana, por forma a evitar que seja transferido dinheiro para acções terroristas. Israel condiciona o desbloqueamento da verba dos impostos que deveria entregar aos palestinianos à aceitação deste plano.


Israelitas querem retaliação

As Forças de Defesa de Israel estavam ontem a planear uma operação em Nablus e Tulkarem como forma de retaliação contra o ataque palestiniano no kibbutz de Metzer, no domingo à noite, que resultou na morte de cinco pessoas. O plano esperava apenas a aprovação do primeiro-ministro Ariel Sharon e do ministro da Defesa, Shaul Mofaz, que se reuniram ontem para estudar os próximos passos.

Porém, já ontem, os militares israelitas mataram uma criança de dois anos e feriram outras duas numa incursão na Faixa de Gaza.

Em Ramallah, a Autoridade Palestiniana apressou-se a condenar o ataque, considerando que "causar dano a civis israelitas e palestinianos e transformá-los em alvos de ataques terroristas é lamentável". Uma fonte da Fatah, o partido de Yasser Arafat, considerou o ataque contra o kibbutz "um erro".

O ataque palestiniano, que custou a vida às duas crianças, à mãe delas e a mais dois adultos, foi reivindicado pelas Brigadas dos Mártires de Al-Aqsa. Ironia deste ataque, o kibbutz Metzer foi fundado pelo movimento esquerdista Hashomer Hatzair, conhecido por defender a reconciliação israelita com os seus vizinhos árabes e apoiar um acordo de paz que implique a retirada israelita da Cisjordânia.

Esta acção terrorista chega numa altura em que havia notícias de conversações entre a Fatah e militantes do Hamas no sentido de alcançar um cessar-fogo alargado no território israelita dentro da linha verde, ou seja, nas fronteiras anteriores a 1967. No Cairo, onde decorrem as conversações, soube-se que em cima da mesa está a hipótese do Hamas parar com os ataques suicidas durante um ano.

O secretário-geral das Nações Unidas, Kofi Annan, condenou o ataque de domingo à noite e pediu, em comunicado, "a todos os movimentos palestinianos para cessarem imediatamente os actos de violência".